{"id":739,"date":"2015-03-23T13:25:10","date_gmt":"2015-03-23T12:25:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=739"},"modified":"2015-03-23T13:25:10","modified_gmt":"2015-03-23T12:25:10","slug":"fabrica-de-san-mames-de-busturia-lujo-y-arte-en-la-mesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/03\/23\/fabrica-de-san-mames-de-busturia-lujo-y-arte-en-la-mesa\/","title":{"rendered":"F\u00e1brica de San Mam\u00e9s de Busturia: lujo y arte en la mesa"},"content":{"rendered":"<p><em>Busturia acogi\u00f3 a partir de 1842 y por espacio de veinte a\u00f1os la primera f\u00e1brica vasca de vajillas, que surti\u00f3 al mercado local de estos productos siguiendo una moda importada de Inglaterra<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Marian \u00c1lvarez<\/strong><br \/>\nIm\u00e1genes Colecci\u00f3n Euskal Museoa-Museo Vasco<\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">LA<\/span> comida ha sido una necesidad y una constante para la humanidad desde el principio de los tiempos. La manera de comer, sin embargo, y al menos en lo que a las sociedades occidentales respecta, ha ido variando a lo largo de la historia, al comp\u00e1s de los gustos y las modas de cada \u00e9poca, y alcanzando cada vez mayores niveles de refinamiento y exquisitez.<\/p>\n<p>Comer se fue convirtiendo en un acto social, en un elemento de ostentaci\u00f3n, que llev\u00f3 incluso a la creaci\u00f3n de una estancia dedicada en exclusiva a ello, el comedor; porque hasta fines del siglo XVIII las comidas se hac\u00edan sobre mesas peque\u00f1as desmontables o plegables que se colocaban en las salas o salones. De ah\u00ed la expresi\u00f3n <i>poner la mesa<\/i>. Estos nuevos comedores se revisten de sedas, papeles pintados, espejos, pinturas, esculturas\u2026 y armarios. Armarios para contener todos los elementos necesarios para el servicio y adorno de las mesas: manteles, cuberter\u00edas, cristaler\u00edas, vajillas\u2026 Unas vajillas compuestas por cientos de piezas, que m\u00e1s all\u00e1 de los inexcusables platos y fuentes, ofrec\u00edan salseras, esparragueras, hueveras, soperas, legumbreras, ensaladeras, juegos de t\u00e9, caf\u00e9 y chocolate, enfriaderas, fruteros, centros de mesa y adornos\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/03\/vajillas_28660.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-740\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/03\/vajillas_28660-580x264.jpg\" alt=\"vajillas_28660\" width=\"580\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/03\/vajillas_28660-580x264.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/03\/vajillas_28660.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Fabricadas en plata y porcelana, eran patrimonio exclusivo de la realeza y la nobleza, un signo de distinci\u00f3n social, muestra y reflejo de un estatus de poder y, en tanto tal, un lujo codiciado por una clase burguesa cada vez m\u00e1s potente y con mayor poder adquisitivo que ansiaba recrear y copiar los usos y maneras aristocr\u00e1ticas en todas las facetas de la vida.<\/p>\n<p>La dificultad de hacer frente a los elevados costes de estas vajillas llev\u00f3 a la b\u00fasqueda y creaci\u00f3n de suced\u00e1neos que recordaran e imitaran su aspecto, sus formas y decoraciones. Nacieron as\u00ed, en un primer momento, las vajillas de loza com\u00fan, las <i>talaveras<\/i>, conformadas por piezas de barro a las que se les aplicaba una cubierta de esmalte blanco que despu\u00e9s se pintaba a mano con pinceles de colores. Esta propuesta hubo de competir, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, con la denominada loza fina, para la que se emplearon arcillas cada vez m\u00e1s blancas que eran cubiertas con barnices transparentes y a las que a las tradicionales decoraciones pintadas, se a\u00f1adieron las mec\u00e1nicas, a base de estampaciones o impresiones.<\/p>\n<p>Ser\u00e1n estas \u00faltimas las que terminar\u00e1n por imponerse y hacer fortuna, extendi\u00e9ndose su uso, ya en el siglo XX, a todos los estratos sociales. Con origen en Inglaterra, en la factor\u00eda de Wedgwood, los servicios de mesa de loza fina, conocidos como <i>china opaca<\/i>, <i>porcelana opaca<\/i> o <i>media porcelana<\/i> por su parecido cada vez mayor con los de porcelana, pronto saltaron al continente, donde se multiplicaron las manufacturas destinadas a su fabricaci\u00f3n, en una moda que, hacia la mitad de la centuria del XIX, alcanz\u00f3 tambi\u00e9n a nuestras tierras vascas. En efecto, la F\u00e1brica de San Mam\u00e9s en Busturia (Bizkaia) y la F\u00e1brica de Belarra y Cia. en Igantzi-Yanci (Navarra) se constituyeron como la muy digna representaci\u00f3n vasca de una producci\u00f3n cer\u00e1mica que tuvo en las manufacturas de Sargadelos y La Cartuja (Pickman) a sus protagonistas m\u00e1s sobresalientes dentro del territorio peninsular. Dedicaremos hoy nuestra atenci\u00f3n a la primera de ellas, porque primera fue en el tiempo su creaci\u00f3n, y dejaremos para una futura ocasi\u00f3n el an\u00e1lisis de la segunda.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Antigua tejera <\/span>La F\u00e1brica de Loza de San Mam\u00e9s se crea en 1842 en el extremo noreste de la anteiglesia de Busturia, junto a la r\u00eda de Gernika, con base en las instalaciones de una antigua tejera. En la constituci\u00f3n de la empresa intervienen algunas de las familias m\u00e1s pudientes de la zona, entre las que destacan los Chirapozu y los Bulucua, emparentados por matrimonio, propietarios de molinos y ferrer\u00edas y con capitales acumulados producto de explotaciones mineras en la Am\u00e9rica colonial. A ellos se sumaron algunos inversores bilbainos, como Ambrosio Orbegozo, miembro de una saga comercial de gran solvencia que, con preclara visi\u00f3n, invirti\u00f3 sus riquezas en los nacientes proyectos industriales y en los instrumentos financieros de gesti\u00f3n, convirti\u00e9ndose en socio fundador y primer director-gerente del Banco de Bilbao.<\/p>\n<p>Si aut\u00f3ctonos fueron los capitales, aut\u00f3ctonas fueron tambi\u00e9n, en su mayor\u00eda, las materias primas empleadas para su puesta en marcha, obtenidas a trav\u00e9s de la explotaci\u00f3n de los ricos y excelentes yacimientos de arcillas blancas del entorno pr\u00f3ximo (Kanala, Kortezubi, Murueta, Forua, Lumo&#8230;), aunque no faltaron las importaciones de tierras, entre otras de la zona de Ezpeleta, en Iparralde. Hombres y mujeres de la zona, junto con aprendices procedentes de la Santa Casa de Misericordia de Bilbao, donde desde antiguo funcionaba una f\u00e1brica de loza destinada a dar formaci\u00f3n y oficio a los j\u00f3venes acogidos, constituyeron el grueso de la mano de obra no cualificada. La responsabilidad t\u00e9cnica, sin embargo, recay\u00f3 en manos for\u00e1neas, contrat\u00e1ndose a expertos franceses con probada experiencia en la fabricaci\u00f3n y decoraci\u00f3n de la <i>media porcelana<\/i>, a quienes se encomend\u00f3 la direcci\u00f3n y el control de la producci\u00f3n durante los primeros a\u00f1os de vida de la empresa.<\/p>\n<p>Con todos estos mimbres y con una dedicaci\u00f3n fundamentalmente orientada hacia el mercado local y territorial m\u00e1s pr\u00f3ximo, la producci\u00f3n de la F\u00e1brica de San Mam\u00e9s se centr\u00f3 b\u00e1sicamente en piezas de car\u00e1cter utilitario, vajillas y servicios de lavabo y tocador, cuyas formas, muy similares a las de las f\u00e1bricas peninsulares contempor\u00e1neas, respond\u00edan fielmente a los modelos de origen ingl\u00e9s de moda en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>En cuanto a los decorados, Busturia produjo piezas en blanco, sin decorar, y piezas pintadas a mano, con especial predilecci\u00f3n en este caso por las combinaciones de colores azul cobalto y oro. Pero ser\u00e1n las piezas decoradas con estampaciones, la aut\u00e9ntica moda del momento, las que le proporcionar\u00e1n su marchamo distintivo. Al contrario de los minimalistas gustos actuales, las tendencias decimon\u00f3nicas ven\u00edan definidas por una suerte de <i>horror vacui<\/i> que llevaba a cubrir toda la superficie de las piezas con escenas y cenefas de corte clasicista, rom\u00e1ntico, ex\u00f3tico o realista, fruto unas de la imaginaci\u00f3n de los artistas, inspiradas otras en ilustraciones de libros y peri\u00f3dicos de la \u00e9poca. El procedimiento de la estampaci\u00f3n (aplicaci\u00f3n sobre la pieza en bizcocho de un papel especial con el motivo estampado y entintado con pigmento cer\u00e1mico) permit\u00eda, adem\u00e1s de m\u00faltiples combinaciones entre escenas y cenefas, una producci\u00f3n seriada y uniformizada que redujo los tiempos y los costes y propici\u00f3, en consecuencia, un aumento de la producci\u00f3n y una merma en los precios de comercializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En consonancia con los gustos de la \u00e9poca, Busturia aplicar\u00e1 a sus vajillas variadas escenas figurativas de car\u00e1cter rom\u00e1ntico y pintoresco y distintas decoraciones de tipo floral, aunque ser\u00e1n fundamentalmente dos los que podr\u00edamos denominar sus decorados estrella, aquellos que permiten identificar sin g\u00e9nero de dudas la producci\u00f3n de esta manufactura: un alfombrado de peque\u00f1as florecillas silvestres (usualmente conocido como <i>hojas de perejil<\/i>) y una escena de paisaje y edificaciones con ciertas reminiscencias chinescas que presenta en primer t\u00e9rmino a un grupo de personajes con dos mulas (com\u00fanmente denominado <i>Muleros<\/i>). Estampado siempre en color azul el primero, la aplicaci\u00f3n del segundo ofrece sin embargo una mayor variedad crom\u00e1tica, desde el negro (en n\u00famero mayoritario), hasta el azul, pasando por marrones y verdes, y combinados todos ellos con una buena variedad de cenefas.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Medio millar catalogadas <\/span>Han sido estas piezas estampadas las que en mayor n\u00famero han llegado hasta nosotros, aunque no puede afirmarse que ellas constituyeran el grueso de las fabricadas. Lamentablemente poco sabemos sobre las cifras de la empresa, sus vol\u00famenes de producci\u00f3n y ventas, y a ello tampoco ayuda que s\u00f3lo una parte de las piezas all\u00ed fabricadas fuesen marcadas con sellos que certificaran su origen. La similitud de sus formas con las de otras manufacturas contempor\u00e1neas hace que resulte dif\u00edcil adscribir a nuestra f\u00e1brica productos no definidos por las marcas o las series decorativas cl\u00e1sicas, encontr\u00e1ndonos as\u00ed con que no llegan al medio millar las piezas catalogadas en la actualidad conservadas en colecciones p\u00fablicas y privadas. La corta vida de la f\u00e1brica fue otro factor que hubo de contribuir a esta escasez de vestigios. Efectivamente, en 1863, veinte a\u00f1os despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n, la Estad\u00edstica Territorial informaba que la F\u00e1brica de Loza de San Mam\u00e9s propiedad de Orbegozo y socios estaba paralizada, manteni\u00e9ndose s\u00f3lo en funcionamiento en el que fuera su domicilio, una tejera. De aquella espl\u00e9ndida iniciativa, hoy historia para recordar, nos han quedado algunos de sus hermosos resultados\u2026 Platos, fuentes, jarras, jofainas\u2026 que nos hablan de una empresa pionera en el campo de las industrias art\u00edsticas en el Pa\u00eds Vasco y, una vez m\u00e1s, de una sociedad y unos hombres de negocios atentos a las coyunturas y tendencias sociales y econ\u00f3micas del momento, a las que se sumaron y de las que participaron intensamente. Las salas del Museo Vasco de Bilbao y algunas de las pinturas de Jos\u00e9 Mar\u00eda Ucelay, descendiente y \u00faltimo morador del palacio de la familia Chirapozu (primitiva sede administrativa de la empresa), nos brindan hoy el placer de recordarla y la oportunidad de disfrutar del arte y lujo con que se vest\u00edan las mesas burguesas de hace ciento cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Busturia acogi\u00f3 a partir de 1842 y por espacio de veinte a\u00f1os la primera f\u00e1brica vasca de vajillas, que surti\u00f3 al mercado local de estos productos siguiendo una moda importada de Inglaterra Un reportaje de Marian \u00c1lvarez Im\u00e1genes Colecci\u00f3n Euskal Museoa-Museo Vasco LA comida ha sido una necesidad y una constante para la humanidad desde &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/03\/23\/fabrica-de-san-mames-de-busturia-lujo-y-arte-en-la-mesa\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">F\u00e1brica de San Mam\u00e9s de Busturia: lujo y arte en la mesa<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59808,59776,59809],"class_list":["post-739","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-fabrica-de-san-mames-de-busturia","tag-historias-de-los-vasco","tag-vajilla"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=739"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/739\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":741,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/739\/revisions\/741"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}