{"id":1710,"date":"2011-11-25T15:12:30","date_gmt":"2011-11-25T13:12:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1710"},"modified":"2011-11-25T15:12:30","modified_gmt":"2011-11-25T13:12:30","slug":"esas-gafas-negras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/11\/25\/esas-gafas-negras\/","title":{"rendered":"Esas gafas negras"},"content":{"rendered":"<p>Si en algo ha avanzado el Derecho, indudablemente tiene que ver con la discriminaci\u00f3n cada vez m\u00e1s precisa de la responsabilidad personal de cada sujeto, de modo que, seg\u00fan las sociedades se han ido civilizando, atr\u00e1s quedaban los tiempos en los que toda una naci\u00f3n era estigmatizada por el comportamiento de uno solo de sus miembros, un clan padec\u00eda verg\u00fcenza eterna por una falta cometida por uno s\u00f3lo de sus ancestros, una familia era expropiada y enviada al exilio por el delito de un progenitor\u2026pr\u00e1cticas que hoy nos parecen salvajes e inapropiadas, cuando se contemplan de modo superficial sin entrar al meollo del asunto, cu\u00e1l es: que no hay persona en el mundo que act\u00fae del todo independiente y por ende, tanto sus culpas como sus m\u00e9ritos, en buena medida obedecen al entorno que los encubre o fomenta seg\u00fan sea el caso.<\/p>\n<p>Con todo, le digo \u201cavance\u201d por cuanto participo de la idea de que la responsabilidad si bien no acaba en el individuo, no puede no empezar sin su concurso; Las culturas primitivas no entend\u00edan, sin embargo, esta idea nuestra de \u201cindividuo\u201d y por ello el comportamiento de un solo miembro afectaba al entero grupo, por entender que es el grupo el que ha de velar en primera instancia por su correcta educaci\u00f3n, su vigilancia y si fuera el caso su castigo, de modo que, si a\u00fan as\u00ed se diera el caso de que un individuo tuviera un comportamiento tipificado socialmente como malo y el sujeto en cuesti\u00f3n no fuera reprendido en primer t\u00e9rmino por sus m\u00e1s allegados, por sus vecinos\u2026 si no fuera primero denunciado por su clan, puesto en evidencia y descubierto en su fechor\u00eda por su tribu, llevado ante la justicia por sus propios familiares, la sociedad entend\u00eda que el malhechor hab\u00eda actuado con la complicidad, el amparo, la ayuda de aquellos entre los que hab\u00eda nacido, formado y educado, a quienes se les transfer\u00eda tanto la culpa moral como las posibles condenas que el acto mereciera. Con ello, se persegu\u00eda que el colectivo estuviera siempre alerta por el comportamiento ejemplar de sus miembros sabedor del contagio que para el conjunto pod\u00eda suponer la mala actuaci\u00f3n de todos y cada uno de sus integrantes, medida que hac\u00eda innecesaria tanto el exceso de leyes como de polic\u00eda.<\/p>\n<p>Ahora, en cambio, somos de la opini\u00f3n de que lo que hace una persona no ha de tener consecuencia alguna en quienes le rodean o con quienes convive, planteamiento igual de desacertado cuando comprobamos que de su mal comportamiento el grupo se beneficia sin preguntarse c\u00f3mo ni por qu\u00e9 cuando no arropando, justificando y alentando la situaci\u00f3n conocedores de que en el peor de los casos s\u00f3lo paga un cabeza de turco por todos los pecadores. El caso de Marta del Castillo es abiertamente sangrante a este respecto. Pero en el \u00e1mbito institucional financiero no le anda a la zaga el caso Urdangar\u00edn. Cierto es, que un suegro no tiene nada que ver en principio con la moralidad de un yerno, ahora bien, cuando el suegro es el Capo de Familia y el yerno es una rama del tronco familiar, la situaci\u00f3n de dependencia liga el comportamiento del yerno a la imagen de una instituci\u00f3n como es la Casa Real, cosa que obliga al suegro a tomar cartas en el asunto si no quiere que la entera sociedad le contemple como encubridor necesario de lo sucedido, sino por acci\u00f3n, si por omisi\u00f3n. <\/p>\n<p>Todos podemos desviar la mirada creyendo que con ello enga\u00f1aremos a la diosa que lleva tapados los ojos. Pero la luz del sol que todo lo ilumina con m\u00e1s fuerza que la hoguera de las vanidades, evidencia la inutilidad de esas gafas negras que intentan desesperadamente proteger de la verdad de su acci\u00f3n a quien dice no conocer y saber menos que S\u00f3crates como si la mano izquierda no supiera lo que hace la derecha cuando ambas desean la impunidad lav\u00e1ndose mutuamente con el agua cristalina que mana de la Constituci\u00f3n. Mas como quiera que no hay m\u00e1s ciego que el que no quiera ver, las gafas negras resaltan ante el p\u00fablico la oscura mirada del impostor de impostores que reh\u00faye los focos para que no trascienda en el lenguaje no verbal, lo que la verdad esconde. Tambi\u00e9n deber\u00eda entonces ponerse guantes para ocultar la mano que mece la cuna, de no firmar de inmediato un cheque por valor de lo robado para reintegrarlo a los ciudadanos de Baleares, en inequ\u00edvoco signo de desaprobaci\u00f3n y arrepentimiento de todo el clan, m\u00e1xime, cuando sus nietos son todav\u00eda herederos perceptores de aquel infeliz menorqu\u00edn que leg\u00f3 a la Casa Real su fortuna, al parecer, pecata minuta para esta gente acostumbrada como est\u00e1 al derroche a troche y moche.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si en algo ha avanzado el Derecho, indudablemente tiene que ver con la discriminaci\u00f3n cada vez m\u00e1s precisa de la responsabilidad personal de cada sujeto, de modo que, seg\u00fan las sociedades se han ido civilizando, atr\u00e1s quedaban los tiempos en los que toda una naci\u00f3n era estigmatizada por el comportamiento de uno solo de sus &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/11\/25\/esas-gafas-negras\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Esas gafas negras<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[99671,390],"class_list":["post-1710","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-corrupcion","tag-monarquia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1710"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1710\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1713,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1710\/revisions\/1713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}