{"id":1270,"date":"2011-06-16T12:20:48","date_gmt":"2011-06-16T10:20:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1270"},"modified":"2011-07-21T14:54:45","modified_gmt":"2011-07-21T12:54:45","slug":"ya-no-son-intocables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/06\/16\/ya-no-son-intocables\/","title":{"rendered":"Ya no son intocables"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Centenar de manifestantes increpan a Ruiz Gallard\u00f3n\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WrnAfKyV114?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>La previsora Iglesia Cat\u00f3lica, atendiendo al signo de los tiempos, sab\u00eda lo que se hac\u00eda cuando en su Catecismo de 1992 se anticip\u00f3 dos d\u00e9cadas a lo que habr\u00eda por venir, cuando tras una dilatada historia apoy\u00e1ndolo, decidi\u00f3 condenar finalmente una de las herramientas primordiales que da soporte a toda Soberan\u00eda como bien expone Achille Mbembe en \u201cNecrolog\u00eda del Poder\u201d cu\u00e1l es, la capacidad de pronunciarse sobre la vida y la muerte, m\u00e1xime cuando el bien de muchos, depende del mal de uno s\u00f3lo, como sucede con el Tiranicidio, cuando quienes desde sus tronos atentan no ya contra la dignidad personal, que todav\u00eda, sino contra la sociedad entera.<\/p>\n<p>Frente a la natural autodefensa el Estado garantiza la libertad de decisi\u00f3n en pos del Bien general de todo Cargo p\u00fablico, blind\u00e1ndole contra dicha comprensible reacci\u00f3n de cuantos singularmente se vean por ellos negativamente afectados, pues dif\u00edcilmente las medidas gubernamentales contentan a todos por igual, habiendo descontentos en todo tiempo y lugar que justifican su necesaria represi\u00f3n en aras de su seguridad, perspectiva m\u00e1s sencilla de asumir, cuanta mayor es la participaci\u00f3n de los gobernados en la elecci\u00f3n de dichos cargos, siendo esta mayor en Democracia que en Dictadura, apreciaci\u00f3n de grado cuantitativo que en relaci\u00f3n inversa predispone a todo dignatario asumir el riesgo de su puesto con mejor cuerpo en una Dictadura que en una Democracia, lo que no quita para que desde su endiosamiento habitual, unos y otros primero se sorprendan y luego se indignen porque haya quien se atreva contra su sagrada figura.<\/p>\n<p>Pero, rara es la ocasi\u00f3n en que un Pueblo reacciona contra el Poder abiertamente sin haber buen motivo para ello, entre otras cosas, porque tiene todas las de perder tanto en la calle desprovisto como est\u00e1 de armas para hacer frente a las fuerzas represoras gubernamentales pertrechadas de escudos, gases lacrim\u00f3genos, porras el\u00e9ctricas, pelotas de goma\u2026y en los Tribunales donde Leyes hechas a medida, no le da la m\u00e1s m\u00ednima baza, por lo que hemos de convenir que, cuando la reacci\u00f3n acontece, seguramente ser\u00e1 debida a una precedente mala acci\u00f3n por parte de quien gobierna.<\/p>\n<p>El blindaje del Cargo p\u00fablico obedece para preservar su libertad decisoria sobre los asuntos comunes que buscan el Bien general, mas desaparece a ojos de Dios y de la ciudadan\u00eda, cuando el individuo se procura ventajas privadas y m\u00e1s todav\u00eda, cuando sus decisiones en vez de ayudar al Bien General van en direcci\u00f3n contraria causando mal a la mayor\u00eda de modo constante prolongado, que hasta para eso somos pacientes, pues cuando es excepcional o no intencionado, siquiera acontece su dimisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por supuesto, aunque animo a rescatar esta pedagog\u00eda, tambi\u00e9n prevengo sobre su abuso y a ensayarse otras medidas de resistencia activa que deben articularse en funci\u00f3n del da\u00f1o causado por aquellos que sean merecedores de las mismas, no pudi\u00e9ndose focalizar sobre una sola persona, por muy alto que sea su cargo la simplona suma aritm\u00e9tica de los peque\u00f1os males causados a much\u00edsima gente, porque entonces no habr\u00eda Dios que lo resistiese y no podr\u00eda haber sociedad. En mi opini\u00f3n, empero, es leg\u00edtimo hacerles part\u00edcipes del sufrimiento que generan en la mayor\u00eda, de modo que pongamos por caso, por una medida suya varios miles de nosotros no podamos festejar un d\u00eda nuestra condici\u00f3n sexual, no ser\u00eda exagerado privarle de celebrar su cumplea\u00f1os en paz.<\/p>\n<p>No deseo abundar en el ejemplo, porque Gallard\u00f3n no merece m\u00e1s de dos azotes en el culo, comparado con quienes habr\u00edan de ser fusilados para garantizar la paz social. Pero, con qu\u00e9 prontitud esta gente corre a refugiarse dial\u00e9cticamente en sus familias so pretexto de diferenciar su esfera p\u00fablica y privada para que las consecuencias de sus acciones que s\u00ed nos afectan a todos \u00edntimamente provocando insomnio, irascibilidad, depresi\u00f3n y hasta inapetencia e impotencia sexual, no les alcance pudiendo continuar con sus desmanes como si nada. Pues se les acab\u00f3 el chollo: Ya no son intocables.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La previsora Iglesia Cat\u00f3lica, atendiendo al signo de los tiempos, sab\u00eda lo que se hac\u00eda cuando en su Catecismo de 1992 se anticip\u00f3 dos d\u00e9cadas a lo que habr\u00eda por venir, cuando tras una dilatada historia apoy\u00e1ndolo, decidi\u00f3 condenar finalmente una de las herramientas primordiales que da soporte a toda Soberan\u00eda como bien expone Achille &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/06\/16\/ya-no-son-intocables\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Ya no son intocables<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4425,155,4296],"tags":[4416,99680],"class_list":["post-1270","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15-m","category-general","category-resistencia","tag-autoridad","tag-resistencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1270"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1276,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1270\/revisions\/1276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}