{"id":1197,"date":"2011-04-27T19:56:45","date_gmt":"2011-04-27T17:56:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1197"},"modified":"2011-04-27T19:58:32","modified_gmt":"2011-04-27T17:58:32","slug":"son-unos-democratas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/04\/27\/son-unos-democratas\/","title":{"rendered":"Son unos dem\u00f3cratas"},"content":{"rendered":"<p>Con alivio, aprovecho la ocasi\u00f3n que me brinda en carne ajena, la condena por insultos del ex Portavoz del Gobierno Miguel \u00c1ngel Rodr\u00edguez, quien durante un programa de debate llamara \u201cNazi\u201d al Doctor Montes en plena controversia en torno a la denominada \u201cMuerte digna\u201d, para tratar asuntillos socioling\u00fc\u00edsticos relacionados con lo que Schopenhauer denominara \u201cEl arte de insultar\u201d en los que no me atrev\u00ed a profundizar cuando me absolvieron de injurias a nuestro querido, bien amado y que Dios lo tenga en su gloria, Vuestra Majestad el Rey, para que no sonara a recochineo.<\/p>\n<p>Insultar como andar, es m\u00e1s sencillo hacerlo que explicarlo, por lo que no hallamos dificultad en saber cuando se nos insulta, aunque ciertamente se multiplica al tratar de reconocer que somos nosotros los que insultamos, m\u00e1s que nada, porque cuantos reciben el insulto siempre se sienten heridos al recibirlo, mientras quienes lo profieren, normalmente s\u00f3lo desean desahogarse, eso sin discutir el campo difuso de las intenciones y la subjetividad, que bien es verdad, en el caso del insulto, est\u00e1 bien abonado el terreno connotativo de toda palabra por muy perdido que est\u00e9 su significado en la lontananza de su denotaci\u00f3n, como ocurre con el citado ejemplo que remite al macho de la cabra y si no, prueben ustedes a escribir en un medio de comunicaci\u00f3n que \u201cel Rey es un coronado y la Reina m\u00e1s p\u00eda que las gallinas\u201d a ver lo que sucede\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, aunque en la pr\u00e1ctica no faltan personas que se sientan insultadas por haberles llamado mel\u00f3manas, filat\u00e9licas, y hasta pol\u00edglotas, a la hora de tipificar la acci\u00f3n jur\u00eddicamente, creo ardua la tarea de encontrar una expresi\u00f3n que desprovista del tono despectivo con el que el acusado la exclame, mantuviera taxativamente tal rango ante un tribunal que contemplara el hecho positivo y no las evanescentes cualidades que rodean la interlocuci\u00f3n. Y sin embargo, sucede que hay sentencias condenatorias como la referida, en este caso por llamar a alguien Nazi.<\/p>\n<p>No s\u00e9 que opinar\u00e1 de ello Zapatero, l\u00edder Nacional Socialista, pero es curioso que Nazi se contemple como un insulto, cuando mucha gente se sentir\u00eda muy orgullosa de declararse como tal; Ello se deber\u00e1 seguramente por la verg\u00fcenza que se le adscribe a una ideolog\u00eda que perdi\u00f3 la guerra b\u00e9lica aunque acabara ganando la batalla ideol\u00f3gica y sobre todo la macroecon\u00f3mica, porque es curioso que en nuestros d\u00edas, en refriegas p\u00fablicas a falta de mejores argumentos que esgrimir ante el respetable, siempre los haya que acaben escupiendo a su adversario \u00a1Eres un fascista! versi\u00f3n medi\u00e1tica tertuliana de la m\u00e1s elevada \u00a1Eres un sofista! que se maneja en los debates universitarios, aunque de id\u00e9ntica factura intelectual al \u00a1Eres un demagogo! que se vomita en pol\u00edtica o el socorrido \u00a1Eres un maric\u00f3n! tan extendido en cuarteles, tabernas, saunas y vestuarios\u2026 dado que, nada de ello es suficiente para demostrar la verdad o falsedad de lo que se est\u00e9 discutiendo. Y digo que es curioso, porque as\u00ed como ni el macho de la oveja, ni el de la vaca han alcanzado la categor\u00eda de insulto cuando s\u00ed la goza el cabr\u00f3n, parecido ocurre con las etiquetas de Comunista o Dem\u00f3crata que tienen los mismos m\u00e9ritos que Nazis y Fascistas para ser catalogados y empleados como insultos y por el contrario, no lo son, porque ah\u00ed donde las tienen, a diferencia de las ideolog\u00edas perdedoras del Nacional-socialismo de Hitler y el Fascismo de Mussolini, el Comunismo de Stalin y la Democracia de Churchill, Degaulle, Roosevelt y Compa\u00f1\u00eda, tienen la gracia de ser contempladas por sus intenciones y no por sus resultados, cuando ambas, a estas alturas de la historia, han demostrado ser capaces de superar con creces los da\u00f1os colaterales causadas por sus compa\u00f1eras de fatigas en el mundo entero.<\/p>\n<p>Por todo ello, me parece vergonzoso para nuestra jurisprudencia que, en nuestro pa\u00eds, donde la prensa no escatima calificativos como subsahariano, proetarra, miembro de una oeneg\u00e9 e incluso se atreven a calificar a un ciudadano con nombre y apellidos de delincuente habitual, sea posible condenar a alguien como Miguel \u00c1ngel Rodr\u00edguez por haberle llamado a otra persona Nazi. Y para demostrar lo caprichoso de este fallo, les anticipo que a mi, no me pasar\u00e1 nada por escribir que Don Juan Carlos, Felipe Gonz\u00e1lez, Manuel Fraga y Mayor Oreja, son unos Dem\u00f3cratas de cuidado. Y Carrillo\u2026\u00a1Un Comunista!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con alivio, aprovecho la ocasi\u00f3n que me brinda en carne ajena, la condena por insultos del ex Portavoz del Gobierno Miguel \u00c1ngel Rodr\u00edguez, quien durante un programa de debate llamara \u201cNazi\u201d al Doctor Montes en plena controversia en torno a la denominada \u201cMuerte digna\u201d, para tratar asuntillos socioling\u00fc\u00edsticos relacionados con lo que Schopenhauer denominara \u201cEl &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/04\/27\/son-unos-democratas\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Son unos dem\u00f3cratas<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4259],"tags":[99666,4394],"class_list":["post-1197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-letras","tag-derecho","tag-semantica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1197"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1197\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1201,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1197\/revisions\/1201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}