{"id":676,"date":"2014-12-23T11:59:59","date_gmt":"2014-12-23T10:59:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=676"},"modified":"2014-12-23T12:03:21","modified_gmt":"2014-12-23T11:03:21","slug":"euskal-ezteiak","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2014\/12\/23\/euskal-ezteiak\/","title":{"rendered":"Euskal ezteiak"},"content":{"rendered":"<p><em>El ritual del matrimonio tradicional vasco contiene una gran riqueza de peculiaridades que retratan la idiosincrasia del pa\u00eds<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Amaia Mujika Go\u00f1i<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">En<\/span> El Pa\u00eds Vasco, al igual que en resto de Europa, los modos de vida tradicionales como la ganader\u00eda y el pastoreo, la agricultura y la pesca o las artesan\u00edas y oficios est\u00e1n en v\u00edas de extinci\u00f3n y con ellos esquemas mentales y creativos, t\u00e9cnicas de trabajo, l\u00e9xico, ritos y rituales individuales y colectivos, convertidos en sujeto de investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica y objeto de museo.<\/p>\n<p>Algunas de estas costumbres y pr\u00e1cticas de gran relevancia comunitaria, despojadas hoy de su utilidad, car\u00e1cter y simbolismo, son recreados en el presente como fiesta-espect\u00e1culo de cohesi\u00f3n social identitaria. As\u00ed, ritos de paso como el matrimonio se escenifican bajo la denominaci\u00f3n de <i>Euskal Ezkontza<\/i> en numerosos municipios como parte de las fiestas locales, o como una puesta en escena por j\u00f3venes novios a la hora de celebrar su enlace civil. Una representaci\u00f3n que tiene su origen en los cuadros teatrales de las Euskal Jaiak de Zarautz, promovidas por el pintor Mauricio Flores <i>Kaperotxiki<\/i> para la festividad de la Virgen de Arantzazu en 1924 y que siguen celebr\u00e1ndose con gran \u00e9xito en la actualidad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_677\" aria-describedby=\"caption-attachment-677\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2014\/12\/2-gizona-agea-eta-andrea-aizea-f-eulalia-abaitua-euskal-museoa-bilbao_12427.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-677 size-medium\" title=\"Gizona agea esta andrea aizea. 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Eulalia Abaitua<\/figcaption><\/figure>\n<p>En la cultura tradicional, el matrimonio &#8211;<i>ezkontza<\/i>&#8211; es el rito de paso m\u00e1s importante del ciclo vital del hombre y la mujer, es el tr\u00e1nsito a la edad adulta, la sexualidad y la procreaci\u00f3n, as\u00ed como el de mayor prestigio social al erigir a los contrayentes tras los esponsales, en <i>jaun<\/i> y <i>andere<\/i> de una casa, <i>Etxe<\/i>. Un <i>etxeko jaun<\/i> y una <i>etxekoandre<\/i> que, al margen de si son propietarios o simples inquilinos, ricos o pobres, son la cabeza y los brazos de una de las unidades b\u00e1sicas que han sustentado la sociedad vasca en la era moderna.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Herrik bere legue&#8230; <\/span><i>Etxek bere astura.<\/i> La casa &#8211;<i>etxea<\/i>&#8211; en el Pa\u00eds Vasco, no es solo edificio y morada sino el n\u00facleo f\u00edsico, mental y simb\u00f3lico sobre el que se sustenta su cultura. Su prototipo es el caser\u00edo &#8211;<i>baserria<\/i>&#8211; una explotaci\u00f3n agr\u00edcola-ganadera de producci\u00f3n, reproducci\u00f3n y consumo, autosuficiente e indivisa que se ha de preservar y mejorar para ser transmitida de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un complejo econ\u00f3mico, aut\u00f3nomo y disperso en el paisaje pero integrado en su comunidad &#8211;<i>herria<\/i>&#8211; por v\u00ednculos materiales y simb\u00f3licos que rigen los modos de relaci\u00f3n, colaboraci\u00f3n y celebraci\u00f3n entre vecinos.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Sugabeko etxia&#8230; <\/span><i>odolgabeko gorputza<\/i>. Un inmueble multifuncional vertebrado con el medio, de ah\u00ed las variedades constructivas existentes en el Pa\u00eds, y con una distribuci\u00f3n interior adaptada a las necesidades de habitaci\u00f3n, trabajo y sepultura. Una vivienda cuyo coraz\u00f3n es la cocina en torno al hogar (luz, calor y alimento) custodiado por la <i>etxekoandre<\/i> al ser espacio para evocar, rezar y transmitir en euskera, y lugar donde la familia reunida, convive, trabaja y recibe.<\/p>\n<p>Un casa asentada en la tierra y fundida con ella al cobijar un mundo animado de seres invisibles y familiares difuntos a los que se habla, respeta y venera al formar parte de los principales acontecimientos de la existencia de los vivos, mediante los ritos en torno al fuego sagrado del hogar y su prolongaci\u00f3n en la sepultura de la parroquia, enlazados por el &#8211;<i>hilbide<\/i>-. Una casa habitada &#8211;<i>etxekoak<\/i>&#8211; cuyos miembros son identificados por su nombre y a los que proporciona personalidad jur\u00eddica y social.<\/p>\n<p>Una familia extensa, que aglutina a todos los nacidos en ella y que al abandonarla en aras de su viabilidad econ\u00f3mica siguen vinculados por una teja, \u00e1rbol o dote, s\u00edmbolo de la mutua reciprocidad con la casa a la que pertenecen y en la que ser\u00e1n siempre acogidos\/as. Y por supuesto a los que moran en ella, la familia del elegido\/a por los padres &#8211;<i>etxenausik<\/i>&#8211; como sucesor para la gesti\u00f3n, continuidad y transmisi\u00f3n del mayorazgo.<\/p>\n<p>Con este fin, el heredero\/a &#8211;<i>zu etxerako<\/i>&#8211; contrae matrimonio, en general de conveniencia, con la firma de un contrato en cuyas capitulaciones se especifican las respectivas aportaciones de los contrayentes y las servidumbres para con el <i>Etxe<\/i> (padres, hermanos, criados). Unos deberes que en el caso de la mujer son m\u00e1s expl\u00edcitos ya que erigida en el eslab\u00f3n entre pasado y futuro, recaen en ella el desempe\u00f1o de los ritos funerarios para con los antepasados &#8211;<i>sepultura hartze<\/i>&#8211; y la maternidad con el fin de asegurar la sucesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Una de las estipulaciones primordiales del contrato matrimonial ser\u00e1 la <i>dote<\/i> que supone la aportaci\u00f3n de dinero, tierras o animales por parte del novio\/a que llegaba de fuera, constituyendo una fuente de ingresos para el <i>etxe<\/i> y, en algunos casos la compensaci\u00f3n para el resto de los hijos, que a su vez deb\u00edan generar su propia dote para abandonarla. A veces por separado y a veces formando parte de ella est\u00e1 el <i>arreo<\/i> integrado por los muebles y enseres que el novio\/a llevaba a su nueva casa y cuyo traslado, despu\u00e9s de las proclamas, era un acto ritual y simb\u00f3lico, que en el caso femenino finalizaba en torno al hogar con el rito de &#8211;<i>etxe-sartzea<\/i>&#8211; entre la <i>etxekoandre<\/i> mayor y la entrante o, en el establo con la entrega del palo &#8211;<i>makila<\/i>&#8211; cuando el traspaso de poderes era entre el <i>etxeko jaun<\/i> y su sucesor.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Eztei-gurdia <\/span>El arreo tradicional, en el caso del novio se compon\u00eda de ropa para s\u00ed, regalos para la prometida y aperos o herramientas de alg\u00fan oficio por ser estos sus cometidos en su nueva casa. El de la mujer, en aras de su naturaleza, atributos y destino se habr\u00eda ido preparando desde temprana edad y estaba constituido b\u00e1sicamente por la cama completa y el arca, expresi\u00f3n ambas de su futura vida conyugal; los elegantes y primorosos \u00fatiles de hilar como s\u00edmbolo de las cualidades de feminidad y diligencia, y el ajuar textil fruto de a\u00f1os de aprendizaje y trabajo, para los que habr\u00e1 contado con la ense\u00f1anza y colaboraci\u00f3n del resto de las mujeres de su familia y vecindad.<\/p>\n<p>La fabricaci\u00f3n industrial, una mayor disponibilidad econ\u00f3mica y las modas de la sociedad urbana influyeron, con el tiempo, en el n\u00famero y tipolog\u00eda de los muebles integrantes del arreo incorporando c\u00f3modas, plateros, armarios, relojes, vajillas, sillas, aguamaniles y espejos con los que amueblar la casa. Si el mobiliario era imagen de la fortaleza dom\u00e9stica de la casa no lo era menos el ajuar textil, al constituir ambos la suma de los sucesivos arreos llegados con cada nuevo matrimonio. Un ajuar que era trasladado en un arca espec\u00edficamente construida para la novia y colocada en la habitaci\u00f3n del nuevo matrimonio conteniendo, adem\u00e1s de las varas de lienzo sin cortar, el ropero femenino, con el traje de boda que mudar\u00e1 en mortaja a su muerte, la lencer\u00eda y la ropa de diario; el ajuar dom\u00e9stico (ropa de cama, manteler\u00edas y toallas) para el d\u00eda a d\u00eda y las celebraciones familiares, y los pa\u00f1os rituales, en especial los funerarios (sudarios, pa\u00f1os de ofrenda) de gran calidad y riqueza ornamental.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Gure amak, kutxean&#8230; <\/span><i>noizko oialak ditu <\/i>\/ <i>Amonen amonekin nik galdu dut kontu<\/i>. El traslado del arreo de la novia a su nueva casa se realizaba con anterioridad a la boda, habitualmente en d\u00eda de labor y, dependiendo del nivel econ\u00f3mico de la familia, en uno, dos y hasta en tres carros de bueyes. Un acto festivo de ostentaci\u00f3n y notoriedad del <i>etxe<\/i> comunicado a los ancestros y a la comunidad mediante el chirrido estridente de los ejes de los carros y el bullicio, los cohetes y la m\u00fasica que acompa\u00f1aba al cortejo de padres, hermanos y primeros vecinos.<\/p>\n<p>Las parejas de bueyes, elegidos por su porte, se engalanaban cubri\u00e9ndolos con lienzos de rayas o mantas de colores, hermosos collares de campanillas al cuello o con la costumbre vizcaina, de cubrir el yugo tallado con una piel de tej\u00f3n y coronarlo con una &#8211;<i>azkonarra<\/i>&#8211; de hierro forjado y campanillas de bronce a fin de ahuyentar los malos esp\u00edritus. En algunos pueblos de Navarra y Zuberoa abr\u00eda la comitiva el hermano de la novia llevando un carnero con los cuernos adornados con cintas rojas que, llegados a la casa, se convert\u00edan en objeto codiciado por unos y otros terminando, en general, sobre la boina del que sacaba a bailar a la reci\u00e9n desposada tras la boda.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Gurdi erdian&#8230; <\/span><i>kutxa, aurrean arda-tza \/ ta lilai-muturrean amuko mata-tza \/ Gurdi atzean suila ta tupiki per-tza \/ ogekoz edertzen da gurdiaren ertza.<\/i> La disposici\u00f3n del arreo sobre los carros, como en todo acto ritual, estaba codificada con un lenguaje simb\u00f3lico compartido por la comunidad. As\u00ed la cabecera del carro estaba presidida por la rueca y el huso, situando a la cola, el espejo, haciendo referencia con ello a las cualidades que deb\u00edan prevalecer en la mujer casada: laboriosidad sobre coqueter\u00eda; centrada y en alto, la cama vestida con jerg\u00f3n de perfolla de ma\u00edz, cuatro colchones y almohadas de lana con sus correspondientes haces de lienzo de lino (s\u00e1banas, fundas de edred\u00f3n y almohada). Y bajo ella el arca de novia con el ajuar textil que al llegar a la casa era desplegado, enumerado y elogiado por la costurera que lo hab\u00eda cosido, empezando por las s\u00e1banas y terminando por las camisas para el novio, entre las que destacaba una de elegante pechera para lucir en la boda.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Aurrean-aurren&#8230; <\/span><i>oazala \/ Ederra eta zabala \/ Badakizue zer amoreri \/ Eginen dio itzala<\/i>. En los otros carros, habitualmente prestados por los vecinos, se dispon\u00eda el resto de los muebles, aperos de labranza, enseres de cocina, calderos y herradas de cobre, presididos por el torno de hilar mec\u00e1nico y una estampa religiosa enmarcada. Atados al \u00faltimo carro una novilla, yegua u ovejas que se aportaban como dote, y cerrando el cortejo un grupo de mujeres que llevaban tortas y viandas para el banquete nupcial, siendo en Bizkaia las amigas de la novia, las encargadas de trasladar sobre sus cabezas los presentes de los familiares y las delicadas piezas de vajilla, pa\u00f1os de iglesia y candeleros de bronce.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Eztai-eguna&#8230; <\/span><i>baita jairik alaiena \/ Anka jaso bage ez da gelditzen gai dena<\/i>. Llegado el arreo a su destino, se celebraba el matrimonio en la iglesia y tras la bendici\u00f3n sacramental se volv\u00eda a la casa para disfrutar del banquete nupcial en torno a una gran y copiosa comida dispuesta para la ocasi\u00f3n, no siendo ni la primera ni la \u00faltima con la que se agasajar\u00eda a los invitados. Al caer la tarde, los reci\u00e9n casados con amigos y familiares se fund\u00edan en una <i>soka dantza<\/i>, enlazando pasos y vidas en una suerte de compromiso colectivo ante un futuro incierto y a la vez prometedor: la continuidad del <i>Etxe<\/i>.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ritual del matrimonio tradicional vasco contiene una gran riqueza de peculiaridades que retratan la idiosincrasia del pa\u00eds<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59789,37162],"class_list":["post-676","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-euskal-ezteiak","tag-historia-de-los-vascos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=676"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":683,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676\/revisions\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}