{"id":2131,"date":"2012-04-12T13:20:28","date_gmt":"2012-04-12T11:20:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2131"},"modified":"2012-04-12T13:31:47","modified_gmt":"2012-04-12T11:31:47","slug":"los-mercados-castigan-los-recortes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/04\/12\/los-mercados-castigan-los-recortes\/","title":{"rendered":"Los mercados castigan los recortes"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=9fz6MdEYlpQ\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=9fz6MdEYlpQ<\/a>\n<p>Hace tiempo coment\u00e9 que la Econom\u00eda es una pseudociencia \u2013 lo que no es \u00f3bice para que no sea un saber digno de estudio &#8211; nacida para justificar un sistema arbitrario y falaz como lo prueba que se colara en los Premios Nobel de rond\u00f3n, pero muy persuasivo al objeto de proporcionar a las clases dirigentes relatos biensonantes que remiten al capricho de la libre interpretaci\u00f3n del Gur\u00fa de turno, porque como todo brazo armado de la Tiran\u00eda del concepto, no es incompatible convertir en Dogma cuanto dice un especialista y a la vez, que este experto cambie de parecer cuando le viene en gana. Al menos en eso la Santa Madre Iglesia no puede ser discutida como m\u00e1s coherente, pues la Infalibilidad papal, rige incluso para el propio Papa, incluso cuando viaja fuera del Vaticano.<\/p>\n<p>Hasta hace bien poco, los economistas criminales ejecutables, con la complicidad de la prensa manipuladora, interpretaban a grandes titulares que la subida de la prima de riesgo era debida a la rigidez del mercado de trabajo, a la tibieza de las reformas del Gobierno, al clima de inestabilidad financiera; Que los mercados castigaban nuestros altos sueldos, las pol\u00edticas keynesianas, nuestro sistema asistencial y ahora hasta presionan para que modifiquemos el Estado de las autonom\u00edas; En virtud de sus an\u00e1lisis estaba claro que era necesario aumentar la edad de jubilaci\u00f3n, emprender a la baja una reforma laboral, suprimir el derecho a huelga\u2026relaci\u00f3n entre unas cosas y otras que esquivan siempre el motivo principal no de los inversores que ya no quedan \u00a1ojal\u00e1! sino de los especuladores que son los \u00fanicos que se mueven como tiburones en el Oc\u00e9ano de rapi\u00f1a en que se ha convertido la Bolsa con el permiso de los Gobiernos y el benepl\u00e1cito de la Banca asesina.<br \/>\nAtiborrados como estamos de la magia Harripottista y los contubernios Danbrounianos, nuestra conciencia cr\u00edtica parece haber perdido el Norte, el Sur, el Este y el Oeste conspiranoicamente abierta a cualquier correspondencia bien hilvanada que ponga en conexi\u00f3n el mugido de una vaca en la Pampa Argentina con el inesperado aumento del consumo de leche de soja en Laponia a la sombra del malentendido \u201cEfecto mariposa\u201d. S\u00f3lo as\u00ed aceptamos el discurso neoescolasticista de la rroll\u00edstica de un diab\u00f3lico Gozne Religante de la peor catadura Hermeneuta.<\/p>\n<p>Mas hete aqu\u00ed, que con la misma ciencia que los criminales han ligado cual causa-efecto lo que suced\u00eda en bolsa con nuestras decisiones pol\u00edtico-sociales para desmantelar el famoso Estado de Bienestar, igualmente ahora podr\u00edamos establecer las siguientes aseveraciones: En primer lugar, se observa que cuantos m\u00e1s recortes est\u00e1n dispuestos a realizar los gobiernos, m\u00e1s sube la prima de riesgo y m\u00e1s bajan las bolsas, porque los recortes impiden el crecimiento por reprimir la producci\u00f3n, el consumo y desactivando la demanda. Es as\u00ed como llegamos a la conclusi\u00f3n de que el mercado castiga los recortes, sobre todo en educaci\u00f3n y sanidad. En un segundo momento se observa un inequ\u00edvoco disgusto por parte de los inversores de todo cuanto suponga medidas antisociales porque estas aumentan considerablemente el riesgo de inestabilidad social. Los inversores desean que la poblaci\u00f3n tenga confianza en sus gobernantes porque s\u00f3lo as\u00ed se genera un clima favorable para la producci\u00f3n y reactivar el consumo. En un tercer momento, si nos detenemos a ver lo sucedido entre la evoluci\u00f3n pol\u00edtica europea, casi podr\u00eda decirse que los mercados han ido mostrando su rechazo in crescendo seg\u00fan los gobiernos de turno iban cediendo su paso a la oposici\u00f3n, cosa que explicar\u00eda el por qu\u00e9 los cambios de signo parlamentarios en todos los pa\u00edses con problemas no ha servido para nada, salvo para hacer elecciones. En consecuencia es imperioso acortar en dos o tres horas la jornada laboral, aumentar los sueldos lo suficiente como para que en cada pareja o familia s\u00f3lo trabaje uno de los dos, elevar las pensiones para que nuestros mayores hablen bien del sistema a sus hijos y que los nietos se entreguen en cuerpo y alma a cotizar a la Seguridad Social\u2026 Y as\u00ed podr\u00edamos continuar de ch\u00e1chara hasta decir basta.<br \/>\nPero ya puestos a relacionar la subida del petr\u00f3leo con el cambio de hora, bien podr\u00edamos caer en la cuenta de que los inversores, lo que de verdad detestan, son las fiestas religiosas, porque cada vez que se aproxima la celebraci\u00f3n del Corpus, la Navidad o la Semana Santa, hay que ver como se ponen.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace tiempo coment\u00e9 que la Econom\u00eda es una pseudociencia \u2013 lo que no es \u00f3bice para que no sea un saber digno de estudio &#8211; nacida para justificar un sistema arbitrario y falaz como lo prueba que se colara en los Premios Nobel de rond\u00f3n, pero muy persuasivo al objeto de proporcionar a las clases &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/04\/12\/los-mercados-castigan-los-recortes\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Los mercados castigan los recortes<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4262,155],"tags":[99677,4291,4547],"class_list":["post-2131","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-general","tag-economia","tag-mercado","tag-recortes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2131"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2131\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2134,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2131\/revisions\/2134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}