{"id":131,"date":"2010-08-24T11:09:38","date_gmt":"2010-08-24T09:09:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/2010\/08\/24\/referendum-y-representacion-2\/"},"modified":"2010-09-22T19:38:09","modified_gmt":"2010-09-22T17:38:09","slug":"referendum-y-representacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/08\/24\/referendum-y-representacion-2\/","title":{"rendered":"Refer\u00e9ndum y representaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_133\" aria-describedby=\"caption-attachment-133\" style=\"width: 642px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-133\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/08\/felipegonzalez150509.jpg\" alt=\"Lo dije en cierta ocasi\u00f3n, pero vuelvo a repetirlo. Si un gobernante consulta al pueblo sobre las cuestiones capitales que le afectan, este mismo pueblo, puede empezar a sospechar que dicho gobernante es incapaz de tomar decisiones por si mismo, o peor a\u00fan, puede cogerle gusto a eso de opinar y querer pronunciarse sobre esto y aquello entorpeciendo las labores de gobierno.\" width=\"642\" height=\"521\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/files\/2010\/08\/felipegonzalez150509.jpg 642w, https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/files\/2010\/08\/felipegonzalez150509-300x243.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 642px) 100vw, 642px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-133\" class=\"wp-caption-text\">Lo dije en cierta ocasi\u00f3n, pero vuelvo a repetirlo. Si un gobernante consulta al pueblo sobre las cuestiones capitales que le afectan, este mismo pueblo, puede empezar a sospechar que dicho gobernante es incapaz de tomar decisiones por si mismo, o peor a\u00fan, puede cogerle gusto a eso de opinar y querer pronunciarse sobre esto y aquello entorpeciendo las labores de gobierno.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Tan malo es abusar del refer\u00e9ndum como obviarlo por completo. En el primer caso, el Pueblo se expone al riesgo del Asamblearismo donde el exceso de reflexi\u00f3n o la disputa eterna, paralizan la acci\u00f3n, neg\u00e1ndole al Gobierno la capacidad de responder a los problemas comunes con cierta coherencia ejecutiva, la cual, permita ser evaluada, juzgada, aprobada o recusada por la propia ciudadan\u00eda. En el segundo caso, aparece el vicio de la sobrerrepresentaci\u00f3n del gobernante que niega al Pueblo su soberana capacidad de decisi\u00f3n en asuntos, que a lo mejor, no son susceptibles de resolverse por delegaci\u00f3n, de igual modo que en un quir\u00f3fano no hay votaci\u00f3n que valga.<br \/>\nEn democracia, los asuntos capitales de la sociedad suelen dirimirse por medio de elecciones en las que, tras debatirse las distintas opciones, la ciudadan\u00eda elige a sus representantes para que se ocupen de las cuestiones fundamentales de forma profesional continua y supervisada, por un periodo de tiempo limitado, seg\u00fan las l\u00edneas generales de un programa que ha sido debidamente publicitado con anterioridad. Normalmente, los programas suelen nutrirse de vaguedades bienintencionadas, grandilocuentes promesas, cuya interpretaci\u00f3n depende del presunto sesgo ideol\u00f3gico del electorado o de la tradici\u00f3n hist\u00f3rica de las siglas a las que se asocia. Los partidos mayoritarios, rara vez se atreven a llevar en ellos propuestas radicales que puedan dividir a su feligres\u00eda, suscitar la divisi\u00f3n interna, romper la disciplina de voto, causar recelos entre sus filas, etc. Lo normal, es que afronten los temas controvertidos en escaramuzas medi\u00e1ticas anunciando y desmintiendo medidas o reformas, para seg\u00fan sea la contestaci\u00f3n social, recomponer su discurso.<br \/>\nPues bien, son precisamente esos temas controvertidos que afectan a la sociedad de forma transversal, m\u00e1s all\u00e1 de ideolog\u00edas, clase social, nivel cultural, incluso club de futbol al que se pertenezca, los que requieren un tratamiento democr\u00e1tico suplementario al representativo, pues la sociedad, a todas luces, es much\u00edsimo m\u00e1s plural que lo que aparece retratada en nuestro Parlamento, donde a d\u00eda de hoy, bien podr\u00edan ir a votar ocho pol\u00edticos cada cual con la fuerza num\u00e9rica del partido al que representase, pero no con la legitimidad moral del pueblo al que dicen representar. Porque, me niego a pensar que, seamos tan cazurros como para creer que todos los parlamentarios del PSOE, est\u00e1n a favor de la retirada de crucifijos de las aulas o que todos los miembros del PP, est\u00e9n en contra de la interrupci\u00f3n del embarazo en la pr\u00e1ctica. Antes bien, en todas y cada una de las fuerzas pol\u00edticas habr\u00e1 una enorme pluralidad de planteamientos, pareceres y experiencias, que quedan acalladas por tan enfermizo modo de entender la representaci\u00f3n, cu\u00e1l es, la de no dejar opinar al Pueblo en nada de cuanto le afecta, salvo cada cuatro a\u00f1os, para escoger al menos malo de cuantos se presentan para usurpar la toma de decisiones.<br \/>\nTemas como la Monarqu\u00eda, el aborto, la eutanasia, el consumo de ciertas sustancias, la presencia de crucifijos en las aulas, la ense\u00f1anza obligatoria de ingl\u00e9s, los permisos para la instalaci\u00f3n de antenas de telefon\u00eda cerca de los barrios pobres, la incorporaci\u00f3n de productos transg\u00e9nicos en el mercado alimentario o el reciente conflicto de los toros, en los que nadie sabe a ciencia cierta, cu\u00e1l pudiera ser el sentir general de la ciudadan\u00eda y en los que dif\u00edcilmente puede alcanzarse un consenso pol\u00edtico por hallarse en juego matices que transcienden el mero c\u00e1lculo partidista, deber\u00edan empezar a dejarse en nuestras manos, que de no ser menos aptos para la libertad individual de pensamiento y conciencia que los californianos, italianos, holandeses, suizos y resto de personas que viven en democracia, no veo motivo para que en estos asuntos, como en muchos otros, no se nos consulte peri\u00f3dicamente y se nos escamotee tan f\u00e9rreamente como se hace, la convocatoria de consultas populares, a excepci\u00f3n de sondeos de opini\u00f3n y encuestas, de las que estamos m\u00e1s que sobrados, pero cuyo valor legal no supera al de los billetes del Monopoly.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tan malo es abusar del refer\u00e9ndum como obviarlo por completo. En el primer caso, el Pueblo se expone al riesgo del Asamblearismo donde el exceso de reflexi\u00f3n o la disputa eterna, paralizan la acci\u00f3n, neg\u00e1ndole al Gobierno la capacidad de responder a los problemas comunes con cierta coherencia ejecutiva, la cual, permita ser evaluada, juzgada, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/08\/24\/referendum-y-representacion-2\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Refer\u00e9ndum y representaci\u00f3n<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4261],"tags":[405,404],"class_list":["post-131","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-politica","tag-democracia","tag-referendum"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=131"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":308,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131\/revisions\/308"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}