{"id":2566,"date":"2012-08-09T08:45:43","date_gmt":"2012-08-09T06:45:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2566"},"modified":"2012-08-09T08:48:48","modified_gmt":"2012-08-09T06:48:48","slug":"horror-en-el-hipermercado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/08\/09\/horror-en-el-hipermercado\/","title":{"rendered":"Horror en el hipermercado"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Alaska y los Pegamoides - Horror en el hipermercado (videoclip 1980)\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/2vyu5ex2aQc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>La nota refrescante de este verano que augura un oto\u00f1o calentito la ha propiciado el infatigable culo inquieto del Parlamentario andaluz, el se\u00f1or Gordillo, quien amparado por el privilegio de impunidad que gozan sus Se\u00f1or\u00edas, lejos de aprovechar la ocasi\u00f3n para enriquecerse como corresponde a su cargo por v\u00edas corruptas, la ha montado gorda haciendo honor a su apellido, poni\u00e9ndose al frente de una acci\u00f3n reivindicativa de escasa eficacia particular pero de enorme repercusi\u00f3n universal de calar el ejemplo simb\u00f3lico ofrecido, como lo es, el asalto en masa a un supermercado en \u00c9cija en busca de alimentos de primera necesidad para repart\u00edrselo a los m\u00e1s desfavorecidos de la localidad.<\/p>\n<p>En\u00e9rgico por si mismo, su repercusi\u00f3n se ha visto acrecentado por coincidir con el anuncio por parte de la autoridad gerundense de que, dado el creciente n\u00famero de indigentes que acuden a diario a los contenedores de los supermercados en busca de productos caducados, para evitar problemas sanitarios derivados de la ingesta de sustancias en mal estado y de orden p\u00fablico en las inmediaciones de los establecimientos de comida por las encarnizadas batallas campales que entre la muchedumbre congregada empiezan a aflorar por su disputa, se ha tomado la sabia decisi\u00f3n de candar dichos contenedores, no sin establecer un dispositivo de ayuda que redirija a las hordas hambrientas hacia un centro de reparto municipal donde se les har\u00e1 entrega de una bolsa de alimentos, a semejanza de c\u00f3mo se nutren nuestros mejores representantes del ciclismo, al menos, mientras se pasa la alarma medi\u00e1tica ocasionada por la medida.<\/p>\n<p>La muy significativa concurrencia de los hechos, es sintom\u00e1tica de la aut\u00e9ntica realidad que padecen muchos de nuestros vecinos, m\u00e1s all\u00e1 de lo que digan los \u00edndices macroecon\u00f3micos, los tipos de inter\u00e9s, la prima de riesgo y todas esas frusler\u00edas de la pseudociencia que es la Econom\u00eda. Porque, la famosa crisis, la mayor angustia que genera en las altas esferas financieras, en los blindados consejos de administraci\u00f3n de las empresas, en las asambleas anuales de su accionariado, en los despachos de los gobernantes, pol\u00edticos y sindicalistas\u2026es en el peor de los casos, motivada por la disminuci\u00f3n porcentual de sus beneficios, \u00a1pero beneficios al fin y al cabo! cuando para muchos desempleados sin prestaci\u00f3n, jubilados, viudas, pensionistas y familiares dependientes de ellos, empiezan a entender la met\u00e1fora cantada en su d\u00eda por Alaska y los Pegamoides que encabeza esta reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>En una sociedad donde el necio ha confundido valor y precio, donde todo se puede comprar y vender incluido el propio dinero, el individuo que otrora conquistase para si la condici\u00f3n de persona y a\u00fan de ciudadano, tirolo todo por la borda en cuanto pudo reciclarse en mero consumidor deslumbrado por una abundancia sin parang\u00f3n en la historia de la humanidad, no advirtiendo que tal condici\u00f3n es subsidiaria del poder consumir, disociada de la necesidad, ahora que como apuntara Galbraith en su \u201cSociedad opulenta\u201d, es la producci\u00f3n la que genera la demanda y no a la inversa, de modo que privado de la herramienta que posibilita el consumo, cual es, no tanto el modo de ganarse la vida, cuanto el poder adquisitivo del que se dispone para ello, desaparece el consumidor, no quedando nada de todo aquello que fuera con anterioridad en la historia del hombre: semejante, pr\u00f3jimo, familiar, allegado, esclavo, siervo, trabajador\u2026por lo que en coherencia, nada obliga a su respeto o salvaguarda como tal. De ah\u00ed la facilidad con la que los actuales gobernantes se pronuncian como lo hacen en la liquidaci\u00f3n de todo derecho universal a la educaci\u00f3n, a la sanidad, al trabajo, etc. \u00a1Todo eso est\u00e1 de m\u00e1s!<br \/>\nLa letra de la pegadiza canci\u00f3n \u201cHorror en el hipermercado\u201d hace alusi\u00f3n a la p\u00e9rdida de una persona, concretamente una chica llamada \u201c Mari Pili\u201d a la que busca su novio por la gran superficie. Algo parecido le ha pasado al ciudadano medio que alegremente se ha desprendido de los ancestrales valores curtidos en la experiencia milenaria de la humanidad, cuales son los de la familia, el grupo, la comunidad, para entregarse sin cuidado a los cantos de sirena de la muy reciente autosuficiencia del individuo sin percatarse que es precisamente as\u00ed como resulta m\u00e1s vulnerable ante cualquier depredador ajeno a la especie y todav\u00eda m\u00e1s ante los miembros m\u00e1s fuertes de la misma; Qu\u00e9 no diremos entonces de la supina estupidez cometida por todos los consumidores de creer tratar de igual a igual en el famoso libre mercado entre la insignificancia que supone para \u00e9ste su min\u00fascula capacidad de compra para la supervivencia, comparada con la abismal distancia que le separa a todos los niveles con las grandes compa\u00f1\u00edas con las que a diario se ve forzado a relacionarse.<\/p>\n<p>Pero el horror en el hipermercado en que hemos convertido toda nuestra sociedad, ha logrado perder en sus profundidades no solo a los individuos ego\u00edstas, dispersos e inconexos entre si, tambi\u00e9n ha sumido en la confusi\u00f3n a las instituciones y entidades colectivas como se puede apreciar de estudiar a c\u00e1mara r\u00e1pida lo sucedido con la idea de Europa que no ha pasado de ser un Supermercado Com\u00fan, donde ahora Espa\u00f1a se ve obligada a acudir en busca de productos caducados del Banco Central para que la rescaten de la miseria. Pero hay otra clase de Mari Pili, que en Espa\u00f1a lejos de perderse en el Hipermercado, esta vez la de los \u201cEjecutivos agresivos\u201d, continua de ligoteo en la playa disfrutando de los dividendos que con nuestro dinero les permiten comprar deuda, la misma que ellos, debido a la disminuci\u00f3n del gravamen fiscal sobre las grandes fortunas, a la evasi\u00f3n de impuestos, de divisas y dem\u00e1s artes defraudadoras, han generado durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La nota refrescante de este verano que augura un oto\u00f1o calentito la ha propiciado el infatigable culo inquieto del Parlamentario andaluz, el se\u00f1or Gordillo, quien amparado por el privilegio de impunidad que gozan sus Se\u00f1or\u00edas, lejos de aprovechar la ocasi\u00f3n para enriquecerse como corresponde a su cargo por v\u00edas corruptas, la ha montado gorda haciendo &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/08\/09\/horror-en-el-hipermercado\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Horror en el hipermercado<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4296],"tags":[4280,540,99680],"class_list":["post-2566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-resistencia","tag-alimentacion","tag-pobreza","tag-resistencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2566"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2566\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2570,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2566\/revisions\/2570"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}