{"id":2079,"date":"2012-03-28T10:28:17","date_gmt":"2012-03-28T08:28:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2079"},"modified":"2012-03-28T10:29:50","modified_gmt":"2012-03-28T08:29:50","slug":"sociedad-iconica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/03\/28\/sociedad-iconica\/","title":{"rendered":"Sociedad Ic\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3-D6CwoWayw\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3-D6CwoWayw<\/a>\n<p>Por culpa de esa mentalidad optimista que promete el Cielo en Religi\u00f3n, un Estado justo y perfecto en Pol\u00edtica, una nueva experiencia en el Arte, desarrollo continuo en la Ciencia, por no citar al mal entendido Darwinismo y su \u201cTeor\u00eda de la Evoluci\u00f3n\u201d que de evoluci\u00f3n tiene tanto cuanto la \u201cTeor\u00eda de Relatividad\u201d tiene de relatividad y que s\u00f3lo el Happy End Hollywoodiense es capaz de garantizar en el cine, hemos llegado a creer que mientras se arranquen hojas al calendario, todo va bien, haciendo o\u00eddos sordos al aforismo \u00a1Todo tiempo pasado fue mejor! pues est\u00e1 de moda atribuir al futuro todas cuantas virtudes antes se proyectaban hacia atr\u00e1s, postura mucho m\u00e1s l\u00f3gica desde una perspectiva temporal, pues como en la vida misma, el futuro es sin\u00f3nimo de muerte mientras al comienzo de nuestros d\u00edas despertamos a la Existencia, aunque bien es verdad que no desde la concepci\u00f3n de la filog\u00e9nesis que atribuye a la especie caminar por una dorada v\u00eda ascendente hacia su sublimaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y mira que la Historia nos advierte de procesos de involuci\u00f3n, aunque sea muy discutible el adjetivo para designar la ca\u00edda del Imperio Romano y la entrada en la Edad Media. Empero, s\u00ed hemos de reconocer que estos recorridos inversos en la singladura de la civilizaci\u00f3n se han dado, verbigracia, la p\u00e9rdida de la escritura de todo un pueblo como el cretense, o el casi por entero olvido del conocimiento recogido en los jerogl\u00edficos egipcios por mucho empe\u00f1o que los sacerdotes de los templos pusieran para conservarlos despu\u00e9s de pasados 3.000 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Estos retrocesos de la humanidad o parte de ella, siempre me hab\u00edan llamado la atenci\u00f3n originando cierto desasosiego intelectual, pues hijo de mi tiempo, no pod\u00eda concebir de qu\u00e9 manera toda una sociedad pod\u00eda perder bienes tan preciados y \u00fatiles para su subsistencia. S\u00f3lo cataclismos como el acontecido en la Atl\u00e1ntida con cuyo relato Plat\u00f3n buscaba advertir de este particular, o accidentes como la quema de la Biblioteca de Alejandr\u00eda, daban respuesta al interrogante, sin percatarme de que cuanto pasados los siglos observamos como un fin repentino, fue en verdad un desenvolvimiento de peque\u00f1os cambios, apenas notados por quienes los vivieron cuando acontecieron.<\/p>\n<p>Alfred Loisy advirti\u00f3, no sin raz\u00f3n y cierta guasa que \u201cJes\u00fas anunci\u00f3 el Reino de Dios pero lo que lleg\u00f3 fue la Iglesia\u201d Pues bien, algo parecido nos ha sucedido a nosotros durante la presente generaci\u00f3n, a saber, que se nos hablaba de continuo de la llegada de la Sociedad de la Informaci\u00f3n, de la Sociedad de la Comunicaci\u00f3n, de la Sociedad del Conocimiento\u2026y a lo que verdaderamente estamos asistiendo, es a la Sociedad del Espect\u00e1culo, del escaparate y pasarela, la Sociedad de la Imagen y hemos llegado ya a la Sociedad del Icono que creo es el punto de inflexi\u00f3n para retroceder de nuevo al analfabetismo general.<\/p>\n<p>Se supon\u00eda que la Sociedad de la Informaci\u00f3n trataba de una mayor y m\u00e1s fluida accesibilidad de la ciudadan\u00eda al caudal de datos relevantes para la supervivencia del individuo y de la comunidad en la que vive; Que la Sociedad de la Comunicaci\u00f3n estrechamente relacionada con la anterior versaba sobre una forma de articular a las gentes en torno al poliglotismo, la habilidad para manejarse en distintos registros idiom\u00e1ticos, aumentar la capacidad de empat\u00eda entre los interlocutores, etc. Sin embargo, ello se ha traducido en una Sociedad de los Medios que atiborran de noticias carentes de inter\u00e9s m\u00e1s all\u00e1 del morbo y el entretenimiento a su audiencia que cuando no est\u00e1 aturdida por el secuestro de un ni\u00f1o en Oklahoma, anda entretenida chateando en un foro, o compartiendo fotos en las redes sociales; Todos esper\u00e1bamos que la Sociedad del Conocimiento consistiera en que la educaci\u00f3n hubiera alcanzado tal cota entre nosotros, que este, el conocimiento, fuera lo m\u00e1s apreciado entre la gente, la cual sabr\u00eda aplicarlo en asuntos pr\u00e1cticos para ayudarse a evitar en lo posible el trabajo y aumentar su desarrollo integral como persona en el \u00e1mbito familiar y social, mas el saber al que se le ha dejado acceder a la mayor\u00eda mayoritaria, ha sido aquel que hace de la realidad un espect\u00e1culo, o sea, un Reality Show que suscita la curiosidad de querer saber, mas de modo cotilla, sin esfuerzo, picoteando, una l\u00ednea aqu\u00ed, un rengl\u00f3n all\u00e1, que le forme para convertirse en todo un campe\u00f3n del juego ratonil de los quesos. Pero nada m\u00e1s \u00a1que le raya! Todo lo cual, nos ha envuelto en la Sociedad del Espect\u00e1culo ya denunciada por Guy Debord, donde las personas se comportan como maniqu\u00edes en un escaparate, unos por puro narcisismo encantados de que les contemplen, otros porque no les queda otra que ejercer como tales para disfrute de la clase pudiente como ocurre en las pasarelas de moda donde se diferencia bien la se\u00f1ora que es rica, de la que est\u00e1 rica; Muy de la mano, o mejor dicho, de la vista nos ha tocado asistir a la Sociedad de la Imagen, donde rigen los patrones de belleza, moda, estilo de vida, marca de calzoncillos que hemos de llevar y la tableta de chocolate que algunos hace tiempo hemos escondido entre pan y pan bajo varios bollos de mantequilla, configuraci\u00f3n idealizada que como nunca tiraniza la realidad real con la que entra en conflicto mil veces m\u00e1s virulentamente que aquellas novelas rosa con las que se distra\u00edan nuestras abuelas. Pero el da\u00f1o que todo esto pueda ocasionarnos como comunidad humana mientras no nos acostumbremos a las nuevas formas de vida con las que nos hemos dotado, es comparable con el riesgo que para nuestro desarrollo supone continuar por la senda de la galopante iconizaci\u00f3n a la que estamos asistiendo en todos los \u00f3rdenes de la Existencia cotidiana y que nos dirige al \u00faltimo estadio de la deriva: a la Sociedad del Icono.<\/p>\n<p>Si nunca han faltado pensadores que han relacionado la pr\u00e1ctica religiosa con el mantenimiento del orden p\u00fablico, tampoco faltan quienes unen una buena educaci\u00f3n con la innecesaria presencia policial para mantenerlo. Algo semejante podr\u00eda deducirse respecto a la capacidad simb\u00f3lica y representativa global de una determinada poblaci\u00f3n, que cuanto m\u00e1s educada est\u00e9, menor ser\u00e1 la necesidad de que todo se le advierta por iconos. Y que cuanto mayor sea su capacidad simb\u00f3lica-comunicativa, menor ser\u00e1 su necesidad de andarse con dibujitos para los que ya tiene conceptos y significados debidamente articulados.<\/p>\n<p>En estos tiempos en los que los ni\u00f1os se educan solos frente al televisor \u2013 est\u00e1 claro que mientras sus dos esclavos padres cumplen con la condena de trabajos forzados no pueden hacerlo y en clase, un profesorado carente de vocaci\u00f3n que accede a la n\u00f3mina v\u00eda oposici\u00f3n tampoco es su cometido estipulado en el convenio docente firmado por el Misterio de Educaci\u00f3n \u2013 evidentemente alguien les tiene que decir esas cosas que se aprend\u00edan desde crio como \u201cCede el sitio a una persona mayor\u201d \u201cNo pongas los pies en el asiento de enfrente que luego alguien se tendr\u00e1 que sentar\u201d \u201cNo tires la lata al suelo\u201d \u201cAg\u00e1rrate si no quieres caerte\u201d \u201cEsto es una escalera\u201d que ahora en cambio es preciso se\u00f1alar con dibujitos en los autobuses donde dentro de poco habr\u00e1 tantos iconos que necesitar\u00e9 todo el viaje para descifrarlos.<\/p>\n<p>La moda de las im\u00e1genes en lugares p\u00fablicos viene de antiguo, sin ir m\u00e1s lejos el C\u00f3digo de circulaci\u00f3n. Pero hemos llegado a tal extremo, que m\u00e1s que ayudar pueden generar confusi\u00f3n como ese asiento en el que hay dibujada una embarazada \u00bfQu\u00e9 significa? \u00bfQu\u00e9 al sentarse ah\u00ed te quedas embarazada? \u00bfQu\u00e9 es un asiento para se\u00f1oras gordas? Dentro de poco, la gente con prisa, saldr\u00e1 corriendo por la puerta de emergencia, pondr\u00e1 una X con espray en el lomo de su perro para entrar en bares y restaurantes, se parar\u00e1 ante las puertas que deba empujar o saludar\u00e1 al vest\u00edbulo, etc.<\/p>\n<p>Yo no s\u00e9 donde vamos a llegar con los iconos en los espacios p\u00fablicos o con los emoticonos en las conversaciones de internet. Pero el \u00e9xito de las im\u00e1genes insertas en los paquetes de cigarrillos para desalentar el consumo de tabaco, me hace sospechar que la t\u00e9cnica va a multiplicarse y en breve veremos hojas de la declaraci\u00f3n de Hacienda con una estampa de un calabozo sin necesidad de lema de cuatro palabras \u2013 el m\u00e1ximo que un analfabeto funcional puede retener como bien saben los publicistas \u2013 De lo que estoy seguro, es que por aqu\u00ed vamos bien para dejar de leer y escribir, el mejor modo de mantener a la poblaci\u00f3n sin capacidad de reacci\u00f3n y a\u00fan sin ganas de reaccionar, salvo para obedecer los est\u00edmulos visuales que le rodean.<\/p>\n<p>Porque nos horrorizamos de los t\u00edpicos carteles con las efigies de los dictadores socialistas que presiden desde lo alto todos los \u00e1ngulos de los principales espacios p\u00fablicos en sus pa\u00edses, pero bastar\u00eda ponerse a contar los letreros de Coca Cola que inundan nuestras calles para tomar conciencia que estamos viendo la paja en el ojo ajeno y plantearnos seriamente una acometida iconoclasta como la que en su d\u00eda se emprendiera bajo los auspicios del Emperador Bizantino Le\u00f3n III, s\u00f3lo que en esta ocasi\u00f3n, los Santos y las V\u00edrgenes, lo son todav\u00eda menos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por culpa de esa mentalidad optimista que promete el Cielo en Religi\u00f3n, un Estado justo y perfecto en Pol\u00edtica, una nueva experiencia en el Arte, desarrollo continuo en la Ciencia, por no citar al mal entendido Darwinismo y su \u201cTeor\u00eda de la Evoluci\u00f3n\u201d que de evoluci\u00f3n tiene tanto cuanto la \u201cTeor\u00eda de Relatividad\u201d tiene de &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/03\/28\/sociedad-iconica\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Sociedad Ic\u00f3nica<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4359,155],"tags":[4304,4538,4282],"class_list":["post-2079","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comunicacion","category-general","tag-lenguaje","tag-simbolo","tag-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2079"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2083,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2079\/revisions\/2083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}