{"id":835,"date":"2015-08-10T11:00:48","date_gmt":"2015-08-10T09:00:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=835"},"modified":"2015-08-10T11:00:48","modified_gmt":"2015-08-10T09:00:48","slug":"el-cicloturista-que-salio-ileso-del-bombardeo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/08\/10\/el-cicloturista-que-salio-ileso-del-bombardeo\/","title":{"rendered":"El cicloturista que sali\u00f3 ileso del bombardeo"},"content":{"rendered":"<p class=\"Mayusculas\"><em>Fallece uno de los \u00faltimos supervivientes del ataque que ordenaron los golpistas Mola, Franco y Vig\u00f3n a Durango<\/em><\/p>\n<p class=\"Mayusculas\">Un reportaje de <strong>I. Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">U<\/span>NO de los \u00faltimos supervivientes de los bombardeos de Durango del 31 de marzo y d\u00edas siguientes de abril de 1937 ha fallecido. No es una persona que ha pasado an\u00f3nima por la vida. Hermano del popular cantante y actor de doblaje Xeberri, y regente de las dos tiendas y el taller de bicicletas que hered\u00f3 de su padre ha tenido una historia especial, pieza de la memoria hist\u00f3rica de un pueblo. Durango contar\u00e1 siempre con la p\u00e1gina escrita de un personaje inimitable al que se le ha dado sepultura religiosa, sepelio al que no acudi\u00f3 representaci\u00f3n oficial.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/08\/33-vascos_19186.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-836\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/08\/33-vascos_19186-580x394.jpg\" alt=\"33-vascos_19186\" width=\"580\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/08\/33-vascos_19186-580x394.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/08\/33-vascos_19186.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>De hecho, seg\u00fan confirman familiares, Jos\u00e9 Ram\u00f3n Castillo era agn\u00f3stico, un ciudadano que por su cuenta cumpli\u00f3 con muchos de los ideales del anarquismo primigenio, no del que ha ido evolucionando con el paso del tiempo: \u00e9l era contrario a toda droga, un enamorado de la cultura, ya fuera escrita o m\u00fasica labrada en clave de partitura cl\u00e1sica. Amigo de las ondas radiof\u00f3nicas, detest\u00f3 la televisi\u00f3n. Y en el plano deportivo, a pesar de que su vida fue paralela al mundo del ciclismo, \u00e9l abogaba por el cicloturismo: era contrario a toda competici\u00f3n.<\/p>\n<p>El cient\u00edfico Einstein escribi\u00f3 en su d\u00eda dos frases que parec\u00edan cinceladas para el bueno de Castillo: \u201cLa vida es como montar en bicicleta. Para mantener el equilibro hay que seguir pedaleando\u201d. Desde el pasado 21 de julio, a las doce del mediod\u00eda, el coraz\u00f3n del por todos conocido Jos\u00e9 Ram\u00f3n, que hasta los 81 mantuvo el equilibro de la vida y su querencia de seguir pedaleando, dej\u00f3 de montar en bicicleta.<\/p>\n<p>Sin duda alguna, Castillo ha sido, es y ser\u00e1 una de las personas m\u00e1s conocidas y reconocidas de Durango. Si no hubiera existido en la historia del municipio, habr\u00eda que inventarlo en obra de teatro, en tertulia ciclista, en emisora de radio de m\u00fasica cl\u00e1sica\u2026 Ya se ha convertido en recuerdo para siempre porque uno no muere si se mantiene dando pedales en el recuerdo colectivo. La bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda de Uribarri acogi\u00f3 la misa funeral por su persona. El durangu\u00e9s padec\u00eda la enfermedad llamada Macroglobulinemia de Waldenstrom.<\/p>\n<p>El heredero y regente del garaje de arreglo de bicicletas Jos\u00e9 Ram\u00f3n Castillo Miota naci\u00f3 el 23 de marzo de 1934 en la calle Monago, v\u00eda del callejero durangu\u00e9s que m\u00e1s adelante pas\u00f3 a denominarse Wenceslao Mayora y a d\u00eda de hoy Monago-Torre. Lleg\u00f3 al mundo en el segundo piso del portal n\u00famero 5.<\/p>\n<p>Muy pocas personas conocen que fue superviviente de los bombarderos fascistas que sufri\u00f3 la villa, ataque ejecutado por la aviaci\u00f3n legionaria italiana de Mussolini y con el benepl\u00e1cito de los Mola, Vig\u00f3n y Franco. As\u00ed lo descubri\u00f3 no hace mucho tiempo la asociaci\u00f3n Gerediaga Elkartea. De hecho, en unos documentos hallados en Roma, estos tres militares golpistas, contrarios a la Segunda Rep\u00fablica, especificaban a los fascistas italianos que arrojaran las bombas \u201csin consideraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n civil\u201d.<\/p>\n<p>Caminaban por la calle la madre de Jos\u00e9 Ram\u00f3n Castillo -aquel ni\u00f1o que una semana antes de los ataques del odio y la sinraz\u00f3n de la Guerra Civil hab\u00eda cumplido dos a\u00f1os- junto a su hija Amparo y \u00e9l mismo. Paseaban por la hoy calle Arando, junto a la f\u00e1brica de Berrio que exist\u00eda en la \u00e9poca frente a donde hace a\u00f1os estaba ubicada la discoteca Txori Zoro. Los fascistas arrojaron una bomba en ese lugar y tras la explosi\u00f3n cayeron piedras sobre la asustada madre y sus hijos. Los tres sobrevivieron, \u201cpero los empleados que trabajaban en la empresa murieron al otro lado del muro\u201d, rememora Asier Isasti, sobrino de Jos\u00e9 Ram\u00f3n. \u201cLa familia acab\u00f3 escapando, huyendo al monte\u201d, agrega.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Taller de referencia <\/span>A\u00f1os m\u00e1s tarde, enviaron a Castillo al seminario de Gabiria, de los padres pasionistas. Su padre ten\u00eda un garaje de arreglos mec\u00e1nicos y su madre una tienda de lencer\u00eda en Kurutziaga. \u00c9l era el mayor de siete hermanos. Uno de ellos, Fernando, muri\u00f3 de ni\u00f1o. A Jos\u00e9 Ram\u00f3n le segu\u00edan Amparo -ya fallecida-, Rosi, Isabel, Mar\u00eda Ascensi\u00f3n y Xeberri, quien quiso cantar en el funeral la canci\u00f3n <i>Ez nau izutzen negu hurbilak<\/i>, con letra de Xabier Lete y m\u00fasica de Mikel Laboa.<\/p>\n<p>A juicio del cicloturista durangu\u00e9s Agust\u00edn Ruiz, compa\u00f1ero de incontables tertulias y viajes pedaleando, Jos\u00e9 Ram\u00f3n era \u201cmejor cantante que Xeberri y tocaba la guitarra, ten\u00eda una en su taller\u201d. De hecho, la familia recuerda que vendi\u00f3 una bicicleta al guitarrista Paco de Luc\u00eda, cuya hoy exmujer -hija del general y ministro del Ej\u00e9rcito franquista Jos\u00e9 Enrique Varela- es due\u00f1a de la mansi\u00f3n Eche Zuria del barrio de Pinondo.<\/p>\n<p>Antes de heredar el trabajo de su padre, Jos\u00e9 Ram\u00f3n trabaj\u00f3 al salir del seminario en la empresa Du\u00f1aiturria y Estancona S.A. M\u00e1s adelante, se convirti\u00f3 en un referente. Su familia asegura que fue el primer taller de arreglos de bicicletas de Durango. No hay persona de d\u00e9cadas atr\u00e1s que no pasara por delante de sus escaparates de Komentukalea y Kurutziaga. No hay vecino de la comarca que no pasara por all\u00ed a comprar una bicicleta, arreglar un pinchazo, inflar una rueda o bal\u00f3n, cambiar los frenos\u2026 Y los aficionados al ciclismo acud\u00edan a ver qui\u00e9n hab\u00eda ganado las etapas de las grandes vueltas que comenzaban a emerger.<\/p>\n<p>En una pizarra, Castillo citaba al ganador de la jornada, el de monta\u00f1a, metas volantes\u2026 Incluso, en alguna ocasi\u00f3n, con alg\u00fan comentario o broma. Era \u00fanico. Necesario. Imprescindible. Tambi\u00e9n lo eran sus tertulias con personas de todas las edades. Hab\u00eda quien le tildaba de \u201cvago\u201d, adjetivo que no era cierto. Castillo era un trabajador nato, pero \u00e9l lo argumentaba bien y quien le conoc\u00eda lo sab\u00eda. Por el d\u00eda pod\u00eda estar de tertulia, le apasionaba, pero la noche era su h\u00e1bitat, como el del escritor, como el de los artistas\u2026<\/p>\n<p>Quien cruzaba Komentukalea a altas horas de la noche ve\u00eda la luz encendida. All\u00ed estaba Jos\u00e9 Ram\u00f3n y por las rendijas de la puerta pod\u00eda escucharse la radio con m\u00fasica cl\u00e1sica, era un mel\u00f3mano. Tambi\u00e9n apasionado incondicional de la lectura. Su paso por el seminario, quiz\u00e1s, hab\u00eda dado sus frutos en su bagaje cultural.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">450.000 kil\u00f3metros <\/span>Quien ha dejado de pedalear fue una persona contraria al deporte de competici\u00f3n. Siempre apost\u00f3 por la bicicleta, por el cicloturismo, e incluso se neg\u00f3 a aprender a conducir, a depender del veh\u00edculo de cuatro ruedas. Hasta hace pocos a\u00f1os era cotidiano verle ir y volver de visitar a su hermano en el barrio berriztarra de Sarria. Pasaron los a\u00f1os, las d\u00e9cadas, la ropa de andar sobre la bicicleta evolucion\u00f3 en t\u00e9cnica, pero \u00e9l mantuvo la de toda la vida, la de algod\u00f3n.<\/p>\n<p>La \u00fanica competici\u00f3n en la que participaba al a\u00f1o era una prueba social que se organizaba en fiestas patronales de Durango, de San Fausto, con profesionales como Lejarreta o Gorospe, con cicloturistas, con j\u00f3venes de todas las edades\u2026 \u201c\u00c9l la gan\u00f3 un a\u00f1o, era buen\u00edsimo en el sprint\u201d, valora Agus Ruiz.<\/p>\n<p>Castillo no tuvo pareja ni descendencia. Sol\u00eda decir que la bicicleta era su novia. Y como dato, ten\u00eda apuntados todos los kil\u00f3metros que hizo sobre la misma. Fueron 450.000 kil\u00f3metros, \u201cm\u00e1s que los que puede hacer un coche\u201d, sol\u00eda comparar quien particip\u00f3 en pruebas como la Luchon-Bayona o quien junto a un amigo viaj\u00f3 con sus alforjas de Durango a Par\u00eds y vuelta en una semana.<\/p>\n<p>Quienes le conocen bien, narran 450.000 an\u00e9cdotas pedaleadas en tantos a\u00f1os a su lado, sobre la bicicleta o en seco en el equilibrio del que hablaba Einstein. Castillo, el hist\u00f3rico Castillo, fue, es y ser\u00e1 un hombre curioso, el mismo adjetivo que us\u00f3 el sabio John Howard para la bicicleta: \u201cEs un veh\u00edculo curioso. Lo es porque el pasajero es su motor\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fallece uno de los \u00faltimos supervivientes del ataque que ordenaron los golpistas Mola, Franco y Vig\u00f3n a Durango<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59851,59850],"class_list":["post-835","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-s-bombardeos-de-durango","tag-supervivientes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/835","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=835"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/835\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":837,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/835\/revisions\/837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}