{"id":692,"date":"2015-01-26T17:28:30","date_gmt":"2015-01-26T16:28:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=692"},"modified":"2015-01-30T17:57:23","modified_gmt":"2015-01-30T16:57:23","slug":"9922-spassk-marinos-vascos-en-el-gulag","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/01\/26\/9922-spassk-marinos-vascos-en-el-gulag\/","title":{"rendered":"99\/22 Spassk, marinos vascos en el gulag"},"content":{"rendered":"<p>A juicio del historiador y archivero ruso A. V. Elp\u00e1tievsky, el destino de los marinos es uno de los menos claros en la historia de la emigraci\u00f3n republicana en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Catorce de ellos eran vascos<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/01\/agustin.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-693\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/01\/agustin-580x457.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"457\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/01\/agustin-580x457.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/01\/agustin-940x741.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/01\/agustin.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><br \/>\nEL 23 de enero de 1947, Agust\u00edn Llona escrib\u00eda esta carta a su familia desde un lugar llamado Espasca: Los espa\u00f1oles que nos encontramos en este campo de internados llevamos cinco a\u00f1os sin noticia alguna de nuestros familiares y a nuestros familiares supongo que os habr\u00e1 sucedido cosa por el estilo a pesar de nuestros esfuerzos por comunicarnos. Llevamos diez a\u00f1os no pudiendo conseguir nuestra repatriaci\u00f3n y los cinco \u00faltimos esclavizados, si no fuese una cosa tan delicada para un pa\u00eds que pregona tanto el bien hace mucho os habr\u00edan pedido nuestro rescate.<\/p>\n<p>El campo de concentraci\u00f3n de Spassk se encontraba cerca de la ciudad de Karagand\u00e1, en la rep\u00fablica sovi\u00e9tica del Kazajist\u00e1n, donde las tempestades de nieve eran de tal magnitud que los presos cavaban t\u00faneles para poder comunicarse entre las barracas. Uno de estos presos, durante casi veinte a\u00f1os, fue Agust\u00edn Llona Menchaca, nacido en el caser\u00edo Chomin Chuena de Urduliz tal d\u00eda como hoy, el 24 de enero de 1908. En su Hoja de servicios del personal de la Marina Mercante, consta que embarc\u00f3 en Valencia como primer maquinista del vapor Conde de Abasolo, el 9 de enero de 1936: Cargamento de carb\u00f3n Cardiff-Cartagena y Theodosia Cartagena y fruta de Valencia. Odessa. Desembarcado y hospitalizado en Odessa el 23.4.1937 por enfermedad y sin posibilidad de regresar a su patria Espa\u00f1a en contra de su voluntad hasta el 22.10.1956.<\/p>\n<p>Tras su hospitalizaci\u00f3n, Agust\u00edn Llona residi\u00f3 en la casa infantil de Odessa, bajo un r\u00e9gimen de libertad vigilada al igual que un grupo de marinos mercantes, en su mayor\u00eda del Cabo San Agust\u00edn, que en 1939 hab\u00eda quedado bloqueado por orden de las autoridades sovi\u00e9ticas en Feodosia (Mar Negro). Alicia Alted Vigil, en su estudio El exilio espa\u00f1ol en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, asegura que a estos marinos se les ofreci\u00f3 la posibilidad de regresar a Espa\u00f1a o permanecer en la URSS. Las autoridades sovi\u00e9ticas devolvieron a Espa\u00f1a v\u00eda Turqu\u00eda a la mayor\u00eda de sus miembros antes del final de la Guerra Civil, pero a juicio de la investigadora Luiza Iordache los titubeos franquistas y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, imposibilitaron que se encaminasen todas las repatriaciones solicitadas. Finalmente, Lavrenti Pavlovich Beria, comisario del NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos), orden\u00f3 el 26 de junio de 1941 el internamiento de los marinos espa\u00f1oles en el campo de concentraci\u00f3n n\u00famero 5110\/32 de Norilsk, cerca del C\u00edrculo Polar \u00c1rtico. La negativa de los marinos a aceptar permisos de residencia en sustituci\u00f3n de sus pasaportes nacionales y el rechazo mostrado por el grupo a trabajar en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica pudieron influir en esta decisi\u00f3n, ya que ambas actitudes eran juzgadas como antisovi\u00e9ticas.<\/p>\n<p>De c\u00e1rcel en c\u00e1rcel Los marinos llegar\u00edan a Norilsk en octubre de 1941, tras un interminable recorrido por c\u00e1rceles como la de Jarkov y Novosibirsk y campos de concentraci\u00f3n como el de Krasnoiarsk. En Norilsk, fallecer\u00edan los marinos vascos Eusebio Olarra Basarrate y Jos\u00e9 Azcueta Echevarr\u00eda, que se suicid\u00f3 el 31 de diciembre de 1941. Secundino Serrano, en su libro Espa\u00f1oles en el gulag, rese\u00f1ado en este mismo peri\u00f3dico por Yuri \u00c1lvarez, destaca que Juli\u00e1n Zarragoitia Bilbao fallecer\u00eda en septiembre de 1942 en el campo de Krasnoiarsk, cuando los marinos completaban la ruta inversa que los conducir\u00eda finalmente al complejo de campos de concentraci\u00f3n de Karagand\u00e1, donde llegar\u00edan entre el verano y el oto\u00f1o de 1942. En noviembre se les unir\u00edan el grupo de aviadores espa\u00f1oles de Kirovabad y el maestro Juan Bote Garc\u00eda. Posteriormente, en marzo de 1943, ser\u00edan trasladados al campo de Kok-Usek, ubicado entre Karagand\u00e1 y Spassk, donde los aullidos de los lobos que merodeaban por las alambradas del campo en busca de comida los mantendr\u00edan despiertos noche tras noche. Infracciones como el robo de tres patatas o de un trozo de pan eran castigadas con prisi\u00f3n. Como medida de castigo se les proporcionaban 100 gramos de pan y un plato de sopa de agua sucia con coles como \u00fanico alimento, una vez cada tres d\u00edas.<\/p>\n<p>Agust\u00edn segu\u00eda enviando misivas desde la estafeta postal 99\/22 Spassk: Desde que termin\u00f3 la guerra no paran las autoridades locales de prometernos nuestra repatriaci\u00f3n a plazos cortos que nunca se cumplen, menos mal que del campo ya \u00faltimamente sale la gente para sus patrias por las que podr\u00e9is tener noticias nuestras, e incluso a nosotros, pero temo que no sea as\u00ed y que pretendan liberarnos a alguna ciudad dentro de Rusia, por lo que os rogamos hag\u00e1is lo que est\u00e9 de vuestra parte para conseguir nuestra repatriaci\u00f3n. En efecto, los testimonios proporcionados por el repatriado ingeniero franc\u00e9s M. Francisque Bornet, o la francesa Madeleine Clement, confirmaban que a\u00fan quedaban ciudadanos de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola encerrados en los campos de concentraci\u00f3n sovi\u00e9ticos. En marzo de 1948, el Movimiento de Liberaci\u00f3n de Espa\u00f1a de la Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo (MLE-CNT) publicaba en Toulouse \u00a1Karaganda! La tragedia del antifascismo espa\u00f1ol. Por su parte, la Federaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Internados y Deportados Pol\u00edticos (Fedip), con residencia en Francia, iniciaba una campa\u00f1a internacional en la cual solicitaba al secretario general de la ONU, Trygve Lie, que se movilizase en favor de la liberaci\u00f3n de los presos republicanos en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En Karaganda fallecer\u00edan los marinos vascos Guillermo D\u00edaz Guadilla, El\u00edas Legarra Bolumburu, Antonio Echaurren Ugarte, Secundino Rodr\u00edguez de la Fuente y la maestra Petra D\u00edaz de Cuesta y Alonso.<\/p>\n<p>La Fedip envi\u00f3 el 21 de enero de 1948 una misiva al presidente del Gobierno de Euzkadi en Francia con el objetivo de que su Gobierno en el exilio fijase p\u00fablicamente su disconformidad por el incorrecto proceder de parte de las autoridades sovi\u00e9ticas. As\u00ed mismo, solicitaban al lehendakari Agirre que su Gobierno rompiese toda relaci\u00f3n oficial con el Partido Comunista de Euzkadi. Jos\u00e9 Antonio de Aguirre les comunic\u00f3 que ya hab\u00edan intervenido hac\u00eda tiempo sobre el caso de Agust\u00edn Llona, sin obtener resultado alguno al respecto. En ning\u00fan momento hizo menci\u00f3n a la posible afiliaci\u00f3n de Agust\u00edn al PNV, pero su hermana Dolores, en una carta enviada a Jos\u00e9 Ester Borr\u00e1s, secretario de Informaci\u00f3n de la Fedip, afirmaba tal y como consta en los archivos de esta organizaci\u00f3n depositados en el International Institute of Social History de Amsterdam (IISH) que: Jam\u00e1s le o\u00edmos hablar de pol\u00edtica \u00fanicamente se distingu\u00eda en sus conversaciones como un defensor de los derechos humanos, precisamente de los que con iron\u00eda le priva el destino.<\/p>\n<p>\u201cFarsa\u201d, seg\u00fan el PCE La Diputaci\u00f3n Permanente de las Cortes espa\u00f1olas, reunida en dos ocasiones en Par\u00eds, acord\u00f3 trasladar oficialmente la cuesti\u00f3n de los internados al Gobierno republicano en el exilio a pesar de las afirmaciones vertidas por dirigentes del Partido Comunista Espa\u00f1ol (PCE) como Antonio Mije que no dudaban en calificar como una farsa el tema de Karagand\u00e1. El 22 de mayo de 1948, coincidiendo con la celebraci\u00f3n de esta segunda sesi\u00f3n, se inici\u00f3 el traslado de los supervivientes espa\u00f1oles a Odessa, donde fallecer\u00eda Jos\u00e9 Poll\u00e1n Ozaento en 1949. La intenci\u00f3n era liberar a los supervivientes entreg\u00e1ndolos al consulado franquista en Estambul (Turqu\u00eda), como ya hab\u00eda sucedido anteriormente con el otro grupo en junio de 1939, pero la Fedip acus\u00f3 al PCE de impedir la liberaci\u00f3n del grupo. Tras rechazar la \u00fanica posibilidad que les ofrecieron las autoridades, consistente en firmar una carta publicada posteriormente en el diario Trud (\u00f3rgano de los sindicatos sovi\u00e9ticos), que implicaba su compromiso a residir en territorio de la URSS y aceptar posteriormente la nacionalidad sovi\u00e9tica, la situaci\u00f3n de Agust\u00edn Llona volver\u00eda a complicarse.<\/p>\n<p>Tal y como relata Luiza Iordache en su libro Republicanos espa\u00f1oles en el gulag (1939-1956), mientras permanec\u00edan en Odessa el maestro Juan Bote Garc\u00eda, el piloto Francisco Llopis y el propio Agust\u00edn Llona conformaron una comisi\u00f3n que se present\u00f3 frente al capit\u00e1n Wilner para mostrar su indignaci\u00f3n ante un art\u00edculo publicado por la revista Temps Nouveaux (la edici\u00f3n del diario Trud de Mosc\u00fa). En el art\u00edculo titulado Impudence des ennemis du peuple espagnol, firmado por N. Miklachevski, se afirmaba que los republicanos espa\u00f1oles que hab\u00edan llegado a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y se hab\u00edan quedado en su pa\u00eds, nunca hab\u00edan sido internados ni detenidos en los campos. En junio de 1949 ser\u00edan recluidos en la c\u00e1rcel de Odessa y meses m\u00e1s tarde, en febrero de 1950, se dict\u00f3 la sentencia que estipulaba una condena de 25 a\u00f1os de destierro para todos ellos, tal y como consta en los archivos de la Fedip.<\/p>\n<p>En este \u00faltimo emplazamiento en Vozdvizhenka (Siberia), nacer\u00edan Isabel y Dolores; las dos hijas de Agust\u00edn Llona y su esposa Agnesa Markel Franz, natural de Zarrekovich (Crimea), tambi\u00e9n prisionera en Rusia alrededor de veinte a\u00f1os. Juan Bote, que permanec\u00eda soltero, as\u00ed como los otros dos condenados con sus respectivas familias, compart\u00edan una habitaci\u00f3n en un barrac\u00f3n de madera, separados por grises cortinas que se corr\u00edan de noche y se abr\u00edan de d\u00eda para facilitar la vida en com\u00fan. En el exterior, una inmensa explanada repleta de nieve.<\/p>\n<p>El 22 de octubre de 1956, Eleuterio esperaba la llegada al puerto de Valencia de la segunda expedici\u00f3n de la motonave Krym, en la que viajaba su hermano Agust\u00edn. Tal y como narraron las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca en el diario Imperio, el primero en desembarcar a las 2.35 de la tarde, fue Isa\u00edas Albistegui Aguirre, de treinta y dos a\u00f1os y natural de Eibar, mientras sonaban en los altavoces del barco los acordes de las Danzas del pr\u00edncipe Igor y alg\u00fan pasodoble. Atr\u00e1s quedaban aquellos a\u00f1os de encierro que a trav\u00e9s de diversas cartas dirigidas a Agust\u00edn, seguir\u00eda recordando Juan Bote: Amigo m\u00edo, \u00a1nos veremos! Y echaremos un d\u00eda juntos los pies por alto, recordando los tiempos en que los tuvimos atados.<\/p>\n<p>De los catorce marinos vascos, seg\u00fan los datos proporcionados por Luiza Iordache y Secundino Serrano, nueve fallecieron durante su reclusi\u00f3n, dos desaparecieron sin dejar rastro y uno de ellos probablemente decidi\u00f3 quedarse en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Entre los dos que consiguieron volver a su patria encontramos a P\u00edo Ispizua Imatz, primer maquinista del Cabo San Agust\u00edn y al propio Agust\u00edn Llona Menchaca.<\/p>\n<p><strong>Un reportaje de Bego\u00f1a Etxenagusia Atutxa<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A juicio del historiador y archivero ruso A. V. Elp\u00e1tievsky, el destino de los marinos es uno de los menos claros en la historia de la emigraci\u00f3n republicana en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. 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