{"id":1369,"date":"2011-07-20T11:28:21","date_gmt":"2011-07-20T09:28:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1369"},"modified":"2012-02-08T17:48:25","modified_gmt":"2012-02-08T15:48:25","slug":"manifiesto-de-economistas-aterrados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/07\/20\/manifiesto-de-economistas-aterrados\/","title":{"rendered":"Manifiesto de economistas aterrados"},"content":{"rendered":"<p>Como en botica, en dinerolog\u00eda hay de todo: culpables inexcusables como los retratados en \u201cProceso a los economistas\u201d de Roberto Petrini de perfil especialmente reconocible en los emisarios del FMI que presionan a los gobiernos leg\u00edtimamente constituidos para que apliquen medidas antidemocr\u00e1ticas en funci\u00f3n de lo que dictan los mercados y personas comprometidas con su ciencia que desean devolverle su genuino quehacer, cu\u00e1l es, el de prestar \u00fatil servicio a los pueblos y sociedades cuya realidad estudia y no al rev\u00e9s, como algunos pretenden que suceda. A esta especie pertenecen, no ciertamente los equipos directivos del BBVA, el Santander o los asesores actuales de nuestros pol\u00edticos sean del signo que sean\u2026pero s\u00ed, los m\u00e1s de cinco mil profesionales europeos que han firmado el \u201cManifiesto de economistas aterrados\u201d texto donde se plantean los problemas con la misma brevedad, sencillez y profundidad, con la que se proponen las soluciones, por lo que su lectura no puede faltar en cuantos deseen entender a qu\u00e9 obedecen hoy en d\u00eda los vaivenes bancarios y los abruptos dientes de sierra del mercado burs\u00e1til, m\u00e1s all\u00e1 de las t\u00edpicas vaguedades de tertulia, pero sin necesidad de perderse en los oscurantistas tecnicismos de los que hacen gala los nuevos gur\u00fas de esta herramienta de coerci\u00f3n pol\u00edtico-social en que se ha convertido la econom\u00eda.<\/p>\n<p>El documento a disposici\u00f3n del p\u00fablico en Internet, denuncia las diez falsas evidencias en las que se fundamentan las pol\u00edticas neoliberales imperantes desde hace d\u00e9cadas en Europa, que imponen a la ciudadan\u00eda, toda suerte de sacrificios como \u00fanicos  remedios a unos males radicados en factores que nada tienen que ver con nuestro trabajo, nuestra riqueza nacional, nuestra jubilaci\u00f3n, nuestros sueldos, nuestro ahorro familiar, gasto p\u00fablico, consumo interno\u2026\u00a1y s\u00ed! con nuestro modelo de sociedad, nuestra forma de redistribuir la riqueza, mecanismos de equilibrio, armonizaci\u00f3n y solidaridad, etc. Como a diferencia del excelente y mucho m\u00e1s voluminoso texto de Naomi Klein \u201cLa doctrina del Shock\u201d todav\u00eda su ense\u00f1anza no ha sido editada en formato documental, me atrevo a presentarles mi particular digesti\u00f3n para animarles a su \u00edntegra lectura.<\/p>\n<p>La primera de estas falsas evidencias, es la que nos presenta a los mercados financieros como eficientes: Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, es imprescindible desarrollar un mercado financiero mundialmente integrado y dejarlo funcionar libremente para que los distintos agentes, particulares, empresas, Estados, Bancos\u2026puedan intercambiar todo tipo de t\u00edtulos, acciones, divisas, obligaciones, deuda, etc, sin la m\u00e1s m\u00ednima fricci\u00f3n. De ese modo, la Ley de la oferta y la demanda actuar\u00e1 con naturalidad y fijar\u00e1 el valor de los productos como consecuencia previsible de la justa competencia que acaba decant\u00e1ndose por los proyectos m\u00e1s rentables. Pero en los mercados financieros, a diferencia del de otras mercanc\u00edas m\u00e1s tangibles, esto no sucede exactamente as\u00ed; M\u00e1s bien, la competencia es un factor desestabilizador que lleva a evoluciones exageradas creando las temidas burbujas, ora en el terreno inmobiliario, ora en el de las telecomunicaciones, m\u00e1s que nada, porque en este tipo de mercado, cuando el precio del producto sube, es habitual apreciar no un descenso, sino un aumento de la demanda, dado que es indicador de una alta rentabilidad que dispara el \u201cEfecto llamada\u201d atrayendo sobre si a m\u00e1s compradores ansiosos por hacerse con el Potos\u00ed del momento, hasta que de buenas a primeras, se invierte la tendencia y a todos les entran unas ganas terribles de deshacerse de sus t\u00edtulos, siendo entonces, cuando enferma la gallina de los huevos de oro, cuya c\u00edclica presencia contagia al resto de procesos incubados en el gallinero econ\u00f3mico-productivos de las sociedades capitalistas arrastradas hasta el abismo de su precipitaci\u00f3n. Para reducir la ineficiencia e inestabilidad del mercado financiero se propone, primero separarlo del resto de la actividad econ\u00f3mica prohibiendo a la banca dedicarse a la especulaci\u00f3n para evitar el contagio de las burbujas y los cracks y segundo, gravar los movimientos de capitales al objeto de rebajar su potencia desestabilizadora hasta recuperar los niveles requeridos por la econom\u00eda real.<\/p>\n<p>La segunda falsa evidencia consiste en calificar al mercado financiero, como favorecedor del crecimiento econ\u00f3mico: En principio se nos vendi\u00f3 la idea de que los mercados financieros sustituir\u00edan en materia de inversiones a la banca. Pero ya hemos visto a d\u00f3nde nos ha llevado esta l\u00ednea de actuaci\u00f3n; En la actualidad, por parad\u00f3jico que parezca, son las empresas las que financian a sus accionistas, supuestos inversores y no al rev\u00e9s como es l\u00f3gico esperar. Los altos ejecutivos miembros de la direcci\u00f3n  de las grandes empresas que cotizan en bolsa, tienen como prioridad, satisfacer el voraz enriquecimiento de su accionariado a toda costa, sin preocuparse del Bien Com\u00fan de la empresa y mucho menos de las repercusiones sociales a que dicha gesti\u00f3n pueda abocar. Para mayor \u00e9xito de dicha estrategia, las empresas han de materializarse lo menos posible, sea en infraestructuras, materias primas, bienes de equipo, inmuebles o personal, presentando un perfil escurridizo al disponer en todo momento la liquidez de su capital, con la finalidad de poderse trasladar a la primera de cambio, all\u00ed donde el marco se pliegue a sus draconianas exigencias. Ante este escenario, poca capacidad de maniobra les queda a Gobiernos y sindicatos para hacer valer los derechos sociales y defender el Estado del Bienestar dentro del actual marco legal. Para corregir sus efectos, se propone de una parte, democratizar los \u00f3rganos de gesti\u00f3n empresarial e incrementar la fiscalidad a las rentas m\u00e1s altas para desalentar la carrera hacia crecimientos insostenibles.<\/p>\n<p>La tercera falsa evidencia, nos habla de los mercados financieros como buenos jueces de la solvencia de los Estados al evaluar sus finanzas antes de decidirse por adquirir la deuda que emiten: Nada m\u00e1s lejos de la realidad. En el mejor de los casos, los inversores financieros se gu\u00edan por impulsos y corazonadas, cuando no especulan con posibilidades mezquinas muy ligadas a los informes nada desinteresados de las agencias de calificaci\u00f3n basados en rumores sometidos a la libre interpretaci\u00f3n de quienes tienen puesto todo su af\u00e1n e inter\u00e9s en sacar el mayor provecho particular a su apuesta monetaria. Con el fin de reducir la nefasta influencia de estas sospechosas Agencias desmerecedoras de todo cr\u00e9dito como bien se\u00f1ala Stiglitz en su \u201cCa\u00edda libre\u201d por no haber previsto nunca crisis alguna a tiempo, el BCE ha de garantizar la compra de los t\u00edtulos emitidos por sus Estados miembros y dotarse de una propia Agencia Europea de Calificaci\u00f3n que vele por la objetividad de sus informes.<\/p>\n<p>La cuarta falsa evidencia, es la que identifica un alza excesiva de la Deuda P\u00fablica como consecuencia de un gasto desmesurado: sin embargo, la reciente elevaci\u00f3n exagerada de la Deuda P\u00fablica europea, es m\u00e1s debida a los planes de rescate por parte de los Gobiernos a las entidades financieras a cuya intervenci\u00f3n no dudaron en apelar, mientras no cejaban en repetir el mon\u00f3tono mantra neoliberal del no intervencionismo, que a un aumento de las prestaciones sociales en el mismo periodo en que se dice ha hecho aparici\u00f3n la crisis. Es m\u00e1s, la contrarrevoluci\u00f3n fiscal emprendida en todo Occidente por los \u201cLa escuela de Chicago\u201d ha contribuido decididamente en esta direcci\u00f3n al privar a los Estados  de sus ingresos p\u00fablicos habituales que en vez de armonizar entre si sus distintas pol\u00edticas fiscales, se apresuraron desde la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn tambi\u00e9n ellos a la competencia fiscal para arrebatarse mutuamente la inversi\u00f3n, bajando los impuestos a las sociedades, a las rentas m\u00e1s altas y sobre el patrimonio, planteamiento que se ha demostrado pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana. Poner remedio a la situaci\u00f3n, requiere auditar por parte de la ciudadan\u00eda, en manos de quienes est\u00e1 la Deuda P\u00fablica, para de este modo, averiguar qui\u00e9n la ha fomentado, procedimiento que sigue la observaci\u00f3n de Mao \u201cQuien m\u00e1s se beneficia del problema, resulta ser normalmente qui\u00e9n lo crea o mantiene\u201d.<\/p>\n<p>Una quinta falsa evidencia, consecuencia de la anterior, establece que es preciso reducir gastos para reducir la Deuda: La macroeconom\u00eda de un pa\u00eds, no se rige por los mismos par\u00e1metros causa-efecto de la microeconom\u00eda, pongamos por caso familiar, en donde un m\u00e9todo efectivo de bajar dr\u00e1sticamente la deuda acumulada, puede consistir sencillamente en frenar el gasto mensual. En el caso de la Deuda P\u00fablica, su din\u00e1mica puede obedecer a varios factores interrelacionados, entre otros, el diferencial entre el tipo de inter\u00e9s y la tasa de crecimiento nominal de la econom\u00eda. \u2013 No tengo ni pajolera idea de lo que acabo de decir, pero suena bien y convincente \u2013 pues si la \u00faltima es m\u00e1s d\u00e9bil, la Deuda crecer\u00e1 mec\u00e1nicamente al dispararse el montante de los intereses. Por consiguiente, para evitar que el saneamiento de las cuentas p\u00fablicas repercuta negativamente en la ciudadan\u00eda, se propone mantener e incluso potenciar las prestaciones estatales en cuanto a paro, natalidad, vivienda, etc, e incrementar las partidas presupuestarias para educaci\u00f3n, formaci\u00f3n, investigaci\u00f3n, ecolog\u00eda, energ\u00edas renovables y nuevas tecnolog\u00edas, con el firme prop\u00f3sito de impulsar un renacimiento econ\u00f3mico integral m\u00e1s equilibrado, respetuoso y armonioso con las gentes y el medio ambiente donde aparece.<\/p>\n<p>La sexta falsa evidencia que se nos cuela a menudo, es que, la reducci\u00f3n de impuestos estimula el crecimiento y en consecuencia incrementa la recaudaci\u00f3n por parte del Estado: Evidentemente, la Deuda P\u00fablica, es un mecanismo de transferencia de riqueza, pero de los contribuyentes hacia los rentistas. La pol\u00edtica fiscal neoliberal antedicha, no s\u00f3lo contribuy\u00f3 a vaciar sistem\u00e1ticamente las maltrechas Arcas P\u00fablicas obligando a los Estados a emitir Deuda, que tambi\u00e9n permiti\u00f3 a una minor\u00eda acumular un excedente con el cual poder adquirir esa misma Deuda con el mismo dinero que se hab\u00edan ahorrado de la contribuci\u00f3n al fisco. El resultado, es que se ha llegado a un mecanismo de redistribuci\u00f3n al rev\u00e9s, de las clases desfavorecidas hacia las clases pudientes, cuyo canal de transmisi\u00f3n no es otro que la Deuda P\u00fablica. Para rectificar este fraude colectivo, se propone un nuevo r\u00e9gimen fiscal que grave las fortunas y la retirada inmediata de subvenciones y exenciones a los capitales no productivos, aunque lo que nos pide el cuerpo es algo as\u00ed como lo que se hiciera con la desamortizaci\u00f3n de las tierras no labradas de los siglos XVIII y XIX, solo que bien hecho.<\/p>\n<p>Una s\u00e9ptima falsa evidencia, es la que emplaza a tranquilizar a los mercados financieros si deseamos ver rebajarse la Deuda: Desde Maastricht, los Bancos Centrales tienen prohibido financiar a los Estados y los Estados financiar a las empresas que han de apa\u00f1\u00e1rselas en los mercados financieros, so pretexto de que, los primeros malgastan sus recursos mientras los segundos son eficientes\u2026precisamente lo contrario a las pol\u00edticas keynesianas que sacaron a todo Occidente de la recesi\u00f3n durante la postguerra. Esta pol\u00edtica restrictiva dogm\u00e1tica y doctrinaria, es la causa de los ataques especulativos sobre las econom\u00edas de pa\u00edses como Gracia, Irlanda, Portugal y Espa\u00f1a a los que ya sigue de cerca Italia y en breve todos los dem\u00e1s miembros de la UE, Alemania incluida, al no poder gozar del respaldo del BCE. Para atajar de ra\u00edz el asunto, se propone devolver al BCE la capacidad de financiar a los Estados aliviando su exposici\u00f3n a la especulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La octava falsa evidencia, incide en la uni\u00f3n Europea como garante del modelo social europeo: La UE, lejos de afianzar el alma social-solidaria que la alumbrara en pos del Estado del Bienestar, parece abnegar de su origen, permitiendo la preeminencia de la competencia de bienes servicios y mano de obra, sobre toda a\u00f1orante pretensi\u00f3n reguladora interna de los distintos pa\u00edses en materia de derechos laborales o de cualquier otra \u00edndole que ponga trabas a la misma, sin tomar en consideraci\u00f3n las diferencias entre los distintos Estados miembros de la Uni\u00f3n, por lo que, limitadas las libertades a la libre circulaci\u00f3n de personas, mercanc\u00edas y capitales, la Europa social se ha quedado en papel mojado, mientras la del supermercado financiero se ha consolidado por completo. Para que la ciudadan\u00eda europea recupere dicho proyecto social con el que se nos vendi\u00f3 el europe\u00edsmo, primero se ha de poner en cuesti\u00f3n el actual descontrol de mercanc\u00edas y capitales y despu\u00e9s, sustituir la competencia por la armonizaci\u00f3n en el progreso de la construcci\u00f3n europea.<\/p>\n<p>La novena evidencia falsa, es la que apunta al Euro como escudo ante la crisis: Al principio esa era la idea. Pero la realidad es que Europa entera se est\u00e1 viendo afectada de modo m\u00e1s agudo y prolongado que cualquier otra parte del mundo. Para que el Euro pueda hacer dicha labor defensiva, debe haber una verdadera coordinaci\u00f3n macroecon\u00f3mica que reduzca los desequilibrios comerciales y la balanza de pagos entre los miembros de la Uni\u00f3n.<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, la d\u00e9cima falsa evidencia que se nos pretende hacer creer, es que, la crisis, ha permitido avanzar hacia un gobierno econ\u00f3mico europeo y la solidaridad entre los 27. A estas alturas del Manifiesto, la supuesta evidencia cae por su propio peso para cuantos hayan prestado algo de atenci\u00f3n a su lectura. Para hacer realidad esta meta de imperiosa necesidad, se ha de desarrollar una fiscalidad y presupuesto europeo, que ayuden a su convergencia y homogenizaci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como en botica, en dinerolog\u00eda hay de todo: culpables inexcusables como los retratados en \u201cProceso a los economistas\u201d de Roberto Petrini de perfil especialmente reconocible en los emisarios del FMI que presionan a los gobiernos leg\u00edtimamente constituidos para que apliquen medidas antidemocr\u00e1ticas en funci\u00f3n de lo que dictan los mercados y personas comprometidas con su &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/07\/20\/manifiesto-de-economistas-aterrados\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Manifiesto de economistas aterrados<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4503],"tags":[99677,4368,4424],"class_list":["post-1369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-resenas-bibliograficas","tag-economia","tag-europa","tag-neoliberalismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1369"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1369\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1929,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1369\/revisions\/1929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}