{"id":590,"date":"2014-06-17T09:09:01","date_gmt":"2014-06-17T07:09:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=590"},"modified":"2014-06-16T18:13:49","modified_gmt":"2014-06-16T16:13:49","slug":"los-finaly-dos-ninos-judios-salvados-por-nacionalistas-vascos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2014\/06\/17\/los-finaly-dos-ninos-judios-salvados-por-nacionalistas-vascos\/","title":{"rendered":"Los Finaly, dos ni\u00f1os jud\u00edos salvados por nacionalistas vascos"},"content":{"rendered":"<div class=\"Subtitulo\" style=\"font-weight: bold; color: #777777;\">\n<p class=\"Normal\">V\u00edctimas de la persecuci\u00f3n del nazismo, primero, y del inter\u00e9s de Franco, luego, Robert y G\u00e9rald Finaly pudieron volver con su familia gracias a un grupo de abertzales.<\/p>\n<p class=\"Normal\">UN REPORTAJE DE JEAN-CLAUDE LARRONDE<\/p>\n<figure id=\"attachment_591\" aria-describedby=\"caption-attachment-591\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2014\/06\/import_17179165_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-591 size-medium\" title=\"Robert y G\u00e9rald Finaly | Revuelo en Francia\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2014\/06\/import_17179165_1-580x325.jpg\" alt=\"Los hermanos Robert y G\u00e9rald Finaly son trasladados en un coche. Su caso levant\u00f3 mucho revuelo en Francia. Fotos: Sabino Arana Fundazioa.\" width=\"580\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2014\/06\/import_17179165_1-580x325.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2014\/06\/import_17179165_1.jpg 614w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-591\" class=\"wp-caption-text\">Los hermanos Robert y G\u00e9rald Finaly son trasladados en un coche. Su caso levant\u00f3 mucho revuelo en Francia. Fotos: Sabino Arana Fundazioa.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"color: #000000;\">ENTRE\u00a0todos los males de la dictadura franquista, uno de ellos es la ocultaci\u00f3n de lo que realmente sucedi\u00f3 en el transcurso de esos 40 a\u00f1os de plomo. En 1953, un peque\u00f1o grupo de nacionalistas vascos, particularmente valientes, consigui\u00f3 oponerse a la voluntad de Franco y permiti\u00f3 el retorno a Francia y la devoluci\u00f3n a su familia de los j\u00f3venes Finaly. Una historia que desencaden\u00f3 las pasiones en Francia y en muchos pa\u00edses donde tuvo una repercusi\u00f3n enorme. Pero sin tener ning\u00fan eco en la pen\u00ednsula a causa de la dictadura. Una historia que a\u00fan hoy en d\u00eda es aqu\u00ed casi totalmente desconocida.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">El doctor Finaly y su esposa, jud\u00edos austriacos, se refugiaron, para huir de las represalias antijud\u00edas, en Francia, cerca de Grenoble. All\u00ed, nacieron dos ni\u00f1os: Robert, en abril de 1941, y G\u00e9rald, en julio de 1942. Los dos fueron circuncisos desde su nacimiento. Los padres fueron arrestados por la Gestapo en febrero de 1944 y deportados a Auschwitz, de donde nunca regresaron. Antes de su detenci\u00f3n, los padres, en una situaci\u00f3n angustiosa, hab\u00edan confiado sus hijos a un conocido. Esta persona los coloc\u00f3 en una instituci\u00f3n cat\u00f3lica que los remiti\u00f3 a la se\u00f1orita Brun, directora de la guarder\u00eda municipal de Grenoble. Dicha se\u00f1orita los salv\u00f3, en un primer momento de las garras de la Gestapo, pero su comportamiento despu\u00e9s de la guerra dist\u00f3 de lejos de ser ejemplar.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">En efecto, desde el comienzo de 1945, las hermanas del doctor Finaly quisieron recuperar a los ni\u00f1os. Una viv\u00eda en Nueva Zelanda y otra en Israel. La se\u00f1orita Brun, quien coloc\u00f3 a los ni\u00f1os en colegios cat\u00f3licos, no quiso devolverlos a su familia. Los hizo bautizar en 1948. Un bautizo \u00abgravemente il\u00edcito\u00bb, puesto que la se\u00f1orita Brun no era m\u00e1s que su tutora provisional y no definitiva y los ni\u00f1os ya no estaban en peligro de muerte -\u00a1tres a\u00f1os despu\u00e9s del final de la guerra!- pero, sin embargo, v\u00e1lido ya que el bautismo en aquella \u00e9poca era considerado por muchos te\u00f3logos cat\u00f3licos como \u00abirreversible\u00bb.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">A partir de 1949, la familia puso el asunto en manos de un albacea, el se\u00f1or Keller, quien viv\u00eda en Grenoble y que inici\u00f3 un procedimiento judicial. En junio de 1952, el Tribunal de Apelaci\u00f3n de Grenoble oblig\u00f3 a la se\u00f1orita Brun a devolver a los ni\u00f1os y nombr\u00f3 a la t\u00eda de estos, que viv\u00eda en Israel, la se\u00f1ora Rosner, como tutora de los mismos. \u00a1Pero estos hab\u00edan desaparecido! La instituci\u00f3n Nuestra Se\u00f1ora de Si\u00f3n tom\u00f3 el relevo de la se\u00f1orita Brun para esconder a los ni\u00f1os en colegios cat\u00f3licos. Robert y G\u00e9rald recibieron una educaci\u00f3n cat\u00f3lica, en la que los jud\u00edos no ten\u00edan una plaza muy honorable.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><span class=\"MayusculasNegrita\" style=\"font-weight: bold;\">UN BREVE PASO POR BAIONA\u00a0<\/span>De escondite en escondite, los dos ni\u00f1os llegaron, provenientes de Marsella, a Baiona, a finales de enero de 1953, y fueron inscritos en el colegio San Luis Gonzaga; el mismo colegio donde los hermanos Sabino y Luis Arana Goiri hab\u00edan sido alumnos, unos 80 a\u00f1os antes.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Pero tambi\u00e9n all\u00ed su presencia fue descubierta; algunos profesores del colegio decidieron su salida clandestina en la ma\u00f1ana del 3 de febrero y los confiaron a un cura de una parroquia de Baiona quien los escondi\u00f3 durante una decena de d\u00edas con la complicidad de algunos parroquianos. El 13 de febrero, pasaron la muga de Biriatu a Bera a pie, durante seis horas precedidos por un pasador, con 60 cent\u00edmetros de nieve.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">La emoci\u00f3n fue intensa en Iparralde. Cuatro sacerdotes y un civil fueron inculpados de secuestro de menores y secuestro arbitrario y seguidamente encarcelados en la prisi\u00f3n de Baiona durante una docena de d\u00edas y en un caso (el del padre Emilio Laxague), durante casi un mes.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><span class=\"MayusculasNegrita\" style=\"font-weight: bold;\">UNA LARGA ESTANCIA EN GIPUZKOA\u00a0<\/span>El 15 de febrero, unos cl\u00e9rigos de Iparralde recepcionaron a los ni\u00f1os y, en una improvisaci\u00f3n total, no sabiendo a qui\u00e9n confi\u00e1rselos y habiendo encontrado por dos veces el rechazo de eclesi\u00e1sticos por falta de disponibilidad material, los dejaron en plena desesperanza en el monasterio de Lazkao.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Pero tanto la Polic\u00eda como los periodistas estaban tras su pista. El padre Mauro Elizondo decidi\u00f3 entonces sacarlos del monasterio y separarlos: el peque\u00f1o, G\u00e9rald, se qued\u00f3 en casa del cura P\u00edo Montoya en Alegia y el mayor, Robert, se qued\u00f3 en Tolosa, en la familia de Patxi Arruti Urrestarazu, gran amigo de P\u00edo Montoya, hasta finales de abril y a partir de esta fecha y hasta el desenlace, en casa del padre Andoni Andonegi Sustaeta, en Getaria.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><strong>Los padres de Robert y G\u00e9rald eran jud\u00edos austriacos que huyeron a Francia y luego fueron llevados a Auschwitz.<\/strong><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Todas estas personas eran nacionalistas vascos convencidos que, en el caso de P\u00edo Montoya y de Andoni Andonegi, conocieron el exilio en Iparralde a causa de la guerra civil. Por su parte, Patxi Arruti, despu\u00e9s de haber sido gudari del batall\u00f3n\u00a0<i>Amayur<\/i>\u00a0del PNV, pas\u00f3 largos a\u00f1os en las c\u00e1rceles franquistas.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Los cl\u00e9rigos de Iparralde se situaban m\u00e1s bien en la l\u00ednea tradicionalista de la Iglesia. En eso, eran los herederos espirituales del l\u00edder de Iparralde entre las dos guerras, el inamovible diputado ultraconservador de Donibane Garazi Jean Ybarnegaray, con simpat\u00edas franquistas bien conocidas desde la \u00e9poca de la guerra civil. No ten\u00edan ninguna idea en absoluto acerca del nacionalismo vasco. Pero al dirigirse al monasterio de Lazkao, confiaban por pura casualidad, la continuidad de la historia en manos de nacionalistas vascos.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><span class=\"MayusculasNegrita\" style=\"font-weight: bold;\">LA VOLUNTAD DE FRANCO\u00a0<\/span>A esos cl\u00e9rigos de Iparralde no se les ocurri\u00f3 otra cosa que dar a conocer al obispo de Donostia, monse\u00f1or Font y Andreu, el hecho de que hab\u00edan dejado a los ni\u00f1os en Lazkao. El obispo advirti\u00f3 inmediatamente al gobernador civil de Gipuzkoa, Tom\u00e1s Garicano Go\u00f1i, quien, a su vez, advirti\u00f3 al ministro del Interior Alberto Mart\u00edn-Artajo.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Desde el principio pues, el Gobierno franquista estaba perfectamente al corriente de la residencia de los ni\u00f1os y el padre Mauro Elizondo -que ya hab\u00eda sufrido las represalias franquistas- debi\u00f3 jugar un papel sutil de equilibrista diplom\u00e1tico en sus relaciones con el gobernador civil. Franco ten\u00eda la intenci\u00f3n de guardar esos ni\u00f1os en Espa\u00f1a: ellos pod\u00edan servirle de moneda de cambio en los sucesivos chantajes al Gobierno franc\u00e9s, como los que hab\u00edan concluido con la expulsi\u00f3n del Gobierno vasco de su sede de la avenida Marceau en Par\u00eds en 1951 y el cierre temporal de Radio Euzkadi, que emit\u00eda desde Muguerre (Lapurdi).<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><span class=\"MayusculasNegrita\" style=\"font-weight: bold;\">LA INTERVENCI\u00d3N DE AGUIRRE\u00a0<\/span>Fue un peque\u00f1o grupo de cuatro personas, todos nacionalistas vascos, quienes gestionaron el asunto y desmontaron los planes de Franco: el padre Mauro Elizondo Artola de Lazkao, los cl\u00e9rigos P\u00edo Montoya Arizmendi y Secundino Rezola Arratibel, este \u00faltimo hermano de Joseba, uno de los jefes de la resistencia vasca, y C\u00e1ndido Echeverria Artola que trabajaba para la agencia de informaci\u00f3n y espionaje\u00a0<i>Servicios<\/i>\u00a0que depend\u00eda del Gobierno vasco y que ser\u00eda en este asunto, el delegado del presidente Jos\u00e9 Antonio de Aguirre.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Este \u00faltimo intervino directamente, en una carta dirigida a final de mayo a Secundino Rezola pidiendo a este grupo y a las familias que guardaban a los ni\u00f1os facilitar su retorno a Francia con el fin de restituirlos a su familia: es su deber de vascos y de cat\u00f3licos. El 19 de junio, en una reuni\u00f3n en Alegia, los cuatro amigos decidieron el retorno de los ni\u00f1os a Francia, en contra de la voluntad expresa del ministro Mart\u00edn-Artajo, quien hab\u00eda recibido dos d\u00edas antes en Madrid, al padre Mauro Elizondo.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><span class=\"MayusculasNegrita\" style=\"font-weight: bold;\">AITA MAURO, PROTAGONISTA\u00a0<\/span>Fue el padre Mauro Elizondo quien, a partir de mediados de febrero de 1953 y hasta finales de junio (26 de junio), gestion\u00f3 el asunto y tuvo la suerte de los hijos Finaly entre sus manos. Muy r\u00e1pidamente, demostr\u00f3 una sorprendente lucidez, una gran inteligencia y una sangre fr\u00eda admirables. Se dio cuenta de que los cl\u00e9rigos de Iparralde, mal informados, se lanzaron en esta historia con ligereza e imprudencia, que la se\u00f1orita Brun estaba lejos de ser \u00abel monstruo de caridad\u00bb descrita por algunos peri\u00f3dicos cat\u00f3licos franceses sino m\u00e1s bien una persona interesada y codiciosa (se tendr\u00e1 m\u00e1s adelante la prueba tangible de su moralidad de lo m\u00e1s dudosa). Fue \u00e9l quien decidi\u00f3 el desenlace del asunto, con la intervenci\u00f3n del padre abad de Belloc, su amigo Jean Pierre Inda, ante el c\u00f3nsul de Francia en Donostia y el gobernador civil de Gipuzkoa. M\u00e1s que Germaine Ribi\u00e8re, emisaria del cardenal Gerlier, arzobispo de Lyon, fue \u00e9l quien resolvi\u00f3 el asunto. \u00c9l quedar\u00eda humilde y en la sombra y su nombre no aparecer\u00eda jam\u00e1s en la \u00e9poca y muy poco, despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Sin embargo, \u00e9l hab\u00eda salvado el honor de la Iglesia, mal comprometida en esta historia de enfrentamiento entre jud\u00edos y cristianos a prop\u00f3sito de un bautismo sobre el que hab\u00eda mucho que decir. Tambi\u00e9n hab\u00eda desmontado los planes de Franco y ejecutado a la letra -en relaci\u00f3n con sus amigos nacionalistas vascos- los deseos del presidente Aguirre.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de su salida del Pa\u00eds Vasco, los ni\u00f1os se quedaron durante un mes en las afueras de Par\u00eds. El peque\u00f1o G\u00e9rald confiar\u00eda a la persona que lo aloj\u00f3 que no ten\u00eda \u00abninguna simpat\u00eda por el general Franco\u00bb y le explicar\u00eda las diferencias \u00abentre los vascos y los espa\u00f1oles\u00bb.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">A finales de julio de 1953, los hermanos Finaly partieron a vivir en Israel con su t\u00edo y su t\u00eda. El mayor llegar\u00eda a ser cirujano y el peque\u00f1o militar. Hoy disfrutan de un apacible retiro.<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"FuenteFecha\" style=\"color: #666666;\">\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>V\u00edctimas de la persecuci\u00f3n del nazismo, primero, y del inter\u00e9s de Franco, luego, Robert y G\u00e9rald Finaly pudieron volver con su familia gracias a un grupo de abertzales.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[42,31542,47203,397,5814,233],"class_list":["post-590","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-blog","tag-deia","tag-historias","tag-judios","tag-ninos","tag-vascos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/590","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=590"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/590\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":593,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/590\/revisions\/593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}