{"id":1645,"date":"2011-10-20T12:23:56","date_gmt":"2011-10-20T10:23:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1645"},"modified":"2011-10-20T13:09:26","modified_gmt":"2011-10-20T11:09:26","slug":"apuestas-en-base-a-los-datos-de-la-dgt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/10\/20\/apuestas-en-base-a-los-datos-de-la-dgt\/","title":{"rendered":"Apuestas en base a los datos de la DGT"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Alea jacta est - Volveremos\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/63h_yVo3KTA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>Siempre hemos o\u00eddo hablar de cu\u00e1nto les pirra a los ingleses realizar apuestas sobre los aspectos m\u00e1s insospechados que quepa imaginar sobre qu\u00e9 d\u00eda la palmar\u00e1 el Papa, si Carlos llegar\u00e1 a reinar y cosas similares, extravagancia magn\u00edficamente retratada en \u201cLa vuelta al mundo en 80 d\u00edas\u201d de Verne, que a los latinos, nosotros que procuramos mantener la suerte encerrada en juegos de azar, casinos y lides deportivas, siempre nos ha parecido poco menos que tentar al destino, olvidada \u201cLa divina comedia\u201d de Dante, como si la vida pudiera conducirse de modo m\u00e1s racional que el lanzamiento de una moneda al aire.<\/p>\n<p>Hace tiempo, que esa costumbre b\u00e1rbara se abre paso en nuestro territorio cultural como tambi\u00e9n empuja fuerte la pagana fiesta macabra de las calabazas, para vestirse la noche de difuntos de muerto, que ya son ganas de invitar a la Parca\u2026Pero hasta la fecha, aparte algunas bromas y ocurrencias de verbena y romer\u00eda, lo cierto es que, su \u00edmpetu, parec\u00eda amoldarse a la est\u00e9tica mediterr\u00e1nea castrada por el esp\u00edritu cristiano tras la ca\u00edda de Roma, perdidos entre las brumas del tiempo aquellos juegos de sangre y muerte, de los que los toros son apenas un singular recuerdo venido a menos, content\u00e1ndose con incitar apuestas sobre los resultados electorales o animarnos a organizar porras sobre cu\u00e1l de los candidatos ganar\u00e1 el pr\u00f3ximo debate.<\/p>\n<p>Todos los de mi edad hemos jugado alguna vez circulando en ciudad a eso de contar puntos seg\u00fan vi\u00e9ramos cruzar peatones por el paso de cebra simulando que los atropell\u00e1bamos otorgando puntos arriba y abajo seg\u00fan fuera anciano, mujer, ni\u00f1o, etc. Es lo que tiene pertenecer a la generaci\u00f3n que se ha pasado la infancia matando marcianitos\u2026Pero como siempre, la realidad ha superado la ficci\u00f3n:<\/p>\n<p>Llevaba a\u00f1os con la mosca detr\u00e1s de la oreja por la insistencia con la que el Tontodiario nos da a conocer las cifras de los asesinados en carretera, persistencia que sospechosamente guarda extraordinaria semejanza con la puntual informaci\u00f3n con la que se ofrecen los resultados en bolsa y \u00a1c\u00e1gate lorito! de los resultados deportivos con los que para m\u00e1s INRI coincide los Lunes tras los fines de semana. Con todo, les confieso que el otro d\u00eda me qued\u00e9 de piedra cuando estando en Madrid cerca de la \u201cTorre Picasso\u201d tuve ocasi\u00f3n de contemplar con mis propios ojos y escuchar con mis propios o\u00eddos durante un \u00e1gape empresarial de gente muy pija en el que me col\u00e9 por equivocaci\u00f3n \u2013 yo iba con unos becarios de la Biblioteca Nacional y ya se sabe\u2026\u2013 c\u00f3mo se pagaban y cobraban apuestas sobre el n\u00famero de muertos en carretera en base a los datos ofrecidos por la DGT pasado el fin de semana, a la vuelta de los puentes, los inicios y finales de vacaciones, de la operaci\u00f3n salida y dem\u00e1s oportunidades de poner a prueba los ata\u00fades de hojalata, de ah\u00ed, su truculento seguimiento donde m\u00e1s que parecer irnos la vida, a algunos les va la bolsa.<\/p>\n<p>Seg\u00fan parece, hay gente que ya no sabe qu\u00e9 hacer para dar sentido a su existencia, que se aburre y ha perdido todo respeto por la vida propia y ajena;Hastiados de las carreras suicidas o de jugar a la ruleta rusa, ahora han sustituido tan arriesgados m\u00e9todos de subir la adrenalina, por este otro procedimiento algo m\u00e1s sofisticado e indirecto pero seguramente m\u00e1s gratificante que los anteriores para cuantos lo practican. Reconozco que al principio me asque\u00f3 bastante la escena. Me pareci\u00f3 repugnante que gente como aquella, de traje y corbata, con sueldos superiores a los 10.000 euros al mes, a decir por los coches que hab\u00eda aparcados en las inmediaciones \u2013 estuve por llamar al Camarada Arenas \u2013hicieran apuestas tan aberrantes y desquiciadas sobre el infortunio de sus semejantes. Aquello me dej\u00f3 tocado lo suficiente como para dedicarle todo el viaje de regreso a intentar entender, c\u00f3mo es posible que algo as\u00ed suceda entre nosotros, llegando a la conclusi\u00f3n de que en una sociedad en la que se permite que unas personas se enriquezcan a costa de la ruina del resto, no deber\u00eda escandalizarme que los haya que deseen lucrarse con la desgracia ajena. Bien mirado, sus apuestas, hoy por hoy, no interfieren en la realidad de modo que podr\u00eda decirse que sus beneficios o p\u00e9rdidas son moralmente menos perniciosas e inmorales que las de las multinacionales o inversiones financieras del momento o las estimaciones t\u00e9tricas con las que las aseguradoras trillan las estad\u00edsticas de tr\u00e1fico para obtener el m\u00e1ximo beneficio.<\/p>\n<p>Y por si alguien cree que esto es una fabulaci\u00f3n literaria hiriente, les hago saber que este autor , a sus cuarenta y tres a\u00f1os, ya ha perdido por accidentes de tr\u00e1fico a ocho compa\u00f1eros de colegio, dos alumnos y un colega, por lo que jam\u00e1s se me ocurrir\u00eda hacer mofa de algo tan triste y serio como lo es la guerra soterrada que permiten los sucesivos gobiernos para mantener los beneficios de la industria del petrolera y del autom\u00f3vil.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Siempre hemos o\u00eddo hablar de cu\u00e1nto les pirra a los ingleses realizar apuestas sobre los aspectos m\u00e1s insospechados que quepa imaginar sobre qu\u00e9 d\u00eda la palmar\u00e1 el Papa, si Carlos llegar\u00e1 a reinar y cosas similares, extravagancia magn\u00edficamente retratada en \u201cLa vuelta al mundo en 80 d\u00edas\u201d de Verne, que a los latinos, nosotros &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/10\/20\/apuestas-en-base-a-los-datos-de-la-dgt\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Apuestas en base a los datos de la DGT<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4359,155],"tags":[4464,4318,322],"class_list":["post-1645","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comunicacion","category-general","tag-apuestas","tag-automovil","tag-dgt"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1645","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1645"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1645\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1649,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1645\/revisions\/1649"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1645"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1645"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1645"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}