{"id":2258,"date":"2012-05-07T11:03:31","date_gmt":"2012-05-07T09:03:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2258"},"modified":"2012-05-07T11:08:20","modified_gmt":"2012-05-07T09:08:20","slug":"el-quinto-grito-de-munch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/05\/07\/el-quinto-grito-de-munch\/","title":{"rendered":"El quinto Grito de Munch"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2012\/05\/imagesCAMRDEBP.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2265\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2012\/05\/imagesCAMRDEBP.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"251\" \/><\/a><\/p>\n<p>La prensa internacional se ha hecho eco del precio record alcanzado en subasta por \u201cEl Grito\u201d del pintor noruego Edvard Munch. No es para menos, si tenemos en cuenta que ya desconciertan las cifras barajadas trat\u00e1ndose de piezas \u00fanicas e irrepetibles, Con mayor motivo habr\u00e1 de serlo cuando la obra en cuesti\u00f3n tiene otras tres hermanas gemelas: Una expuesta en la Galer\u00eda Nacional y las otras dos en el Museo Munch, todas en Oslo Capital.<br \/>\nHoy no es el momento ni el lugar para indagar sobre la diferencia entre el precio y el valor del Arte cuyo esc\u00e1ndalo curiosamente provoca m\u00e1s pasi\u00f3n y enfrentamiento entre los expertos que el que cabe darse en el mercado de fichajes entre los comentaristas deportivos donde nadie parece necesitar distinguir entre las cifras indecentes que se pagan por tocar las pelotas 90 minutos y el valor laboral del esfuerzo realizado fuera del campo de f\u00fatbol que a lo mejor no da ni para cubrir una jornada a pie de obra de pe\u00f3n. No es el lugar, porque la mayor\u00eda de ustedes entienden m\u00e1s de lo uno que de lo otro, no siendo cuesti\u00f3n de enfrentarse a los elementos que los hay muy brutos. Y no es el momento, porque infl\u00e1ndose como se est\u00e1 inflando la burbuja del mercado del Arte, seguro estoy que la marca alcanzada por \u201cEl Grito\u201d de Munch, pronto ser\u00e1 superada por cualquier otra obra al capricho del comprador u ocasi\u00f3n del vendedor. En cambio, no creo que gocemos de mejor instante que el presente para contemplar c\u00f3mo un solo cuadro puede canalizar los efluvios cat\u00e1rticos de toda una sociedad para erguirse en un icono referencial de una entera \u00c9poca como la actual, por lo cual, ser\u00eda un desperdicio hablar de lo de siempre cuando bien podemos asistir a una sorprendente serendipia que retrata la sobrecogedora coincidencia entre la Pompa y Circunstancia del despilfarro especulador de las \u00e9lites financieras y la miseria humana de los pueblos.<\/p>\n<p>Como los Jinetes del Apocalipsis, las cuatro versiones de \u201cEl Grito\u201d, han pasado al imaginario colectivo para representar la desesperaci\u00f3n en estado puro de una persona, independientemente del motivo que pueda conducir a ella, dado que de su desgarro expresionista nada puede colegirse al respecto. Caso muy distinto entonces de las t\u00edpicas escenas figurativas donde se representaban estampas ciertamente desesperadas donde no hac\u00eda falta interpretar para vislumbrar la causa del sufrimiento, verbigracia el dolor de una madre a pie de la Cruz viendo como matan a su hijo, de las obras negras goyescas donde se sugiere la podredumbre material y espiritual que rodea a los personajes o incluso, en el \u201cGernika\u201d de Picasso cuyo cubismo no alcanza para despegar el grito de la figura central de la muerte y destrucci\u00f3n provocada por la guerra. Porque la obra de Munch no remite a otra realidad que nuestro sentimiento sin perderse en los detalles particulares que a cada cual puedan generarle desesperaci\u00f3n, de no ser que alg\u00fan cr\u00edtico me corrija aduciendo que la desesperaci\u00f3n de la figura es debida al extra\u00f1o fen\u00f3meno paisaj\u00edstico que hace de fondo, en cuyo caso, habr\u00edamos confundido el efecto con la causa.<\/p>\n<p>Porque ya es casualidad que en plena crisis europea, con las bolsas en ca\u00edda libre, huida de los inversores, recesi\u00f3n econ\u00f3mica, aumento del desempleo, subida generalizada de impuestos, subida galopante de precios, empeoramiento de las condiciones laborales, bajada de salarios, precariedad, p\u00e9rdida de derechos civiles que condenar\u00e1 por primera vez en mucho tiempo a que los nietos vivan peor que sus abuelos\u2026una obra de arte que no produce riqueza, que no presta servicios, que no sirve como alimento nutricional, por lo visto, ha encontrado para un simple particular en una subasta, la nada despreciable cifra de 120 millones de D\u00f3lares, dando con ello el artista desde su tumba un espeluznante quinto Grito de alarma universal ante los acontecimientos a los que estamos asistiendo en este comienzo del Milenio.<br \/>\nAnte esta chocante paradoja del Libre Mercado, los hay que arremeten contra el Arte que es el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena y los que denuncian con vehemencia el alarde de exhibicionismo de la que hacen gala los especuladores. En cambio, yo prefiero entender de lo sucedido, que Espa\u00f1a con sus grandes pinacotecas, bien podr\u00eda respaldar sus subastas de Deuda poniendo como garant\u00eda el patrimonio cultural acumulado al objeto de aplacar la Prima de Riesgo que hasta ahora desconf\u00eda por guiarse \u00fanicamente por factores econ\u00f3micos como nuestra capacidad de producci\u00f3n, nuestra solvencia en los pagos, la rigidez del mercado de trabajo, la bajada del PIB, del consumo interno, de las importaciones\u2026cuando de ser correctamente aleccionada podr\u00eda atender a la inconmensurable riqueza que se atesora, no en lingotes de oro en el Banco de Espa\u00f1a, ni en las acciones de las Grandes empresas como Repsol, sino en Museos como El Prado, en forma de obras de arte.<br \/>\nNo s\u00e9\u2026tantas veces se le achaca a la Iglesia eso de por qu\u00e9 no vende el Vaticano para saciar el hambre en el Mundo, que por poner de garant\u00eda, por ejemplo, un miserable Velazquez, nadie deber\u00eda rasgarse las vestiduras. Por supuesto, mejor eso, que tener que estudiar la posibilidad de expropiar a los clubes de f\u00fatbol sus recursos humanos para con la venta a terceros de jugadores como Cristiano o Messi, hacer caja y evitar a la poblaci\u00f3n deambular por nuestras ciudades con la misma expresi\u00f3n de desesperaci\u00f3n que aparece en el cuadro de Munch. Pero claro, de hacerse esto \u00faltimo, seguramente Espa\u00f1a entera furibunda saldr\u00eda a la calle echando el grito en el cielo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La prensa internacional se ha hecho eco del precio record alcanzado en subasta por \u201cEl Grito\u201d del pintor noruego Edvard Munch. 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