{"id":791,"date":"2015-06-01T13:35:31","date_gmt":"2015-06-01T11:35:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=791"},"modified":"2015-06-01T13:35:47","modified_gmt":"2015-06-01T11:35:47","slug":"1945-la-victoria-escamoteada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/06\/01\/1945-la-victoria-escamoteada\/","title":{"rendered":"1945. La victoria escamoteada"},"content":{"rendered":"<p><em>El final de la Segunda Guerra Mundial fue un momento transcendental en la lucha contra el franquismo: se ve\u00eda pr\u00f3ximo su final. Esa esperanza se desvaneci\u00f3 muy pronto. Pero la memoria permanece<\/em><\/p>\n<p>Reportaje de <strong>I\u00f1aki Goiogana<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">En<\/span> la primavera de 1945 en el rostro de los exiliados vascos, y cabe decir que en la de todos los antifascistas vascos, se dibujaba una amplia sonrisa. Una sonrisa que no era otra cosa que la expresi\u00f3n de una esperanza en la pronta soluci\u00f3n al conflicto iniciado casi una d\u00e9cada antes con la guerra de 1936. Efectivamente, era cuesti\u00f3n de semanas que los Aliados llegaran a Berl\u00edn (la discusi\u00f3n era sobre qui\u00e9n har\u00eda ondear antes su bandera, si los occidentales o los sovi\u00e9ticos) y con ello finalizara la m\u00e1s cruel de las guerras habidas jam\u00e1s y comenzara una nueva era en la que, si bien no se acabar\u00eda con los odios, las guerras y las diferencias entre los grupos humanos, los conflictos se encauzar\u00edan por caminos m\u00e1s <i>civilizados<\/i>. Durante los seis a\u00f1os de conflicto, a la vez que se luchaba en los frentes, se teoriz\u00f3 much\u00edsimo sobre la posguerra. Las cinco d\u00e9cadas del siglo trascurridas hab\u00edan demostrado de sobra que las personas eran muy capaces de casi borrar la existencia humana de la tierra, pero ahora, cuando finalizaba el lustro m\u00e1s mort\u00edfero de la historia, era el momento para poner las bases de un futuro lo m\u00e1s justo posible. Justo en lo social y justo en lo pol\u00edtico.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/06\/import_7790254.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-792\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/06\/import_7790254-580x339.jpg\" alt=\"import_7790254\" width=\"580\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/06\/import_7790254-580x339.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/06\/import_7790254.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los vascos no fueron ajenos a estos esfuerzos que buscaban un mundo mejor para el futuro inmediato. Las revoluciones, tanto de derecha como de izquierda, hab\u00edan demostrado su cruel naturaleza. La derecha en el poder dej\u00f3 desde el mismo inicio de la guerra de 1936, un reguero de sangre, prisi\u00f3n, trabajos forzados, opresi\u00f3n, etc. Y de la izquierda, si bien no hab\u00eda gozado de poder en Euskadi, no eran menos conocidos sus m\u00e9todos en pr\u00e1ctica all\u00ed donde gobernaba, si bien el generoso esfuerzo del pueblo sovi\u00e9tico en la guerra contra el nazi-fascismo ayud\u00f3 mucho a disimilar los procederes comunistas. Eran, pues, tiempos de optimismo.<\/p>\n<p>Entre los vascos quien mejor encarnaba el esp\u00edritu optimista era su lehendakari, Jos\u00e9 Antonio Agirre, quien el mes de marzo de 1945 realiz\u00f3 un viaje de varias semanas a Europa, tocando en su periplo Londres, Par\u00eds y la Euskadi Continental. Volv\u00eda a Europa despu\u00e9s de su exilio americano de gran parte de la II Guerra Mundial.<\/p>\n<p>No era un viaje muy com\u00fan. Agirre cruz\u00f3 el Atl\u00e1ntico tra\u00eddo por el ej\u00e9rcito americano, quien, adem\u00e1s de proporcionar el avi\u00f3n para el trayecto, puso a disposici\u00f3n del lehendakari un oficial del servicio americano de inteligencia, la OSS. En esta verdadera marat\u00f3n de entrevistas que mantuvo Agirre, se reuni\u00f3, adem\u00e1s de con las distintas autoridades vascas partidarias, sindicales y del Gobierno, con personalidades republicanas espa\u00f1olas, como el antiguo presidente del ejecutivo espa\u00f1ol, Juan Negr\u00edn, e internacionales. Entre estas \u00faltimas cabe destacar la reuni\u00f3n tenida con Georges Bidault, ministro de Asuntos Exteriores franc\u00e9s, y miembro de la Resistencia, especialmente bien relacionado con el Gobierno vasco por ser miembro fundador de la Liga Internacional de Amigos de los Vascos (LIAB) y por su militancia democristiana. En esta entrevista el lehendakari le comunic\u00f3 a Bidault que el motivo de su viaje a Europa era \u201cresolver, de acuerdo con las autoridades francesas, la situaci\u00f3n de la emigraci\u00f3n vasca, organizando al mismo tiempo los n\u00facleos vascos alrededor del Gobierno de Euzkadi, para coordinar luego esta acci\u00f3n con las dem\u00e1s fuerzas democr\u00e1ticas peninsulares que combat\u00edan al r\u00e9gimen del general Franco\u201d. Agirre manifest\u00f3 al ministro galo que \u201clos vascos estaban dispuestos a apoyar toda soluci\u00f3n democr\u00e1tica que tuviera car\u00e1cter de seriedad y aceptara la autonom\u00eda pol\u00edtica del pueblo vasco\u201d. Llegados a este punto, Agirre quiso aprovechar la entrevista para saber hasta d\u00f3nde estaba dispuesta Francia a intervenir en la soluci\u00f3n del conflicto peninsular, a lo que Bidault contest\u00f3: \u201cExcepto la invasi\u00f3n, todo\u201d.<\/p>\n<p>Durante aquellos d\u00edas y semanas, el lehendakari se reuni\u00f3 con otros l\u00edderes internacionales, y las respuestas que obtuvo fueron tambi\u00e9n parecidas, ven\u00edan a coincidir en algo as\u00ed como \u201cpreparen Vds. una soluci\u00f3n moderada y unitaria a la dictadura franquista y nosotros daremos alg\u00fan tipo de empuj\u00f3n para que \u00e9sta caiga\u201d.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Aglutinar fuerzas <\/span>Agirre, que no dej\u00f3 de so\u00f1ar con este momento y este g\u00e9nero de respuestas desde que en junio de 1937 abandonara Euskadi expulsado por los franquistas, pis\u00f3 el acelerador y se puso \u00e9l mismo y, junto a \u00e9l, todos sus colaboradores en la tarea de aglutinar a toda la oposici\u00f3n antifranquista, cediendo incluso en algunos puntos de su ideario nacionalista con el fin de lograr la ansiada derrota franquista. En aquellos meses finales de la II Guerra Mundial y comienzos de la posguerra, el lehendakari estuvo en M\u00e9xico, donde se hab\u00edan reunido los republicanos para recomponer las instituciones republicanas e hizo de hombre bueno entre las fuerzas espa\u00f1olas; estuvo en San Francisco en las reuniones de constituci\u00f3n de la ONU acompa\u00f1ando o, tal vez, llevando al Gobierno republicano, logr\u00f3 el Pacto de Baiona entre las fuerzas vascas, cre\u00f3 estructuras en el interior que representaban al Gobierno de Euzkadi como el Consejo Delegado, reuni\u00f3 a una serie de ilustres exiliados como Francisco Basterretxea en Buenos Aires a quienes pidi\u00f3 que redactaran planes y medidas para su inmediata aplicaci\u00f3n en Euskadi nada m\u00e1s ser derribada la dictadura, etc.<\/p>\n<p>Todo esto, adem\u00e1s del esfuerzo desarrollado por las instituciones vascas a lo largo de la II Guerra Mundial. Efectivamente, desde nada m\u00e1s iniciarse el conflicto en septiembre de 1939, el ejecutivo vasco, a la vez que hac\u00eda suya la guerra y manifestaba que en realidad no era m\u00e1s que una continuidad de la iniciada en 1936, se ofreci\u00f3 desinteresadamente a los Aliados. Este ofrecimiento se sustanci\u00f3 en, por una parte, la colaboraci\u00f3n de los servicios de inteligencia vascos con los Aliados, y, por otra, en labores de propaganda desarrollados en el Cono Sur. Adem\u00e1s de estas labores de informaci\u00f3n y propaganda, hubo tambi\u00e9n intentos de crear unidades militares espec\u00edficamente vascas que colaboraran en el esfuerzo militar. As\u00ed, una primera intentona que result\u00f3 fallida, fue la encabezada por Manuel Irujo en Londres, donde se propuso crear un batall\u00f3n de fusileros marinos dentro de las fuerzas de la Francia Libre del general Charles De Gaulle, y otra, que tuvo final feliz, se sustanci\u00f3 en el batall\u00f3n <i>Gernika<\/i>, integrado tambi\u00e9n en el ej\u00e9rcito galo pero ya en suelo franc\u00e9s.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Embri\u00f3n del ej\u00e9rcito vasco <\/span>El batall\u00f3n <i>Gernika<\/i> fue una pieza muy importante dentro de los planes que el lehendakari trajo en la primavera de 1945 de Am\u00e9rica a Europa. Deb\u00eda ser, junto a Euzko Naia, n\u00facleos paramilitares organizados por el PNV en el interior, el embri\u00f3n del ej\u00e9rcito o de la polic\u00eda vascos. Ambos cuerpos estaban pensados para que se encargaran, en caso de ca\u00edda de la dictadura, precisamente de hacer que la transici\u00f3n del franquismo desembocara en una Rep\u00fablica moderada y federal con el m\u00ednimo coste en vidas humanas y p\u00e9rdidas materiales. Esta fuerza deb\u00eda prepararse y, de ser posible, entrar en combate contra el nazismo.<\/p>\n<p>Meses antes del viaje del lehendakari a Europa, en agosto de 1944, al tiempo que era liberado Iparralde de la ocupaci\u00f3n nazi, los consejeros Jes\u00fas Mar\u00eda Leizaola y Eliodoro de la Torre encomendaron al comandante Kepa Ordoki que reuniera a todos los vascos encuadrados en el maquis que pudiera y formara con ellos un batall\u00f3n a las \u00f3rdenes del Gobierno vasco. Ordoki cumpli\u00f3 la orden y, meses m\u00e1s tarde, en abril de 1945, estos hombres entraron en combate en el M\u00e9doc, en las operaciones de eliminaci\u00f3n de las bolsas de alemanes que hab\u00edan quedado aisladas en la costa atl\u00e1ntica durante los combates seguidos para la liberaci\u00f3n de Francia en el verano de 1944.<\/p>\n<p>Pero aquella primavera de 1945, sin embargo, cuando finalmente los sovi\u00e9ticos izaron la bandera roja el 2 de mayo en el edificio del Reichstag y, una semana m\u00e1s tarde, Alemania se rindi\u00f3 incondicionalmente a los Aliados, empezaron ya a manifestarse s\u00edntomas que hac\u00edan presagiar que lo que era de justicia y parec\u00eda factible -una Europa democr\u00e1tica y socialmente avanzada, adem\u00e1s de una Euskadi libre de la dictadura franquista- podr\u00eda torcerse. As\u00ed, los soldados alemanes que se rindieron a los aliados occidentales no fueron desarmados hasta d\u00edas m\u00e1s tarde cuando estuvo claro que los sovi\u00e9ticos, por el momento al menos, no iban a causar problemas. El 12 de abril de 1945 falleci\u00f3 el presidente estadounidense Roosevelt, siendo sustituido por Truman y en agosto se oblig\u00f3 a rendirse al Jap\u00f3n con el lanzamiento de dos bombas at\u00f3micas. Antes, en febrero, los anglo-brit\u00e1nicos y los sovi\u00e9ticos se hab\u00edan repartido sus zonas de influencia en el mundo. Es cierto tambi\u00e9n que se dieron los pasos para instituir la ONU, un organismo internacional ideado para dirimir los conflictos internacionales, que se promulg\u00f3 la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos y que a la II Guerra Mundial, despu\u00e9s de una inmediata posguerra terriblemente dura, le sigui\u00f3 un tiempo de oro para las clases menos favorecidas de la sociedad. Todos estas <i>nubes y claros<\/i> presagiaban lo que se conocer\u00eda como guerra fr\u00eda, con su continua amenaza de una guerra apocal\u00edptica que habr\u00eda dejado chicas las inmensas matanzas anteriores.<\/p>\n<p>Esta guerra fr\u00eda trajo consigo su peaje para Euskadi, el peor de los escenarios so\u00f1ados por los exiliados. Haciendo realidad aquello de que es preferible lo malo conocido a lo bueno por conocer, los Aliados, comi\u00e9ndose sus promesas, optaron por mantener erguida la dictadura franquista en lugar de tentar a la suerte con un sistema democr\u00e1tico que, supuestamente, habr\u00eda podido desembocar en un Gobierno liderado por comunistas. Los planes para el futuro, los esfuerzos diplom\u00e1ticos, la colaboraci\u00f3n con los Aliados, el batall\u00f3n <i>Gernika<\/i>, etc. quedaron, finalmente, en nada y la dictadura franquista desapareci\u00f3 con el mismo dictador, tres d\u00e9cadas m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">La vida por un sue\u00f1o <\/span>Pero la primavera de 1945 estuvo llena de esperanzas y sue\u00f1os. Uno de estos sue\u00f1os frustrados fue, sin duda, el deseo de los hombres del batall\u00f3n <i>Gernika<\/i> de luchar en tierra vasca contribuyendo a su liberaci\u00f3n. Lo dieron todo, algunos gudaris incluso su vida, pero de poco sirvi\u00f3. No pudo ser, o simplemente no fue por simples intereses geoestrat\u00e9gicos. Pero este sacrificio e injusto pago hace que su lucha deba ser recordada y no olvidada. Por ello, para traer a nuestro presente la gesta de aquellos hombres, se est\u00e1 rodando un documental que revivir\u00e1 la historia del batall\u00f3n <i>Gernika<\/i>. Para escenificar los exteriores de la batalla del M\u00e9doc se rodar\u00e1n unas escenas en la bater\u00eda de Punta Lucero, en la boca del Abra. De esta manera se unir\u00e1 la historia con el deseo de aquellos gudaris. Se recrear\u00e1 la lucha en M\u00e9doc pero en Euskadi, en un lugar que seguro hubiera sido deseado por los miembros del batall\u00f3n <i>Gernika<\/i>. De alguna forma, esta recreaci\u00f3n simbolizar\u00e1 el nunca realizado desembarco aliado en la Euskadi dominada por la Dictadura del general Franco.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El final de la Segunda Guerra Mundial fue un momento transcendental en la lucha contra el franquismo: se ve\u00eda pr\u00f3ximo su final. Esa esperanza se desvaneci\u00f3 muy pronto. 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