{"id":1491,"date":"2011-08-16T01:50:17","date_gmt":"2011-08-15T23:50:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1491"},"modified":"2011-08-16T02:09:07","modified_gmt":"2011-08-16T00:09:07","slug":"la-orientacion-sexual-de-los-personajes-infantiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/08\/16\/la-orientacion-sexual-de-los-personajes-infantiles\/","title":{"rendered":"La orientaci\u00f3n sexual de los personajes infantiles"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pWKTuglu2s4&#038;feature=related\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pWKTuglu2s4&amp;feature=related<\/a>\n<p>Se han tomado su tiempo en desmentirlo, pero finalmente, ante la solicitud formal de un colectivo homosexual pidiendo la boda de los conocidos personajes de Barrio S\u00e9samo Epi y Blas, sus padres intelectuales, no han tenido m\u00e1s remedio que declarar que esta simp\u00e1tica pareja, \u201cno son homosexuales; Tampoco heterosexuales: simplemente son marionetas asexuales, amigos en la ficci\u00f3n.\u201d Declaraci\u00f3n que a mi juicio, complica a\u00fan m\u00e1s el asunto, porque si bien es cierto que una marioneta es asexuada en cuanto marioneta, el personaje que encarna no lo es si representa una figura humana, como le ocurriera al propio Hijo de Dios y de igual modo que les declaran amigos en la ficci\u00f3n no existiendo la amistad entre las marionetas, as\u00ed tambi\u00e9n podr\u00edan haberse atrevido a despejar la inc\u00f3gnita que durante d\u00e9cadas viene flotando en el ambiente, en vez de salirse por la tangente.<\/p>\n<p>Mucho antes de que los c\u00f3mics er\u00f3ticos y los mangas para adultos inundaran los kioscos e Internet, las mentes m\u00e1s calenturientas del planeta ya andaban ojo avizor de los mensajes subliminales que atentaban contra la moral del momento en los inocentes tebeos; conocidos son los chismes que circularon en su d\u00eda sobre la relaci\u00f3n entre Batman y Robin o la mantenida por el Jabato con Taurus que dar\u00eda para varias semanas de tertulia en \u201cLa Noria\u201d reservando un monogr\u00e1fico para el caso del Botones Sacarino.<\/p>\n<p>Con la irrupci\u00f3n de los dibujos animados en la gran pantalla, los \u00e1nimos se encendieron mucho m\u00e1s, pues se evidenciaba que los amaneramientos detectados en los personajes no eran meras especulaciones; personajes de Walt Disney como Mickey Mouse o Gufi fueron el blanco de sus primeras denuncias y prohibiciones. Pero las cosas cambiaron de casta\u00f1o a oscuro, cuando los dibujos animados pasaron del cine a la televisi\u00f3n y de ir dirigidos para todos los p\u00fablicos, adultos incluidos, a dise\u00f1arse preferentemente para el p\u00fablico infantil. Fue entonces, que los p\u00falpitos ardieron contra aquellas series japonesas como \u201cMazinger Z\u201d que no contentos con presentar a robots en ropa interior a imitaci\u00f3n de los Superh\u00e9roes, tener un personaje llamada Afrodita Diosa del Amor, la Belleza y del Deseo que en cuanto pod\u00eda anticipaba el topless con su famoso \u00a1Pechos fuera! sin ning\u00fan pudor introdujeron a un hermafrodita como el Bar\u00f3n Ashler, cosa que no gust\u00f3 nada por mucho que situaran su figura en el bando del mal de Dr.Infierno, quien para mayor oprobio, \u00e9ste otro, guardaba demasiada similitud con la imagen que de Dios tienen los ni\u00f1os de anciano de largos cabellos y barba blanca\u2026contradicci\u00f3n simb\u00f3lica que necesit\u00f3 de varios a\u00f1os de \u201c\u00c9rase una vez el Hombre\u201d para reconducirse por medio de aquel sabio de igual apariencia que aparec\u00eda en todos los cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>Aquello destap\u00f3 la caja de los truenos. Si hasta entonces hubo cierta manga ancha con las series que transmit\u00edan valores cristianos de amistad, justicia, solidaridad o fraternidad, de ahora en adelante la censura revisar\u00eda de modo implacable cualquier vestigio de indecencia que los dibujos animados pudieran albergar: en su punto de mira aparecieron Trist\u00f3n de la serie \u201cDon Gato\u201d \u201cEl Lagarto Juantxo\u201d y hasta el pobre Bub\u00fa; Ninguno de ellos volvi\u00f3 a ser el mismo tras el estrecho marcaje Macarthiano al que fueron sometidos durante aquella otra caza de brujas de la que fueron objeto los libertinos modelos disfrazados de inocentes animalitos.<\/p>\n<p>Pronto se descubri\u00f3 para horror de las familias y Naciones Occidentales que la sensual relajaci\u00f3n moral de los asi\u00e1ticos hab\u00eda sorteado nuestros valores \u00e9ticos vali\u00e9ndose de nuestra buena Fe: Aquella entra\u00f1able historia de una huerfanita enmarcada en los bellos parajes monta\u00f1osos centroeuropeos, camuflaba una relaci\u00f3n l\u00e9sbica entre Heidi y Clara que bien podr\u00eda entonar el \u201cSo Lucky Lucky\u201d que con todo no era lo peor, pues aquellas escenitas de una ni\u00f1a viviendo solita con su abuelito, con seguridad hoy en d\u00eda no se permitir\u00eda su difusi\u00f3n \u00a1 Si Niebla hablara! Con todo, al menos era entre humanos, porque lo de \u201cPipi Calzaslargas\u201d con el caballo que para colmo se llamaba \u201cTio\u201d y lo de \u201cMarco\u201d con su mono Amelio, rozaba la zoofilia de modo m\u00e1s descarado que el que fuera insinuado en el pecaminoso cuento de \u201cCaperucita Roja\u201d.<\/p>\n<p>Visto lo visto, era necesario vigilar y controlar muy de cerca, tanto a los creadores como a los guionistas, gente del mundo del arte y la far\u00e1ndula que como se sabe desde antiguo siempre juegan a transgredir las formas y las tradiciones del buen gusto, con el justo fin de controlar la programaci\u00f3n infantil. Era escandaloso que una Gallina como Caponata y un Caracol llamado P\u00e9rez Gil, siendo como son s\u00edmbolos del puterio y el hermafroditismo, les hablaran diariamente a los ni\u00f1os; Pero casi fue peor el remedio que la enfermedad, porque sus sustitutos, un Espinete rosa y aquel Don Pimpon, no es que fueran menos sospechosos de pervertir las tiernas mentes de las futuras generaciones.<\/p>\n<p>El Oscar al esc\u00e1ndalo, sin embargo lleg\u00f3 de la mano de los \u201cTeletabis\u201d, pioneros en el entretenimiento de beb\u00e9s que fueron abiertamente acusados de expandir el virus de la homosexualidad entre los m\u00e1s peque\u00f1os, mostrando aquellos extra\u00f1os signos en la cabeza y los bolsos en mitad del vestido color pastel.<\/p>\n<p>A caso por miedo al desprestigio que les pudiera granjear este tipo de campa\u00f1as pseudomoralizantes, las cadenas han apostado por dibujos animados como \u201cLos Simpson\u201d donde pese a la infinidad de personajes todav\u00eda no ha aparecido uno gay declarado o donde la tendencia sexual se canaliza a trav\u00e9s de la violencia f\u00edsica o verbal como sucede en \u201cPokemon\u201d, que parece m\u00e1s instructiva de cara a formar espectadores que disfruten en el futuro de las destrezas interpretativas de cuerpos atl\u00e9ticos como los de Chuck Norris, Schwarzenegger o Van Damme, con cuyos m\u00fasculos las ni\u00f1as podr\u00e1n so\u00f1ar y los ni\u00f1os gozar no menos que con los famosos Geyperman.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se han tomado su tiempo en desmentirlo, pero finalmente, ante la solicitud formal de un colectivo homosexual pidiendo la boda de los conocidos personajes de Barrio S\u00e9samo Epi y Blas, sus padres intelectuales, no han tenido m\u00e1s remedio que declarar que esta simp\u00e1tica pareja, \u201cno son homosexuales; Tampoco heterosexuales: simplemente son marionetas asexuales, amigos en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/08\/16\/la-orientacion-sexual-de-los-personajes-infantiles\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La orientaci\u00f3n sexual de los personajes infantiles<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,442],"tags":[4312,4333],"class_list":["post-1491","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-pedagogia","tag-infancia","tag-sexo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1491"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1491\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1497,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1491\/revisions\/1497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}