{"id":917,"date":"2016-02-15T12:51:54","date_gmt":"2016-02-15T11:51:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=917"},"modified":"2016-02-15T12:51:54","modified_gmt":"2016-02-15T11:51:54","slug":"ekin-la-editorial-vasca-de-buenos-aires","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2016\/02\/15\/ekin-la-editorial-vasca-de-buenos-aires\/","title":{"rendered":"Ekin, la editorial vasca de Buenos Aires"},"content":{"rendered":"<p><em>Andr\u00e9s Irujo lleg\u00f3 a su exilio en Buenos Aires llevando en su maleta un proyecto largamente madurado: la necesidad de crear una editorial que recogiera obras de la cultura e historia vascas.<\/em><\/p>\n<p>Texto y fotos de <strong>Xabier Irujo<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">la<\/span> ocupaci\u00f3n alemana de Europa oblig\u00f3 a muchos vascos a emprender el camino del exilio. Andr\u00e9s Irujo parti\u00f3 con su madre, Aniana Ollo, y con su hermana Josefina y su familia, y llegaron a Buenos Aires en diciembre de 1940 donde fueron recibidos por la colectividad vasca de la localidad y los representantes del Comit\u00e9 Pro-inmigraci\u00f3n Vasca. En virtud del decreto del presidente Roberto Ortiz toda la familia obtuvo, en menos de cuatro meses, la ciudadan\u00eda argentina de pleno derecho.<\/p>\n<figure id=\"attachment_918\" aria-describedby=\"caption-attachment-918\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2016\/02\/import_8347050.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-918 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2016\/02\/import_8347050-580x467.jpg\" alt=\"import_8347050\" width=\"580\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2016\/02\/import_8347050-580x467.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2016\/02\/import_8347050.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-918\" class=\"wp-caption-text\">Andr\u00e9s Irujo puso en marcha en el exilio ambiciosos proyectos culturales; concretamente, Ekin public\u00f3 120 t\u00edtulos entre 1942 y 1978.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el exilio emprendi\u00f3 Irujo dos ambiciosos proyectos culturales: la creaci\u00f3n de la editorial vasca Ekin y la organizaci\u00f3n del Instituto Americano de Estudios Vascos as\u00ed como, a partir de 1950, la edici\u00f3n del bolet\u00edn de dicho instituto, labores que llev\u00f3 a cabo hasta su muerte en 1993.<\/p>\n<p>Irujo arrib\u00f3 a Buenos Aires con el proyecto editorial en mente, de hecho ya hab\u00eda comentado la necesidad de crear una colecci\u00f3n bibliogr\u00e1fica de cultura e historia vascas con su hermano Manuel en el exilio de Par\u00eds en 1938. Y, en efecto, meses antes de la creaci\u00f3n de la editorial y publicaci\u00f3n del primer volumen, <i>Euzko Deya<\/i> de Buenos Aires ya anunciaba el 20 de diciembre de 1941 algunos de los t\u00edtulos que ver\u00edan la luz en a\u00f1os sucesivos. Tal es el caso de los escritos de Joxe Miel Barandiaran sobre prehistoria vasca que no se publicar\u00e1n hasta 1953, o <i>El idioma vasco,<\/i> de Bonifacio de Ataun, que no se publicar\u00eda hasta 1960 bajo el t\u00edtulo <i>Gure aditza<\/i>.<\/p>\n<p>A los pocos meses de la llegada a Buenos Aires, y bajo el lema <i>Mi trinchera son los libros<\/i>, Irujo plante\u00f3 el proyecto a Ixaka L\u00f3pez Mendiz\u00e1bal, experto en la materia, nieto del c\u00e9lebre editor tolosarra del mismo nombre. Tras la toma de Tolosa, los tercios de Requet\u00e9s procedieron a la incautaci\u00f3n de sus propiedades y procuraron quemar los libros de la imprenta justo frente a la puerta del establecimiento donde hoy existe una placa. Una lluvia inesperada impidi\u00f3 que la hoguera prendiera debidamente y algunos libros se salvaron de la quema. Exilado en Buenos Aires, Ixaka acept\u00f3 decididamente el reto.<\/p>\n<p>Ambos se dirigieron en primer lugar al delegado del Gobierno vasco en Buenos Aires, Ram\u00f3n Mar\u00eda Aldasoro, a quien inicialmente propusieron financiar la aventura editorial, pero la delegaci\u00f3n no contaba con los fondos necesarios, de modo que los fundadores tuvieron que recurrir a donaciones particulares. Contaron con la colaboraci\u00f3n de Sebasti\u00e1n Amorrortu y el aporte editorial de los hermanos Estorn\u00e9s Lasa, los cuales permitieron la reedici\u00f3n de algunas de las obras de la Editorial Au\u00f1amendi. Asimismo, contribuy\u00f3 en esta empresa el sacerdote Jorge Riezu, que adquiri\u00f3 parte del fondo Julio Urquijo.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como se fund\u00f3, con sede en la calle Per\u00fa 175 de Buenos Aires, la sociedad regular limitada Editorial Vasca Ekin, con un capital inicial de 15.000 pesos. Ciertamente poco para una empresa de tal envergadura. La primera obra que imprimi\u00f3 Ekin fue <i>El genio de Nabarra<\/i> de Arturo Campi\u00f3n, que vio la luz en 1942.<\/p>\n<p>El cat\u00e1logo de Ekin se divid\u00eda en varias secciones. La Biblioteca de Cultura Vasca en la que los editores integraron monograf\u00edas en los campos de la historia, antropolog\u00eda, legislaci\u00f3n, m\u00fasica, costumbres, literatura, artes pl\u00e1sticas y geograf\u00eda vasca, conoci\u00f3 73 t\u00edtulos entre 1942 y 1978. Importancia capital tienen los t\u00edtulos que dentro de la secci\u00f3n <i>Euskal idaztiak<\/i> Ekin public\u00f3 en euskara. Entre 1942 y 1952 Ekin public\u00f3 <i>Joa\u00f1ixio<\/i> y <i>Bizia garratza da<\/i>, de Juan A. Irazusta; <i>Ekaitzpean<\/i>, de Jose Eizagirre; y la traducci\u00f3n de <i>Hamlet<\/i>, de Bingen Ametzaga. <i>Joa\u00f1ixio<\/i> es la primera novela escrita y publicada en euskara en Am\u00e9rica y estos t\u00edtulos se encuentran entre los \u00fanicos que, junto con <i>Urrundik<\/i>, de Telesforo Monz\u00f3n, y <i>Leoikumea<\/i>, de Orixe, se publicaron en lengua vasca en este periodo marcado por la pol\u00edtica de genocidio cultural del r\u00e9gimen franquista. La editorial estuvo en crisis permanente desde su fundaci\u00f3n, llegando a rozar la ruina en m\u00e1s de tres ocasiones. Como consecuencia de todo ello, en 1954 Irujo sufri\u00f3 un ataque nervioso.<\/p>\n<p>En el plano familiar, al peso del exilio que todos creyeron breve, se uni\u00f3 la prisi\u00f3n y condena a muerte de sus hermanos Juan Ignacio, Pello y Eusebio y la muerte de su madre, Aniana Ollo, en 1950. En carta a Bingen Ametzaga, fechada el 15 de enero de 1954, Irujo calculaba que no podr\u00e1 cancelar las deudas de la editorial en al menos dos a\u00f1os y efectivamente la crisis oblig\u00f3 a Ekin a cerrar virtualmente entre agosto de 1953 (A\u00f1ibarro) y agosto de 1954 (Barandiaran). Sobre esto, adem\u00e1s, Irujo permaneci\u00f3 en cama desde enero a marzo de 1955.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Nuevas ideas <\/span>Pero recuperado de la crisis financiera y de salud por la que atraves\u00f3 entre 1953 y 1955, el de Estella emprendi\u00f3 una nueva fase en la editorial con nuevas ideas y horizontes. En diciembre de 1955 Ekin lanz\u00f3 una nueva serie para ser distribuida gratuita y clandestinamente a trav\u00e9s de la resistencia en el interior. Para ello editar\u00edan obras de peque\u00f1o formato, f\u00e1ciles de transportar, de distribuir y de ocultar. La primera de estas obras fue <i>Ami vasco \/ Euzko Ami,<\/i> del padre Evangelista de Ibero a quien Andr\u00e9s conoci\u00f3 personalmente en la casa Irujo de Estella, a las que el padre Iakakortaxarena a\u00f1adir\u00eda varios cap\u00edtulos. Se distribuyeron 2.500 ejemplares, fundamentalmente a trav\u00e9s de frailes y sacerdotes. Tras el \u00e9xito de <i>Ami vasco \/ Euzko Ami<\/i>, Ekin publicar\u00eda y distribuir\u00eda <i>Zure anaia ixilkari \/ Tu amigo en la clandestinidad<\/i>, que fue editado en 1961. Irujo pens\u00f3 asimismo en publicar un tercer op\u00fasculo titulado <i>Fueros fundamentales del Reino de Navarra y defensa legal de los mismos,<\/i> escrito originalmente por \u00c1ngel Sagaseta y censurado y retirado de la circulaci\u00f3n por la Polic\u00eda de Isabel II en 1839.<\/p>\n<p>Sin embargo no iban a ser buenos a\u00f1os para la editorial. A finales de 1961 Irujo escrib\u00eda: \u201cLos costos se han duplicado o triplicado. Y en todos estos a\u00f1os perdimos casi el tiempo y el dinero, pues continuamos manteniendo los precios de las \u00faltimas publicaciones y nos encontramos ahora, que no hay forma de atender pagos de la imprenta m\u00e1s que a nuestro ritmo que no es el que las circunstancias imponen. Solamente dos libros representan cuatro veces m\u00e1s de nuestro capital. Y seg\u00fan nuestros c\u00e1lculos necesitar\u00edamos tres o cuatro a\u00f1os para cubrir la deuda. La situaci\u00f3n es tremenda. Y es preciso dar la cara y mirar a Euskadi. Dentro de pocos d\u00edas nos entregan <i>Zure anaia ixilkari<\/i> en dos versiones, euskera y castellano, con mapas y gr\u00e1ficos\u201d.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s en medio de la m\u00e1s absoluta crisis financiera, Irujo decidi\u00f3 regalar libros en euskera y distribuirlo gratis en Euskal Herria: y lo consigui\u00f3 a pesar de que la situaci\u00f3n en 1967 toc\u00f3 suelo. Al hundimiento del techo de la editorial se uni\u00f3 la subida repentina de los costes de impresi\u00f3n y el encarecimiento del papel, lo cual redund\u00f3 en el incremento extremo de las deudas. Los sucesivos reg\u00edmenes argentinos suscitaron asimismo problemas aduaneros, de modo que la exportaci\u00f3n de libros result\u00f3 poco menos que imposible. En 1965 escrib\u00eda Irujo a Ame-tzaga: \u201cMa\u00f1ana te remitir\u00e9 un ejemplar del Hamlet. Pero pondr\u00e9 en la primera p\u00e1gina <i>Mirentxurentzat<\/i>, pues ahora como en el r\u00e9gimen peroniano los libros tienen la misma consideraci\u00f3n que la carne o el trigo, necesitan autorizaci\u00f3n del Banco Central para exportarse y contra dep\u00f3sito econ\u00f3mico o apertura de cr\u00e9dito, etc. salvo que salgan <i>dedicados<\/i> o con la f\u00f3rmula s<i>in valor comercial<\/i>, que resulta feo para un regalo a tu hija. Creo que la leyenda de su nombre no altera su dedicatoria. Por eso ir\u00e1 as\u00ed\u201d<i>.<\/i><\/p>\n<p>Otro de los graves problemas con los que hubo de enfrentarse la editorial fue la ausencia de impresores euskaldunes, con lo que las ediciones en euskera corr\u00edan a cargo de maestros impresores que no conoc\u00edan la lengua, lo cual incrementaba el n\u00famero de erratas que, a su vez, incrementaba el n\u00famero de pruebas, correcciones, y los costes de edici\u00f3n se disparaban. Es preciso tener en cuenta que los maestros a cargo de generar las planchas las deb\u00edan completar letra a letra, sin entender lo que escrib\u00edan. A pesar de esto Ekin lleg\u00f3 a publicar m\u00e1s de trece libros en euskara.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Controversias pol\u00edticas <\/span>Adem\u00e1s de la cr\u00f3nica situaci\u00f3n de pr\u00e1ctica bancarrota de la editorial, varias de las publicaciones suscitaron controversias pol\u00edticas en un pa\u00eds que, durante los a\u00f1os de gobierno de Juan Domingo Per\u00f3n, gener\u00f3 lazos diplom\u00e1ticos con la dictadura espa\u00f1ola. En 1951 Ekin public\u00f3 <i>\u00bfPara qu\u00e9\u2026?<\/i>, de Ansaldo, y para junio de 1951 se hab\u00edan distribuido los primeros ejemplares de la obra en Uruguay a trav\u00e9s de Bingen Ametzaga donde se hab\u00edan vendido cien ejemplares. Jos\u00e9 Mar\u00eda Areilza, entonces embajador espa\u00f1ol en Buenos Aires, curs\u00f3 una denuncia ante el Gobierno argentino a ra\u00edz de la cual Ekin fue clausurada por la Polic\u00eda argentina los d\u00edas 8 y 9 de noviembre, siendo Irujo arrestado y conducido a comisar\u00eda, sin cargos, donde permaneci\u00f3 detenido durante horas. Tras un violento interrogatorio, la Polic\u00eda retuvo, a petici\u00f3n de la embajada de Espa\u00f1a, las galeradas de la obra de Ansaldo e incaut\u00f3 otros t\u00edtulos y material de la sede de la editorial. En esta misma l\u00ednea, Ekin choc\u00f3 con las instituciones culturales vascas en Euskal Herria que, controladas por el r\u00e9gimen, cerraron las puertas a los libros de la editorial del exilio. Por ejemplo, cuando el bibliotecario de la Diputaci\u00f3n de Bizkaia decidi\u00f3 en enero de 1954 adquirir la obra completa de la editorial, una contraorden de venta ech\u00f3 por tierra la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ekin public\u00f3 120 t\u00edtulos entre 1942 y 1978, lo cual hace una media de m\u00e1s de tres libros anuales. El historiador Andr\u00e9s Ma\u00f1arikua en una alocuci\u00f3n en la Universidad de O\u00f1ati en 1978 con motivo del relanzamiento de Eusko Ikaskuntza tras cuarenta a\u00f1os de represi\u00f3n, dijo que \u201cen esos a\u00f1os oscuros, la obra de la Editorial Ekin ha sido un faro de luz en la oscuridad\u201d. Hoy, desde 2015, Mar\u00eda Elena Etcheverry, viuda de Andr\u00e9s Irujo, ha emprendido la tarea de reanudar la labor editorial de Ekin con la publicaci\u00f3n de tres obras en la Biblioteca de Cultura Vasca en 2015, <i>Contraviaje. De Nueva York a Gernika pasando por Berl\u00edn<\/i>, novela hist\u00f3rica de Aran-tzazu Ametzaga que sale a la luz con motivo del 80 aniversario de la constituci\u00f3n del Gobierno del lehendakari Agiirre de 1936; <i>La historia de Radio Euskadi (guerra, resistencia, exilio, democracia)<\/i> de Leyre Arrieta; y <i>Martin Ugalde. Cartograf\u00edas de un discurso<\/i>, de Larraitz Ariznabarrieta.<\/p>\n<p>Zorionak Ekin!<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\"><span style=\"text-transform: uppercase;\">El autor<br \/>\n<\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andr\u00e9s Irujo lleg\u00f3 a su exilio en Buenos Aires llevando en su maleta un proyecto largamente madurado: la necesidad de crear una editorial que recogiera obras de la cultura e historia vascas.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[79295,70350,37162],"class_list":["post-917","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-andres-irujo","tag-ekin","tag-historia-de-los-vascos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=917"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/917\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":919,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/917\/revisions\/919"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}