{"id":1246,"date":"2011-06-09T11:56:00","date_gmt":"2011-06-09T09:56:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1246"},"modified":"2011-06-09T11:57:49","modified_gmt":"2011-06-09T09:57:49","slug":"15-491","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/06\/09\/15-491\/","title":{"rendered":"15.491"},"content":{"rendered":"<p>Lo tiene todo para tratarse del n\u00famero agraciado con el Gordo de Navidad o cuando menos con el sueldo so\u00f1ado por cualquier mileurista que aspire a catorce pagas con finiquito y vacaciones, doradas condiciones del proletariado anterior. Pero va a ser que no. La cifra corresponde a la cantidad de familias que fueron  desahuciadas judicialmente \u2013 que no justamente &#8211; durante el pasado primer trimestre  por no haber podido hacer frente a la hipoteca o el alquiler de su vivienda, dato ofrecido sin rubor alguno, por el mismo Consejo General del Poder Judicial, resultado que triplica con creces los desahucios habidos en el mismo periodo del 2008 cuando todav\u00eda habl\u00e1bamos de desaceleraci\u00f3n de la d\u00e9cima potencia econ\u00f3mica mundial. Y no quisiera transmitir mi m\u00e1s profunda indignaci\u00f3n sobre este particular con el Gobierno, el Parlamento, los Tribunales, los Partidos pol\u00edticos, la Polic\u00eda y dem\u00e1s entidades sociales, por consentir la subversi\u00f3n del Estado civilizado dando preferencia al derecho sobre la Propiedad por encima del derecho a la Vivienda, sin antes condenar la violencia de los GRAPO, que tanto da\u00f1o han causado a la clase trabajadora, porque estoy plenamente convencido, de que este problema no se soluciona eliminando a los banqueros y sus familias como si fueran cucarachas, sino con mucho di\u00e1logo pac\u00edfico y democr\u00e1tico encaminado a promulgar la Pena de Muerte Constitucional para delitos econ\u00f3micos como llevo exigiendo desde hace a\u00f1os, que es lo que necesitan ahora esos padres que se ven de patitas en la calle con sus hijos peque\u00f1os durmiendo bajo los puentes de la M-30 madrile\u00f1a o en improvisados campamentos a las afueras de las grandes urbes y lo que est\u00e1n reclamando desesperadamente los ancianos que tras una vida de penurias, trabajo y sacrificio se ven arrojados al arroyo en medio del Estado del Bienestar.<br \/>\nNo obstante, no me resisto recomendarles \u201cLa estrategia del caracol\u201d excelente pel\u00edcula colombiana de 1993 dirigida por Sergio Cabrera, donde se aborda metaf\u00f3ricamente el fen\u00f3meno del acoso inmobiliario, en el que yo enmarco cuanto est\u00e1 sucediendo en nuestros d\u00edas con la excusa de la ficticia crisis, presentando personajes de distintas clases sociales e ideolog\u00edas que se enfrentan al problema desde muy diversas perspectivas a situaciones f\u00e1cilmente extrapolables a nuestra coyuntura socio-pol\u00edtica, prestando especial atenci\u00f3n al muy aleccionador final de la trama, que no desvelo por respeto a la propiedad intelectual. La obra maestra galardonada en infinidad de Festivales Internacionales como el de Berl\u00edn, se inspir\u00f3 inicialmente en una noticia aparecida en un diario local sobre un curioso desahucio en el que la lentitud de la justicia colombiana fue tal, que para cuando se dispuso el desalojo, el inmueble hac\u00eda tiempo que hab\u00eda desaparecido.<br \/>\nEl argumento, narrado en el denominado Realismo M\u00e1gico latinoamericano, permite que las mentes \u00e1giles y despiertas puedan tomar buena nota para conducirse activamente en los casos concretos que les corresponda, gira en torno a unos inquilinos que se resisten a ser desalojados de un edificio en el que ha puesto sus ojos la especulaci\u00f3n. Mientras unos vecinos ganan tiempo legal por medio de toda suerte de argucias y triqui\u00f1uelas que siempre existen en el C\u00f3digo Legal, el resto implicados en las labores de Resistencia, armados de paciencia e inteligencia, desmontan literalmente todo el inmueble traslad\u00e1ndolo a escondidas a otro lugar; De ah\u00ed el t\u00edtulo de la tragicomedia. Pero el final\u2026\u00a1Ay! \u00a1Que final! se quedar\u00e1 grabado en sus retinas.<br \/>\nPues bien, creo que la ciudadan\u00eda ha de pensarse la posibilidad de un final parecido para todos y cada uno de los grandes Palacios que albergan nuestras traidoras Instituciones, al objeto de frenar en seco su descarada trashumancia camale\u00f3nica, del Parlamento a las Juntas de Accionistas, obligando a la Casta Parasitaria, a quedarse a ras de calle,  en contacto directo con la indignaci\u00f3n ciudadana, recuperando para la aut\u00e9ntica Democracia la soberan\u00eda sobre los asuntos vitales que nos afectan y no como sucede ahora, que la misma caracolea entre el BBVA y el Banco de Santander. Pero como digo con \u00a1Paz y Amor!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo tiene todo para tratarse del n\u00famero agraciado con el Gordo de Navidad o cuando menos con el sueldo so\u00f1ado por cualquier mileurista que aspire a catorce pagas con finiquito y vacaciones, doradas condiciones del proletariado anterior. Pero va a ser que no. La cifra corresponde a la cantidad de familias que fueron desahuciadas judicialmente &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/06\/09\/15-491\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">15.491<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4262,155],"tags":[435,4380,303],"class_list":["post-1246","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-general","tag-banca","tag-hipotecas","tag-justicia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1246"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1246\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1251,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1246\/revisions\/1251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}