{"id":1723,"date":"2011-12-02T14:03:58","date_gmt":"2011-12-02T12:03:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=1723"},"modified":"2011-12-02T14:15:44","modified_gmt":"2011-12-02T12:15:44","slug":"el-reino-de-don-quijote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/12\/02\/el-reino-de-don-quijote\/","title":{"rendered":"El Reino de Don Quijote"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"DON QUIJOTE DE LA MANCHA (1979) - QUIXOTE\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/w4tFzD13hmc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>El Reino De Don Quijote, es un proyecto inmobiliario que a decir de sus promotores, integra en un entorno natural, ofertas de ocio, negocio, comercio y bienestar junto con un desarrollo residencial de m\u00e1xima categor\u00eda, ofreciendo todo aquello que ha otorgado renombre internacional a Espa\u00f1a: cultura, gastronom\u00eda, patrimonio hist\u00f3rico y una excelente calidad de vida. Para resumir: un parque tem\u00e1tico typical spanish.<br \/>\nAl margen de mi particular opini\u00f3n negativa sobre los aut\u00e9nticos objetivos de estas materializaciones de nuestras m\u00e1s nobles fantas\u00edas colectivas de las que sin pago alguno de derechos de autor se apropian los empresarios del entretenimiento de masas, hemos de reconocer, que de tener que consumir basura intelectual, mejor la aut\u00f3ctona que la importada. Es m\u00e1s, para ser coherentes con eso que todos hemos exclamado alguna vez junto a las cuevas de Altamira o el Castillo de Olite, \u201cSi estuvi\u00e9ramos en Am\u00e9rica, hace tiempo que aqu\u00ed habr\u00eda un Parque tem\u00e1tico\u201d, hasta deber\u00edamos aplaudir que inversores y autoridades, por una vez, hayan cre\u00eddo en la viabilidad econ\u00f3mica de motivos arraigados a la idiosincrasia mediterr\u00e1nea.<br \/>\nSin embargo, la crisis econ\u00f3mica ha obligado a su Junta Directiva a declarar el Concurso de Acreedores y con ello, el sue\u00f1o de un Parque tem\u00e1tico espa\u00f1ol, para el que se hab\u00edan anunciado inversiones de 6.500 millones de euros en 15 a\u00f1os, no se har\u00e1 realidad, al menos esa realidad a base de luces, cemento y decorados al que se accede con entrada y que est\u00e1 cient\u00edficamente dise\u00f1ada para el consumo de las familias durante los fines de semana como cara opci\u00f3n al burrimiento.<br \/>\nLo sucedido, me ha servido para meditar, no ya sobre la verdadera causa de que este quijotesco proyecto haya fracasado cuando otros de su especie, trufados de simbolog\u00eda for\u00e1nea con animalitos que menguan la inteligencia y autoestima de nuestros peque\u00f1os han echado con fuerza sus tent\u00e1culos entre nosotros\u2026sino por las condiciones que hacen que estos proyectos ni se planteen entre nosotros, cuando como ya he adelantado, no nos faltan escenarios, personajes, rutas, leyendas y mucho menos imaginaci\u00f3n para llevarlos a cabo.<br \/>\nAl principio consider\u00e9 la posibilidad de que los Parques Tem\u00e1ticos est\u00e1n tan fuertemente asociados a los dibujos animados nacidos con Disney, que a ojos de la ciudadan\u00eda europea, como que no parece serio hacer un complejo de estas caracter\u00edsticas para ubicar las batallas de Corocotta, las aventuras del Cid, la resistencia de Numancia\u2026lo propio con nuestra cultura es enclaustrarla en Museos que nadie visita por no estar en ellos permitido correr, gritar y tocar, s\u00f3lo se permite, ver, o\u00edr y callar, como sucede en los museos de cera. En un segundo momento, achaqu\u00e9 nuestra incapacidad para hacer negocio con la cultura a aquella diferencia que Weber apuntara en su celebrado ensayo sobre \u201cLa \u00e9tica protestante y el esp\u00edritu del capitalismo\u201d pero como quiera que recientemente hasta nuestra querida Santa Madre Iglesia haya empezado a practicar el marketing o el merchandising modernos y que el gent\u00edo gusta de la fiesta y el jolgorio perpetuos, como que no me parecen muy convincentes ninguna de las dos anteriores especulaciones para dar raz\u00f3n suficiente de este curioso fen\u00f3meno, cu\u00e1l es, el de no sacar partido econ\u00f3mico de nuestras ventajas, m\u00e1s all\u00e1 del turismo tradicional de Sol y playa, entorno a los cuales, si que hemos sabido montar toda una industria. Por fuerza ha de existir otra variable explicativa.<br \/>\nNo deja de ser curioso que una tierra que ha dado tantos genios que supieron materializar la fantas\u00eda universal en pintura, escultura o teatro, en la actualidad sea incapaz de construir soportes de cart\u00f3n piedra que recreen el imaginario colectivo para que el p\u00fablico pueda vivenciar las m\u00e1s famosas escenas literarias, o experimentar en propia carne, antiguas leyendas, m\u00e1s all\u00e1 de lo que le ofrece el cine subvencionado del Ministerio.<br \/>\nPensando sobre este detalle, a lo mejor, la clave deber\u00edamos buscarla en que nuestra sensibilidad se viera del todo satisfecha con dicha representaci\u00f3n visual de su lectura, pintura, pero sin necesidad de construirla en 3D. Pod\u00eda ser\u2026pero entonces \u00bfC\u00f3mo explicar la tradici\u00f3n de las procesiones, las representaciones de Moros y Cristianos, etc? El l\u00edmite entonces se circunscribir\u00eda no tanto a su materializaci\u00f3n en la tercera dimensi\u00f3n, cosa de la que participa la danza, el teatro y la escultura, cuanto por su permanencia en la realidad imitando precisamente la realidad de algo que sabemos es ficci\u00f3n o perdido en el pasado. Me explico:<br \/>\nEs posible que nuestra forma de entender el mundo s\u00f3lo disfruta de la fantas\u00eda y del pasado hist\u00f3rico dej\u00e1ndolo como tal, para no confundir precisamente sus l\u00edmites, de modo que su furtiva aparici\u00f3n sea s\u00f3lo una recreaci\u00f3n fugaz que mientras dura nos engatusa los sentidos pero que luego por bien que est\u00e9 realizada su representaci\u00f3n, precise de nuestra memoria, recuerdo e imaginaci\u00f3n, pues como dijera nuestro se\u00f1or Jesucristo, \u201cMi Reino no es de este mundo\u201d y parece ser que el del Quijote\u2026tampoco.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Reino De Don Quijote, es un proyecto inmobiliario que a decir de sus promotores, integra en un entorno natural, ofertas de ocio, negocio, comercio y bienestar junto con un desarrollo residencial de m\u00e1xima categor\u00eda, ofreciendo todo aquello que ha otorgado renombre internacional a Espa\u00f1a: cultura, gastronom\u00eda, patrimonio hist\u00f3rico y una excelente calidad de vida. &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/12\/02\/el-reino-de-don-quijote\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El Reino de Don Quijote<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4269,155],"tags":[4475,4474],"class_list":["post-1723","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-arte","category-general","tag-literatura","tag-ocio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1723"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1723\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1730,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1723\/revisions\/1730"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}