{"id":1038,"date":"2011-02-20T16:50:06","date_gmt":"2011-02-20T14:50:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1038"},"modified":"2011-02-20T16:56:49","modified_gmt":"2011-02-20T14:56:49","slug":"utopias-y-ucronias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/02\/20\/utopias-y-ucronias\/","title":{"rendered":"Utop\u00edas y ucron\u00edas"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=lyQPA9INPfs\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=lyQPA9INPfs<\/a>\n<p>Al menos una vez al d\u00eda, la mente sana desconecta de cuanto le rodea entreg\u00e1ndose confiada sin remedio al mundo de los sue\u00f1os, donde para su bien y descanso fluyen codificadas las fobias y pasiones diurnas, sin otra censura que la simbolog\u00eda. Algo parecido hace toda \u00e9poca y sociedad para escapar de la realidad cuando crea y se recrea en las distintas facetas art\u00edsticas a las que conf\u00eda la dura tarea de presentar y representar sus anhelos y frustraciones en un lenguaje cifrado, cometido que ejecutan de modo gozoso sin escatimar esfuerzos, recursos y artificios, en un derroche de fantas\u00eda e imaginaci\u00f3n de las que ninguna otra faceta humana es capaz, ni se puede permitir. Y de entre todas ellas, ha sido la literatura la que mejor ha cubierto tan rom\u00e1ntica necesidad colectiva de evasi\u00f3n, pero sin renunciar a su prop\u00f3sito pedag\u00f3gico, comprometido, responsable, ejemplificador, corrector, cr\u00edtico y moralizante por la que fueron conocidos como textos ut\u00f3picos e idealistas.<br \/>\nAs\u00ed, a parte de la proyecci\u00f3n mitol\u00f3gica donde la humanidad reflejaba toda su potencialidad, y de los relatos religiosos de sobra conocidos, la ficci\u00f3n de la Rep\u00fablica literaria, ha sido pr\u00f3diga en formular otras sociedades y otros mundos cuya realidad es situada en otro tiempo, sea pasado, futuro, o en paralelo coincidente con el presente, en cuyo caso acontece en lugares remotos, perdidos o desconocidos, e incluso rizando el rizo en otros planos y dimensiones. Cuando no todo junto y a la vez:<br \/>\nHasta los siglos XIX y XX la literatura de todo g\u00e9nero era proclive por lo general a situar en el pasado sus modelos idealizados y sus ejemplos de lo que deb\u00eda ser. De este modo, bajo la impresi\u00f3n convincente de que todo tiempo pasado fue mejor y con el Para\u00edso Judeo-Cristiano como referente perenne, encontramos la famosa Atl\u00e1ntida de Plat\u00f3n, la Arcadia de los poetas, la m\u00edtica ciudad perdida de Thule de los Arios, el legendario Camelot&#8230; El contrapunto, dado por la ley del p\u00e9ndulo la tendr\u00edamos a partir precisamente de la revoluci\u00f3n francesa, cuando se empieza a ver el futuro como un polo de atracci\u00f3n excitante y motivador, cuyo lema ser\u00eda \u201cNuevo\u201d, \u201cEvoluci\u00f3n\u201d, \u201cProgreso\u201d&#8230; La figura cristiana del Cielo se traducir\u00e1 ahora en el venidero Estado Socialista de Marx, en las Naciones Unidas que gozar\u00e1n de la Paz perpetua Kantiana o el advenimiento de los extraterrestres venidos de Andr\u00f3meda, Ori\u00f3n o Gan\u00edmedes, que hay para elegir. Y en medio estar\u00edan aquellos autores que, o bien dejaron fuera del tiempo sus creaciones, o las hicieron contempor\u00e1neas, pero deslocalizadas, en \u00e9sta categor\u00edas estar\u00eda la Utop\u00eda de Tom\u00e1s Moro, Las sociedades y culturas descritas por Swift en Los viajes de Gulliver, El pa\u00eds de las Maravillas que describe para Alicia L. Carroll, etc.<br \/>\nPues bien, de igual modo que hay personas que no renuncian a ver cumplidos sus deseos, por imposibles e irrealizables que \u00e9stos parezcan al despertar, dejando de dormir hasta verlos realizados, como les ha pasado a artistas o cient\u00edficos, tambi\u00e9n han habido colectivos que creyendo en una idea se han entregado de modo que, a parte de las multinacionales y los partidos pol\u00edticos, los religiosos se han agrupado en comunidades y los anarquistas en comunas. Entre ellos, hay un sinf\u00edn de matices no f\u00e1ciles siempre de distinguir porque tienen en com\u00fan plantear al individuo y a su sociedad una alternativa a lo que hay, al sistema, a lo que impera, ambos modelos con poco \u00e9xito. As\u00ed tenemos que, desde el XVII han surgido movimientos como los Maromitas, los cu\u00e1queros&#8230; y \u00faltimamente proliferan las aldeas libertarias, las casas okupa, e incluso un experimento en la india digno de menci\u00f3n. Mas su sola perseverancia, se nos antoja una muestra de su viabilidad.<br \/>\nDesde que la humanidad alz\u00f3 la cabeza para otear el horizonte en la sabana africana, tiene anhelo de transcendencia, sue\u00f1a con un futuro mejor, fabula con modelos ideales por los que conducirse, por lo que, erradicar la utop\u00eda de entre nosotros, ser\u00eda como retroceder a la animalidad en la que s\u00f3lo cuenta lo que acontece, como acontece sin otra gu\u00eda que el instinto y en consecuencia podr\u00eda decirse que una sociedad tal, lejos de llegar al originario feliz estado salvaje aludido por Rousseau y compa\u00f1\u00eda, apenas superar\u00eda el infeliz nivel de bestial donde no habr\u00eda cabida para el bien o el mal y por supuesto no podr\u00eda plantearse la cuesti\u00f3n de si vivimos en el mejor de los mundos posibles, tal y como lleg\u00f3 a afirmar Leibniz.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al menos una vez al d\u00eda, la mente sana desconecta de cuanto le rodea entreg\u00e1ndose confiada sin remedio al mundo de los sue\u00f1os, donde para su bien y descanso fluyen codificadas las fobias y pasiones diurnas, sin otra censura que la simbolog\u00eda. 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