{"id":811,"date":"2015-06-29T13:45:46","date_gmt":"2015-06-29T11:45:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=811"},"modified":"2015-06-29T13:45:46","modified_gmt":"2015-06-29T11:45:46","slug":"el-otro-machado-un-franquista-que-dirigio-la-carcel-de-mujeres-de-amorebieta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/06\/29\/el-otro-machado-un-franquista-que-dirigio-la-carcel-de-mujeres-de-amorebieta\/","title":{"rendered":"El otro Machado, un franquista que dirigi\u00f3 la c\u00e1rcel de mujeres de Amorebieta"},"content":{"rendered":"<p class=\"Normal\"><em>Francisco, hermano de Antonio y Manuel, envi\u00f3 versos a Unamuno por si ten\u00eda la calidad po\u00e9tica de sus allegados<\/em><\/p>\n<p class=\"Normal\">Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">M\u00e1s <\/span>sombras que luces amanecen cada d\u00eda en torno a la c\u00e1rcel de mujeres de Amorebieta. Las grandes investigaciones sobre prisiones franquistas vizcainas de Larrinaga o Escolapios, entre otras, mantienen casi en el olvido <i>almacenes humanos <\/i>como el citado o el que tambi\u00e9n hubo de mujeres en Durango y que, entre otras reclusas, lo sufri\u00f3, por ejemplo, el icono revolucionario Rosario <i>Dinamitera<\/i>. El edificio zornotzarra se ubicaba en lo que hoy es el colegio El Carmelo, que funcion\u00f3 bajo la tutela del dictador Francisco Franco con odio y muerte entre 1938 y 1947.<\/p>\n<p>Junto a las mujeres se mantuvo encerrados en el penal a decenas de ni\u00f1os de corta edad, algunos de ellos nacidos y muertos en cautiverio, es el caso de Jos\u00e9 Humanes Aznar, que solo vivi\u00f3 diez meses. Terrible final padecieron tambi\u00e9n algunas madres procedentes de Albacete, Badajoz, Castell\u00f3n, Ciudad Real, Girona, Madrid, M\u00e1laga o Toledo. Pol\u00edtica penitenciaria de dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/06\/vacos_16647.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-812\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/06\/vacos_16647-580x496.jpg\" alt=\"vacos_16647\" width=\"580\" height=\"496\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/06\/vacos_16647-580x496.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/06\/vacos_16647.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cada caso es un ejemplo que pone los vellos de punta a personas con un m\u00ednimo de sensibilidad. Como paradoja, el director del centro labr\u00f3 la sensibilidad&#8230; la po\u00e9tica. Lean los siguientes versos: \u201c\u00a1Qu\u00e9 triste contemplar en la monta\u00f1a, el bajo mundo de la inf\u00e9rtil tierra, y el tremolar de la voraz guada\u00f1a, sobre los yermos campos de la guerra!\u201d. Estas palabras las envi\u00f3 el hombre que estuvo al cargo de las presas, de nombre Francisco Machado. El apellido remite a hermanos literatos, a otros versos como \u201cse hace camino al andar\u201d. Y es que los hermanos Machado no fueron solo Manuel y Antonio, sino tambi\u00e9n Jos\u00e9, Joaqu\u00edn, Francisco y Cipriana.<\/p>\n<p>Los sensibles versos los remiti\u00f3 Francisco a un bilbaino internacional: Miguel de Unamuno. El oficial del cuerpo de prisiones quer\u00eda saber desde El Puerto de Santa Mar\u00eda -adonde dispersar\u00edan a muchos vascos presos de los golpistas militares del 36- si su ingenio que lamentaba la guerra de Europa, estaba a la altura del de sus hermanos. Francisco escribi\u00f3 un libro, <i>Leyendas toledanas<\/i>, y tuvo a su cargo la vida o la muerte de presas en Amorebieta y de infantes. Antes, vivi\u00f3 n\u00f3mada de penal en penal: El Puerto de Santa Mar\u00eda, Cartagena, Toledo, Barcelona, Le\u00f3n, Alicante, Madrid, Valencia y Burgos. All\u00ed conoci\u00f3 la muerte de uno de sus hermanos y la de su madre. Al ir a buscarles, fue expedientado por el r\u00e9gimen de Franco al abandonar, sorprendentemente, Espa\u00f1a con las \u201chordas rojo-separatistas\u201d, le acusaron. Pero regres\u00f3 al redil franquista y fue enviado a Amorebieta.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">la historia de marina <\/span>All\u00ed, quiz\u00e1s conoci\u00f3 a Marina Garc\u00eda -fallecida en mayo de 2012-, una antifascista con una biograf\u00eda que pone la carne de gallina. Era hija de una reclusa, a la que se la arrebataron de sus pechos, como los de la mujer del <i>Guernica<\/i> de Picasso. Transcurr\u00eda 1939. Sus padres trataban de recuperar la alegr\u00eda despu\u00e9s de que el 9 de abril de 1937 un conductor ebrio atropellara a una de sus hermanas caus\u00e1ndole la muerte. Resid\u00edan en Villar de Chinchilla, Albacete. Su madre, madrile\u00f1a, era maestra de escuela. Su padre, toledano, trabajaba en Correos.<\/p>\n<p>Pero la cotidianidad se les ti\u00f1\u00f3 de tragedia cuando una familia de panaderos del pueblo les denunci\u00f3. \u201cPor envidias y por ser socialistas\u201d. Condujeron al matrimonio al penal de Chinchilla. Junto a su madre encarcelaron tambi\u00e9n a su hermano reci\u00e9n nacido, Crescencio. La joven acogida por la familia, Mar\u00eda, se hizo cargo de tres hijos, entre ellos Marina, y siempre se lo agradecieron. Hizo todo y m\u00e1s por quienes no eran sus hijos. Con el padre y la madre presos, la cuidadora recibi\u00f3 una cruel notificaci\u00f3n avisando de que los franquistas iban a fusilar al padre sin haber sido juzgado para que presenciaran la ejecuci\u00f3n. La familia decidi\u00f3 no acudir.<\/p>\n<p>El fusilamiento se cumpli\u00f3 el 18 de mayo de 1939. El mismo d\u00eda, dos a\u00f1os antes, Amorebieta hab\u00eda sufrido la entrada de los golpistas. De forma parad\u00f3jica, los militares destinar\u00edan a ese municipio a la madre de Marina presa. La amatxo sobrevivi\u00f3 tambi\u00e9n a Saturraran y El Carmelo, c\u00e1rcel de Amorebieta adonde Mar\u00eda no dud\u00f3 en desplazarse. La chica guard\u00f3 las joyas familiares y las fue vendiendo para poder darles de comer. Tardaron en llegar al pueblo tres d\u00edas en trenes de mercanc\u00edas. Una vez all\u00ed, tuvo que hacerse cargo tambi\u00e9n del hijo menor, que se lo arrebataron a su madre \u201cpor cumplir el destete\u201d.<\/p>\n<p>Marina cay\u00f3 en gracia de dos familias: una de Amorebieta y otra de Ondarroa. La primera sufrag\u00f3 su internado en Santurtzi y la segunda la llevaba en verano cerca de su madre cuando estaba presa en Saturraran. Le llevaban al alto de la carretera entre Ondarroa y Mutriku, y ve\u00eda c\u00f3mo su madre nadaba en el mar.<\/p>\n<p>En Santurtzi, las Hijas de la Cruz le prohib\u00edan decir que su madre estaba en la c\u00e1rcel con las Carmelitas. La mayor alegr\u00eda fue cuando liberaron a su ama despu\u00e9s de que el m\u00e9dico le diagnosticara la \u201cenfermedad de la tristeza\u201d, como se denominaba entonces a la depresi\u00f3n. Pero san\u00f3 junto a su madre, quien pese a que los franquistas le privaron de tres viviendas, recuper\u00f3 su plaza de maestra, esta vez en Ea. Marina, nacida de casualidad en Pontevedra, ciudad que siempre quiso visitar aunque no logr\u00f3 cumplir su sue\u00f1o, falleci\u00f3 en mayo de 2012.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco, hermano de Antonio y Manuel, envi\u00f3 versos a Unamuno por si ten\u00eda la calidad po\u00e9tica de sus allegados<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59833,59835,57891],"class_list":["post-811","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-carcel-de-mujeres-de-amorebieta","tag-franquistas-vizcainas","tag-machado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=811"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":813,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811\/revisions\/813"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}