{"id":1503,"date":"2011-08-19T02:54:55","date_gmt":"2011-08-19T00:54:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1503"},"modified":"2011-08-19T03:02:38","modified_gmt":"2011-08-19T01:02:38","slug":"zara-pastroso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/08\/19\/zara-pastroso\/","title":{"rendered":"Zara-pastroso"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Zara: un imperio a costa de sus trabajadoras (01\/07\/11)\" width=\"660\" height=\"371\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/rcKZ_6hqWgU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>El diccionario de la RAE, define \u201czarrapastroso\u201d como desaseado, andrajoso, desali\u00f1ado, roto o dicho de una persona despreciable. Ello me permite jugar con su forma y significado en el t\u00edtulo para llamar la atenci\u00f3n sobre el despreciable fen\u00f3meno, ya denunciado magistralmente con infinidad ejemplos muy ilustrativos por mi querida Naomi Klein en su elogiable \u201cNo Logo\u201d, en el que da cuenta de la esclavitud al que son sometidos millones de personas, especialmente mujeres y ni\u00f1os, en todo el Globo a manos de las conocidas Multinacionales como Nike o GUP que venden aqu\u00ed sus productos a precios occidentales cuando pagan una miseria muy por debajo del sueldo de subsistencia en pa\u00edses como filipinas, Vietnam, china, o como acabamos de saber, tambi\u00e9n en una tierra tan pr\u00f3spera como lo es Brasil, en este caso por encargo de la reconocida marca de ropa espa\u00f1ola Zara que como sus colegas esclavistas quiere lavarse las manos ampar\u00e1ndose en un supuesto contrato que hace firmar a sus proveedores para que la explotaci\u00f3n que provoca la despiadada pol\u00edtica de precios bajos que mantiene y la dura competencia a la que se somete a las poblaciones de las regiones empobrecidas del planeta para que abaraten la mano de obra antes de su contrataci\u00f3n, no les ensucie la vomitiva imagen de elegancia y pulcritud que anuncian en sus escaparates, cuando en la trastienda esconden la infame realidad de menores que trabajan hasta la extenuaci\u00f3n mientras las supermodelos lucen su sufrimiento entre los flashes de una sociedad indecente merecedora de todo lo cuanto le va a pasar factura.<\/p>\n<p>Las pobres almas que visten sus cuerpos con estas marcas zarrapastrosas sin saber que con su compra se convierten en colaboradores necesarios de las mismas o que con su demanda contribuyen a aumentar el sufrimiento a quienes creen ayudar con su adquisici\u00f3n por darles empleo, en el supuesto l\u00f3gico de que los contratos que aqu\u00ed perdemos son realizados por ellos, cuando lo cierto es que, el trabajo desaparecido cuando estas empresas retiren de aqu\u00ed sus f\u00e1bricas de producci\u00f3n traslad\u00e1ndolas a esos pa\u00edses, no se traduce allende los mares, en puestos de trabajo parejos, ni mucho menos en los sueldos que hasta hace poco recib\u00edamos porque, por mucho que despotriquemos contra los sindicatos amarillos, los desgraciados que producen para estas famosas marcas de ropa y calzado tienen prohibida la sindicaci\u00f3n, carecen de derechos laborales como los animales de carga, trabajan en condiciones precarias e insalubres manejando sustancias t\u00f3xicas sin ninguna protecci\u00f3n, sin seguridad social ni asistencia de ninguna clase, sin tiempo para ir literalmente a cagar, bajo estricta vigilancia de matones, despedidos a la m\u00ednima queja o enfermedad\u2026estos an\u00f3nimos consumidores son culpables materiales de cuanto sucede, pero inocentes en intenci\u00f3n; Al menos, hasta tener noticia de lo que su consumo irresponsable desencadena. De modo que, si de ahora en adelante, contin\u00faan adquiriendo los productos de las marcas esclavistas, ya ser\u00e1 con conocimiento de causa y por consiguiente, si entre evitar el sufrimiento ajeno por lontano que se encuentre y su cercana comodidad, escogen para mal de aquellos y condena eterna de la propia conciencia, satisfacer su ego\u00edsmo\u2026suya ser\u00e1 tambi\u00e9n la culpa.<\/p>\n<p>Pero todos se equivocan si piensan antes y despu\u00e9s que tanto el consumo irresponsable, como el aprovecharnos de la mano de obra esclava, nos va a salir barato o gratis: la explotaci\u00f3n de la miseria de terceros, s\u00f3lo puede traernos nuestra propia ruina como ya ha empezado a suceder, pues para el Capital que no conoce fronteras, tampoco sabe de compatriotas en una econom\u00eda globalizada.<\/p>\n<p>Por su parte, Zara, puede apresurarse como el resto de marcas criminales a publicitar que ha elaborado un socorrido \u201cC\u00f3digo de conducta \u00e9tica empresarial\u201d al objeto de acallar los posibles remordimientos de conciencia de sus clientes, pero sin entrar de lleno a atajar el problema, o bien, puede distanciarse de aquellos, revisando de principio a fin todos los pasos del proceso que inciden en la facturaci\u00f3n de sus productos para evitar en adelante que quienes paseen sus modelitos pr\u00e9t a porter, no den motivo para que los dem\u00e1s les tomen por moralmente zara-pastrosos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El diccionario de la RAE, define \u201czarrapastroso\u201d como desaseado, andrajoso, desali\u00f1ado, roto o dicho de una persona despreciable. Ello me permite jugar con su forma y significado en el t\u00edtulo para llamar la atenci\u00f3n sobre el despreciable fen\u00f3meno, ya denunciado magistralmente con infinidad ejemplos muy ilustrativos por mi querida Naomi Klein en su elogiable \u201cNo &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/08\/19\/zara-pastroso\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Zara-pastroso<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4296],"tags":[429,4292,4433],"class_list":["post-1503","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-resistencia","tag-explotacion","tag-marcas","tag-multinacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1503"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1503\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1507,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1503\/revisions\/1507"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}