{"id":2213,"date":"2012-04-23T11:02:10","date_gmt":"2012-04-23T09:02:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2213"},"modified":"2012-04-23T11:10:50","modified_gmt":"2012-04-23T09:10:50","slug":"el-hospicio-de-los-libros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/04\/23\/el-hospicio-de-los-libros\/","title":{"rendered":"El Hospicio de los libros"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Proyecto Fahrenheit 451 - las personas libro -\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Yo_OJaQnMYY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando a finales de los Noventa apareciera por aqu\u00ed la moda del malsonante Bookcrossing importada del mundo b\u00e1rbaro anglosaj\u00f3n, consistente en dejar abandonados los libros sobre el asiento de un banco del parque por ejemplo, con la esperanza de que alg\u00fan desaprensivo se hiciera cargo de su cuidado, como anta\u00f1o era costumbre hacer con los hijos no deseados o que uno ya no pod\u00eda mantener por falta de recursos como se narra en los cuentos infantiles, pese a la mala pinta que tuviera la iniciativa por cuanto hac\u00eda a\u00f1icos el prestigio que todo libro comportaba desde antiguo, nunca sospech\u00e9 lo lejos que la l\u00f3gica de los hechos llevar\u00eda semejante patochada, a saber: la creaci\u00f3n de Hospicios para libros.<br \/>\nAquella iniciativa me ha supuesto personalmente m\u00e1s de un trauma, porque hasta entonces, por experiencia yo sab\u00eda que si me dejaba olvidado un paraguas en d\u00eda de lluvia, este desaparec\u00eda, si me bajaba del autob\u00fas sin la bolsa de la compra del supermercado, dif\u00edcil era recuperarla en la taquilla del autob\u00fas, si por las prisas no recog\u00eda el m\u00f3vil de la mesa del bar, ni me molestaba en regresar a recuperarlo, incluso los mismos peri\u00f3dicos si te despistabas por la ma\u00f1ana, eran capaces de desaparecer a tu lado sigilosamente. Pero los libros, \u00a1Los libros eran imperdibles! Cada vez que me despistaba olvid\u00e1ndome por ejemplo \u201cEl Ente y la Esencia\u201d de Tom\u00e1s de Aquino o \u201cLa vida es sue\u00f1o\u201d de Calder\u00f3n, siempre tuve la certeza de que el ejemplar permanecer\u00eda tal y como lo hab\u00eda dejado en el mismo sitio aunque tardara horas en regresar a rescatarlo. A veces incluso, cuando a punto estaba de no recogerlos, personas del todo desconocidas ten\u00edan la amabilidad de alertarme como me sucediera con mi querid\u00edsima Biblia de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Pero desde que dejar las obras completas de Gald\u00f3s diseminadas por la ciudad se ha coinvertido en toda una Performance literaria, debo poner los cinco sentidos en no soltarlos de la mano, porque ya han sido varios los ejemplares que no he recuperado por esta causa, dado que ahora quien los ve, por hacer la gracia se los queda creyendo participar de la cadena intelectualoide comunitaria de papanatas. Con todo, la p\u00e9rdida de mis queridos libros a los que nunca m\u00e1s volver\u00e9 a ver en la vida porque me han sido arrebatados en un \u00a1abrir y cerrar de ojos! al menos, me ha valido para descubrir que los medios de transporte p\u00fablicos y sus inmediaciones son aut\u00e9nticos Agujeros Negros que alimentan a la Industria Editorial, que no por casualidad all\u00ed instalan puestos ambulantes para su venta inmediata, como si un libro le\u00eddo pudiera reemplazarse con una copia.<\/p>\n<p>Y de aquellos polvos, estos lodos. Durante la pasada Semana Santa visit\u00e9 la \u201cFeria del Libro Antiguo de Valladolid\u201d que pasa por ser una de las mejores. Pues bien, adem\u00e1s de arruinarme por padecer bibliofilia compulsiva, me llev\u00e9 el disgusto de mi vida. Yo \u00a1Gracias a Dios! No tengo hijos. Pero tengo siete libros reconocidos \u2013 publicados con su Dep\u00f3sito Legal e ISBN -, otros tanto secretos \u2013 no han visto la luz y est\u00e1n a\u00fan en manuscritos -, varios ileg\u00edtimos \u2013 publicados con pseud\u00f3nimo para ni\u00f1os -, una veintena raptados \u2013 libros que me dejaron y no han vuelto a su due\u00f1o &#8211; y m\u00e1s de diez mil adoptados previo desembolso \u2013 aquellos que he comprado y han tenido el privilegio de vivir en mi Biblioteca -\u2026y a todos ellos les quiero con todo el alma: Los busco, los pido, voy a recogerlos, los miro, los abro, los hojeo, los ojeo, los leo, los subrayo, les hago anotaciones al margen, los saco de paseo, les presento a mis amigos, los ordeno en la balda, los clasifico por autores, temas o seg\u00fan van entrando a mi casa, los limpio, los reparo, me siento orgulloso de ellos, o como ahora hablo de ellos\u2026por eso me sent\u00f3 como un tiro en la entrepierna ver como toda una \u201cFeria del Libro Antiguo\u201d que se supone pretende dignificar el estatus de los ejemplares que por haber venido al mundo en otra \u00e9poca y estar algo achacosos por el uso de sus due\u00f1os, parecen obsoletos y no merecedores de ser vendidos en una gran librer\u00eda, ni si quiera en la infernal cadena en serie del Corte Ingl\u00e9s, no tuvo mejor idea que dejar un espacio bald\u00edo, desnudo, frio, sin la menor atenci\u00f3n de nadie para que la gente dejase y cogiese libros a su antojo sin pedir permiso a nadie, ni solicitar m\u00e1s referencia que estuviera al alcance de su mano en este pa\u00eds de analfabetos confesos que por no tener, ya no tienen ni la gu\u00eda telef\u00f3nica y para mayor verg\u00fcenza bautizaron el lugar con el horrible nombre de \u201cEl hospicio de los libros\u201d. \u00a1Y se dicen libreros!<br \/>\n\u00a1Traficantes de libros! Eso es lo que son toda esa chusma. De haber tenido buenas intenciones, aunque la medida fuera contraria a mi particular sensibilidad para con los libros pareja a la de los protectores de animales para con las bestias de cuatro patas o los vegetarianos para con su dieta, seguramente se les hubieran ocurrido nombres m\u00e1s bellos como \u201cEl banco de los libros\u201d \u201cEl Tiovivo de los libros! \u201cBibli\u00f3polis\u201d \u201cEl Arca de Gutenberg\u201d por citar los primeros que me vienen a la cabeza sin pensar mucho. \u00bfA qu\u00e9 perversa mente se le ha ocurrido la idea de llamarle as\u00ed?<br \/>\nPara empezar, observese que trat\u00e1ndose de la \u201cFeria del Libro Antiguo\u201d, lo apropiado hubiera sido llamarle \u201cEl asilo de los libros\u201d que suena igual de mal, pero parece m\u00e1s coherente. En cualquier caso suena mal. Porque, aunque no sea cuesti\u00f3n de utilizar eufemismos, y empezar a sustituir Hospicio por Casa de Acogida, Asilo por Residencia de la Tercera Edad, Frenop\u00e1tico por Centro de Salud Mental, etc, bien parece lo que bien suena y acaso suene con el tiempo igual de mal, porque mal es lo que albergan dichas instituciones, por mucho que se les disfrace el nombre. En consecuencia, as\u00ed como no deber\u00eda haber ni\u00f1o sin familia que lo amase, anciano sin hijos que lo cuidasen, loco sin amigos que le aceptasen y dem\u00e1s, tampoco deber\u00eda fomentarse estas nefastas pr\u00e1cticas de Abandono literal de libros, porque en una sociedad que al despilfarrar materias primas le llama reciclar, a dar lo que le sobre le dice ser solidario y un sinf\u00edn de costumbres m\u00e1s, en verdad lo que se transmite es que el libro no merece nuestro aprecio, que no tiene valor. \u00a1M\u00e1s todav\u00eda! Ahora que ha llegado la tecnolog\u00eda con prisas desterrando para siempre aquel entra\u00f1able Proverbio chino documentado durante la Dinast\u00eda Ming \u201c Hay dos clases de gilipollas: los que prestan libros y los que los devuelven\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 &nbsp; Cuando a finales de los Noventa apareciera por aqu\u00ed la moda del malsonante Bookcrossing importada del mundo b\u00e1rbaro anglosaj\u00f3n, consistente en dejar abandonados los libros sobre el asiento de un banco del parque por ejemplo, con la esperanza de que alg\u00fan desaprensivo se hiciera cargo de su cuidado, como anta\u00f1o era costumbre hacer &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/04\/23\/el-hospicio-de-los-libros\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El Hospicio de los libros<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4259],"tags":[4274,401,4564],"class_list":["post-2213","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-letras","tag-cultura","tag-educacion","tag-libro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2213"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2213\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2221,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2213\/revisions\/2221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}