{"id":47,"date":"2012-03-13T19:24:37","date_gmt":"2012-03-13T18:24:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=47"},"modified":"2012-03-13T19:56:22","modified_gmt":"2012-03-13T18:56:22","slug":"bilbao-de-la-carta-puebla-a-la-torre-iberdrola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/03\/13\/bilbao-de-la-carta-puebla-a-la-torre-iberdrola\/","title":{"rendered":"Bilbao: de la Carta Puebla a la Torre Iberdrola"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/03\/03\/import_11582381_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"441\" \/><\/p>\n<p>TENEMOS una nueva raz\u00f3n para  alimentar la vanidad colectiva. En Bilbao, por lo com\u00fan no somos ni nos  gusta ser vanidosos uno por uno, individualmente, pero tenemos muy  arraigada la vanidad colectiva y, aunque no lo creamos, tenemos que  sostener que somos los primeros, que nada hay como Bilbao, la merluza  frita y el bacalao al pilpil. No s\u00e9 si este es un defecto y, a veces  pienso que cuando nos volvemos locos con el Athletic, cuando disfrutamos  oyendo rugir en San Mam\u00e9s o cuando faroleamos con el vino de Bilbao y  nos cuesta admitir que haya en ning\u00fan lugar nada como en Bilbao,  debi\u00e9ramos pensar un poco y quiz\u00e1 ser algo m\u00e1s humildes.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n creo que esta condici\u00f3n bilba\u00edna que nos obliga a  estar en muchos lugares y a hacer todas las cosas mejor que nadie, es  en el fondo una virtud c\u00edvica que nos agranda para emprender cualquier  empresa.<\/p>\n<p>Hoy es un gran d\u00eda para Bilbao porque hemos inaugurado la  torre. Una torre que no es la m\u00e1s alta del mundo y ni siquiera la m\u00e1s  alta de Espa\u00f1a, pero es nuestra. Y nosotros nos encargaremos de hacerla  la m\u00e1s hermosa, la m\u00e1s \u00fatil, la mejor.<\/p>\n<p>Hay que sumarse a la alegr\u00eda com\u00fan. El que esto escribe naci\u00f3  en Barakaldo, aunque tengo a mucha honra ser hijo de Sestao y tambi\u00e9n de  Bilbao, la villa en la que viv\u00ed pr\u00e1cticamente desde los diez a\u00f1os y  plenamente desde que tuve un cargo p\u00fablico. He nacido y he vivido junto a  la r\u00eda.<\/p>\n<p>Bilbao sabe superar los d\u00edas tristes. A partir de la Guerra  Civil pasamos d\u00edas muy negros, pero ha pasado el tiempo suficiente para  volver a la alegr\u00eda de Bilbao. \u00a1Que vivan las canciones de Bilbao, que  viva la alegr\u00eda!<\/p>\n<p>\u00a1Bienvenida torre de Iberdrola! La torre de la gran empresa  que sigue encari\u00f1ada con la villa. Si la miramos bien nos daremos cuenta  que no se parece a otras torres, que la concibi\u00f3 un gran arquitecto  universal<!--more--> y se construy\u00f3 por hijos de Bilbao, por hombres de este Bilbao  que llega hasta la mar, e incluso con la ayuda de personas venidas de  todo el mundo a las que Bilbao acogi\u00f3 en su seno.<\/p>\n<p>Desde ahora la r\u00eda de Bilbao tiene acotado su comienzo y su  fin. El fin lo sigue marcando majestuosamente el Puente de Bizkaia en  Portugalete, donde la r\u00eda nos despide pasando por aquel arco, digo  puente de triunfo, para dar paso a la mar, la gran mar, que en  Portugalete han sabido domesticar durante un par de millas para alejarse  de la mar brava.<\/p>\n<p><strong>Puente de San Ant\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Hay  muchos puentes sobre la r\u00eda, pero hoy quiero recordar al primero, unido  a la iglesia de San Ant\u00f3n, que los bilbainos de entonces quer\u00edan tanto  que lo pusieron en su escudo. Y pienso en lo que dir\u00edan aquellos hombres  tan encari\u00f1ados con su puente, en el que pusieron guardas de d\u00eda y de  noche, si vieran la nueva torre de Abando-ibarra. Setecientos y pico  a\u00f1os despu\u00e9s, el puente de San Ant\u00f3n sufre la competencia de otros  puentes que cruzan la r\u00eda y van m\u00e1s all\u00e1 de Bilbao. Los grandes buques  ya no navegan por El Arenal sino que inician sus singladuras m\u00e1s all\u00e1, y  cada d\u00eda m\u00e1s all\u00e1, por una r\u00eda bien canalizada y cuidada por la Junta  de Obras del Puerto. Los pr\u00e1cticos de la r\u00eda avisan de todos los  obst\u00e1culos. Pero en 1300, a\u00f1o de la fundaci\u00f3n de Bilbao, la r\u00eda ten\u00eda  bancos de arena que se mov\u00edan constantemente en sus muchas curvas. Y lo  peor ocurr\u00eda en Portugalete, donde las arenas se agolpaban de tal modo  que a veces cerraban el paso, durante d\u00edas y aun meses. Los navegantes  ten\u00edan, a veces, que detenerse durante muchos d\u00edas, hasta que la barra  se abriera.<\/p>\n<p>Asombra pensar que en aquel puerto de tan dif\u00edcil navegaci\u00f3n,  constituido en villa, no solamente se naveg\u00f3 por la r\u00eda sino que,  cruzando la barra, los barcos abanderados en Bilbao llegaron a navegar  por toda la costa europea del Atl\u00e1ntico e incluso crearon casas de  contrataci\u00f3n en La Rochelle y en Brujas, que era entonces el gran puerto  de los Pa\u00edses Bajos. Bilbao hab\u00eda descubierto la mar, y se internaba  osadamente en ella, pero a\u00fan no ten\u00eda entidad propia, no era sino una  parte de Bego\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>La Carta Puebla de Bilbao<\/strong><\/p>\n<p>Lo cierto es que el 19 de junio del a\u00f1o 1300 el entonces Se\u00f1or de  Bizkaia, don Diego L\u00f3pez de Haro, firm\u00f3 la Carta de poblaci\u00f3n de Bilbao.  Afirma en su texto que lo hace con placer de los vizcainos, y dice  literalmente en un castellano primitivo que <em>fago nuevamente poblaci\u00f3n et villa que le dicen el puerto de Bilbao<\/em>.<\/p>\n<p>La palabra nuevamente puede hacer pensar que la villa ya  estaba fundada para entonces, pero Labayru, que no encuentra restos de  la anterior fundaci\u00f3n, afirma que lo que hizo el rey fue transformar en  villa la puebla de pescadores ya existente en Bilbao.<\/p>\n<p>La r\u00eda divid\u00eda en dos partes aquel Bilbao, cada una de ellas  en distinta orilla, y la villa la cre\u00f3 el rey en la orilla derecha  situada en Bego\u00f1a, y no en la izquierda, que era de la Rep\u00fablica de  Abando, en la que seg\u00fan Labayru se hallaba un caser\u00edo llamado Bilbao. Le  dio tambi\u00e9n a Bilbao el Fuero de Logro\u00f1o y que tuviese alcaldes  propios, vecinos de la villa. Y para asegurar la navegaci\u00f3n por la r\u00eda y  evitar que les cobraran una tasa en Portugalete dispuso: <em>Que no paguen precio ninguno, que entren y salgan con sus mercader\u00edas.<\/em> \u00a1Mercader\u00edas! Luego se comerciaba en Bilbao y por la r\u00eda. Los bilbainos no eran solo pescadores.<\/p>\n<p>Desde entonces Bilbao ha crecido mucho y el centro de su vida  activa ya no est\u00e1 en San Ant\u00f3n. La nueva torre se aleja algo m\u00e1s, pero  sigue estando junto a la r\u00eda. Como hombre de la orilla izquierda me  gusta ver que se acerca a los pueblos de ambas orillas, como queriendo  alcanzar a la otra villa del Nervi\u00f3n, Portugalete.<\/p>\n<p>La Torre Iberdrola se alza en la antigua campa de los  ingleses, donde un d\u00eda pelotearon los jugadores del Athletic, all\u00ed donde  se asent\u00f3 tambi\u00e9n el maravilloso Circo Krone que ya solamente  recordamos los muy veteranos que \u00e9ramos entonces ni\u00f1os, y no olvido que  para que lo contemplaran los vecinos de la orilla izquierda se levant\u00f3  un apeadero del ferrocarril de Bilbao a Portugalete. Ahora la r\u00eda est\u00e1  bien se\u00f1alada. En su comienzo, se eleva esbelta la nueva torre de Pelli  en Bilbao. All\u00e1, al final, otro moj\u00f3n glorioso, el puente colgante,  se\u00f1ala en Portugalete el fin de la r\u00eda. El principio y el fin de la r\u00eda,  desde la torre y el puente, se abrazan ahora de lejos y nos invitan a  rellenar la r\u00eda con nuevos sudores y trabajos.<\/p>\n<p>Los pueblos de la r\u00eda no se miran con recelo sino con un gesto  de hermandad. Cuando Bilbao quiso ser grande hubo de contar con la r\u00eda y  sus pueblos (Deusto, Erandio, Getxo, Barakaldo, Sestao) cuya vida, muy  silenciosa al principio, se hizo bulliciosa en tiempos de esplendor, y  ahora mira expectante y con esperanza las nuevas ideas, el nuevo  esfuerzo que traer\u00e1n nuevas glorias a un trabajo en paz.<\/p>\n<p>La fundaci\u00f3n de Bilbao  Naci\u00f3 Bilbao, como el hombre de la Biblia, quit\u00e1ndole una costilla a  Bego\u00f1a, la tierra de mis abuelos maternos, y encerrando su peque\u00f1ez en  el Casco Viejo, donde hab\u00eda ya, como explicaba Rafael Ossa, una puebla  de pescadores y con toda seguridad de peque\u00f1os comerciantes y  navegantes, que llegaban a Portugalete y solo pod\u00edan pasar con permiso  de la barra, que caprichosamente se cerraba unos d\u00edas y otros se abr\u00eda.  Entre los afluentes y los montes que rodeaban la r\u00eda pod\u00edan ver a los  labradores mirando con curiosidad.<\/p>\n<p>Al llegar a Portugalete, si la barra estaba abierta pod\u00edan  seguir su ruta y, sin duda, empezaron la alta navegaci\u00f3n, aunque no a  puertos muy lejanos, a los que ya llegaban los marinos de Bermeo, que  fue villa desde sesenta y cinco a\u00f1os antes.<\/p>\n<p><strong>La villa de Bilbao<\/strong><\/p>\n<p>La  peque\u00f1a puebla de pescadores que fabricaba primitivas embarcaciones y  navegaba a lo largo de la r\u00eda, se encontraba al llegar a Portugalete con  un obst\u00e1culo que solo con mucha paciencia y alguna ambici\u00f3n pod\u00edan  superar. En Portugalete les exig\u00edan el pago de ciertos derechos por el  paso, pero hab\u00eda algo peor, los movimientos de las arenas de la r\u00eda que,  a veces, taponaban la entrada dejando un cauce enano que los barcos no  pod\u00edan atravesar.<\/p>\n<p>Hac\u00eda falta un empuj\u00f3n para poder emprender nuevas rutas. En  Bizkaia no hab\u00eda paz por la guerra de bandos. Y tampoco hab\u00eda paz en las  alturas, en las que viv\u00edan los se\u00f1ores de Bizkaia pues don Lope III  D\u00edaz de Haro hab\u00eda sido asesinado el a\u00f1o 1288 y la sucesi\u00f3n se la  disputaban ahora entre don Diego, hermano del fallecido, y do\u00f1a Mar\u00eda  D\u00edaz de Haro, su hija. Por la ley de la fuerza ostentaba ahora el  Se\u00f1or\u00edo don Diego, sin atender a las continuas reclamaciones de do\u00f1a  Mar\u00eda y del infante don Juan, su esposo. Finalmente, y en muy buena  parte por la mediaci\u00f3n de la reina, do\u00f1a Mar\u00eda de Molina, las dos partes  llegaron a un acuerdo por el que don Diego L\u00f3pez de Haro mantendr\u00eda en  su poder el Se\u00f1or\u00edo y, a su muerte, no le suceder\u00eda su hijo sino do\u00f1a  Mar\u00eda, su sobrina.<\/p>\n<p>El empuj\u00f3n definitivo lo dio un hecho que muchos juzgar\u00e1n como  un papeleo, la creaci\u00f3n de la villa de Bilbao. La villa naci\u00f3 en aquel  Bilbao peque\u00f1ito. Peque\u00f1o en dimensi\u00f3n, peque\u00f1o en habitantes pero  grande en iniciativas. Pese a la barra, en la que los portugalujos  pretendieron a veces cobrar derechos de paso, las naves bilbainas  avanzaban. Despu\u00e9s del primer astillero de El Arenal se construyeron  otros, en territorio de Abando y en Deusto, y otros lugares como  Zubileta ya en orillas del Cadagua, afluente del Nervi\u00f3n por la orilla  izquierda. Y a\u00fan m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>No volvieron a cobrarse derechos por el paso de Portugalete.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de la villa de Bilbao fue algo m\u00e1s que la  concesi\u00f3n de un t\u00edtulo, pues dio a los bilbainos cierto sentido de  unidad y les anim\u00f3 a engrandecerse con nuevos trabajos y lo que podemos  considerar como una expansi\u00f3n. La r\u00eda del Nervi\u00f3n comenz\u00f3 a ser conocida  como r\u00eda de Bilbao hasta el mar.<\/p>\n<p><strong>Portugalete se\u00f1orial <\/strong><\/p>\n<p>En  un mont\u00edculo a la salida de la r\u00eda viv\u00eda Portugalete cuando no era m\u00e1s  que una aldea. Y tambi\u00e9n a esta aldea le cambi\u00f3 de rango su conversi\u00f3n  en villa, por obra de do\u00f1a Mar\u00eda D\u00edaz de Haro, que a la muerte de don  Diego le sucedi\u00f3 en el Se\u00f1or\u00edo de Bizkaia. Do\u00f1a Mar\u00eda estaba muy  resentida con su fallecido t\u00edo porque, a su parecer, le hab\u00eda usurpado  el Se\u00f1or\u00edo y consideraba que don Diego fue un intruso. No pod\u00eda dar  validez a lo que hizo el intruso, pero tampoco quiso enemistarse con  Bilbao, por lo que dict\u00f3 una nueva Carta declarando que fundaba la villa  de Bilbao.<\/p>\n<p>Bilbao naci\u00f3 en las aguas en las que el Nervi\u00f3n se hace  salado, pero antes de llegar a la mar hay que recorrer trece kil\u00f3metros  para encontrarse, en la orilla izquierda, con Portugalete. Seguramente  era en aquel tiempo la mayor aglomeraci\u00f3n humana de la orilla izquierda.  Es el lugar por el que Bilbao y Bizkaia se asoman al mar.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Mar\u00eda fund\u00f3 all\u00ed mismo la villa de Portugalete. Y pienso  que desde entonces Portugalete no ha perdido el tono se\u00f1orial que le  daba su car\u00e1cter villano. Los vecinos de la orilla izquierda reconocemos  ese tono festivo y elegante, admiramos la hermosa iglesia, que junto a  la torre de Salazar corona la villa, y hemos paseado por el hermoso  muelle que nos coloca frente al mar, ayer tumultuoso, aunque ahora est\u00e1  domesticado por varios muelles.<\/p>\n<p>Al igual que otras villas de Bizkaia se le concede el Fuero de  Logro\u00f1o con el privilegio de que no haya \u00abmalos fueros, de batalla,  hierro, agua caliente y pesquisa\u00bb.<\/p>\n<p>El Fuero defiende la casa de los portugalujos, mucho antes de  que lo haga el Fuero de Bizkaia, pues dice que si \u00abel merino o say\u00f3n  quisiera entrar o por la fuerza en la casa de un poblador que lo maten  por ello \u00e9 non pechen homicidio ninguno\u00bb.<\/p>\n<p>Portugalete era como un balc\u00f3n hacia el mar y lo sigue siendo  hoy. Durante muchos siglos la peligrosa barra era, de vez en cuando,  inundada por la arena para cortar el paso a la navegaci\u00f3n. Pero el genio  de Evaristo Churruca, que estudi\u00f3 el movimiento de las aguas y arenas,  proyect\u00f3 el puente de hierro, que no solo acab\u00f3 con los movimientos de  la peligrosa barra sino que dot\u00f3 a Portugalete de una obra singular, el  puente que es ahora un paseo sobre el mar, un gran adorno de la villa.<\/p>\n<p>Desde hoy, la r\u00eda, que sigue llegando a Portugalete, tiene un nuevo punto de partida.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El rascacielos de C\u00e9sar Pelli, inaugurado recientemente y levantado sobre la Campa de los Ingleses, se ha erigido ya en nuevo icono de la r\u00eda, que desde hace siglos nace en el puente de San Ant\u00f3n y muere en el Puente de Bizkaia<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":68,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[26,27],"class_list":["post-47","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-carta-puebla","tag-torre-iberdrola"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/68"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47\/revisions\/51"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}