{"id":905,"date":"2016-01-18T11:58:21","date_gmt":"2016-01-18T10:58:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=905"},"modified":"2016-01-18T11:58:35","modified_gmt":"2016-01-18T10:58:35","slug":"puentes-de-bilbao","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2016\/01\/18\/puentes-de-bilbao\/","title":{"rendered":"Puentes de Bilbao"},"content":{"rendered":"<p><em>La historia de Bilbao se ha escrito en torno al Ibaizabal y a los puentes que han unido su pasado con su presente<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de<strong> Jabier Aspuru<\/strong><\/p>\n<p>CADA ciudad tiene su evoluci\u00f3n que depende de muchas circunstancias, algunas impredecibles. En el caso de Bilbao se puede asegurar que su transformaci\u00f3n ha girado en torno a la v\u00eda fluvial que se introduce desde el mar hasta San Ant\u00f3n, la r\u00eda de Bilbao. Es sorprendente la extraordinaria transformaci\u00f3n que ha sufrido Bilbao en los \u00faltimos a\u00f1os, pasando de ser una decadente ciudad industrial gris y oscura a una flamante y moderna ciudad multifuncional y de servicios. La imagen de la transformaci\u00f3n ha girado una vez m\u00e1s en torno a la r\u00eda en un tramo que va hasta la futura isla de Zorrotzaurre que dar\u00e1 continuidad y evoluci\u00f3n al cambio. Entretanto, se ha desmantelado la actividad industrial y portuaria que se realizaba en dicho tramo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2016\/01\/puentes.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-medium wp-image-906 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2016\/01\/puentes-580x406.jpg\" alt=\"puentes\" width=\"580\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2016\/01\/puentes-580x406.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2016\/01\/puentes.jpg 742w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n de este tramo tiene su reflejo en el surgimiento de varios puentes y pasarelas que se han construido en los \u00faltimos 50 a\u00f1os: la pasarela peatonal de Uribitarte Zubi Zuri, el puente viaducto de La Salve, la pasarela peatonal de la Universidad de Deusto, el puente viaducto-peatonal de Euskalduna, y el \u00faltimo de Frank Ghery que comunicar\u00e1 con la isla de Zorrotzaurre una vez abierto el canal de Deusto. A estos puentes elevados habr\u00eda que a\u00f1adir los puentes subterr\u00e1neos de tr\u00e1fico de pasajeros que ha supuesto la implantaci\u00f3n del Metro de Bilbao y que atraviesa la R\u00eda en dos tramos, uno en el Arenal y el otro en Deusto. Durante esta transformaci\u00f3n de la ciudad han tomado parte alguno de los arquitectos m\u00e1s vanguardistas del mundo.<\/p>\n<p>Esta transformaci\u00f3n de Bilbao no es nueva y durante el siglo XIX la ciudad tambi\u00e9n se transform\u00f3 pivotando sobre la r\u00eda, lo que se vio reflejado en la construcci\u00f3n y remodelaci\u00f3n de numerosos puentes en el tramo cabecero de esta.<\/p>\n<p>Bilbao siempre ha sido una ciudad vanguardista y sus arquitectos, extraordinarios. Adem\u00e1s, durante el siglo XIX la mayor\u00eda de los puentes los dise\u00f1aron ingenieros-arquitectos vascos, que siempre tuvieron una notabil\u00edsima reputaci\u00f3n. En Bizkaia se construyeron dos de los primeros puentes colgantes que se realizaron en Europa de manos del arquitecto bermeano Antonio de Goikoetxea. El primero, el de Burtze\u00f1a, de 65 metros de luz, siguiendo la t\u00e9cnica americana e inglesa de los cables de cadenas, se termin\u00f3 en 1822, dos a\u00f1os despu\u00e9s del Union Bridge de Samuel Brown entre Inglaterra y Escocia de 137 metros, que fue el primero de Europa.<\/p>\n<p>La popular canci\u00f3n del puente colgante se refiere a un segundo puente colgante construido por el mismo Antonio Goikoetxea en 1828 para comunicar la plaza Vieja o del Mercado con el desaparecido convento de San Francisco. El autor de la canci\u00f3n fue el alcalde de Vitoria, se\u00f1or Ci\u00f3rraga, canci\u00f3n en principio burlesca que los gasteiztarras endilgaban a los bilbotarras cuando ven\u00edan a las fiestas de la villa. Este puente colgante de San Francisco se construy\u00f3 con cadenas y en 1852 se cambi\u00f3 su sujeci\u00f3n por cables con la colaboraci\u00f3n del ingeniero F\u00e9lix Uhag\u00f3n. Otro ingeniero hijo del anterior Sabino Goikoetxea lleg\u00f3 a construir otro puente colgante en 1869 a la altura de la calle Bail\u00e9n, el puente de Los Fueros, construido por la anteiglesia de Abando para esquivar los peajes que la villa de Bilbao, cobraba por el uso del de El Arenal. Este puente es uno de los pocos desaparecidos y no reconstruidos de los que han existido en Bilbao.<\/p>\n<p><b>LAS GUERRAS DEL XIX <\/b>El siglo XIX fue muy convulso y abundaron los conflictos b\u00e9licos. Empez\u00f3 con la guerra con los franceses y sigui\u00f3 con las sucesivas guerras carlistas en la que Bilbao era un basti\u00f3n imprescindible para todos los contendientes, adem\u00e1s se mezclaban los conflictos internos de las sucesivas anexiones de las anteiglesias de Abando, Bego\u00f1a y Deusto por parte de la villa de Bilbao que viv\u00eda encorsetada entre los viejos muelles de San Ant\u00f3n, el Arenal y el actual casco hist\u00f3rico. Incluso hubo un proyecto de construcci\u00f3n de un puerto alternativo de La Paz por parte de la anteiglesia de Abando que dio lugar a la rebeli\u00f3n llamada Zamacolada. Durante estos conflictos dos emblem\u00e1ticos y sobresalientes edificios religiosos fueron destruidos, entre otros, en Bilbao, una p\u00e9rdida de patrimonio hist\u00f3rico irreparable. Uno, el templo de San Francisco, \u00fanico de estilo g\u00f3tico y arabesco que exist\u00eda en Bilbao y que lleg\u00f3 a poseer la torre m\u00e1s esbelta y alta de la villa, adem\u00e1s de la b\u00f3veda con mayor capacidad de todas las de Bizkaia. El templo fue ocupado por la tropas napole\u00f3nicas en 1808 y convertido en cuartel. Tambi\u00e9n durante la primera guerra carlista se utiliz\u00f3 como cuartel y su deterioro y estado ruinoso llev\u00f3 a un decreto de derribo en 1856. Sobre sus ruinas y con los materiales del derribo se construy\u00f3 un cuartel militar que posteriormente fue bombardeado durante el sitio de Bilbao de 1874.<\/p>\n<p>El otro templo que se destruy\u00f3 durante la primera contienda carlista de 1836 fue el de San Agust\u00edn situado en terreno com\u00fan a la anteiglesia de Bego\u00f1a y a la villa de Bilbao. Justo al lado se encontraba la torre de Quintana que tambi\u00e9n se utiliz\u00f3 como guarnici\u00f3n militar. Esta torre se derrib\u00f3 en el a\u00f1o 1895 por orden del arquitecto Basterra, una vez que el nuevo Ayuntamiento ya se hab\u00eda construido sobre las ruinas del convento desaparecido. En aquella \u00e9poca no exist\u00eda all\u00ed ning\u00fan puente. Con la construcci\u00f3n del nuevo Ayuntamiento adem\u00e1s del edificio de la Aduana lleg\u00f3 la necesidad de un puente en principio reservado s\u00f3lo a peatones y en esto tambi\u00e9n se fue innovador, construyendo un puente giratorio obra del arquitecto Antonio Ruiz de Velasco en 1891. En la concesi\u00f3n se permiti\u00f3 el cobro de una tarifa m\u00e1xima de 50 c\u00e9ntimos por lo que se le conoci\u00f3 popularmente como del perro chico.<\/p>\n<p>Los editores m\u00e1s importantes de la \u00e9poca y que pugnaban por ser los del Se\u00f1or\u00edo de Bizkaia, J. Eustaquio Delmas y Adolfo Depont, a\u00f1oraban estos edificios desaparecidos en dos magn\u00edficas obras que rivalizaron con sus excelentes grabados. Julio Lambla, un franc\u00e9s alsaciano que se afinc\u00f3 en Bilbao, realiz\u00f3 una serie de excelentes grabados sobre el Pa\u00eds Vasco que se publicaron en La Revista pintoresca de las provincias Bascongadas de Adolfo P\u00e9an en 1844. El proyecto fracas\u00f3 econ\u00f3micamente en parte por la competencia que le plante\u00f3 Juan Eustaquio Delmas con El viaje pintoresco por las provincias Vascongadas en 1846.<\/p>\n<p><b>\u2018LA CAPILLA\u2019 DE PORTUGALETE<\/b> Otro extraordinario ingeniero y personaje polifac\u00e9tico fue el donostiarra Pablo de Alzola que lleg\u00f3 a ser alcalde de Bilbao y presidente de la Diputaci\u00f3n Provincial, hombre culto y controvertido que construy\u00f3 una vanguardista estaci\u00f3n de tren a Portugalete a la que se apod\u00f3 la capilla por su similitud en el dise\u00f1o y que desgraciadamente desapareci\u00f3 por su deterioro durante la guerra civil. Alzola en 1879 dise\u00f1\u00f3 y construy\u00f3 el Puente de Hierro que sustituy\u00f3 a los anteriores de cadenas y de cables de acceso al convento de San Francisco que sufrieron los avatares b\u00e9licos y los aguaduchos de la r\u00eda. Alzola, un hombre adelantado a su tiempo, dej\u00f3 escritas varias obras sobre arquitectura y construcci\u00f3n de las que se han hecho sucesivas y recientes ediciones. Colabor\u00f3 con otro ingeniero municipal, Ernesto Hoffmeyer, en la construcci\u00f3n del nuevo puente de San Ant\u00f3n en 1878, que puso fin al viejo puente situado unos metros m\u00e1s abajo, el m\u00e1s antiguo de la villa y que aparece en el escudo de Bilbao. Este puente sufri\u00f3 infinidad de inundaciones y reconstrucciones desde la Edad Media y durante varios siglos fue el \u00fanico puente de Bilbao.<\/p>\n<p>Entre el puente de San Ant\u00f3n y de San Francisco estaba la Plaza Vieja o del Mercado, centro neur\u00e1lgico de la villa durante varios siglos, lugar donde se ubicaba el viejo Ayuntamiento de la villa y la Casa de Contrataci\u00f3n asociada a la actividad comercial del puerto all\u00ed ubicado. Hoffmeyer tambi\u00e9n fue el encargado de construir el puente de la Merced en 1886 en sustituci\u00f3n del viejo puente de madera. Desgraciadamente la \u00faltima guerra civil lo destruy\u00f3 sustituy\u00e9ndolo por otro de muy inferior nivel y calidad.<\/p>\n<p>Pablo de Alzola, Ernesto Hoffmeyer y Severino Ach\u00facarro fueron los ingenieros- arquitectos que dise\u00f1aron el ensanche de Bilbao una vez que la villa se expandi\u00f3, fundamentalmen te, con la llegada del ferrocarril a Abando en 1863. Otro arquitecto extraordinario y de proyecci\u00f3n internacional fue Alberto de Palacio de Elissag\u00fce nacido en Sara aunque afincado en Gordexola, autor del famoso puente Bizkaia de Portugalete, actualmente declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, un visionario y en alguna medida ut\u00f3pico merced a su formaci\u00f3n entre Barcelona y Par\u00eds donde coincidi\u00f3 con Eiffel.<\/p>\n<p>Autor dual que tan pronto muestra su compromiso con la tecnolog\u00eda en el empleo del hierro y el cristal en el Palacio de Cristal del parque del Retiro de Madrid, como muestra su lado m\u00e1s academicista en un proyecto que present\u00f3 a las autoridades vizcainas y que de haberse llevado a cabo hubiera cambiado el coraz\u00f3n de Bilbao. Se trataba de un descomunal edificio de galer\u00edas que cubr\u00eda toda la r\u00eda en un tramo de 200 metros a la altura del teatro Arriaga. Se desech\u00f3 por motivos econ\u00f3micos y de dif\u00edcil gesti\u00f3n contra las inundaciones as\u00ed como porque las respectivas autoridades ya hab\u00edan construido sus edificios emblem\u00e1ticos, el nuevo Ayuntamiento y el nuevo palacio de la Diputaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el puente del Arenal supuso la uni\u00f3n pr\u00e1ctica con la anteiglesia de Abando ya que su funcionalidad se convirti\u00f3 en imprescindible debido al trasiego creciente de personas y mercanc\u00edas. Los primeros proyectos en los que estuvo implicado Antonio Goikoetxea datan de 1848. En su origen el puente bautizado de Isabel II ten\u00eda unos arcos centrales levadizos para el tr\u00e1fico fluvial habida cuenta que los muelles llegaban hasta San Ant\u00f3n. Con la llegada del ferrocarril a Abando el tr\u00e1fico de mercanc\u00edas y de carruajes se multiplic\u00f3, lo que llev\u00f3 a la necesidad de suprimir el tramo levadizo y la construcci\u00f3n de altuun puente m\u00e1s s\u00f3lido proyecto que realiz\u00f3 en 1875 Adolfo Ibarreta. No tard\u00f3 mucho tiempo en quedarse peque\u00f1o e insuficiente ya que se convirti\u00f3 en el puente de mayor tr\u00e1fico de toda la ciudad debido a la ubicaci\u00f3n de las estaciones de Portugalete, Santander y Abando adem\u00e1s del tr\u00e1fico de mercanc\u00edas hacia los muelles de Uribitarte y alh\u00f3ndiga municipal lo que llev\u00f3 a las autoridades a solicitar un proyecto de ampliaci\u00f3n en 1894, aprob\u00e1ndose la propuesta del arquitecto municipal Enrique Epalza en 1901.<\/p>\n<p>Entretanto algunos puentes posteriores como el de Deusto y del Ayuntamiento han perdido parte de su encanto y funcionalidad al permanecer siempre cerrados. Con el tiempo y en la medida en que la ciudad se transforma y evoluciona surgir\u00e1n y se remodelar\u00e1n nuevos puentes en una ciudad que ha escrito as\u00ed su historia sobre las aguas de su r\u00eda.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de Bilbao se ha escrito en torno al Ibaizabal y a los puentes que han unido su pasado con su presente Un reportaje de Jabier Aspuru CADA ciudad tiene su evoluci\u00f3n que depende de muchas circunstancias, algunas impredecibles. 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