{"id":672,"date":"2014-12-15T13:41:53","date_gmt":"2014-12-15T12:41:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=672"},"modified":"2014-12-15T13:42:49","modified_gmt":"2014-12-15T12:42:49","slug":"las-escuelas-de-barriada-una-puerta-al-mundo-para-los-nucleos-rurales-de-bizkaia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2014\/12\/15\/las-escuelas-de-barriada-una-puerta-al-mundo-para-los-nucleos-rurales-de-bizkaia\/","title":{"rendered":"Las escuelas de barriada,  una puerta al mundo para los n\u00facleos rurales de Bizkaia"},"content":{"rendered":"<p><em>Hace 95 a\u00f1os nacieron las escuelas de barriada, que contribuyeron a reducir el analfabetismo, instaurar la educaci\u00f3n biling\u00fce y abrir estos n\u00facleos al mundo<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Gregorio Arrien<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">el<\/span> pasado 26 de noviembre se cumplieron 95 a\u00f1os de la presentaci\u00f3n de la llamada <i>Moci\u00f3n Gallano<\/i>, que dio lugar a la creaci\u00f3n de las escuelas de barriada. La Corporaci\u00f3n provincial tom\u00f3 en consideraci\u00f3n la Moci\u00f3n el 9 de diciembre del mismo a\u00f1o 1919, y con el objeto de tramitar con urgencia los primeros pasos y trabajos se nombr\u00f3, a principios de 1920, una Ponencia ejecutiva conformada por Luis de Eleizalde, Eduardo de Landeta y los diputados Juan Gallano y Pr\u00e1xedes Ar\u00e1nsolo. Como fruto del inter\u00e9s y entusiasmo con que trabaj\u00f3 la Ponencia, en enero de 1921 ya funcionaban las dos primeras escuelas, la de Albiz de Mendata y Belendiz (Arratzu).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2014\/12\/import_7361083.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-673\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2014\/12\/import_7361083-580x378.jpg\" alt=\"import_7361083\" width=\"580\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2014\/12\/import_7361083-580x378.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2014\/12\/import_7361083.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Destinadas a suplir la ausencia estatal, las escuelas de barriada trataban de corregir los altos niveles de analfabetismo y, en general, el desajuste educativo-cultural de Bizkaia, reflejados, sobre todo, en las zonas rurales y los barrios minero-industriales. La geograf\u00eda del pa\u00eds, montuosa y abrupta, salpicada de caser\u00edos agrupados en peque\u00f1as barriadas, hac\u00eda que los ni\u00f1os no pudieran asistir, por la distancia existente, a las escuelas situadas en los centros de la poblaci\u00f3n. Entre los dem\u00e1s factores y elementos que estaban en la base de la creaci\u00f3n de estos centros, hay que mencionar los siguientes: La necesidad de ense\u00f1ar a los ni\u00f1os en la lengua materna, el desarrollo del pensamiento escolar y la conciencia cada vez m\u00e1s clara y exigente en materia cultural, en la l\u00ednea de los pa\u00edses m\u00e1s cultos de Europa, el pensamiento e ideolog\u00eda del nacionalismo y la relativa riqueza del pa\u00eds a estas alturas del siglo XX. Todo ello entendido en el marco del empuje auton\u00f3mico del momento.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">R\u00e1pida construcci\u00f3n<\/span> Las escuelas fueron levant\u00e1ndose e inaugur\u00e1ndose de forma muy acelerada. Ya antes de 1925 se hab\u00edan construido 77 escuelas, con 114 clases y otros tantos profesores. En 1929 se completaron las 100 escuelas que estaban previstas en el plan de la Diputaci\u00f3n, alcanzando un censo escolar de m\u00e1s de 5.000 alumnos. Eran unas escuelas simp\u00e1ticas que se extend\u00edan por todo el territorio de Bizkaia, principalmente en las barriadas y pueblos m\u00e1s necesitados de centros de ense\u00f1anza; previamente, los pueblos o barriadas que aspiraban a tener la prometida escuela primaria, deb\u00edan cumplir varias condiciones: las agrupaciones de vecinos deb\u00edan constar de m\u00e1s de diez vecinos; sus viviendas deb\u00edan distar, por lo menos, un kil\u00f3metro de la escuela m\u00e1s pr\u00f3xima, y, por \u00faltimo, la barriada o el ayuntamiento deb\u00edan proporcionar un local adecuado.<\/p>\n<p>Durante la II Rep\u00fablica tuvo lugar una nueva ampliaci\u00f3n de 25 escuelas, que se unieron a las ya existentes del plan anterior; al t\u00e9rmino del proceso constructivo en 1936 el n\u00famero de alumnos ascendi\u00f3 a 6.321 y el de maestros a 162.<\/p>\n<p>Concebidas en los or\u00edgenes como verdaderas escuelas vascas o ikastolas, pronto sufrieron importantes modificaciones en su orientaci\u00f3n, en funci\u00f3n de la diversidad de pol\u00edticas educativas radicadas en la Diputaci\u00f3n y ejercidas desde la misma. Ya en la primera etapa, de 1920 a 1923, se abandon\u00f3 la educaci\u00f3n biling\u00fce de los inicios y se inutilizaron los textos eusk\u00e9ricos preparados por la propia Diputaci\u00f3n unos a\u00f1os antes, permiti\u00e9ndose en adelante el uso del euskera s\u00f3lo como veh\u00edculo o medio de ense\u00f1anza. Tras estos pasos, el pensamiento inicial de Eleizalde, Landeta y otros, de desarrollar la escuela vasca, qued\u00f3, en gran manera, desnaturalizado, pero decidieron seguir adelante en su af\u00e1n de lograr una parte de lo que aspiraban.<\/p>\n<p>Los cambios en la orientaci\u00f3n no terminaron aqu\u00ed, ya que durante la Dictadura se acentu\u00f3 la marginaci\u00f3n de la lengua vasca, imponi\u00e9ndose la estricta obligaci\u00f3n de seguir el r\u00e9gimen general de ense\u00f1anza de las escuelas nacionales. Por fin, y antes del definitivo cambio de car\u00e1cter en 1937, durante la II Rep\u00fablica se abandonar\u00e1 la ense\u00f1anza religiosa y se aplicar\u00e1 el laicismo escolar.<\/p>\n<p>Pese a las anteriores modificaciones, la instituci\u00f3n de las escuelas de barriada ten\u00eda una evidente personalidad, como fruto de su particular organizaci\u00f3n y su peculiar arquitectura, adaptada al paisaje del entorno; aparte estaba la envidiable adhesi\u00f3n popular.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">El apoyo popular <\/span>El apoyo otorgado a estas escuelas fue verdaderamente admirable. Seg\u00fan los testimonios de la \u00e9poca, fue emocionante ver en muchas barriadas c\u00f3mo j\u00f3venes y ancianos, hombres y mujeres quisieron tomar parte directa y activa en la construcci\u00f3n del edificio escolar, algunos aportando su dinero, producto de muchos sacrificios, y otros su esfuerzo personal, su propio trabajo. No faltaron quienes ofrecieron la madera de sus bosques o la piedra de sus canteras y sus yuntas y carros acarrearon los materiales a pie de obra. A este respecto, se suele situar esta obra escolar colectiva en el contexto de una antiqu\u00edsima costumbre popular de organizar las prestaciones sociales en com\u00fan, en <i>auzolan<\/i>.<\/p>\n<p>Edificadas en estas condiciones, no es de extra\u00f1ar que muchas escuelas contaran con el m\u00e1s sincero afecto de sus respectivas barriadas; por eso, las cuidaban con cari\u00f1o, respeto y consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque la mayor\u00eda de las escuelas fueron construidas por los ayuntamientos, una buena parte de ellas fueron levantadas directamente por los vecinos, y eran, por ello, propiedad de los vecinos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de proporcionar el plano de construcci\u00f3n y gestionar despu\u00e9s la cesi\u00f3n gratuita de los locales, la Diputaci\u00f3n se encargaba tambi\u00e9n de costear el material de ense\u00f1anza y el sostenimiento de los maestros.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Personal docente <\/span>Por la importancia que se daba al profesorado en la organizaci\u00f3n y funcionamiento de las escuelas, la Diputaci\u00f3n planific\u00f3 todos los medios para atraer a sus centros lo mejor de las <i>normales<\/i>, en base a unas retribuciones y derechos que, a las alturas de los a\u00f1os 20, se consideraban bastante ventajosas. El ingreso en el cuerpo del profesorado estaba precedido de una depurada selecci\u00f3n de los aspirantes. La provisi\u00f3n de plazas se hac\u00eda por medio de un concurso p\u00fablico y general, convocado con arreglo a una serie de bases entre las que primaban los valores personales, los conocimientos profesionales y el dominio de la lengua materna del ni\u00f1o. En las zonas de habla euskaldun, donde trabajaban la mayor parte de los maestros, estos deb\u00edan conocer el euskera para emplearlo como veh\u00edculo de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>El profesorado de las escuelas de barriada estaba conformado por un escogido cuadro de ense\u00f1antes, caracterizado por un alto inter\u00e9s docente y una verdadera vocaci\u00f3n y entusiasmo. A muchos les toc\u00f3 trabajar en apartados lugares y en medio de grandes incomodidades, a veces en monta\u00f1a y otras en cerrados valles; por eso, su labor educadora se vio deslucida, en ocasiones, por la deficiente asistencia de los ni\u00f1os, quienes por las condiciones del lugar y el medio de vida del vecindario, dejaban de asistir a las clases.<\/p>\n<p>Hab\u00eda bastantes figuras, que aparte de las labores escolares propiamente dichas, se dedicaban a otro tipo de quehaceres como escribir en la prensa y otras actividades sociales y culturales; Julene de Azpeitia fue quiz\u00e1s uno de los casos m\u00e1s conocidos en el campo cultural.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Actividades escolares <\/span>La edad escolar, comprendida entre los 5 y los 14 a\u00f1os, abarcaba ocho a\u00f1os de duraci\u00f3n en la escuela, a raz\u00f3n de dos a\u00f1os en cada uno de los siguientes grados: preparatorio, elemental, medio y superior. Las sesiones eran de tres horas de duraci\u00f3n, interrumpidas por los recreos ordinarios, ma\u00f1ana y tarde. El censo escolar nunca deb\u00eda superar los 48 alumnos por aula.<\/p>\n<p>Las escuelas estaban clasificadas en mixtas, unitarias y especiales o graduadas; la mayor parte de estas \u00faltimas eran de dos grados.<\/p>\n<p>Los programas de ense\u00f1anza, elaborados a partir de 1928, adolec\u00edan en general de los mismos defectos de los dem\u00e1s programas <i>nacionales<\/i>: sus contenidos eran demasiado amplios y complejos. Se inclu\u00edan en los mismos las disciplinas habitualmente estudiadas en la escuela nacional. Los mejores alumnos de las escuelas eran ayudados y asistidos por medio de becas y ayudas de estudio para proseguir la ense\u00f1anza superior.<\/p>\n<p>El uso del material escolar, proporcionado gratuitamente por la Diputaci\u00f3n, fue una de las destacadas caracter\u00edsticas de las escuelas; se les dot\u00f3 del material fijo y m\u00f3vil m\u00e1s moderno y m\u00e1s \u00fatil al fin que se persegu\u00eda. Entre el c\u00famulo de materiales servidos, eran los medios intuitivos y de proyecci\u00f3n los que m\u00e1s se distingu\u00edan por su modernidad, si bien se procuraba que no faltase cosa alguna de necesidad o conveniencia para la ense\u00f1anza. En las clases donde se hallaba instalada la luz el\u00e9ctrica, se contaba con el aparato de proyecciones y un surtido completo de placas de asuntos geogr\u00e1ficos, hist\u00f3ricos, agr\u00edcolas y dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Las excursiones escolares con fines educativos y las ense\u00f1anzas de car\u00e1cter agr\u00edcola encontraron en las escuelas de barriada una verdadera oportunidad para su implantaci\u00f3n y pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Entre las actividades complementarias cabe mencionar la mutualidad escolar, las bibliotecas circulantes, las clases de adultos, los museos y exposiciones.<\/p>\n<p>La cantina escolar constitu\u00eda una instituci\u00f3n necesaria y eficaz para el funcionamiento de las escuelas.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Los frutos del esfuerzo <\/span>Aparte del esfuerzo organizativo, que fue realmente enorme, la Diputaci\u00f3n gast\u00f3 anualmente grandes sumas de dinero en el sostenimiento de las escuelas de barriada, siendo los sueldos de los maestros la partida m\u00e1s importante del presupuesto anual.<\/p>\n<p>En el libro que publicamos en 1987 sobre <i>Educaci\u00f3n y Escuelas de barriada de Bizkaia (Escuela y Autonom\u00eda, 1898-1936)<\/i>, se hace una breve valoraci\u00f3n de los principales resultados y frutos obtenidos; a saber: La reducci\u00f3n del analfabetismo, la instauraci\u00f3n de la educaci\u00f3n biling\u00fce y una apertura de las barriadas a un mundo de relaciones humanas, sociales y culturales. Con todas las limitaciones ya conocidas, se hab\u00eda reservado al vascuence un lugar que antes no hab\u00eda podido encontrar. Los motivos de \u00edndole pol\u00edtica nacional y la cuesti\u00f3n del fuero de la lengua castellana, impidieron una mayor introducci\u00f3n de la lengua vasca en la ense\u00f1anza. En general, fueron escuelas generadoras de cultura y civismo, cuya acci\u00f3n no debe desligarse de los dem\u00e1s avances tecnol\u00f3gicos, econ\u00f3micos y de estilos de vida efectuados en las zonas rurales, a lo largo de todos estos a\u00f1os.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 95 a\u00f1os nacieron las escuelas de barriada, que contribuyeron a reducir el analfabetismo, instaurar la educaci\u00f3n biling\u00fce y abrir estos n\u00facleos al mundo<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59785,59784,59786],"class_list":["post-672","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-barriada","tag-historias-de-los-vacos","tag-nucleos-rurales-de-bizkaia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/672","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=672"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/672\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":674,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/672\/revisions\/674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=672"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=672"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=672"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}