{"id":965,"date":"2016-05-10T11:45:39","date_gmt":"2016-05-10T09:45:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=965"},"modified":"2016-05-10T11:45:39","modified_gmt":"2016-05-10T09:45:39","slug":"sangre-niebla-y-crimen-de-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2016\/05\/10\/sangre-niebla-y-crimen-de-estado\/","title":{"rendered":"Sangre, niebla y crimen de Estado"},"content":{"rendered":"<p><em>Tras la muerte de Franco, Montejurra acog\u00eda la celebraci\u00f3n anual de los carlistas. Como se tem\u00eda, la fiesta acab\u00f3 en tragedia en lo que se llam\u00f3 el \u201cprimer paso de la \u2018guerra sucia\u2019 de los GAL\u201d<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de<strong> Ferm\u00edn P\u00e9rez-Nievas<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">como<\/span> en <i>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada<\/i>, todo en aquel Montejurra del 9 de mayo de 1976 invitaba a pensar que algo grave iba a suceder. Los numerosos llamamientos de los peri\u00f3dicos de derechas a \u201creconquistar Montejurra\u201d preparaban el terreno para que el Gobierno provisional, que ocupaba el poder tras la muerte del dictador, dibujara una de las p\u00e1ginas m\u00e1s oscuras de la Transici\u00f3n. La espesa niebla que todo lo cubr\u00eda y empapaba, en aquella fr\u00eda ma\u00f1ana, se convert\u00eda en el aliado perfecto para la acci\u00f3n armada organizada por la ultraderecha espa\u00f1ola con el benepl\u00e1cito de Manuel Fraga y altos cargos del Estado. Medios franceses, holandeses y espa\u00f1oles hab\u00edan llegado hasta la ciudad del Ega centro de las reivindicaciones contra los estertores de la dictadura y donde Carlos Hugo pensaba decir en su discurso en la cumbre que \u201cel carlismo busca alcanzar la libertad por caminos de paz y di\u00e1logo para llegar sin traumas ni violencias al establecimiento de la Democracia y de la justicia en Espa\u00f1a. A pesar de eso al carlismo se le somete a un proceso represivo muy peligroso\u201d. Los d\u00edas previos a los sucesos de Montejurra, el dirigente carlista Jos\u00e9 \u00c1ngel P\u00e9rez-Nievas hab\u00eda recibido un recorte de prensa en el que bajo el t\u00edtulo \u201cMontejurra o las virtudes de una raza\u201d hab\u00edan escrito a mano \u201clea usted, mamarracho jefe regional rojo-carlista. Unos tudelanos del 18 de julio\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_966\" aria-describedby=\"caption-attachment-966\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2016\/05\/import_8524874.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-966 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2016\/05\/import_8524874-580x403.jpg\" alt=\"Fotograf\u00eda Prensa de 1976 y Sumario de Montejurra\" width=\"580\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2016\/05\/import_8524874-580x403.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2016\/05\/import_8524874.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-966\" class=\"wp-caption-text\">Fotograf\u00eda Prensa de 1976 y Sumario de Montejurra<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde tres semanas antes del 9 de mayo, en las p\u00e1ginas de <i>El Alc\u00e1zar <\/i>y <i>El Pensamiento Navarro<\/i> se hac\u00edan llamamientos para recuperar Montejurra \u201cpara el tradicionalismo y el verdadero carlismo\u201d y alejarlo de la \u201cprofanaci\u00f3n marxista y separatista\u201d que, a su juicio \u201chab\u00eda profanado el monte sagrado\u201d. Adem\u00e1s el ministro de Asuntos Exteriores, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Areilza, entreg\u00f3 un mensaje verbal al embajador de los Pa\u00edses Bajos en Madrid, para que comunicara al gobierno holand\u00e9s que si Carlos Hugo y su mujer, la princesa, Irene (l\u00edderes entonces del Partido Carlista) asist\u00edan al acto de Montejurra, no respond\u00edan de su seguridad personal. Las pintadas, en Iru\u00f1ea, de <i>Montejurra rojo, no<\/i> o <i>Morir\u00e9is, EKA<\/i>, no eran un buen presagio.<\/p>\n<p>Hasta veinte habitaciones fueron reservadas y pagadas por el que era Gobierno Civil de Navarra, en el hotel Irache, donde se reunieron un complejo entramado de ultraderechistas compuesto por militares descontentos por la reforma democr\u00e1tica, militantes de Fuerza Nueva, miembros de Comuni\u00f3n Tradicionalista, activistas violentos de la Triple A, Batall\u00f3n Vasco Espa\u00f1ol, Guerrilleros de Cristo Rey, mercenarios argentinos, italianos y franceses y miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que, por su ideolog\u00eda, no encajaban las reformas hacia las que caminaba el pa\u00eds. Semejante c\u00f3ctel contaba adem\u00e1s con la presencia del hermano de Carlos Hugo, Sixto, que abanderaba todo el entramado gestado para la Reconquista de Montejurra.<\/p>\n<p>A los sones de tambores y cornetas, y con uniformes paramilitares, alrededor de 250 hombres marcharon en formaci\u00f3n militar desde el hotel en direcci\u00f3n al Monasterio de Irache, desde donde part\u00eda el V\u00eda Crucis que, tradicionalmente, recorr\u00eda Montejurra en direcci\u00f3n a la cima. Muchos de ellos portaban no solo unas porras amarillas sino, varios de ellos, incluso pistolas. Al llegar a las inmediaciones del monasterio comenzaron a o\u00edrse gritos e insultos. Como en una operaci\u00f3n militar son\u00f3 un silbato y dos columnas se abrieron en los laterales, al tiempo que las del centro arremet\u00edan. Las piedras volaban y las agresiones cuerpo a cuerpo se produjeron en un primer ataque de los ultraderechistas que golpeaban con sus porras de hierro, de las que los carlistas se defend\u00edan con sus makilas (bastones). Tras un primer envite se recuper\u00f3 cierta calma, que precedi\u00f3 a la tempestad.<\/p>\n<p>El carlista Josep Aluja se encar\u00f3 a un hombre vestido con una gabardina, una boina roja y las letras RS, como muchos agresores, en su brazo. Era Jos\u00e9 Luis Mar\u00edn Garc\u00eda Verde (e<i>l hombre de la gabardina) <\/i>que le asegur\u00f3 que ven\u00eda a \u201climpiar Montejurra de comunistas\u201d, a la vez que extra\u00eda una pistola. A la izquierda de Aluja se destac\u00f3 Aniano Jim\u00e9nez Santos, militante carlista de Santander que alz\u00f3 el bast\u00f3n y le grit\u00f3 \u201ccobarde\u201d. Sin mediar palabra, Mar\u00edn se gir\u00f3 45 grados y, sin pesta\u00f1ear, le dispar\u00f3 un tiro en el vientre. Aniano se dobl\u00f3 y cay\u00f3. Semiinconsciente, dijo que no pod\u00eda dar su nombre porque estaba fichado por la polic\u00eda por repartir propaganda. Tres d\u00edas m\u00e1s tarde falleci\u00f3 en el Hospital de Navarra. Temiendo una matanza, varios carlistas sacaron de su Land Rover a los guardias civiles que, inm\u00f3viles, asist\u00edan desde el coche al enfrentamiento.<\/p>\n<p><strong>Hacia la cumbre<\/strong><\/p>\n<p>Tras los disturbios, el V\u00eda Crucis se inici\u00f3 y se dirigi\u00f3 hacia la campa de Montejurra, donde se uni\u00f3 a todos los que sub\u00edan a la misa en la cima. A la comitiva se uni\u00f3 Carlos Hugo que sigui\u00f3 los pasos de su mujer, la princesa Irene. En la cumbre, entre la niebla, un grupo de unos 20 hombres se hab\u00edan hecho fuertes, despu\u00e9s de haber pasado la noche. La Guardia Civil hizo caso omiso a dos j\u00f3venes carlistas que lo denunciaron la noche anterior y los mantuvo detenidos todo el 9 de mayo.<\/p>\n<p>Cuando los primeros carlistas llegaron a cincuenta metros de la ermita increparon a Sixto que se dispon\u00eda a dirigir unas palabras. Entonces M\u00e1rquez de Prado, empu\u00f1ando una pistola orden\u00f3, \u201c\u00a1haced fuego raso!\u201d. Primero se oy\u00f3 una r\u00e1faga del arma autom\u00e1tica, seguida de disparos sueltos, y una nueva r\u00e1faga. Entre la muchedumbre, alguien grit\u00f3, \u201c\u00a1un m\u00e9dico, por favor, un m\u00e9dico\u00a1\u201d. Un joven sosten\u00eda entre sus brazos a un muchacho p\u00e1lido. Pese a que le practicaron la respiraci\u00f3n artificial no se pudo hacer nada. Ricardo Garc\u00eda Pellejero, obrero de Lizarra de 19 a\u00f1os, descendi\u00f3 de Montejurra ya cad\u00e1ver, con un disparo en el costado y otro en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>El presidente del Consejo de Estado, Antonio Mar\u00eda de Oriol y Urquijo, acudi\u00f3 al hostal Irache para telefonear al general Campano, director general de la Guardia Civil, y decirle que la operaci\u00f3n hab\u00eda sido un fracaso total y que lo conveniente era que Sixto desapareciera. A pocas horas de los hechos, la fuerzas de seguridad del Estado llevaron a Sixto de Borb\u00f3n hasta la frontera sin hacer que prestara declaraci\u00f3n y a los pocos d\u00edas concedi\u00f3 una entrevista.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la muerte de Franco, Montejurra acog\u00eda la celebraci\u00f3n anual de los carlistas. 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