{"id":1685,"date":"2011-11-08T15:24:57","date_gmt":"2011-11-08T13:24:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1685"},"modified":"2011-11-08T15:38:15","modified_gmt":"2011-11-08T13:38:15","slug":"careo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/11\/08\/careo\/","title":{"rendered":"Careo"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s que a un debate, el pasado Lunes asistimos a un careo. La diferencia estriba, en que a un debate se presentan distintos candidatos cuyo prop\u00f3sito, a priori, consiste en contrastar sus distintas virtudes, habilidades y trayectorias para seducir con su verborrea y dotes ret\u00f3ricas a una audiencia, que igualmente, en principio, acude a escucharles con la sana intenci\u00f3n de decantarse por una u otra opci\u00f3n atendiendo a los posibles beneficios ulteriores que se sigan l\u00f3gicamente de haber optado por el mejor. En cambio, el careo se presenta m\u00e1s agrio pues ya no se trata de hallar al m\u00e1s \u00f3ptimo, sino en descubrir qui\u00e9n de los dos dice la verdad sobre tal o cual cuesti\u00f3n, no siendo pocas las veces que durante su transcurso el p\u00fablico asistente generalmente como juez, tribunal o jurado, acabe convencido de que por all\u00ed ha pasado de todo, menos la verdad de no ser, que lo haya hecho en forma de reproche, en cuyo caso, lo que est\u00e1 en juego, no es tanto la pretensi\u00f3n arist\u00f3crata de elegir al mejor, cuanto quedarse con el menos embustero.<\/p>\n<p>De un genuino debate en el que las partes contrastan ideas, puntos de vista, argumentos y actuaciones, lo normal es que, ante una audiencia instruida y noble, cada candidato salga, cuando menos, triunfante ante sus correligionarios. No sucede lo mismo tras un aut\u00e9ntico careo en el que de cada lado se sacan a relucir los trapos sucios de la otra parte, como ha sido el caso que nos ocupa.<\/p>\n<p>Dado que la mayor parte de los pol\u00edticos son de muy bajo nivel cultural, movidos s\u00f3lo por el inter\u00e9s electoral y que dif\u00edcilmente podr\u00e1n aportar algo de ingenio o humor al sano ejercicio del discurso y menos a\u00fan a la ardua b\u00fasqueda de la verdad; que la militancia de los partidos son como sus admirados l\u00edderes pero repartidos entre trepas y sumisos masoquistas de corte borreguil a los que les pirra aplaudir digan lo que digan sus jefes de filas, tanto si dicen esto como lo contrario, por mantenerse fieles a sus colores como los del Betis mal que pierda; y que la poblaci\u00f3n en su inmensa generalidad, participa de la Docta Ignorancia predicada por Nicol\u00e1s de Cusa, m\u00e1s all\u00e1 de lo que aquel estableciera como necesaria\u2026yo, reconozco que no ten\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima duda de que este engendro de discusi\u00f3n, sirviera para poco menos que pasar una velada de Lunes ante el televisor comiendo pizza como si se tratara de una final de f\u00fatbol para disfrutar de los goles que uno a otro se metan.<\/p>\n<p>Pero visto lo visto, he de reconocer que si ha servido para algo m\u00e1s, ha sido para que los ciudadanos por boca de Rajoy conozcan mejor la pol\u00edtica Neoliberal que los c\u00f3mplices de Rubalcaba han sostenido contra la clase trabajadora cada vez que han tenido el poder, y por boca de Rubalacaba, como Rajoy y sus secuaces privatizaron nuestros bienes comunes, inflaron cuanto pudieron la burbuja inmobiliaria y no hicieron nada por mejorar las pensiones m\u00e1s bajas, por subir el suelo salarial e ideen con las becas, prestaciones sociales, etc. En consecuencia, si antes de este bizarrismo dial\u00e9ctico bizantino los electores, dicen las encuestas, no estaban demasiado animados a votar habiendo temor a una gran abstenci\u00f3n, ahora lo suyo ser\u00eda que sali\u00e9ramos espantados del espect\u00e1culo ofrecido por el riesgo que corremos de seguir a su lado.<\/p>\n<p>Pero, una cosa es que la mayor\u00eda democr\u00e1tica \u2013 valga la rebuznancia &#8211; de la gente sea tonta no sabiendo distinguir un debate de un careo, y otra, que no aprecie la diferencia de jolgorio que media entre una sesuda sesi\u00f3n sobre el futuro de nuestra comunidad \u2013 la sociedad ya no da la talla para apelar a su realidad \u2013 y el circo del careo. Por eso se organizan estas peleas de gallos en detrimento del Parlamento, que pese a ser una cancha de lucha libre m\u00e1s grandilocuente, al menos se permite participar al resto de granujas y no bis a bis como hemos podido contemplar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 M\u00e1s que a un debate, el pasado Lunes asistimos a un careo. 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