{"id":2485,"date":"2012-07-09T17:07:30","date_gmt":"2012-07-09T15:07:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2485"},"modified":"2012-07-10T12:10:56","modified_gmt":"2012-07-10T10:10:56","slug":"alimentando-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/07\/09\/alimentando-la-fe\/","title":{"rendered":"Alimentando la Fe"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Los cardenales celebran el quinto aniversario del pontificado del Papa con una comida\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/AOjCsurDH_w?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>El obispo de Solsona, Xavier Novell, ha planteado recientemente culminar la misa con una comida fraternal en pos de fortalecer los lazos de la comunidad cristiana, seg\u00fan ha transcendido de su \u00faltima glosa semanal dirigida a los curas de su Di\u00f3cesis.<br \/>\nSupongo que ahora, muchos compa\u00f1eros de Teolog\u00eda de Deusto, se estar\u00e1n acordando de m\u00ed, pues hace d\u00e9cadas que vengo proponiendo algo m\u00e1s atrevidillo pero en la misma l\u00ednea que el Obispo. Por ejemplo, mi amigo Alberto Cano, ingeniero catequista, ha debido soportar con m\u00e1s paciencia que el santo Job, mis recurrentes ocurrencias al respecto: Tenemos que hacer una alubiada bajo el p\u00f3rtico de Santa Mar\u00eda, para que la gente tenga acceso a los sacramentos; hay que introducir la pizza consagrada para comulgar; Ya ver\u00e1s como con estas medidas alimentaremos mejor la Fe que con ese hipot\u00e9tico cordero de Dios que quitar\u00e1 el pecado del mundo, mas no las ganas de comer. En todo caso, abre el apetito&#8230;.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo hace tiempo publicado \u201cY el Verbo se hizo pecado\u201d ya mostraba mi extra\u00f1eza por lo parad\u00f3jico de que, en una religi\u00f3n como la nuestra, donde Dios se materializ\u00f3 en un cuerpo de carne y hueso \u2013 lo de que \u201cse hizo hombre\u201d suena fatal \u2013 santificando con ello el Templo terrenal del Alma Inmortal, los placeres que este le pueda aportar en vida, sean reiteradamente despreciados por la Iglesia. Pues bien, hoy toca presentar perplejidad por el curioso hecho de que, el motivo central de nuestro rito, cu\u00e1l es, la eucarist\u00eda, naciera, no de un acto abstracto espiritual sacerdotal de marcado car\u00e1cter institucional, sino de algo tan mundano como lo es un fraternal banquete de despedida al que acudi\u00f3 Jes\u00fas acompa\u00f1ado de sus m\u00e1s fieles colaboradores que ha pasado a la historia como \u201cLa \u00faltima cena\u201d.<\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente, el t\u00e9rmino \u201cEucarist\u00eda\u201d procedente del griego (Eu) que significa bien y (J\u00e1ris) que puede traducirse por resplandor, gracia, belleza \u2013 de ah\u00ed las tres Gracias \u2013 tradicionalmente se le ha asignado el sentido sacramental de \u201cAcci\u00f3n de gracias\u201d por parte de los fieles hacia la divinidad. Y sin embargo, tambi\u00e9n cabe, no sin cierto grado de libertad, interpretar la Eucarist\u00eda como \u00a1Buen provecho! que parece m\u00e1s conforme con los hechos aquella noche acaecidos.<\/p>\n<p>Porque es curioso, que de los Siete Sacramentos Capitales, cuatro suelen ir acompa\u00f1ados de banquetes y jolgorio ( Bautizo, Comuni\u00f3n-Confirmaci\u00f3n, Matrimonio y Orden Sacerdotal) uno tenga que ver precisamente con la abstinencia de ello ( Penitencia) otro por fuerza se ve impedido para ello (Unci\u00f3n de los enfermos) y la Eucarist\u00eda, d\u00f3nde expl\u00edcitamente se habla de pan y vino, resulta que estos aparecen representados por la m\u00e1s r\u00e1cana escuela de cocina minimalista que quepa imaginar. Y es verdad que no s\u00f3lo de pan vive el hombre. \u00a1Pero hombre! \u00a1Viva el pan! Que la Fe no se alimenta de rezos y oraciones.<\/p>\n<p>Los momentos m\u00e1s importantes de sus vidas, la gente corriente suele festejarlo por medio de comidas comunitarias donde a falta de otro motivo para ser felices en la vida, llenar la andorga en compa\u00f1\u00eda de familiares y amigos, satisface esas otras ausencias del esp\u00edritu permitiendo sobrellevar lo que Kundera definiera como \u201cla insoportable levedad del ser\u201d y toda la vanidad que comporta la existencia como bien advirtiera al final de su reflexi\u00f3n Qoheleth en \u201cEclesiast\u00e9s\u201d. Por ello, resulta todav\u00eda m\u00e1s chocante que festejando por todo lo alto con pantagru\u00e9licos banquetes el nacimiento de Jes\u00fas durante la Noche Buena, la irrupci\u00f3n del A\u00f1o Nuevo en Noche Vieja, los excesos de Don Carnaval y su ant\u00edtesis Do\u00f1a Cuaresma que lejos de negar esta realidad, la ratifica al asociar la pena por la muerte del Se\u00f1or a la abstinencia y su supresi\u00f3n retornando a la normalidad tras su Resurrecci\u00f3n, resulta que, los cristianos en misa, se comportan como en un funeral: entran y salen en silencio, no r\u00eden, no se abrazan, se levantan y se sientan de forma r\u00edgida, cantan fatal&#8230;cualquiera dir\u00eda que se alegran por hallarse en la Casa de Dios.<\/p>\n<p>En su origen, todos los cultos religiosos descansan sobre la ofrenda de alimentos; primero para devolver a la diosa naturaleza parte de lo que esta nos entrega para nuestro sustento; m\u00e1s adelante para mantener a los miembros de la sociedad que se dedicaban por entero a su culto por medio de sacrificios en forma siempre de prote\u00ednas que eran de m\u00e1s provecho humano que divino como se\u00f1ala con agudeza M. Harris en su obra \u201cBueno para comer\u201d; y finalmente se lleg\u00f3 a la f\u00f3rmula del Banquete ritual propio de los antiguos Misterios cuya viva representaci\u00f3n actualizaba modelos mitol\u00f3gicos como el Banquete de los Dioses del Olimpo o el de Odin, encontrando su sublimaci\u00f3n intelectual en el conocido Di\u00e1logo de Plat\u00f3n.<\/p>\n<p>Es una l\u00e1stima que la Iglesia se regodee en la triste figura del Cristo muerto y crucificado ante cuya presencia todo dios pierde el apetito, en vez de exaltar su gloria representando m\u00e1s a menudo las estampas evang\u00e9licas en las que aparece de juerga comiendo y bebiendo rodeado de mujeres y amigos. Claro que entonces, ello podr\u00eda sugerir una inc\u00f3moda reminiscencia baconiana de nuestras creencias del todo inconfesable.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El obispo de Solsona, Xavier Novell, ha planteado recientemente culminar la misa con una comida fraternal en pos de fortalecer los lazos de la comunidad cristiana, seg\u00fan ha transcendido de su \u00faltima glosa semanal dirigida a los curas de su Di\u00f3cesis. Supongo que ahora, muchos compa\u00f1eros de Teolog\u00eda de Deusto, se estar\u00e1n acordando de m\u00ed, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/07\/09\/alimentando-la-fe\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Alimentando la Fe<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,433],"tags":[4280,4406,99669],"class_list":["post-2485","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-religion","tag-alimentacion","tag-cristianismo","tag-religion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2485"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2490,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485\/revisions\/2490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}