{"id":1720,"date":"2011-12-01T13:57:49","date_gmt":"2011-12-01T11:57:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1720"},"modified":"2011-12-01T14:06:39","modified_gmt":"2011-12-01T12:06:39","slug":"deconstruyendo-la-modernidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/12\/01\/deconstruyendo-la-modernidad\/","title":{"rendered":"Deconstruyendo la Modernidad"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Mad Max II - El guerrero de la carretera - Intro\" width=\"660\" height=\"371\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ofL7zlJ_FnA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>Aunque nunca me cre\u00ed del todo la sombr\u00eda descripci\u00f3n que la Historia oficial de la triunfal burgues\u00eda nos administraba en la escuela acerca de aquel periodo occidental precedente a su victoria total, Revoluci\u00f3n Industrial, Capitalismo mediante, sobre el sistema Feudal al que despectivamente se bautiz\u00f3 como Edad Media, no tanto por hallarse entre la dorada Antig\u00fcedad Greco-Romana y un Renacimiento de las Artes y las Luces en lo que se ha dado en llamar Modernidad, cuanto por resaltar su supuesta intr\u00ednseca mediocridad, dado que en su seno los detalles de su intrahistoria, en contraste con nuestra cotidianidad, no parec\u00edan tan distintos a los nuestros, despojada la actualidad de la electricidad y los motores de explosi\u00f3n, pues a fin de cuentas, seguimos trabajando en relaci\u00f3n de servidumbre los m\u00e1s para los menos, los artistas necesitan de mecenas, los impuestos directos e indirectos superan el tercio que se entregaba al Se\u00f1or, y altas torres dominan los burgos donde la pobreza y la miseria abruma a quien se atreve a pasear fuera de sus murallas medi\u00e1ticas y a mirar m\u00e1s all\u00e1 de sus luminosos escaparates\u2026debo reconocer, que su familiaridad y el pertenecer al bando de los privilegiados, hace que sienta cierto desasosiego s\u00f3lo en pensar que nuestro R\u00e9gimen socio-pol\u00edtico, recupere selectivamente los peores aspectos del Medioevo a la vez que se desprende de las formales libertades adquiridas de movimiento, pensamiento, religi\u00f3n, expresi\u00f3n\u2026, m\u00e1s que nada, porque a la mitad de la vida, me costar\u00eda mucho amoldarme.<br \/>\nLa reciente profec\u00eda del Subdirector de la DGT, Federico Fern\u00e1ndez, de que m\u00e1s pronto que tarde, nuestra red vial se ver\u00e1 necesariamente salpicada de puestos de control y de peaje, o sea, las antiguas aduanas y aranceles, nuevas fronteras\u2026, no es otra cosa que una vuelta de tuerca en el vertiginoso proceso involucionista de deconstrucci\u00f3n de la Modernidad en el que se halla Europa, que apunta incuestionablemente hacia esa decadencia de un futuro pret\u00e9rito anunciado hasta la saciedad por pel\u00edculas como Mad Max. Este brusco viraje colectivo decidido por las \u00e9lites y padecido por las masas, que algunos circunscriben en paralelo a la Ca\u00edda del Imperio Romano, postura intelectual que no le faltan apoyaduras y regusto pues si cuando entonces desaparecieron las piedras de las v\u00edas romanas para construir los palacios y las parroquias de los pueblos colindantes desapareciendo con ellas las propias v\u00edas de comunicaci\u00f3n, haciendo intransitables los caminos, dificultando por a\u00f1adidura el comercio, los mercados, abocando a la pr\u00e1ctica desaparici\u00f3n la industria, la manufactura etc, ahora con medidas como esta, nada bueno se augura al mismo respecto, m\u00e1xime cuando los pobres de solemnidad se han fijado en esas otras v\u00edas de comunicaci\u00f3n que se tienden con preciado cobre y se disponen a hacer con su material lo que las tribus b\u00e1rbaras que no sab\u00edan labrar la piedra hicieron cuando aquello, acontece ir\u00f3nicamente sigiloso en mitad del bullicio consumista y del ruido filos\u00f3fico en torno al debate de la Crisis axiol\u00f3gica de Occidente y de si estamos asistiendo a una Segunda Modernidad \u2013 Escuela de Frankfurt, Habermas y compa\u00f1\u00eda \u2013 a una Postmodernidad \u2013 New Age, V\u00e1timo y dem\u00e1s \u2013 o incluso, como es mi caso, a una Hipermodernidad, por aquello de la Globalizaci\u00f3n, la Sociedad de la informaci\u00f3n, la red de redes, la Nanotecnolog\u00eda y todo ese batiburrillo de ideas surgidas a cobijo del cambio de Milenio y del Clim\u00e1tico.<br \/>\nObservada la Historia al modo Oriental como describiendo un tiempo circular, deber\u00edamos resignarnos a repetir el pasado en lo que Nietzsche ya previera como un Eterno Retorno sin fin en el que tanto los Pueblos que olvidaron su pasado, como aquellos que se pasan sus d\u00edas record\u00e1ndolo, transitan de nuevo por sus mismos recovecos sin descanso. Poco mayor consuelo les ofrece el tiempo lineal Judeocristiano, donde habiendo un mismo principio y final para todos, nada importa estar en un momento u otro de esta trayectoria insignificante que es la Qoheletiana Existencia humana, comparada con la eternidad que nos aguarda como bien se\u00f1alara Pascal en su Apuesta. Algo m\u00e1s de esperanza parec\u00eda aportar en su misma idiosincrasia el desenvolvimiento en dicha recta temporal, el arrogante Esp\u00edritu Hegeliano que como se ha podido comprobar gracias al Materialismo Hist\u00f3rico Marxista, avanzaba de victoria en victoria hasta la derrota final en un recorrido horadado de tesis, ant\u00edtesis y s\u00edntesis, pero confiando dirigirse hacia Happy End Hollywoodiense prometido por el futuro Estado Socialista que termin\u00f3 en un Game Over, en el que los Neoliberales y Neoconservadores se apresuraron en ver como Fukuyama \u201cEl final de la Historia\u201d cuando para final de la historia mejor har\u00edamos en leer el \u201cApocalipsis\u201d de Juan.<br \/>\nMientras no desaparezca literalmente las estructuras materiales que permiten al Poder tenernos subyugados, como son las v\u00edas de comunicaci\u00f3n que les facilita el traslado de tropas y proyectar sobre toda la geograf\u00eda su voluntad f\u00edsica por medio de ej\u00e9rcitos y polic\u00eda; el tendido el\u00e9ctrico que favorece su omnipresencia en nuestras casas y mentes a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n y saber todo de nuestra intimidad vigilando nuestras comunicaciones privadas; el sistema financiero con el que nos tiene controlada toda nuestra existencia por medio del dinero, las empresas donde se nos condena a trabajos forzados sometidos a superiores, jefes y capataces\u2026no se puede hablar de ca\u00edda o derrumbe de un Imperio o modelo social. S\u00f3lo cabe hablar de una deconstrucci\u00f3n que generalmente se opera desde dentro por parte de las \u00e9lites para garantizar su supervivencia.<br \/>\nA las \u00e9lites les ha ido muy bien con la Modernidad, pues han gozado del trabajo de esclavos que desconoc\u00edan su condici\u00f3n. Por eso, no interesa destruir los valores de la Modernidad, en los que la poblaci\u00f3n esclava conf\u00eda, cuanto en descafeinarlos por completo. El proceso lleva a\u00f1os fragu\u00e1ndose: el dinero ya no aparece en met\u00e1lico en los bolsillos de los esclavos, cuanto en sus libretas de ahorro de donde toman como p\u00e1jarillos enjaulados lo que necesitan para continuar trinando como colibr\u00edes; cada vez hay m\u00e1s tarjetas de transporte, de supermercado, de cine\u2026que se parecen a los bonos de comida y a las cartillas de racionamiento; Poco a poco, mientras la poblaci\u00f3n abraza el tonto pacifismo, proliferan las empresas de seguridad con derecho a portar armas y tener su particular parque m\u00f3vil blindado; Etc, etc, etc.<br \/>\nAnte esta situaci\u00f3n s\u00f3lo nos cabe volver a llenar las iglesias y confiar temerosos, en la Ley de la Atracci\u00f3n, para desear con todas nuestras fuerzas que el Dios Todopoderoso, bueno y misericordioso, castigue a los imp\u00edos Gobernantes y salve a los justos ciudadanos en este nuevo trance, como en su d\u00eda hiciera con el Diluvio, en Sodoma o en Egipto y no nos permita mirar atr\u00e1s, pues nuestras mentes hace tiempo que est\u00e1n podridas de la m\u00e1s mediocre Modernidad de confiar a un tercero que haga por nosotros lo que nos interesa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque nunca me cre\u00ed del todo la sombr\u00eda descripci\u00f3n que la Historia oficial de la triunfal burgues\u00eda nos administraba en la escuela acerca de aquel periodo occidental precedente a su victoria total, Revoluci\u00f3n Industrial, Capitalismo mediante, sobre el sistema Feudal al que despectivamente se bautiz\u00f3 como Edad Media, no tanto por hallarse entre la dorada &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/12\/01\/deconstruyendo-la-modernidad\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Deconstruyendo la Modernidad<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4308],"tags":[99681,4473,4472],"class_list":["post-1720","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-historia","tag-historia","tag-modernidad","tag-occidente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1720"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1724,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1720\/revisions\/1724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}