{"id":759,"date":"2015-04-20T17:03:55","date_gmt":"2015-04-20T15:03:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=759"},"modified":"2015-04-20T17:05:21","modified_gmt":"2015-04-20T15:05:21","slug":"nazis-en-bilbao","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/04\/20\/nazis-en-bilbao\/","title":{"rendered":"Nazis en Bilbao"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las autoridades franquistas de Bilbao, secundadas por la prensa de la \u00e9poca, fueron complacientes anfitriones de los nazis en la villa<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_760\" aria-describedby=\"caption-attachment-760\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/04\/nazis.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-760\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/04\/nazis-580x340.jpg\" alt=\"Desfile del dictador Franco junto al Parque de las Tres Naciones, en Bilbao en 1939. Sabino Arana Fundazioa\" width=\"580\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/04\/nazis-580x340.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/04\/nazis-940x552.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/04\/nazis.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-760\" class=\"wp-caption-text\">Desfile del dictador Franco junto al Parque de las Tres Naciones, en Bilbao en 1939. FOTO: Sabino Arana Fundazioa<\/figcaption><\/figure>\n<p>No entend\u00eda nada del espect\u00e1culo que le ofrec\u00edan. Entre el embajador de Franco en Par\u00eds, Jos\u00e9 F\u00e9lix de Lequerica, y el alcalde de Bilbao, Jos\u00e9 Luis Oriol, se encontraba en el palco de la plaza de toros de Vista Alegre el todopoderoso general en jefe de las fuerzas de ocupaci\u00f3n en el sur de Francia, Bietersheim, al que las autoridades franquistas hab\u00edan invitado en se\u00f1al de fraterna amistad. No en vano las tropas alemanas de la Legi\u00f3n C\u00f3ndor hab\u00edan prestado una ayuda decisiva en la victoria de Franco.<\/p>\n<p>Los homenajes no se hicieron esperar y se suced\u00edan a ritmo fren\u00e9tico. El 10 de agosto de 1937 fue la fecha elegida por el franquismo local para homenajear \u201ca la gran naci\u00f3n amiga de Espa\u00f1a y a su f\u00fchrer Adolfo Hitler\u201d. El lugar, el Teatro Trueba. Las autoridades, selectas: el general Cabanellas, el alcalde, Jos\u00e9 Mar\u00eda Areilza; el presidente de la Diputaci\u00f3n, Llaguno; el delegado del Partido Nacionalsocialista, el secretario de la embajada y el c\u00f3nsul alem\u00e1n en Bilbao. Al programa cinematogr\u00e1fico, en que se pon\u00eda de manifiesto la formidable maquinaria de guerra alemana y el peligro del comunismo en el mundo, acompa\u00f1\u00f3 la presencia de dos significados oradores, el concejal Esteban Calle Iturrino y el periodista Gim\u00e9nez Arnau. El primero no dejaba de ser un personaje local c\u00e9lebre por sus constantes cabriolas ideol\u00f3gicas. Socialista, comunista, upetista mon\u00e1rquico, tradicionalista, falangista&#8230; \u00a1para qu\u00e9 seguir! Fue especialmente celebrado por el auditorio al tener la genialidad, seg\u00fan palabras de La Gaceta del Norte, de vincular la batalla de San Quint\u00edn con la derrota de Francia y las sangres alemana y espa\u00f1ola que se derramaron en ella. El acto finaliz\u00f3 con ovaciones clamorosas al general Cabanellas y a Sidi-Al-al Ben Mohamed, representante del jalifa que tuvo palabras de agradecimiento para los que denomin\u00f3 compatriotas espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>D\u00edas m\u00e1s tarde, la colocaci\u00f3n de tres obeliscos en el parque del Ensanche, rebautizado entonces como de Las Tres Naciones, sirvi\u00f3 para que Areilza, ante las autoridades diplom\u00e1ticas de Alemania, Italia y Portugal, alabara al caudillo Hitler y glosara la genialidad de Mussolini y la inteligencia clarividente de Oliveira Salazar. Todos ellos adalides de sus revoluciones peculiares que, seg\u00fan el orador, perfilaban la Nueva Edad que se esperaba.<\/p>\n<p>En esa misma l\u00ednea, las Juventudes de Falange organizaron una fiesta homenaje a los camaradas de las Juventudes Hitlerianas \u201cca\u00eddos en Alemania por la causa de la Revoluci\u00f3n Nacional Socialista contra la barbarie asi\u00e1tica\u201d. A la simp\u00e1tica fiesta se invit\u00f3 a todos los j\u00f3venes alemanes residentes en la villa.<\/p>\n<p>Homenaje a marinos nazis Los miembros de la tripulaci\u00f3n del acorazado de bolsillo Admiral Scheer fueron agasajados con almuerzos en el elegante Club Mar\u00edtimo y en el Hotel Carlton. Mayor resonancia adquiri\u00f3 el homenaje que se tribut\u00f3 a los marinos de su buque gemelo, el que ser\u00eda m\u00e1s famoso Admiral Graf Spee con su comandante Langsdorf a la cabeza. En esta ocasi\u00f3n el encargado de darles la bienvenida fue Jos\u00e9 F\u00e9lix de Lequerica. Al tiempo de agradecer la intervenci\u00f3n de la fuerza militar alemana en la liberaci\u00f3n, alab\u00f3 la conducta de la colonia alemana en Bilbao, citando como ejemplo la figura del llamado m\u00e1rtir Guillermo Wakonigg \u201calem\u00e1n de alma y devoto de la causa espa\u00f1ola\u201d, que muri\u00f3 con el mismo grito con el que Lequerica termin\u00f3 su discurso: Heil Hitler! Al d\u00eda siguiente, los marineros alemanes acudieron al cementerio de Bego\u00f1a para ofrecer su particular homenaje al esp\u00eda Wakonigg.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los actos de homenaje que le ofreci\u00f3 el Ayuntamiento de Bilbao, la propia colonia alemana celebr\u00f3 sus propias festividades en las que casi todos sus actos en esta \u00e9poca estaban te\u00f1idos del esp\u00edritu nacional-socialista de las autoridades hitlerianas. Sirva de ejemplo, entre otros tantos, la fiesta nacional alemana de la cosecha, celebrada tambi\u00e9n en el Trueba; no faltaba ninguno de los elementos propios del ritual nazi: Juventudes Hitlerianas, m\u00fasica de Wagner, canciones y poes\u00edas patri\u00f3ticas y el largu\u00edsimo discurso del c\u00f3nsul Friedhelm Burbach que podr\u00eda resumirse en una frase lapidaria \u201cAdolf Hitler es lo mismo que Alemania y Alemania es Adolf Hitler\u201d. Todo esto dicho ante la atenta mirada de las autoridades locales y su ovaci\u00f3n entusiasmada.<\/p>\n<p>En igual l\u00ednea se celebraron muchos actos de los alemanes residentes en Bilbao como la apertura y clausura del curso del Colegio Alem\u00e1n con el embajador Von Stoher, actos del Club Alem\u00e1n, celebraci\u00f3n de Navidades, cincuentenario del Hogar Alem\u00e1n, el D\u00eda del Plato \u00danico, la Fiesta del Estudiante Ca\u00eddo, siempre con la presencia del jefe local del partido nazi y del omnipresente c\u00f3nsul Burbach. Este mantuvo una excelente relaci\u00f3n con las autoridades franquistas. A t\u00edtulo de ejemplo sirva la entrega de la medalla del \u00c1guila Alemana de primera clase al gobernador civil de Bizkaia, Miguel Ganuza, o el homenaje a Evaristo Churruca, conde de Motrico, muerto en lo que llamaban Cruzada. Al conmemorar la fiesta del Primero de Mayo, se ofreci\u00f3 la cifra de casi 300 personas pertenecientes a la colonia alemana, lo que da idea de su importancia, que se acrecienta por la importancia econ\u00f3mica de algunos de sus miembros.<\/p>\n<p>Cuando las tropas alemanas ocuparon Francia en junio de 1940, grupos de alemanes residentes en Gipuzkoa y Bizkaia acudieron a la frontera francesa para saludar al ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n alem\u00e1n con un entusiasta flamear de banderas con su cruz gamada.<\/p>\n<p>Cine, Teatro, m\u00fasica&#8230; El gran amigo alem\u00e1n aparec\u00eda tambi\u00e9n en otros \u00e1mbitos de la vida bilbaina. Pel\u00edculas como El triunfo de la voluntad, de la cineasta Leni Riefensthal, eran ofrecidas en el Cinema del Soldado, la m\u00fasica de la banda de la Legi\u00f3n C\u00f3ndor era habitual en la programaci\u00f3n de Radio Bilbao o se celebraba la Exposici\u00f3n del Libro Alem\u00e1n inaugurada por el jefe local del partido, Tarnow. Tambi\u00e9n se ofrecieron las representaciones del grupo de teatro alem\u00e1n La fuerza por la alegr\u00eda, en campa\u00f1a propagand\u00edstica de las virtudes del nazismo, y se organizaron conciertos musicales con la presencia de la Orquesta Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn y la direcci\u00f3n de C. Krauss en el Teatro Buenos Aires bajo la protecci\u00f3n de la siempre presente cruz gamada.<\/p>\n<p>Fue tambi\u00e9n significativa la propaganda aparecida en la prensa bilbaina de esta \u00e9poca de los productos alemanes. De los medicamentos a los colorantes, de la electricidad a la motorizaci\u00f3n, aparec\u00edan siempre como los mejores productos del mundo en el horizonte de una nueva econom\u00eda mundial. Los art\u00edculos laudatorios a Hitler y su r\u00e9gimen eran habituales en la prensa bilbaina. Perfectamente l\u00f3gico en peri\u00f3dicos falangistas como El Correo Espa\u00f1ol y Hierro pero tambi\u00e9n muy comunes en la cat\u00f3lica La Gaceta del Norte, cuyo director L\u00f3pez Becerra, Desperdicios, contaba maravillas del r\u00e9gimen nazi, acaso con mayor entusiasmo desde que visit\u00f3 Alemania durante un mes con un numeroso grupo de periodistas espa\u00f1oles en agosto de 1940. Este mismo peri\u00f3dico recogi\u00f3 con entusiasmo la visita de Heinrich Himmler, comandante de las SS, en octubre de 1940, a la Diputaci\u00f3n de Gipuzkoa, donde fue recibido con los m\u00e1ximos honores por su presidente, en aquel momento El\u00edas Querejeta.<\/p>\n<p>En 1941 el ministro de Asuntos Exteriores, Serrano Su\u00f1er, proclam\u00f3 en vibrante alocuci\u00f3n el famoso \u00a1Rusia es culpable!, considerando una exigencia de la historia el exterminio de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y promoviendo la creaci\u00f3n de la Divisi\u00f3n Azul. En Bilbao se convoc\u00f3 una manifestaci\u00f3n que recorri\u00f3 varias calles de la villa y concluy\u00f3 delante del consulado alem\u00e1n. De nuevo Burbach tom\u00f3 la palabra y lanz\u00f3 toda una arenga patri\u00f3tica en la plaza El\u00edptica. Arenga en la que prometi\u00f3 a Espa\u00f1a \u201cel lugar que le corresponde por su gran historia, por su excepcional situaci\u00f3n geogr\u00e1fica y por los grandes sacrificios que se ha impuesto en la lucha contra el mismo adversario\u201d. Era claro que el c\u00f3nsul nazi hab\u00eda le\u00eddo el libro de Castiella y Areilza Reivindicaciones de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En 1943, el considerado invencible ej\u00e9rcito alem\u00e1n empez\u00f3 a conocer las derrotas. La simpat\u00eda franquista hacia el r\u00e9gimen nazi comenz\u00f3 a menguar y, con su ca\u00edda definitiva en 1945, se hizo preciso disimular las concomitancias de las dos dictaduras. Se pon\u00eda en marcha la operaci\u00f3n camuflaje. Uno de los mejores ejemplos lo tenemos en el caso del c\u00f3nsul en Bilbao, Burbach, primer representante de Hitler en Espa\u00f1a y Portugal. Presente en todos los eventos de la colonia alemana en la villa, desapareci\u00f3 de su despacho de la calle M\u00e1ximo Aguirre, al igual que le sucedi\u00f3 al Partido Nacional-Socialista en Alemania. Escondido al parecer en Cillaperlata, en las estribaciones de los montes Obarenses del norte de la provincia de Burgos, esper\u00f3 algunos a\u00f1os para que la desmemoria que todo lo invade borrase la presencia nazi en Bilbao. Sus amigos franquistas le siguieron prestando protecci\u00f3n hasta su muerte en 1959 en accidente de tr\u00e1fico en San Llorente de Losa.<\/p>\n<p>Hablar hoy de estas historias suscita en muchas personas incredulidad o, cuando menos, un cierto escepticismo. Porque, \u00bfqui\u00e9n se acuerda hoy de esa \u00e9poca negra en que los nazis se paseaban ufanos con los franquistas por las calles de Bilbao o cantaban brazo en alto y gesto altivo amenazadoras canciones de guerra?<\/p>\n<p><strong>Un reportaje de Jos\u00e9 Ignacio Salazar Arechalde<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las autoridades franquistas de Bilbao, secundadas por la prensa de la \u00e9poca, fueron complacientes anfitriones de los nazis en la villa No entend\u00eda nada del espect\u00e1culo que le ofrec\u00edan. 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