{"id":83,"date":"2012-04-24T13:14:50","date_gmt":"2012-04-24T11:14:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=83"},"modified":"2012-04-24T17:11:18","modified_gmt":"2012-04-24T15:11:18","slug":"saibigain-el-monte-de-la-sangre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/04\/24\/saibigain-el-monte-de-la-sangre\/","title":{"rendered":"Saibigain, el monte de la sangre"},"content":{"rendered":"<div>\n<figure style=\"width: 584px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/04\/14\/import_11874159_11.jpg\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"388\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">En la imagen superior la compa\u00f1\u00eda Arbolaga\u00f1a en Deusto el d\u00eda de la bendici\u00f3n de su ikurri\u00f1a, con su capit\u00e1n Valent\u00edn Olano. Sobre estas l\u00edneas, gudaris de la compa\u00f1\u00eda Kortabarria en el frente de Lekeitio con el comandante Felipe Bediaga (de pie a la izquierda) y Emeterio Soto &#39;Tiragomas&#39; (centro de la imagen, agachado), que ser\u00eda h\u00e9roe durante la liberaci\u00f3n de Par\u00eds en 1944. (1 de 2)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>G. Tabernilla y J. Lezamiz<\/strong><\/p>\n<p>Tras la frustrada ofensiva sobre Gasteiz, que se atasc\u00f3 en las puertas de Villarreal, se estabilizaron los tres frentes que defend\u00eda el Ej\u00e9rcito vasco y el invierno de 1936-1937 pas\u00f3 sin m\u00e1s novedad que el espor\u00e1dico bombardeo de artiller\u00eda y aviaci\u00f3n, los <em>paqueos<\/em> y alguna que otra incursi\u00f3n en tierra de nadie. El tedio de la vida de trinchera, apenas alterado con la llegada de algunos periodistas, se interrump\u00eda con las noticias llegadas de la ofensiva sobre Oviedo.<\/p>\n<p>Era la tranquilidad que precede a la tormenta, ya que, decididos a darle un vuelco a la guerra tras el fracaso en Madrid, Franco y Mola hab\u00edan puesto su atenci\u00f3n sobre el Norte, concentrando en \u00c1lava a sus nuevas Brigadas de Navarra. Parecidas a una peque\u00f1a divisi\u00f3n en cuanto a sus efectivos, cada una de las cuatro brigadas de Navarra se divid\u00eda a su vez en dos medias brigadas y en su conjunto dispon\u00edan del apoyo de dos masas de artiller\u00eda, con un total de 130 ca\u00f1ones y obuses, y una potente fuerza a\u00e9rea, bajo mando alem\u00e1n, caracterizada por el apoyo directo a la infanter\u00eda en el ataque. El 31 de marzo de 1937, la 1\u00aa, 3\u00aa y 4\u00aa Brigadas de Navarra rompieron el frente que defend\u00edan los vascos entre Gorbea y Murugain y en cinco d\u00edas de duros combates llegaron a las estribaciones de los puertos de Urkiola, Barazar y Dima, provocando la retirada de unos 22 batallones del Ej\u00e9rcito de Euzkadi. Enormes cantidades de material de guerra y centenares de vidas quedaron sepultadas en el fango de las trincheras. El comandante Juan Ibarrola, jefe del sector de Otxandio, tuvo que retirarse a Ma\u00f1aria ante el empuje del enemigo. Atr\u00e1s quedaban las moles de Saibigain (946 m.) y Urkiolamendi (1011 m.), a\u00fan en poder de las tropas vascas. No ser\u00eda por mucho tiempo, pues a las dos de la tarde del d\u00eda 6 de abril, tras una eficaz preparaci\u00f3n artillera, el tercio de Navarra, perteneciente a la 1\u00aa Brigada, asalt\u00f3 la posici\u00f3n del Saibigain, desalojando a los milicianos de los batallones Gonz\u00e1lez Pe\u00f1a y Meabe n\u00ba 2, que tuvieron que correr hacia el puerto de Urkiola, de donde fueron evacuados a Ma\u00f1aria. Sin embargo, la precipitaci\u00f3n y la descoordinaci\u00f3n entre los requet\u00e9s y la aviaci\u00f3n propia causaron bastantes bajas al ser bombardeados los navarros cuando hollaban la cima. No era m\u00e1s que el preludio de aciagas jornadas de muerte y destrucci\u00f3n en atroces combates.<\/p>\n<figure style=\"width: 584px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/04\/14\/import_11875695_11.jpg\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"417\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">En la imagen superior la compa\u00f1\u00eda Arbolaga\u00f1a en Deusto el d\u00eda de la bendici\u00f3n de su ikurri\u00f1a, con su capit\u00e1n Valent\u00edn Olano. Sobre estas l\u00edneas, gudaris de la compa\u00f1\u00eda Kortabarria en el frente de Lekeitio con el comandante Felipe Bediaga (de pie a la izquierda) y Emeterio Soto &#39;Tiragomas&#39; (centro de la imagen, agachado), que ser\u00eda h\u00e9roe durante la liberaci\u00f3n de Par\u00eds en 1944. (2 de 2)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Nada m\u00e1s perder la cima del Saibigain, Juan Ibarrola prepar\u00f3 el primer contraataque y en las primeras horas del 7 de abril dispuso que dos batallones de la 1\u00aa Brigada Expedicionaria de Asturias, bajo el mando de Mateo Anto\u00f1anzas, y el batall\u00f3n Gordexola, reci\u00e9n llegados al sector de Urkiola-Ma\u00f1aria, atacasen las posiciones recientemente perdidas, pero todo fue en vano. Equipado con s\u00f3lo dos cargadores de fusil por gudari, el Gordexola no logr\u00f3 progresar hacia Saibigain, lo que dej\u00f3 a los asturianos sin opciones, pues la maniobra en tenaza se antojaba imposible. De ese modo, de nada sirvi\u00f3 que los milicianos asturianos, que se mov\u00edan con sorprendente agilidad monte arriba calzados con sus madre\u00f1as de madera, conquistasen, partiendo desde Urkiola, la cima del Saibitxiki. Paralelamente, el tercio de Oriamendi, perteneciente a la 3\u00aa Brigada de Navarra, se hizo con la cima del Urkiolamendi y las tropas vascas ya no pudieron sostenerse en el alto de Urkiola, con lo que hubo que retirar toda la l\u00ednea en direcci\u00f3n al Untzillatx. Las posiciones franquistas quedaron en alturas ventajosas desde las que se dominaba la carretera de subida al puerto, que era batida con fuego de mortero y ametralladora. La aviaci\u00f3n republicana hizo acto de presencia sobre este frente, arrojando algunas bombas y ametrallando concentraciones de veh\u00edculos y soldados. En los siguientes d\u00edas su presencia ser\u00eda testimonial. En la madrugada del 11 de abril se produjo el segundo ataque al Saibigain, pero el batall\u00f3n Asturias n\u00ba 8 se perdi\u00f3 y tuvo que recular a sus posiciones de inicio, frustrando la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>12 abril, tercer ataque<\/strong><\/p>\n<p>Decidido a dar un golpe de efecto y recuperar las posiciones perdidas en la l\u00ednea de los puertos. El Estado Mayor del Ej\u00e9rcito Vasco prepar\u00f3 una operaci\u00f3n de envergadura cuyos objetivos eran Saibigain, Altun y Arralde y de nuevo fue asignada para el ataque la brigada de Anto\u00f1anzas. A las seis menos cuarto de la tarde de un tormentoso 12 de abril, siguiendo la misma ruta que recorriese el Gordexola apenas cinco d\u00edas antes, los batallones asturianos n\u00ba 8, n\u00ba 43 y dos compa\u00f1\u00edas del n\u00ba 25 se lanzaron al asalto desde las pe\u00f1as de <!--more-->Ar-tzate, manteniendo el fuego con el enemigo hasta que casi se hizo de noche, momento en que pusieron en fuga al 3\u00aa Batall\u00f3n de San Marcial, al que hicieron cuatro prisioneros y un bot\u00edn de armas y pertrechos entre los que hab\u00eda 92 fusiles, 2 ametralladoras y 1 mortero. Tras informar al jefe del sector, al que pidieron granadas de mano y municiones, los milicianos asturianos se aprestaron a defender la posici\u00f3n reci\u00e9n conquistada en medio de un diluvio que no amain\u00f3 hasta la una de la madrugada. Todas las alarmas saltaron en el puesto de mando del coronel Latorre, que se hab\u00eda hecho cargo del mando del subsector, y de nuevo correspondi\u00f3 a la 1\u00aa Brigada de Navarra la misi\u00f3n de tomar el Saibigain. A las seis de la ma\u00f1ana ya se encontraba el tercio de Navarra en el Saibitxiki y para entonces ya hab\u00edan ocupado posiciones de salida los tercios de San Ignacio y Montejurra y el batall\u00f3n de monta\u00f1a Sicilia. Pero antes fue necesario someter a los asturianos al castigo de dos modern\u00edsimas bater\u00edas de ca\u00f1ones AA alemanes de 88 mm., empleadas por primera vez contra objetivos en tierra con una precisi\u00f3n tal que barr\u00edan todo a su paso, segando una vida tras otra en una cima pelada en la que no hab\u00eda ning\u00fan lugar donde ocultarse. En la desbandada los hombres de Anto\u00f1anzas dejaron tras de s\u00ed 33 muertos, 18 desaparecidos y numerosos heridos que no pudieron ser evacuados y tuvieron que ser atendidos por los gudaris del Gordexola.<\/p>\n<p><strong>13 abril llega el Arana Goiri<\/strong><\/p>\n<p>Aunque la operaci\u00f3n del d\u00eda 12 no tuvo el \u00e9xito esperado, el cuartel general del Ej\u00e9rcito de Euzkadi no se desanim\u00f3: el Saibigain deb\u00eda ser conquistado. Para ello solo necesitaba batallones de refresco que llevaran todo el peso del ataque principal, ya que la infraestructura de apoyo continuaba intacta. Los dos batallones elegidos para la ocasi\u00f3n fueron el Arana Goiri, que proced\u00eda del sector de Lekeitio, y el Cuerpo Disciplinario, acuartelado en Portugalete. El primero en llegar a Ma\u00f1aria fue el Disciplinario, cuyo comandante, Am\u00f3s Ruiz Gir\u00f3n, se present\u00f3 a Juan Ibarrola al atardecer del d\u00eda 13. Poco despu\u00e9s lleg\u00f3 Felipe Bediaga, comandante del Arana Goiri, en compa\u00f1\u00eda de sus capitanes. Todos se extra\u00f1aron de que Ibarrola se expresase a voces, pero m\u00e1s extra\u00f1a a\u00fan era la presencia de un estrafalario personaje, que llevaba media docena de granadas de mano, una bandolera repleta de balas y dos rev\u00f3lveres, a quien todos llamaban Sandino. Ibarrola, a quien las largas jornadas sin dormir hab\u00edan hecho mella, mostraba su perfil m\u00e1s irritable y en un momento dado abronc\u00f3 al tal Sandino por una bombilla. La falta moment\u00e1nea de luz bien pudo contribuir a la tensi\u00f3n que se respiraba en el ambiente, pero la realidad es que Ibarrola y Bediaga no se llevaban bien. En un momento dado, el jefe del sector present\u00f3 a su jefe de Estado Mayor, Valeriano Marquina, e indic\u00f3 a todos los presentes que ser\u00eda la persona encargada de dirigir la operaci\u00f3n en su nombre. Marquina, reci\u00e9n venido del frente de Madrid, era un comunista que hab\u00eda aparecido en Bizkaia para hacerse cargo del EM de Ibarrola, a quien pretend\u00eda controlar totalmente. Sin embargo, fue Ibarrola quien llevaba la voz cantante en la reuni\u00f3n y empez\u00f3 describiendo el desarrollo de la operaci\u00f3n de ataque: precedida de una preparaci\u00f3n artillera, partiendo de Eskubaratz a trav\u00e9s de las pe\u00f1as de Artzate, ser\u00eda el Arana Goiri quien iniciar\u00eda el asalto al Saibigain mientras el Disciplinario le cubrir\u00eda el flanco derecho. Cuando hubo terminado su planteamiento, Bediaga intervino para decir que el d\u00eda era de temporal y fr\u00edo intenso, por lo que consideraba pertinente aplazar la operaci\u00f3n. Esta propuesta sac\u00f3 de sus casillas a Ibarrola, lo que no amilan\u00f3 a Bediaga, que empez\u00f3 a cuestionar incluso la lealtad del Disciplinario, lo que encresp\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el \u00e1nimo del jefe del sector, que dio la reuni\u00f3n por zanjada tras ordenarle que el Arana Goiri se aprovisionase para el ataque. Una hora despu\u00e9s, Bediaga se presentaba de nuevo ante Ibarrola para pedir de nuevo el aplazamiento de la operaci\u00f3n y entonces \u00e9ste le insinu\u00f3 la posibilidad de actitud cobarde, a lo que Bediaga respondi\u00f3: \u00abMa\u00f1ana le demostraremos que no lo somos. Yo, como el resto de oficiales, avanzaremos los primeros como lo hacen todos los batallones vascos y le doy mi palabra de honor de que tomaremos la posici\u00f3n o nos dejaremos la vida en el empe\u00f1o\u00bb.<\/p>\n<p>14 abril, \u00faltimo ataque Los protagonistas del \u00faltimo ataque al Saibigain, el batall\u00f3n Arana Goiri y el Cuerpo Disciplinario, abandonaron Ma\u00f1aria al amanecer iniciando el ascenso por Eskubaratz para llegar a mediod\u00eda a las pe\u00f1as de Oba. Mientras la tropa descansaba, Bediaga y Ruiz Gir\u00f3n se dirigieron al puesto de mando del batall\u00f3n Guillermo Torrijos en las pe\u00f1as de Artzate, donde les esperaban el comandante Luis Iglesias, Marquina y el doctor Constantino Salinas. Bediaga, visiblemente contrariado por los incidentes de la v\u00edspera, invit\u00f3 a Marquina a acompa\u00f1arle en la operaci\u00f3n, a lo que este declin\u00f3, pero la tensi\u00f3n fue in crescendo y, finalmente, Marquina no se pudo contener y se dirigi\u00f3 al comandante del Arana Goiri con alguna blasfemia seguida de una frase cargada de reproches: \u00ab\u00a1Se vence o se muere!\u00bb. Despu\u00e9s de fundirse en un abrazo con Ruiz Gir\u00f3n y despedirse, Bediaga se reuni\u00f3 con sus oficiales y se hizo un sorteo entre las diferentes compa\u00f1\u00edas, resultando que la Kortabarria atacar\u00eda por el centro, la Gorbeia por la derecha y la Leitzaola por la izquierda, mientras que la Arbola-Ga\u00f1a quedar\u00eda en reserva para proseguir hasta el Saibitxiki. Luego el padre Apoita bendijo a los gudaris y, tras una arenga de Bediaga, dio comienzo la operaci\u00f3n. Cubiertos por la niebla los gudaris llegaron a las alambradas, pero esta se disip\u00f3 y pronto quedaron bajo el fuego de las avanzadas del Flandes n\u00ba 5. Los oficiales se pusieron por delante de sus hombres, que subieron monte arriba en medio de las balas, que causaban bajas a cada instante. El comandante Bediaga, pistola en mano, se incorpor\u00f3 al ataque de la Kortabarria y lleg\u00f3 hasta la cima en compa\u00f1\u00eda del gudari Satur Arias, que le ayud\u00f3 a cambiar la bandera bicolor por la ikurri\u00f1a, y luego cay\u00f3 muerto por una bala; su cad\u00e1ver nunca ser\u00eda recuperado. Todos los oficiales fueron muertos o heridos. Al hacerse de noche el Saibigain ofrec\u00eda un aspecto dantesco, por todas partes hab\u00eda cad\u00e1veres y moribundos. Los heridos que pod\u00edan andar eran afortunados, pues no pocos quedaron arriba sin ser evacuados. Al d\u00eda siguiente se perdi\u00f3 definitivamente la posici\u00f3n por el ataque de la 1\u00aa Brigada de Navarra. El monte de la sangre hab\u00eda costado al Arana Goiri cerca de 50 muertos y m\u00e1s de 100 heridos. El batall\u00f3n que defend\u00eda la cima, el Flandes n\u00ba 5, tuvo 25 muertos y cerca de 30 heridos.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El monte de la sangre hab\u00eda costado al Arana Goiri cerca de 50 muertos y m\u00e1s de 100 heridos. 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