{"id":120,"date":"2010-08-21T17:57:44","date_gmt":"2010-08-21T15:57:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/2010\/08\/21\/cocacolonizacion\/"},"modified":"2010-09-22T19:38:35","modified_gmt":"2010-09-22T17:38:35","slug":"cocacolonizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/08\/21\/cocacolonizacion\/","title":{"rendered":"Cocacolonizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_122\" aria-describedby=\"caption-attachment-122\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-122\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/08\/Botella-de-Coca-Cola.jpg\" alt=\"Cuando un ni\u00f1o tiene en su mano la botella de Coca Cola, realiza sus m\u00e1s tiernas fantas\u00edas freudianas con su madre; Cuando la ni\u00f1a se la lleva a su boca, hace lo propio con su pap\u00e1.\" width=\"480\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/files\/2010\/08\/Botella-de-Coca-Cola.jpg 480w, https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/files\/2010\/08\/Botella-de-Coca-Cola-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-122\" class=\"wp-caption-text\">Cuando un ni\u00f1o tiene en su mano la botella de Coca Cola, realiza sus m\u00e1s tiernas fantas\u00edas freudianas con su madre; Cuando la ni\u00f1a se la lleva a su boca, hace lo propio con su pap\u00e1.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mucho antes de la llegada de los europeos, las culturas aut\u00f3ctonas americanas ya consum\u00edan hojas de coca para aliviar sus fatigas y por qu\u00e9 no reconocerlo, obtener tambi\u00e9n dosis de placer, que ya les proporcionaban otras substancias como el chocolate y el tabaco, que ahora nosotros consumimos del todo desgajado de aquellas virtudes y atribuciones primigenias para las que fueran concebidas, pues cuando entonces los pueblos hac\u00edan un uso de ellos, dentro de un orden enmarcado en ancestrales ritos, liturgias y tradiciones, que ayudaban al cuerpo y al esp\u00edritu a canalizar saludablemente sus m\u00faltiples beneficios l\u00fadico-terap\u00e9uticos evitando en lo dem\u00e1s, sus potenciales riesgos para los primerizos, menos avezados en su docto manejo. Nada que ver entonces, con el modo alienado, segmentado e irresponsable con el que los occidentales nos entregamos por entero a su disfrute, separando sin pudor, las distintas esferas que en su realidad concurr\u00edan haciendo de la sustancia, pura materia sin esencia, sin cultura ni sociedad a la que remitirse, qued\u00e1ndose as\u00ed, solo con sus desligados efectos som\u00e1ticos que ahora, atendemos como nocivos.<br \/>\nAs\u00ed se comprende mejor lo sucedido con la m\u00e1s famosa f\u00f3rmula farmacol\u00f3gica, aquella ideada en 1885 por John Penberton, en su establecimiento de Atlanta, cual eficaz remedio para jaquecas, v\u00f3mitos, y toda suerte de males estomacales (propiedades que todav\u00eda mantiene) que en pocos meses, fue requerida por sus conciudadanos, como refrescante bebida a 5 centavos el vaso, apareciendo ya comercializado en todos los EE.UU., en 1893 previa venta de su patente a un avispado industrial por la irrisoria cifra de 2.500 $ de la \u00e9poca, bautizada y logotizada como hoy se la conoce. As\u00ed, lo que empez\u00f3 siendo un simple jarabe a base de hojas de coca, mezclado con semillas de cola, para aliviar molestias y dolores, ha terminado convirti\u00e9ndose en un s\u00edmbolo omnipresente en todo el orbe asentando su imperio y estandarte en m\u00e1s pa\u00edses que miembros tiene la ONU, haciendo de la Coca-Cola, el primer imperio genuinamente universal y de su expansi\u00f3n una aut\u00e9ntica Coca-colonizaci\u00f3n mundial, abriendo mercados en los lugares m\u00e1s insospechados e inh\u00f3spitos que pudieran imaginarse, desde el herm\u00e9tico reino de But\u00e1n, el rec\u00f3ndito Tibet, en el \u00e1rido Sahara hasta tener presencia permanente en las bases cient\u00edficas de la Ant\u00e1rtida, manteniendo un continuo flujo de suministros a las provincias en guerra de Irak o Afganist\u00e1n, al tiempo que se entiende con antiguos enemigos, como China, Rusia, Libia, Cuba, e incluso, salvando turbulencias diplom\u00e1ticas con el mism\u00edsimo eje del mal formado por Siria, Ir\u00e1n y Corea del Norte.<br \/>\nComo se aprecia, la Coca-Colonizaci\u00f3n supera en todos los \u00f3rdenes a cualquier imperio conocido en la Historia, sea en recursos humanos, si atendemos a su plantilla global, sea en infraestructuras, recaudaci\u00f3n de impuestos, influencia financiera, habilidad diplom\u00e1tica, etc. Si en el imperio espa\u00f1ol de los Austria, o en el victoriano imperio ingl\u00e9s, pod\u00eda decirse que no se pon\u00eda el sol, en el imperio de la Coca-Cola, podr\u00eda decirse que tampoco se pone la luna, pues hasta all\u00ed ha llegado su poder en forma de publicidad a manos de un astronauta, dentro de la MIR, y creo no tardar\u00e1 el d\u00eda en que veamos toda su faz envuelta en el lema de la Coca-Cola, irradiando desde lo alto a todo el firmamento.<br \/>\nPero como la luna, el imperio de la Coca-Cola y sus efervescentes efectos de su Coca-Colonizaci\u00f3n, tienen dos caras: la cara que se nos ofrece es la de un refresco burbujeante, divertido, inocuo, barato, lleno de vida, fiesta y alegr\u00eda, de car\u00e1cter universal, trasnacional, intercultural, intergeneracional, aconfesional&#8230; pero tras \u00e9ste subliminal mensaje que se nos mete por los ojos y o\u00eddos en vallas publicitarias, videoclips, videojuegos, merchandising, radio, cine, televisi\u00f3n, peri\u00f3dicos, revistas, internet&#8230; se esconde una oscura y g\u00e9lida realidad que ni el m\u00e1s agresivo de los marketings puede ocultar: \u00a1la Coca-Cola, tortura y asesina! espiritualmente nuestra sociedad por medio de un proceso de Coca-Colonizaci\u00f3n, no solo de los mercados del mundo laboral y de la producci\u00f3n como cabr\u00eda sospechar, sino tambi\u00e9n afectando la salud de los cuerpos, apropi\u00e1ndose de los recursos acu\u00edferos, infectando las tierras de los pueblos, esclavizando a sus gentes, extorsionando a los gobiernos, manipulando las mentes infantiles. Conviene entonces, conocer \u00e9stos hechos y exponer c\u00f3mo opera la Coca-Colonizaci\u00f3n:<br \/>\n&#8211; La Coca-colonizaci\u00f3n del cuerpo: La Coca-Cola es un agente agresivo y extra\u00f1o al cuerpo, como no pod\u00eda ser de otra manera con un producto elaborado a base de pura qu\u00edmica. Tanto es as\u00ed, que varios gobiernos han intentado suprimir su producci\u00f3n como en su d\u00eda lo intentara Francia (1954). Su consumo es muy nocivo sobre todo, entre los m\u00e1s peque\u00f1os, pudiendo provocar diabetes, obesidad, anemia, aparte de las conocidas aerofagias gastrointestinales. El \u00e1cido fosf\u00f3rico que contiene, es sumamente corrosivo para los metales, y en buena l\u00f3gica en modo alguno puede ser beneficioso para el tubo digestivo y la flora intestinal que tanto procuramos cuidar bebiendo y comiendo toda suerte de yogures, por no hablar de lo pernicioso que resulta su ingesta para la salud bucal, dado que de modo inmisericorde, pudre y destruye por dentro los dientes con el peligro que ello supone para las enc\u00edas y los nervios maxilares. Huelga decir lo alarmante que resulta para la salud componentes como el edulcorante Ciclomato de Potasio, cuya probada peligrosidad ha suscitado m\u00faltiples debates en la OMS y hasta se ha prohibido su uso en la propia patria de la Coca-Cola, los Estados Unidos. Es posible, que como dice la propaganda, de beber Coca-Cola, que se sepa no se ha muerto nadie. No es mal argumento en su defensa, pero de ah\u00ed a concluir que sea sana su ingesti\u00f3n, hay un trecho muy largo.<br \/>\n&#8211; La Coca-Colonizaci\u00f3n de las mentes: lamentablemente, la mayor\u00eda de nosotros nacimos en un mundo ya Coca-colonizado en el que su presencia nos era impuesta en fiestas y cumplea\u00f1os, como un invitado m\u00e1s que se colaba de rond\u00f3n, como dec\u00eda en la canci\u00f3n Mecano, por no hablar de su mejor embajador infantil que no es otro que el ignominioso Pap\u00e1 Noel. Por suerte para m\u00ed, desde peque\u00f1o me han insultado eso de Nicola Coca-Cola y es probable que gracias a ello, tomara conciencia de estar inmerso en una gran burbuja colectiva de control Coca-Colamental. As\u00ed, empec\u00e9 a peguntarme a qu\u00e9 demonios sab\u00eda la Coca-Cola para que precisase de tanto anuncio y propaganda: tenemos el logotipo de la Coca-Cola en los letreros de los bares, como se\u00f1ales de tr\u00e1fico en la carretera, en las paradas de autobuses, en los partidos de futbol, como colaboradores de todos los actos deportivos, en carteles, en sinton\u00edas de radio, en spots publicitarios de la televisi\u00f3n, en camisetas, llaveros, gorras y todo ello, que suponemos cuesta a la empresa miles de millones, tienen por un \u00fanico objeto, hacer apetecible la Coca-Cola, cosa extra\u00f1a dado que en principio bastar\u00eda con probarla para apreciar toda su bondad y buen sabor, y ello, aparte de hacernos recelar sobre su aut\u00e9ntica realidad, nos repercute en el precio y contamina el medio ambiente visual, lum\u00ednico y mental, con toda clase de mensajes y lucecitas que nos incitan a beber Coca-Cola, como remedio para ahogar nuestras frustraciones. De \u00e9ste modo, una infancia y juventud que nace y crece bebiendo Coca-Cola, pasa bruscamente de la leche materna al refresco, homogeneizando el gusto por medio de una pauperizaci\u00f3n de las papilas gustativas que raramente disfrutar\u00e1n del agua mineral, zumos varios, horchatas, jugo de coco, infusiones, cervezas y otras milenarias tretas que la especie ha ideado a lo largo de los \u00faltimos milenios para agenciarse nuestra diaria dosis de l\u00edquido. Con ello, por medio de \u00e9sta homogeneizaci\u00f3n del sabor, se homogeneiza tambi\u00e9n por v\u00eda oral, su forma de conocer el mundo, su experiencia, su personalidad, su realidad e ideolog\u00eda, que pasan a ser cl\u00f3nicas, para acceder a la com\u00fan uni\u00f3n grupal que le posibilita disfrutar la Chispa de la Vida con colegas de todo el mundo, que como ellos vestir\u00e1n vaqueros, sudaderas y comer\u00e1n \u00fanicamente hamburguesas con kepchup y patatas fritas. Pero a\u00fan siendo esto malo, no es lo peor. La Coca-colonizaci\u00f3n de la mente, predispone a los adolescentes hacia la m\u00e1s sumisa alineaci\u00f3n social y les convierte adictos del sistema, incit\u00e1ndoles de por vida, a la drogadicci\u00f3n, generando en ellos La Sensaci\u00f3n de Vivir cuando arriman el cuello de la botella al labio, exacerbando en ellos, los latentes impulsos orales libidinosos, freudianos de la desinhibici\u00f3n sexual, con la frustraci\u00f3n que ello conlleva en una etapa de formaci\u00f3n e inmadurez, origin\u00e1ndoles su primer estr\u00e9s y desasosiego existencial, cuando \u00e9ste no puede satisfacerse en la realidad, dando pie a los primeros s\u00edntomas de ansiedad propios de cuantos han generado una dependencia; la misma que sienten los toxic\u00f3manos cuando les falta su dosis diaria. Es por \u00e9ste motivo, que es f\u00e1cil ver el recorrido de un chaval de \u00e9stas edades que empieza a beber a morro, con impaciencia y desasosiego su primera Coca-Cola, de ah\u00ed pasa a dar su primera calada al cigarro, despu\u00e9s pasa al porro, y acaba inyect\u00e1ndose hero\u00edna en las mismas venas por las que la Coca-Cola se come a los gl\u00f3bulos rojos que todav\u00eda le quedan para luchar contra la anemia que le provoca. Por no citar la predisposici\u00f3n ps\u00edquica de los ni\u00f1os a esnifar Coca, dado que desde su infancia han asociado la coca, no a su milenaria presencia entre los ind\u00edgenas y a sus cuidados farmacol\u00f3gicos y terap\u00e9uticos, sino a la sensual y marilinmonroe forma de la botella de Coca-cola, y como la propia empresa dice, la vida con Coca, es mucho mejor.<br \/>\n&#8211; La Coca-Colonizaci\u00f3n ambiental: A las ya apuntadas contaminaciones lum\u00ednicas y del impacto en el paisaje con sus numerosos letreros lum\u00ednicos, y vallas publicitarias, que inundan nuestras calles y plazas, hemos de sumarle el inmenso da\u00f1o medioambiental que supone el despilfarro de energ\u00eda y materiales en semejante exuberancia para algo tan insustancial y balad\u00ed como es un refresco. El da\u00f1o ecol\u00f3gico que lleva aparejado todo ello, es de tal magnitud a nivel mundial que ni los m\u00e1s expertos en la materia han podido calcularlo pues los n\u00fameros sobrepasan la capacidad comprensiva de su realidad, si tomamos en cuenta, la extensi\u00f3n del fen\u00f3meno por todos los rincones del mundo y su dilaci\u00f3n en a\u00f1os, a lo largo de todo un siglo: son incalculables las materias primas que se dilapidan en su publicidad, en su producci\u00f3n, en su distribuci\u00f3n y hasta en su reciclaje. La energ\u00eda que se dedica a la irradiaci\u00f3n y consumo de la Coca-Cola, seguramente podr\u00eda compararse a la que se dedica en todo el globo, al fomento de la cultura, incluidas las artes cinematogr\u00e1ficas, siquiera la mism\u00edsima iglesia cat\u00f3lica pod\u00eda igualar en recursos invertidos para potenciar su imagen a lo largo de su historia con lo que la empresa Coca-Cola en un solo siglo han invertido en dar a conocer su imagen por todo el mundo.<br \/>\n&#8211; Coca-Colonizaci\u00f3n de la Tierra: La Coca-Cola Company tiene diseminados por todo el globo infinidad de industrias asociadas a las que suministra el jarabe y a las que autoriza para hacer el preparado que distribuyen a trav\u00e9s de su inmensa flota de transporte (la m\u00e1s grande del planeta) tejiendo as\u00ed una tupida red global de bases log\u00edsticas aleda\u00f1as a todos y cada uno de los centros urbanos del planeta Tierra. Su capacidad de maniobra, geoestrat\u00e9gica, de operaci\u00f3n de alcance, es con mucho, muy superior al que pudiera desplegar la OTAN y los propios Estados Unidos con sus bases militares. Esta empresa y sus ac\u00f3litos, se hacen con el dominio de los recursos acu\u00edferos de la zona donde se instalan y dedican ingentes cantidades en manipular socialmente las instituciones y las gentes entre las que trata. Estas empresas ocupan extensos terrenos y cuantiosos metros cuadrados para poder luego especular con sus terrenos y sobre los derechos y privilegios en la explotaci\u00f3n de acu\u00edferos y manantiales. En este orden de cosas, es conocido lo ocurrido en el estado mejicano de Chiapas, paradigm\u00e1tico en c\u00f3mo opera esta empresa cuando los recursos hidr\u00e1ulicos escasean y que es de suponer suceda tambi\u00e9n aqu\u00ed entre nosotros cuando en un futuro pr\u00f3ximo pueda darse el caso. En este sentido los gobiernos de Israel, Jordania y la India, ya han empezado a tomar cartas en el asunto, para ponerle coto a este monstruo Coca-Colosal que engulle los preciados recursos naturales vitales para la poblaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hemos de tomar nota de las m\u00faltiples denuncias realizadas por organismos como Green Peace quienes han dado a conocer al mundo el modo en c\u00f3mo la empresa Coca-Cola, contamina extensas regiones cultivables con sus desperdicios qu\u00edmicos, que por un lado, infectan los acu\u00edferos destinados al consumo humano, y por otro, los alimentos de la tierra y de los animales que se nutren de ella, extendiendo as\u00ed su insana presencia a toda la cadena tr\u00f3fica. Acaso sirva de ejemplo propio lo acontecido en el mism\u00edsimo coraz\u00f3n europeo de B\u00e9lgica, donde hubo de prohibirse su venta y comercializaci\u00f3n a mediados de los noventa por causar v\u00f3mitos, diarreas y \u00falceras en quines la ingirieron.<br \/>\n&#8211; Coca-Colonizaci\u00f3n social: \u00a1La Coca-Cola tortura y asesina! puede resultar una hip\u00e9rbole propia de exaltados urbanitas antisistema, pero en ocasiones, la presencia de \u00e9sta compa\u00f1\u00eda, tiene efectos que George Bush, denominar\u00eda colaterales en las sociedades en las que irrumpe: Cualquier empleado del imperio Coca-Cola, tiene muy presente las relaciones Coca-Colaborales : desde los a\u00f1os 80 a d\u00eda de hoy, varias decenas de sindicalistas que trabajaban en la compa\u00f1\u00eda Coca-Cola han muerto a manos de sicarios, paramilitares y mercenarios, cuando no, se han ca\u00eddo por el ascensor, por las escaleras o han fallecido en inexplicables accidentes de tr\u00e1fico. Para entender lo que esto significa, no estar\u00eda de m\u00e1s, contrastarlo con lo acontecido en otras grandes compa\u00f1\u00edas para observar el inusual alto \u00edndice de fallecimientos sindicales que se dan en \u00e9sta empresa. Pero la violencia que se ejerce sobre los trabajadores, tambi\u00e9n repercute sobre las redes de transportes, o incluso sobre los peque\u00f1os hosteleros a los que se les aplica procedimientos monopolistas oblig\u00e1ndoles a adquirir toda una gama de productos que van desde el agua Aquabona hasta la propia Coca-Cola, pasando por la Fanta de Naranja, Fanta de Lim\u00f3n, el Nest\u00e9, Sprite, y con ello, obligando tambi\u00e9n a los consumidores a no poder escapar de la compa\u00f1\u00eda Coca-Cola cuando tomamos conciencia de lo que su realidad significa. Cosa que en cambio no sucede con las tambi\u00e9n fuertes cadenas de alimentaci\u00f3n o de tabaco, donde por ejemplo, la Phillip Morris s\u00ed que pugna en libre competencia con otras marcas del sector. Su fuerza y poder\u00edo es de tal magnitud que se permiten financiar campa\u00f1as pol\u00edticas antag\u00f3nicas por todo el mundo, apoyar a l\u00edderes dem\u00f3cratas y reg\u00edmenes dictatoriales, que por supuesto, le son afines ideol\u00f3gica y comercialmente, o que sean susceptibles de facilitarle las cosas, en la legislaci\u00f3n laboral de los contratos, en la condonaci\u00f3n de las multas, e indemnizaciones que los tribunales sucesivamente le imponen, que le otorgar\u00e1n sustanciales cotas de mercado, en escuelas, universidades, campa\u00f1as b\u00e9licas&#8230; Por todo ello, la compa\u00f1\u00eda no duda en utilizar su flota de camiones frigor\u00edficos, para transportar cad\u00e1veres durante el golpe de Pinochet o en donar cientos de miles de d\u00f3lares a George Bush, apoyar guerras como las de Corea, Vietnam, Irak, Afganist\u00e1n, y por supuesto, sufragar toda la publicidad hollywoodense que luego nos llega a nuestros hogares en forma de pel\u00edculas y teleseries.<br \/>\n&#8211; La Coca-Colonizaci\u00f3n militar: El imperio de la Coca-Cola, por su poder\u00edo econ\u00f3mico, estrat\u00e9gico, institucional, por su capital humano, y sobre todo, por su inmensa red de distribuci\u00f3n, no ha pasado inadvertida a los expertos y estrategas estadounidenses que ya tienen previstos distintos planes en c\u00f3mo poder usar \u00e9ste latente y extendido recurso universal entre los que podr\u00eda estar el envenenamiento global del planeta, si llegara el caso: Para ello, las autoridades militares como ya hicieran con la NASA, Echelon, y otras muchas, habr\u00edan pactado con Coca-Cola Company, que en caso de que fuera necesario suministrar\u00edan universalmente un jarabe con una bacteria nociva al objeto de crear bajas y problemas en pa\u00edses enemigos u hostiles. Es de suponer que una multinacional del prestigio de la Coca-Cola, mire m\u00e1s por sus intereses comerciales que por su ardor patrio. Pero nunca se sabe.<\/p>\n<p>Por todo ello, hemos de ser conscientes que beber Coca-Cola no es como dar un sorbo de una gaseosa cualquiera, tomar un mosto o un zumo de naranja. Cuando uno bebe Coca-Cola, consume un sistema y asume haciendo suyo su esp\u00edritu y su mensaje. Occidente, democracia y Coca-cola son todo uno y lo mismo. Una efervescencia burbujeante, de dulce sabor, muy nociva para la salud del individuo e indigesta para las sociedades. Beber Coca-Cola es un modo de comulgar con el imperio Yanqui, de aceptar el capitalismo salvaje, un injusto reparto de la riqueza, dar por bueno el estatus quo imperante, decir no al ecosistema, decir s\u00ed a la guerra y en definitiva, tragar toda la propaganda, manipulaci\u00f3n, mentira y falsedad que nos presenta la Chispa de la Vida.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mucho antes de la llegada de los europeos, las culturas aut\u00f3ctonas americanas ya consum\u00edan hojas de coca para aliviar sus fatigas y por qu\u00e9 no reconocerlo, obtener tambi\u00e9n dosis de placer, que ya les proporcionaban otras substancias como el chocolate y el tabaco, que ahora nosotros consumimos del todo desgajado de aquellas virtudes y atribuciones &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/08\/21\/cocacolonizacion\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Cocacolonizaci\u00f3n<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4262,155],"tags":[400,399],"class_list":["post-120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-general","tag-cocacola","tag-imperialismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=120"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":310,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120\/revisions\/310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}