{"id":235,"date":"2010-09-18T01:56:21","date_gmt":"2010-09-17T23:56:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/2010\/09\/18\/contra-los-besos\/"},"modified":"2010-09-21T22:36:13","modified_gmt":"2010-09-21T20:36:13","slug":"contra-los-besos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/09\/18\/contra-los-besos\/","title":{"rendered":"Contra los besos"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_275\" aria-describedby=\"caption-attachment-275\" style=\"width: 520px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/09\/Gorbachov-y-Honecker2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-275\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/09\/Gorbachov-y-Honecker2.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/files\/2010\/09\/Gorbachov-y-Honecker2.jpg 520w, https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/files\/2010\/09\/Gorbachov-y-Honecker2-300x144.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-275\" class=\"wp-caption-text\">As\u00ed empez\u00f3 el principio del Fin.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mucho se ha escrito acerca del origen del beso: desde que apareci\u00f3 como prolongaci\u00f3n del acto mamario, hasta la acci\u00f3n maternal Cro-magnona de masticar los alimentos a sus beb\u00e9s, pasando por los olisqueos mutuos entre extra\u00f1os para reconocerse. Mi parecer al respecto va tambi\u00e9n en esta l\u00ednea, situando la acci\u00f3n de besar dentro del marco del despioje, m\u00e1s que nada, porque \u00e9ste empez\u00f3 d\u00e1ndose entre los m\u00e1s cercanos, generalmente parientes, explicaci\u00f3n que comporta el plus de salubridad que se requiere para evolucionar como lo ha hecho hasta convertirse en saludo que amenaza a la humanidad con extenderse m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites cursis -que no rom\u00e1nticos- de la familia, por cuanto ello supone un riesgo superior para la especie que el que se calcula puede sobrevenirnos de los cielos en forma de meteorito, haciendo bueno con mil a\u00f1os de retraso la Edad del Esp\u00edritu santo anunciada por Joaqu\u00edn de Fiore, en la que el Amor Universal acabar\u00e1 triunfando, entendiendo por triunfo, El Final de los Tiempos que suena mejor que El Fin del Mundo. Porque si para algo ha servido la fantasmag\u00f3rica Gripe A, ha sido para poner de manifiesto lo insano de esta pr\u00e1ctica del besuqueo\u2026<br \/>\nAs\u00ed, de la sana acci\u00f3n de despiojarnos unos a otros, se lleg\u00f3 por error muy recientemente en la historia de la humanidad a saludarnos con besitos m\u00e1s falsos que los de Judas, pues si el saludo es a la salud lo que el salario a la sal, m\u00e1s nos hubiera valido salarnos, que todav\u00eda ni por estas llegar\u00eda yo a preferir asalariarme, por mucho que deteste que me babeen la cara en el mejor de los casos, que por lo general el asco suele ser rec\u00edproco s\u00f3lo alcanzando a rozar las mejillas. Y digo recientemente, porque hasta bien entrado el Siglo XX, \u00fanicamente se besaba en la cara a los iguales; a las personas distinguidas se les hac\u00eda reverencia o como mucho, besaba en la mano como a los obispos o incluso la zapatilla como al Papa; Besar a una Dama en p\u00fablico en la mejilla era un atrevimiento tal, que en algunas culturas el chico estaba obligado a casarse, y todav\u00eda hoy, en un pa\u00eds tan culto como Ir\u00e1n, puede suponer pena de c\u00e1rcel, legislaci\u00f3n avanzada que deber\u00edamos aplicar aqu\u00ed de inmediato para evitar el contagio de esta repugnante moda.<br \/>\nMis investigaciones antropol\u00f3gicas del beso, ponen de manifiesto una correlaci\u00f3n directa entre la malsana costumbre de besarse y el desarrollo de una sociedad: Mientras Europa supo mantener el beso en la esfera privada, pudo competir de igual a igual con todo el Mundo y gracias a su tecnolog\u00eda y las armas de fuego, dominarlo, pese a lo reducido de su tama\u00f1o geodemogr\u00e1fico; Mas tan pronto como su pr\u00e1ctica se expandi\u00f3 tras el Mayo del 68, vamos en ca\u00edda libre. Los dos besitos que nos damos los europeos, pueden salirnos car\u00edsimos, como caros les saldr\u00e1n a los americanos aunque s\u00f3lo se den uno, pues los asi\u00e1ticos saben de su perniciosidad debido a su masificaci\u00f3n y lo evitan elegantemente sin necesidad de darse la mano \u2013otra fea costumbre- con una inclinaci\u00f3n de cabeza. Un morrocotudo escarmiento, fue el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y todo el Pacto de Varsovia, poco despu\u00e9s de verles morrearse a Erich Honecker y Gorbachov junto al Muro de Berl\u00edn, que se vino abajo como las murallas de Jeric\u00f3.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Mucho se ha escrito acerca del origen del beso: desde que apareci\u00f3 como prolongaci\u00f3n del acto mamario, hasta la acci\u00f3n maternal Cro-magnona de masticar los alimentos a sus beb\u00e9s, pasando por los olisqueos mutuos entre extra\u00f1os para reconocerse. 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