{"id":1156,"date":"2011-04-06T17:39:05","date_gmt":"2011-04-06T15:39:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1156"},"modified":"2011-04-06T17:47:08","modified_gmt":"2011-04-06T15:47:08","slug":"sadismo-judicial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/04\/06\/sadismo-judicial\/","title":{"rendered":"Sadismo judicial"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Nino Bravo: LIBRE\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/7812dngARbk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>El pasado 2010 nos enteramos que en la Espa\u00f1a intramuros hay un sexagenario que cumple condena desde 1976 sin haber cometido delitos de sangre, toda vez, gente sin piedad y sin verg\u00fcenza le deneg\u00f3 por un tecnicismo refundirle todas sus penas anteriores para que como argumenta su letrado F\u00e9lix \u00c1ngel Mart\u00edn, pueda salir a la calle que es donde deber\u00eda estar desde 1994.<br \/>\nEsta semana, casi un a\u00f1o m\u00e1s tarde, hemos sabido que el Tribunal Supremo ha anulado el auto de la Audiencia Provincial de Granada que rechaz\u00f3 la solicitud de Miguel Francisco Montes, pero, aunque estima el recurso de la defensa, su sentencia no supone la salida de prisi\u00f3n del interno, pues no ha podido pronunciarse sobre la refundici\u00f3n de sus condenas. En su defecto, ha ordenado a la Audiencia Provincial de Granada que dicte un nuevo auto, m\u00e1s claro y completo, que \u00abcumpla las normas esenciales del procedimiento\u00bb y \u00aben el que se hagan constar todos los datos o elementos precisos\u00bb para resolver el recurso.<br \/>\nSin entrar a valorar nuestro sistema penitenciario que debe ser de lo mejorcito que hay, dado que lejos de entrar en crisis, cada vez va a m\u00e1s, m\u00e1s presupuesto, m\u00e1s c\u00e1rceles, m\u00e1s poblaci\u00f3n reclusa\u2026y sin cuestionarme la moralidad que subyace en una legislaci\u00f3n como la nuestra que permite la impunidad y prescripci\u00f3n de los mayores delitos contra la entera sociedad, cu\u00e1les son, los econ\u00f3micos y de corrupci\u00f3n, mientras pobres infelices cuya suma de faltas no da ni para pagar las gafas negras de Fabra, pasen media vida entre rejas, creo que el caso de este pobre hombre que lleva m\u00e1s de treinta y cinco a\u00f1os en prisi\u00f3n, por acumulaci\u00f3n de condenas debidas a sus intentos de fuga, habiendo empezado todo por un hurto en un kiosco cuando ten\u00eda la terrible edad de diecis\u00e9is, clama al cielo.<br \/>\nY es que, m\u00e1s all\u00e1 del juego sadomasoquista de car\u00e1cter l\u00fadico-sexual que cada cual haya practicado o fantaseado, es un hecho que en todas y cada una de las relaciones sociales que puedan establecerse, sean de pareja, de amistad, laborales o institucionales, puede reproducirse consciente o inconscientemente, en mayor o menor grado, situaciones en las que ciertas personas disfruten haciendo da\u00f1o a sus semejantes, generalmente en aquellas donde se da una posici\u00f3n de poder o dependencia, como pudiera ser aquella que hay entre un enfermo y sus m\u00e9dicos en un hospital denominado sadismo m\u00e9dico consistente en hacer pasar al paciente por tratamientos innecesarios, entre un alumno y el claustro de profesores conocido como sadismo acad\u00e9mico que se traduce en hacer repetir curso a una persona por una sola asignatura por una sola d\u00e9cima del examen final, o el que puede darse entre un sacerdote y su obispo que es reconocido como sadismo eclesial, cuando el segundo en virtud del voto de obediencia le ordena dejar de escribir, de dar clase, etc. En todos ellos la parte d\u00e9bil es sometida al tormento de su superior o de quien depende, por hallarse del todo indefenso ante su actuaci\u00f3n; Cuando el caso es probado, pasa a denominarse abuso de poder como puede ocurrir con un mando militar con su subordinado y si se demuestra que no hay base legal para una actuaci\u00f3n, entonces suele definirse como acoso como sucede con los jefes que buscan hacerle la vida imposible a su empleado. Y no me cabe duda que en toda esta terrible historia personal de nuestro particular Conde de Montecristo, de nuestro Nelson Mandela, hay algunas mentes oscuras s\u00e1dicas que la gozan y se estar\u00e1n cascando buenas pajas bajo la toga, con s\u00f3lo saber lo que debe estar sufriendo Miguel Francisco quien todav\u00eda confiaba con poder vivir su vejez en libertad, sadismo judicial consentido por el Consejo de Ministros que para solicitar los indultos de los mayores criminales bancarios del pa\u00eds, bien que interviene de oficio.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 2010 nos enteramos que en la Espa\u00f1a intramuros hay un sexagenario que cumple condena desde 1976 sin haber cometido delitos de sangre, toda vez, gente sin piedad y sin verg\u00fcenza le deneg\u00f3 por un tecnicismo refundirle todas sus penas anteriores para que como argumenta su letrado F\u00e9lix \u00c1ngel Mart\u00edn, pueda salir a la &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/04\/06\/sadismo-judicial\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Sadismo judicial<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[99666,303],"class_list":["post-1156","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-derecho","tag-justicia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1156"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1159,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156\/revisions\/1159"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}