{"id":871,"date":"2015-11-06T12:22:08","date_gmt":"2015-11-06T11:22:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=871"},"modified":"2015-11-02T12:24:52","modified_gmt":"2015-11-02T11:24:52","slug":"las-ikurrinas-de-zalla-dos-supervivientes-y-una-tercera-enterrada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2015\/11\/06\/las-ikurrinas-de-zalla-dos-supervivientes-y-una-tercera-enterrada\/","title":{"rendered":"Las ikurri\u00f1as de Zalla, dos supervivientes y una tercera enterrada"},"content":{"rendered":"<p>La familia Zubieta, que custodi\u00f3 de forma clandestina las hist\u00f3ricas banderas a lo largo de ocho d\u00e9cadas, las don\u00f3 el pasado viernes a Sabino Arana Fundazioa<\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">l<\/span>OS ojos de Mikel Zubieta se empa\u00f1an nost\u00e1lgicos, familiares, hist\u00f3ricos. Se aferran a sus recuerdos. Entra\u00f1as. A los confines de toda una vida de custodia de dos ikurri\u00f1as que sortearon la malaventura de la Guerra Civil y anatema del franquismo. El hijo del molinero Luis y de la ama de casa Feli se alegra y entristece al mismo tiempo. Su raz\u00f3n chasquea al viento de Zalla. \u201cEntregar las dos banderas a Sabino Arana Fundazioa me produce esa sensaci\u00f3n de desprenderme de algo que cuidamos de forma clandestina durante a\u00f1os, algo que tengo mucho cari\u00f1o, y por otra parte s\u00e9 que van a estar mejor conservadas\u201d, admite con vista vidriosa en las dependencias del batzoki en el que antes de la guerra una de las ikurri\u00f1as se mostraba orgullosa colgante desde el balc\u00f3n, y la otra era el blas\u00f3n de la Junta Municipal del PNV de Zalla.<\/p>\n<figure id=\"attachment_872\" aria-describedby=\"caption-attachment-872\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/11\/ikurrina_4802.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-872 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2015\/11\/ikurrina_4802-580x387.jpg\" alt=\"Mikel Zubieta, en el instante de hacer entrega a la Fundaci\u00f3n Sabino Arana de las dos ikurri\u00f1as conservadas por su familia.Iban Gorriti\" width=\"580\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/11\/ikurrina_4802-580x387.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2015\/11\/ikurrina_4802.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-872\" class=\"wp-caption-text\">Mikel Zubieta, en el instante de hacer entrega a la Fundaci\u00f3n Sabino Arana de las dos ikurri\u00f1as conservadas por su familia.Iban Gorriti<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y hubo una tercera: la de las emakumes, con una cuita que Zubieta exhuma de lo escuchado en su casa y a las personas mayores de la localidad vizcaina. \u201cEs como un mito ya\u201d, valora. Existi\u00f3 aquel estandarte que seg\u00fan los testimonios orales heredados permanece enterrada a d\u00eda de hoy bajo un edificio de la avenida Lanzagorta de Zalla. \u201cAl parecer era una bandera blanca con una ikurri\u00f1a a un lado. Por cierto, las propias emakumes fueron quieren bordaron el escudo de Zalla con el arc\u00e1ngel San Miguel y el \u00e1rbol de Gernika en la ikurri\u00f1a de la Junta, hecha con lanilla\u201d, contribuye Mikel.<\/p>\n<p>Hay dos secretos que han mantenido casi intactas las dos ikurri\u00f1as donadas a la fundaci\u00f3n con sede en Bilbao. El primero, que Luis Zubieta, antes de la entrada de los fascistas sublevados contra la leg\u00edtima Segunda Rep\u00fablica, las tomara del batzoki y escondiera, con el peligro que corr\u00eda. Y el segundo, gracias al tabaco, pudieron conservarse hasta el siglo XXI. \u201cMi padre fue un valiente en 1937. Recogi\u00f3 las ikurri\u00f1as y las llev\u00f3 al molino donde viv\u00edamos. Hasta all\u00ed hay como un kil\u00f3metro y entonces te revisaban las bolsas a ver qu\u00e9 llevabas. Se la jug\u00f3\u201d, enfatiza orgulloso de quienes le trajeron al mundo. Y no es para menos. Luis Zubieta fue un marido, un padre de familia, un nacionalista que prefiri\u00f3 exponerse a la c\u00e1rcel o a la muerte, antes que desprenderse de las dos ikurri\u00f1as.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">a trav\u00e9s del tiempo <\/span>Los Zubieta han vivido en cinco inmuebles diferentes y con ellos y m\u00e1s adelante sus descendientes siempre viajaron los colores: rojo, verde y blanco, jirones de la historia de su pueblo, de su axioma vital e ideol\u00f3gico. Tras vivir en el recordado molino, lo hicieron en Herculano Plaza, tambi\u00e9n junto al Bar Teide, en el mismo batzoki que siempre ha estado emplazado en el mismo lugar y en el barrio de El Carmen. La esposa de Luis estuvo a punto de dar el brazo a torcer y quemar las ikurri\u00f1as, como la familia hizo con la biblioteca que pose\u00edan sobre temas vascos y de nacionalismo vasco. \u201cMi padre se lo cont\u00f3 a un amigo y este, a su mujer. Ella dijo que le iba a denunciar. No lo acab\u00f3 haciendo\u201d, apostilla Mikel.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, en los a\u00f1os 60, Zubieta hijo y su mujer tuvieron visita de la Guardia Civil porque hab\u00edan hallado a su padre con \u201cpropaganda clandestina\u201d por lo que llegar\u00eda a sufrir la c\u00e1rcel bilbaina de Larrinaga. Acabaron quemando todo durante \u201cuna noche entera, salvo un libro de vistas de Bizkaia de la Diputaci\u00f3n\u201d. A quien calificaban de <i>bizkaitarr\u00f3n<\/i> lograron sacarle de prisi\u00f3n gracias a que la mujer de Luis pidi\u00f3 ayuda al clero de la zona. Del matrimonio, nacieron cuatro v\u00e1stagos. Uno, falleci\u00f3 al poco de nacer. La hermana mayor fue Ana (a d\u00eda de hoy fallecida), Elia y Mikel. El padre formaba parte de la organizaci\u00f3n municipal del PNV de Zalla cuando se desat\u00f3 la Guerra Civil.<\/p>\n<p>Esta familia y descendientes escondieron las ikurri\u00f1as en lugares impensables, como por ejemplo, debajo de una ba\u00f1era o soltando unos ladrillos y volvi\u00e9ndolos a poner con labor de alba\u00f1iler\u00eda de por medio. Los d\u00edas que las aireaban sobre la cama o en un pasillo era todo un rito para los de casa, orgullo a la m\u00e1xima potencia.<\/p>\n<p>La del balc\u00f3n del batzoki, algo ra\u00edda en algunos puntos, es de considerables dimensiones: mide cuatro por dos metros, y la de la junta municipal, 1,90 por 1,20. Las an\u00e9cdotas se solapan en fechas. As\u00ed, por ejemplo, la familia vivi\u00f3 en la casa del batzoki y cuando la ocuparon los de Falange, los fascistas estuvieron muy cerca de los dos estandartes prohibidos.<\/p>\n<p>Horas antes de entregar las banderas a Sabino Arana Fundazioa, Mikel Zubieta proyectaba qu\u00e9 iba a hacer al donarlas. \u201cLes dar\u00e9 un beso muy grande. Me despido de ellas. Me emociono. La de la junta es una ikurri\u00f1a muy especial: en realidad son dos ikurri\u00f1as que cuando las llevamos a donde unas monjas para que vieran c\u00f3mo se pod\u00eda mejorar, le pusieron un pa\u00f1o blanco entre ambas, a modo de sandwich y as\u00ed reforzarla\u201d, detalla quien ya entreg\u00f3 en 1977, con la democracias, estos blasones al batzoki, pero volvieron a la familia hasta los a\u00f1os 90. \u201cMe despido de ellas, pero s\u00e9 que va a estar mejor cuidada. Ahora, queremos poner una reproducci\u00f3n aqu\u00ed en el batzoki, en esa vitrina donde ha estado expuesta. Y pensar que en aquellos tiempos para quitar humedad mi padre le pon\u00eda tabaco&#8230;\u201d, concluye emocionado.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La familia Zubieta, que custodi\u00f3 de forma clandestina las hist\u00f3ricas banderas a lo largo de ocho d\u00e9cadas, las don\u00f3 el pasado viernes a Sabino Arana Fundazioa<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[79276,59762,37853,20692,42132],"class_list":["post-871","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-familia-zubieta","tag-iban-gorriti","tag-ikurrina","tag-sabino-arana-fundazioa","tag-zalla"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=871"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/871\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":873,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/871\/revisions\/873"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}