{"id":2615,"date":"2012-08-22T16:10:10","date_gmt":"2012-08-22T14:10:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2615"},"modified":"2012-08-23T09:13:38","modified_gmt":"2012-08-23T07:13:38","slug":"muerte-en-la-carcel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/08\/22\/muerte-en-la-carcel\/","title":{"rendered":"Muerte en la c\u00e1rcel"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=M6MfiN_OA9Q\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=M6MfiN_OA9Q<\/a>\n<p>Gracias al dilema planteado por el caso del etarra, Josu Uribetxeberria, quien padeciendo un c\u00e1ncer terminal ha solicitado su puesta en libertad amparado en la legislaci\u00f3n vigente, acerca de si en un Estado de Derecho es moralmente aceptable la piedad para con sus condenados, los medios de comunicaci\u00f3n en aras de pon\u00e9rselo m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda al ejecutivo \u2013 no menciono al juez porque en nuestro pa\u00eds la separaci\u00f3n de poderes no alcanza el nivel m\u00ednimo te\u00f3rico exigido para ello &#8211; que arde en deseos de corresponder los gestos emprendidos por la izquierda Abertzale, en cuanto a distensi\u00f3n se refiere, han aireado el escalofriante dato \u201cparcial\u201d de las personas que mueren por distintas enfermedades en nuestras c\u00e1rceles, al objeto de presentar un contrargumento a la opini\u00f3n p\u00fablica con el cual presionar a aquel para que mantengan en prisi\u00f3n al secuestrador de Ortega Lara.<\/p>\n<p>Pero como sucede con cualquier argumento cuya primera intenci\u00f3n es la de vencer al oponente, sucede que lejos de convencer afianza todav\u00eda m\u00e1s las convicciones radicalmente opuestas del auditorio que hay enfrente y en este caso, me atrever\u00eda a decir que incluso de la propia feligres\u00eda. Porque la cifra que \u00fanicamente era conocido por Instituciones Penitenciarias y las t\u00edpicas asociaciones humanitarias y profesionales del Derecho que predican en el desierto medi\u00e1tico institucional sobre estos asuntos la mayor parte del a\u00f1o, es tan sumamente abultada, es tan grande la cantidad de gente que muere silenciosamente intramuros sin que nos enteremos, mientras denunciamos c\u00ednicamente que la Pena de Muerte se aplique en EEUU casi a escondidas y sin apenas respuesta social, que uno s\u00f3lo puede enmudecer de espanto, si es un buen cristiano.<\/p>\n<p>Varios han sido los medios de desinformaci\u00f3n que han presentado el hecho bajo el espectacular titular de \u201cUn preso muere cada tres d\u00edas en las c\u00e1rceles espa\u00f1olas\u201d deducido de un informe oficial donde se refleja que en el quinquenio comprendido entre el 2005 y 2010, 799 internos fallecieron a causa de una larga enfermedad entre las paredes de su celda o en la enfermer\u00eda de la prisi\u00f3n. Para comprender bien lo que esto significa y por qu\u00e9 hablo de \u201cparcial\u201d cuando a ello he aludido anteriormente, es porque, en ese mismo informe se especifica que en el dato ofrecido, no se recogen los fallecidos en tercer grado, ni los m\u00e1s de 2.000 internos excarcelados por padecer una enfermedad incurable en dicho periodo, ni los que han muerto por infarto, sobredosis, suicidio o en una reyerta. De sumarse todos los n\u00fameros, seguramente empezar\u00edamos a percibir nuestros centros penitenciarios como siniestros centros de extermino, cosa que repugnar\u00eda al ciudadano medio que se cree a salvo de cometer cr\u00edmenes contra la humanidad.<\/p>\n<p>Pero, si hemos sido capaces por medio del silogismo garzoniano de ligar el voto democr\u00e1tico en las urnas de un simple hombre de pueblo con boina enroscada a la cabeza a un sanguinario atentado como se ha hecho con el electorado vasco de Batasuna respecto a ETA, qu\u00e9 no habr\u00edamos de hacer, sabido esto, cuando hay una relaci\u00f3n directa entre nuestros impuestos, el gobierno democr\u00e1tico y la regencia de Prisiones\u2026Mucho me temo, que como bien saben nuestros representantes, a los espa\u00f1oles no les repugna que esto suceda en nuestras fronteras. Lo que le repugna e inquieta es enterarse de ello; que se sepa; porque una vez sabido, no hay escapatoria a nuestra hipocres\u00eda que desea hablar de justicia cuando de lo que de verdad se trata es de satisfacer nuestro natural y comprensible \u00e1nimo de venganza. A lo mejor nos convendr\u00eda abrazar el modus operandi de la Sharia donde no se esconde el derecho de la v\u00edctima a hacer sufrir a su verdugo devolvi\u00e9ndole ojo por ojo y diente por diente.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracias al dilema planteado por el caso del etarra, Josu Uribetxeberria, quien padeciendo un c\u00e1ncer terminal ha solicitado su puesta en libertad amparado en la legislaci\u00f3n vigente, acerca de si en un Estado de Derecho es moralmente aceptable la piedad para con sus condenados, los medios de comunicaci\u00f3n en aras de pon\u00e9rselo m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/08\/22\/muerte-en-la-carcel\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Muerte en la c\u00e1rcel<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[378,155],"tags":[4426,4315,4355],"class_list":["post-2615","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-derecho","category-general","tag-carcel","tag-muerte","tag-represion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2615"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2615\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2624,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2615\/revisions\/2624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}