{"id":710,"date":"2015-02-16T11:56:46","date_gmt":"2015-02-16T10:56:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=710"},"modified":"2015-02-16T11:57:04","modified_gmt":"2015-02-16T10:57:04","slug":"puente-musical-entre-euskadi-y-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/02\/16\/puente-musical-entre-euskadi-y-argentina\/","title":{"rendered":"Puente musical entre Euskadi y Argentina"},"content":{"rendered":"<p><em>Mariana, del grupo Maral, evoca c\u00f3mo recibi\u00f3 el legado vasco de su abuelo primitivo, que emigr\u00f3 desde Nafarroa<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">E<\/span>L potos\u00ed musical vasco de Argentina se llama Maral, un grupo que por antepasados arribados a la ciudad de Arrecifes es una realidad desde hace diez a\u00f1os. Cinco a\u00f1os antes ya interpretaban el cancionero argentino. Su cantante, Mariana, debe sus profundos lazos con Euskal Herria a su abuelo Primitivo Irigoyen, que como otros tantos termin\u00f3 emigrando a Argentina y, como esos miles de vascos, ha pasado a ser una pieza en la historia tras una vida an\u00f3nima.<\/p>\n<p>Primitivo Irigoyen Torrea, natural de Yesa, nacido en 1905, merindad y comarca de Zangotza, Nafarroa, vivi\u00f3 sus primeros a\u00f1os en Tiermas, localidad zaragozana. Catorce a\u00f1os despu\u00e9s lleg\u00f3 a Argentina a consecuencia de la ley de mayorazgo y por los conflictos que desat\u00f3 la norma en la relaci\u00f3n con su hermano mayor. A\u00f1os antes, hab\u00edan viajado al continente americano sus hermanos Francisco e Irene. Fueron ellos quienes le animaron a emigrar. A su llegada, se aprest\u00f3 a trabajar, primero en el puerto de Buenos Aires, y m\u00e1s adelante como pe\u00f3n en el campo realizando al comienzo <i>changas<\/i> -desbroce- y creciendo poco a poco hasta lograr tener su propio tambo lechero de 47 hect\u00e1reas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_711\" aria-describedby=\"caption-attachment-711\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/02\/import_7506198.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-711 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/02\/import_7506198-580x372.jpg\" alt=\"El grupo Maral admira los cl\u00e1sicos musicales vascos. Mariana, al lado del acordeonista, es nieta del navarro Primitivo Irigoyen. Fotos: DEIA\" width=\"580\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/02\/import_7506198-580x372.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/02\/import_7506198.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-711\" class=\"wp-caption-text\">El grupo Maral admira los cl\u00e1sicos musicales vascos. Mariana, al lado del acordeonista, es nieta del navarro Primitivo Irigoyen. Fotos: DEIA<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como todos los que llegaban, ten\u00edan la urgente necesidad de \u201cno estar solos\u201d, de canturrear y de hablar \u201cde lo suyo\u201d y as\u00ed se integr\u00f3 en la Euskal Etxea local llamada <i>Euskaldunak denak bat<\/i>, junto a otros emigrados. Ese era \u201csu lugar vasco\u201d en Argentina. Se enamor\u00f3 de Amelia Ferreira -criolla- y ambos trajeron al mundo cinco hijos. Se instalaron definitivamente en Arrecifes, en la provincia de Buenos Aires. \u201cEl abuelo y yo tuvimos una relaci\u00f3n muy cercana, muchas charlas, mi curiosidad vulneraba irrespetuosamente su silencio\u201d, recuerda la nieta Mariana. Irigoyen no hablaba euskera, \u201cno ten\u00eda demasiada educaci\u00f3n, solo sab\u00eda trabajar y callar dolores, qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntos y cu\u00e1les\u201d, lamenta.<\/p>\n<p>Falleci\u00f3 en el a\u00f1o 1990. \u201cTom\u00f3 la cruel decisi\u00f3n de quitarse la vida, se suicid\u00f3\u201d, agrega penosa. Dej\u00f3 cinco hijos, doce nietos, dos biznietos, y en Mariana, \u201cespecialmente, un profundo amor a lo vasco\u201d.<\/p>\n<p>Ella es Mariana Domin\u00e9 Irigoyen, nacida en Arrecifes, de 47 l\u00edricos a\u00f1os y \u201ccantora por vocaci\u00f3n y necesidad\u201d, se define la voz de Maral. \u201cHe vivido en lo vasco desde siempre. En mi Euskal Etxea aprend\u00ed a caminar, a bailar, a cantar y hablar algo de euskera, estudi\u00e9 su cultura. All\u00ed transcurrieron los mejores momentos de mi vida, all\u00ed celebr\u00e9 mi boda, festej\u00e9 los cumplea\u00f1os de mis hijas, cant\u00e9 mis primeras canciones vascas y aliment\u00e9 el sentimiento aber-tzale. All\u00ed, viaj\u00e9 a Euskal Herria con los ojos cerrados mil veces, all\u00ed comemos pintxos\u2026<i>Euskaldunak denak bat<\/i> puertas adentro es Euskal Herria\u201d.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">CANTAR EN EUSKERA <\/span>Hace 15 a\u00f1os, con el nuevo siglo, ella gest\u00f3 con dos compa\u00f1eros el grupo Maral. Un sue\u00f1o musical de tres, \u201cAdri\u00e1n, Christian y yo\u201d. Primero recrearon el cancionero argentino y, cinco a\u00f1os despu\u00e9s, el vasco. \u201cMaral se fue dando, fue fluyendo y crecimos musicalmente, tocamos en grandes eventos, recorrimos miles de kil\u00f3metros con la m\u00fasica, ganamos algunos premios, grabamos discos y conocimos gente muy linda hasta que en 2005 me surgi\u00f3 la necesidad imperiosa de cantar en euskera, de difundir cultura a trav\u00e9s de la m\u00fasica, herramienta infalible a la hora de tocar corazones. Estaba adulta y ten\u00eda que poder decir que Euskal Herria existe y lo deb\u00eda hacer de la \u00fanica manera que me era posible: cantando\u201d, comunica orgullosa de sus ra\u00edces maternas europeas.<\/p>\n<p>A su juicio fue espectacular la aprobaci\u00f3n de las gentes del mundo vasco y no vasco tambi\u00e9n. \u201cSalimos a las euskal etxeas del pa\u00eds, tocamos en muchas semanas nacionales vasca, compartimos escenarios con grandes como Juan Mari Beltr\u00e1n, Kepa Junkera, Gozategi&#8230; y finalmente viajamos con nuestra m\u00fasica a Euskal Herria, invitados en el D\u00eda Internacional del euskera\u201d.<\/p>\n<p>Corr\u00eda el a\u00f1o 2008. A ra\u00edz de un v\u00eddeo que circula por Youtube con la versi\u00f3n de <i>Lau teilatu,<\/i> recibieron la invitaci\u00f3n del departamento de Cultura de Gobierno Vasco. \u201cVerdaderamente, nos sorprendi\u00f3 hasta las l\u00e1grimas. Nunca voy a poder trasmitir fielmente la felicidad que represent\u00f3 para nosotros este reconocimiento, el poder llevar nuestra voz a Euskal Herria\u201d, valora. Gracias a Juan Mari Beltr\u00e1n dieron otros dos conciertos en Oiartzun y en la Durangoko Azoka. \u201cSiempre so\u00f1amos con volver, cada d\u00eda. Solo tienen que darse las condiciones\u201d, dice.<\/p>\n<p>Desde ni\u00f1a ya mov\u00eda su cuerpo con los fandangos y arin arin que tocaban con su txistu el t\u00edo Potxolo Loyola, Don Tiburcio Bilbao, los pasacalles, Andre Madalen, el <i>Gernikako arbola<\/i> que se cantaba tradicionalmente en los D\u00edas de San Ignacio de Loyola en la Euskal Etxea&#8230; \u201cLas primeras canciones que nos enamoraron fueron<i> Lau teilatu <\/i>(Itoiz) , <i>Aita semeak<\/i> (Oskorri), <i>Guk euskaraz<\/i> (Urko)&#8230; No copiamos, recreamos, queremos que al escuchar nuestras canciones, se oiga el latir de la herencia, del nieto\u201d, subraya Mariana.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">historia vasca <\/span>Ella afirma que la m\u00fasica puede ser un veh\u00edculo incre\u00edble, porque a trav\u00e9s suyo se llega a las emociones de quien la disfruta. \u201cEs que la m\u00fasica te golpea, se te mete, te usurpa. La m\u00fasica jam\u00e1s es indiferente, est\u00e1 en el aire. Una canci\u00f3n cuando se suelta deja de ser tuya y es de quien la escucha. Qu\u00e9 mejor que cantarle al mundo que aqu\u00ed estamos nosotros, los nietos vascos, para honrar el legado y decir que somos un pueblo aut\u00e9ntico, con una lengua solo nuestra, que somos due\u00f1os de un esp\u00edritu libre que no renuncia\u201d.<\/p>\n<p>La Euskal Etxea tiene 93 a\u00f1os y sus paredes cobijan miles de historias, algunas silenciosas, y otras han quedado atrapadas en sus muros en aquellas charlas que manten\u00edan \u201cnuestros vascos mayores. La mayor\u00eda de las historias son de exilio, tristes, duras\u2026 \u201cPero tambi\u00e9n nuestra casa ha sido testigo de romances y amor\u00edos entre hijos y nietos de vascos, como es mi caso. C\u00e9sar, mi compa\u00f1ero en la vida, es tambi\u00e9n nieto de vascos, de esa historia de amor hoy contamos cinco hijos y un nieto\u201d, aporta.<\/p>\n<p>El grupo Maral pide un deseo para este a\u00f1o nuevo. \u201cPedimos Pakea, Askatasuna eta Errespetua. Y para Maral, seguir ofreciendo nuestra voz y volver, como dice el tango, a Euskal Herria mil veces m\u00e1s. Eskerrik asko eta Gora Euskal Herria Askatuta!\u201d, grita desde el otro lado del Atl\u00e1ntico la nieta del Primitivo Irigoyen.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mariana, del grupo Maral, evoca c\u00f3mo recibi\u00f3 el legado vasco de su abuelo primitivo, que emigr\u00f3 desde Nafarroa.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[],"class_list":["post-710","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=710"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/710\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":713,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/710\/revisions\/713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}