{"id":475,"date":"2014-02-26T08:15:19","date_gmt":"2014-02-26T07:15:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=475"},"modified":"2014-02-25T14:21:22","modified_gmt":"2014-02-25T13:21:22","slug":"se-cumple-el-75-aniversario-de-la-marcha-al-exilio-de-companys-y-aguirre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2014\/02\/26\/se-cumple-el-75-aniversario-de-la-marcha-al-exilio-de-companys-y-aguirre\/","title":{"rendered":"Se cumple el 75 aniversario de la marcha al exilio de Companys y Aguirre"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Lekeitio, I\u00f1aki Goiogan<\/p>\n<p>A pocos d\u00edas de empezar las fiestas de Navidad de 1938, la Rep\u00fablica espa\u00f1ola estaba exhausta. La batalla del Ebro hab\u00eda terminado con victoria franquista y la moral republicana estaba en cotas muy bajas. En el plano internacional, meses antes, en octubre, el presidente del Gobierno, el socialista Juan Negr\u00edn, hab\u00eda recibido otro golpe cuando la pol\u00edtica de apaciguamiento seguida por Francia y Reino Unido hab\u00eda hecho posible la injusticia de entregar Checoslovaquia a Hitler. En efecto, el dictador alem\u00e1n en su empe\u00f1o de lograr el Reich de los mil a\u00f1os y la expansi\u00f3n territorial que entend\u00eda vital para su pa\u00eds, requiri\u00f3 para Alemania la regi\u00f3n checa de los sudetes, habitada por poblaci\u00f3n mayoritariamente germano-parlante. Checoslovaquia se neg\u00f3 a ceder parte de su territorio nacional a Hitler y convoc\u00f3 en su socorro a las democracias, con las que le ligaban tratados de ayuda militar.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2014\/02\/Catalu\u00f1a.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-476\" alt=\"Catalu\u00f1a\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2014\/02\/Catalu\u00f1a-580x436.jpg\" width=\"580\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2014\/02\/Catalu\u00f1a-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2014\/02\/Catalu\u00f1a.jpg 589w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Desde el punto de vista de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, la crisis de los sudetes, desatada en plena ofensiva del Ebro, era interesante por cuanto pudiera desembocar en una guerra abierta entre las democracias y la Alemania nazi. En esta hipot\u00e9tica guerra, la Rep\u00fablica, obviamente, se alinear\u00eda con los franco-brit\u00e1nicos que, a su vez, estar\u00edan obligados a apoyarla a fin de evitar dejar su flanco sur a merced de los fascistas. Nada de ello ocurri\u00f3. Las democracias optaron por el apaciguamiento, esto es, sacrificar Checoslovaquia a cambio de paz y esperar que con eso Hitler se contentara y dejara, adem\u00e1s, de plantear nuevas reivindicaciones territoriales.<\/p>\n<p>En los d\u00edas previos a la Navidad de 1938, en la prensa internacional, al tratar sobre temas relacionados con la guerra civil, se hablaba de una posible tregua navide\u00f1a. Un par\u00e9ntesis en la guerra patrocinado por quienes abogaban por una paz negociada y con garant\u00edas internacionales. Esta anhelada tregua a quien sobre todo pudiera beneficiar era a las fuerzas republicanas necesitadas imperiosamente de pertrechos. Pero el resultado fue que no se produjo, y el 23 de diciembre de 1938 Franco inici\u00f3 una ofensiva contra Catalu\u00f1a que acab\u00f3 con la ocupaci\u00f3n del Principado en poco menos de dos meses.<\/p>\n<p>Franco pudo haber optado por atacar el otro territorio republicano, la zona Centro-Sur, donde se hallaba Madrid. Sin embargo, se decidi\u00f3 por el territorio catal\u00e1n con el fin de cortar a los gubernamentales todo contacto terrestre con el extranjero y, adem\u00e1s, con el fin de evitar la m\u00e1s m\u00ednima posibilidad de una declaraci\u00f3n de independencia de Catalu\u00f1a en el caso de una ocupaci\u00f3n de la zona Centro-Sur y quedar la regi\u00f3n aut\u00f3noma como \u00fanico resto del r\u00e9gimen de abril de 1931.<\/p>\n<p>Tarde ya La ofensiva fue r\u00e1pida aunque la generalidad de la poblaci\u00f3n no se dio cuenta de la gravedad de la misma hasta muy avanzada esta. No solo no se dio cuenta el p\u00fablico, las autoridades vascas y catalanas tampoco estaban al d\u00eda de las operaciones militares y del desastre que se avecinaba. No hay m\u00e1s que echar un vistazo a la correspondencia del secretario general de Presidencia, Julio Jauregui, en el momento m\u00e1xima autoridad vasca en Barcelona, para apercibirse de ello. De este modo, la noticia de que algo muy grave estaba ocurriendo en los frentes no lleg\u00f3 a Par\u00eds, a o\u00eddos del lehendakari Jos\u00e9 Antonio Aguirre, hasta muy tarde, el d\u00eda 20 de enero, menos de una semana antes de la ca\u00edda de Barcelona. Estos avisos pusieron en guardia a algunos dirigentes vascos como Jes\u00fas Mar\u00eda Leizaola que empezaron a vislumbrar el fin de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Aguirre viaj\u00f3 a Catalu\u00f1a en la noche del 24 al 25, para entonces bien consciente de que aquello se acababa y tambi\u00e9n de los peligros que le acechar\u00edan en territorio peninsular. Le acompa\u00f1\u00f3 Manuel Irujo. La misi\u00f3n que se hab\u00edan impuesto era, por una parte, coordinar las labores de evacuaci\u00f3n y, por otra parte, asistir a la que resultar\u00eda \u00faltima sesi\u00f3n plenaria de las Cortes de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Para cuando pisaron suelo catal\u00e1n era imposible acceder a Barcelona, pues la capital catalana fue ocupada el 26 de enero. Previamente, el 22, sali\u00f3 por \u00faltima vez en Catalu\u00f1a el diario <i>Euzkadi<\/i>, editado en Barcelona por el PNV desde diciembre de 1937, y ese mismo d\u00eda se dio orden a los hospitales que gestionaba el Gobierno de Euskadi para el cierre de los mismos y la evacuaci\u00f3n del personal y enfermos. La evacuaci\u00f3n propiamente dicha se inici\u00f3 en la noche del 23 al 24 de enero.<\/p>\n<p>El lehendakari, ante la imposibilidad de llegar a Barcelona, se instal\u00f3 en Port de Molins, localidad cercana a Figueres, y desde el citado pueblo ampurdan\u00e9s dirigi\u00f3 las tareas de evacuaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n vasca. Para ello, Aguirre estableci\u00f3 tres zonas de actividad. Figueres, la frontera y Perpi\u00f1\u00e1n. En Figueres y la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n franco-espa\u00f1ola los agentes vascos trataban de localizar e identificar a sus conciudadanos que hu\u00edan, a la vez que se les dotaban de documentos a los que carec\u00edan de ellos, as\u00ed como, cuando hab\u00eda posibilidad, una direcci\u00f3n a donde pudieran acudir en el exilio.<\/p>\n<p>No result\u00f3 f\u00e1cil esta labor, agravada por las condiciones meteorol\u00f3gicas, muy adversas en aquellos d\u00edas de invierno, los ataques a\u00e9reos franquistas, que no dejaron de acosar a los fugitivos hasta que atravesaban la frontera, y, finalmente, porque las autoridades francesas no previeron la avalancha de refugiados que se precipit\u00f3 a su pa\u00eds. Como primera medida al problema humanitario que se les agrandaba por momentos, los franceses optaron por cerrar los ojos y decretaron el cierre de la frontera. Y cerrados permanecieron los pasos hasta el 28 de enero, d\u00eda en el que se abrieron, pero solo <!--more-->para la poblaci\u00f3n no combatiente (mujeres, ni\u00f1os, ancianos y heridos). Esta semiapertura no result\u00f3 suficiente para solucionar el problema, pero ayud\u00f3 a descongestionar de alg\u00fan modo, al menos al principio, la presi\u00f3n sobre la frontera.<\/p>\n<p>Labores repartidas En Perpi\u00f1\u00e1n, instalados en el hotel Sala, las autoridades vascas se dividieron en sus labores. Por una parte, atend\u00edan directamente a los refugiados, en el caso de los ni\u00f1os, mujeres y ancianos proporcion\u00e1ndoles un pasaje hasta los refugios vascos, y en el caso de los hombres en edad militar acogi\u00e9ndoles en el hotel y traslad\u00e1ndoles al campo de Argeles. Adem\u00e1s, parte de los cargos y funcionarios vascos trasladados al Rosell\u00f3n se dedicaron a visitar a las autoridades francesas, civiles y militares, para lograr mejorar en lo que fuera posible las condiciones materiales en las que se encontraban los refugiados vascos.<\/p>\n<p>Para el 4 de febrero la situaci\u00f3n militar en Catalu\u00f1a era desesperada para las fuerzas republicanas. Ese d\u00eda era ocupada Girona y en cualquier momento cab\u00eda esperar la presencia de las avanzadillas franquistas en Figueres y la frontera. El mismo d\u00eda 4, el lehendakari Aguirre decidi\u00f3 abandonar Catalu\u00f1a y partir hacia Francia, pero no quiso hacerlo solo. Quiso hacerlo acompa\u00f1ando al president de la Generalitat, Llu\u00eds Companys. \u00c9ste se hallaba en el mas Perx\u00e8s, una gran casa rural, sita en la localidad de Agullana, cerca de la frontera francesa, adquirida por la administraci\u00f3n catalana en primavera de 1938 para guardar lejos del peligro de la guerra parte del patrimonio art\u00edstico catal\u00e1n. Las vicisitudes de aquellos d\u00edas convirtieron al mas Perx\u00e8s en la estaci\u00f3n previa al exilio para numerosos pol\u00edticos e intelectuales catalanes.<\/p>\n<p>Aguirre y Companys supieron que cerca de all\u00ed, con la misma intenci\u00f3n de cruzar al exilio, se hallaban Manuel Aza\u00f1a, Juan Negr\u00edn y Diego Mart\u00ednez Barrio, presidentes de la Rep\u00fablica, del Gobierno y de las Cortes, respectivamente. Los cinco acordaron cruzar juntos la frontera y hacerlo por un punto poco frecuentado. Sin embargo, cuando al d\u00eda siguiente, 5 de febrero, los presidentes vasco y catal\u00e1n se acercaron a la casa donde hab\u00edan pasado la noche los m\u00e1s altos cargos de la Rep\u00fablica se encontraron con que estos hab\u00edan marchado ya, sin esperarles como hab\u00edan convenido, y no les qued\u00f3 otra que emprender el ascenso del coll de Manrella y, una vez coronada la cima, bajar a Les Illes, primer municipio franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda 5 de febrero, las autoridades francesas ordenaron la apertura de los pasos fronterizos, y as\u00ed permanecieron hasta el 10, fecha en la que los franquistas se hicieron con el control de los \u00faltimos que les faltaban. Durante los d\u00edas que dur\u00f3 la evacuaci\u00f3n cientos de miles de personas, se habla incluso de medio mill\u00f3n, cruzaron a Francia aunque no todos para huir de las represalias franquistas. Muchos soldados entraron en Francia por disciplina militar pero una vez liberados de sus obligaciones militares, optaban por regresar a sus casas. Aun as\u00ed, fueron cientos de miles los que optaron por quedarse en Francia temerosos de la represi\u00f3n franquista.<\/p>\n<p>La primera fase del exilio se hab\u00eda coronado se puede decir que con \u00e9xito, aunque con innumerables penalidades. Pero ahora ven\u00eda lo m\u00e1s dif\u00edcil, atender a las miles de personas en territorio franc\u00e9s.<\/p>\n<p>El recorrido juntos de Aguirre y Companys ven\u00eda a ser una met\u00e1fora de la situaci\u00f3n del momento y de lo que vendr\u00eda m\u00e1s tarde. Se dice que Companys al llegar a Les Illes llevaba el dinero justo para pagarse una tortilla. No ten\u00edan m\u00e1s, ni \u00e9l ni su Gobierno, despojados por parte del Gobierno de la Rep\u00fablica de las cantidades de dinero previstos para la evacuaci\u00f3n cuando los camiones de la Generalitat que lo transportaban a la frontera pasaron por Figueres.<\/p>\n<p><strong>Red de atenci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El Gobierno vasco en el exilio desde hac\u00eda a\u00f1o y medio tampoco ten\u00eda lo suficiente para atender a la gran masa de exiliados, pero s\u00ed contaba con una red de refugios y hospitales para atender a los m\u00e1s necesitados. Dispon\u00eda tambi\u00e9n de una serie de contactos que pod\u00edan procurar ayuda a los expatriados que fueron destinados a los campos de concentraci\u00f3n. As\u00ed, el campo de Arg\u00e8les-sur-Mer nunca dej\u00f3 de ser un infierno para sus moradores, pero las conversaciones tenidas por Telesforo Monz\u00f3n por indicaci\u00f3n del lehendakari con las autoridades francesas lograron que se acotara una zona del citado campo donde se pudieron mejorar algo las condiciones de vida. Algo parecido ocurri\u00f3 en Gurs, donde, adem\u00e1s de tener una zona acotada para los internados vascos, el Gobierno de Euskadi pudo aplicar medidas que, poco a poco, sacaron a numerosos vascos para la emigraci\u00f3n, a trabajar o los hospitales, adem\u00e1s de vestirles y conseguirles algunos medicamentos.<\/p>\n<p>Esto mismo dej\u00f3 escrito Aguirre en su libro de Gernika a Nueva York, pasando por Berl\u00edn.<\/p>\n<p>\u00ab\u2026 sal\u00eda el Presidente de Catalu\u00f1a se\u00f1or Companys por el monte, camino del exilio. A su lado marchaba yo. Le hab\u00eda prometido que en las \u00faltimas horas de su patria me tendr\u00eda a su lado, y cumpl\u00ed mi palabra. Tambi\u00e9n el pueblo catal\u00e1n emigraba, y tambi\u00e9n la aviaci\u00f3n de Hitler, Mussolini y Franco, asesinaba a mansalva a aquellos peregrinos indefensos. Las tropas de la Rep\u00fablica se retiraban a la frontera francesa. El abandono m\u00e1s absoluto por parte del mundo acompa\u00f1aba a la derrota de aquellos adversarios del totalitarismo. Yo miraba con dolor a los fugitivos, porque para nosotros los vascos se hab\u00eda guardado en Francia aquellas normas de pudor que impone la desgracia. Se nos atac\u00f3 y calumni\u00f3 por los bien pensantes, pero vivimos en nuestras propias instituciones y fuimos distinguidos con afecto por las autoridades y personalidades de todas las ideas. Pero a aquella inmensa caravana de gente sin patria y sin hogar, le esperaba los campos de concentraci\u00f3n como toda hospitalidad\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El exilio de Companys y Aguirre. Solidaridad en la derrota<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[10804,47169],"class_list":["post-475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-aguirre","tag-companys"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=475"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":478,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475\/revisions\/478"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}