{"id":2705,"date":"2012-09-28T00:13:48","date_gmt":"2012-09-27T22:13:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2705"},"modified":"2012-09-28T14:50:27","modified_gmt":"2012-09-28T12:50:27","slug":"el-silencio-de-los-corderos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/09\/28\/el-silencio-de-los-corderos\/","title":{"rendered":"El silencio de los corderos"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Silencio Beethoven (alargada)\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/is0uKdoDDOQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>Con esa juguetona lengua suya que saca a pasear viciosilla entre sus labios al m\u00e1s puro estilo del Doctor Hann\u00edbal Lecter, Mariano Rajoy, desde la distancia, ha contrapuesto la multitudinaria manifestaci\u00f3n del pasado Martes frente al Congreso de los Diputados, a esa otra sobrecogedora mayor\u00eda silenciosa capaz de apabullar al claustro cartujo m\u00e1s estricto, dando a entender que esta \u00faltima, con su silencio apoya t\u00e1citamente las medidas emprendidas por el Gobierno leg\u00edtimamente salido de las urnas.<\/p>\n<p>Es cierto, que por lo general, cuando todo funciona, pocos nos molestamos en reconocer p\u00fablicamente el hecho, mientras a la m\u00ednima saltamos de torcerse las cosas, de igual modo que no es frecuente sentir la impresi\u00f3n interna de agradecimiento y en cambio qu\u00e9 pronto aflora abrupta desde las entra\u00f1as la pregunta indignada \u00bfQu\u00e9 he hecho yo para merecer esto? sobrevenida la desgracia, como si el que nos vaya todo bien siempre fuera un derecho adquirido con la existencia, sin necesidad de poner de nuestra parte en la buena marcha de los acontecimientos. A tan extra\u00f1o comportamiento diametralmente opuesto al proceder de nuestra naturaleza e historia humana, contribuy\u00f3 no poco, de una parte, la eliminaci\u00f3n del temor a lo que Hans Otto denominara \u201cLo otro\u201d del que hemos acabado siendo coleguillas falt\u00e1ndole todo respeto y de otra, la excesiva dejaci\u00f3n de funciones que las personas hemos delegado en los especialistas, no tanto por confianza en los semejantes, cuanto por aut\u00e9ntica irresponsabilidad en aras de una mayor comodidad, que no seguridad y menos libertad.<\/p>\n<p>Mas precisamente por lo apuntado, es todo un atrevimiento intelectual, sino un caradurismo pol\u00edtico, apadrinar la motivaci\u00f3n real que subyace en la actitud pasiva de la poblaci\u00f3n due\u00f1a de su silencio, en vez de esclavo de sus palabras como le sucede a menudo al Se\u00f1or Presidente, que puede responder adem\u00e1s de al firme apoyo de parte de la ciudadan\u00eda como ha sugerido Rajoy, a un formal respeto de corte kantiano por la democracia formal de recorte Popular, de dejar hacer durante cuatro a\u00f1os hasta que se les vuelva a molestar pidiendo su voto; a un total desencanto por el sistema democr\u00e1tico transformado en Partitocracia ante el evidente ninguneo padecido por la opini\u00f3n p\u00fablica que le hace reservarse cualquier queja o alabanza ante la tremenda aton\u00eda institucional; a un pasotismo militante heredero de los recorridos vitales anteriormente mencionados; a una no infrecuente capacidad de poder expresarse por verg\u00fcenza a cometer faltas de caligraf\u00eda en las Cartitas al Director \u2013 sentimiento desconocido para mi &#8211; a no saber hablar ante los micr\u00f3fonos de la radio o las c\u00e1maras de televisi\u00f3n, o sencillamente a no disponer del acceso a estos y otros medios de comunicaci\u00f3n con los que poder hacer o\u00edr su voz, pues los ciudadanos adem\u00e1s de inermes, a diferencia de las grandes empresas criminales politicoecon\u00f3micas, se hayan desprovistos de adecuados veh\u00edculos para materializar la famosa libertad de expresi\u00f3n, salvo para llamarse por tel\u00e9fono, enviarse correos electr\u00f3nicos y mensajes de m\u00f3vil cuya capacidad de gesti\u00f3n demostrada hace temblar por su alta rentabilidad en la relaci\u00f3n al presupuesto invertido respecto a su eficacia, a esos gigantes que desde el poder pretenden mantener ajenos a las tareas de direcci\u00f3n de la producci\u00f3n y Gobierno en la distribuci\u00f3n de los recursos comunes; y tambi\u00e9n, porqu\u00e9 no reconocerlo, por dicho pavor ancestral que lejos de desaparecer con el laicismo, s\u00f3lo parece haberse transferido de los dioses hacia otros \u00eddolos de carne y hueso con forma de patr\u00f3n y gobernante, cuya capacidad para beneficiarnos al margen de toda duda esc\u00e9ptica razonable, es tan nula como la de los anteriores y sin embargo con qu\u00e9 eficacia se manifiestan a la hora de convertir nuestra vida en un infierno.<\/p>\n<p>Con todo, proviniendo la contraposici\u00f3n de una manifestaci\u00f3n civil con la mayor\u00eda silenciosa del pa\u00eds del m\u00e1ximo representante del PP, partido que no ha condenado la rebeli\u00f3n contra el orden constitucional de la Rep\u00fablica, es m\u00e1s que comprensible la a\u00f1oranza de aquellos tiempos en que como dec\u00eda el chiste, con Franco, no nos pod\u00edamos quejar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con esa juguetona lengua suya que saca a pasear viciosilla entre sus labios al m\u00e1s puro estilo del Doctor Hann\u00edbal Lecter, Mariano Rajoy, desde la distancia, ha contrapuesto la multitudinaria manifestaci\u00f3n del pasado Martes frente al Congreso de los Diputados, a esa otra sobrecogedora mayor\u00eda silenciosa capaz de apabullar al claustro cartujo m\u00e1s estricto, dando &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/09\/28\/el-silencio-de-los-corderos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El silencio de los corderos<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4296],"tags":[4413,12776,16155],"class_list":["post-2705","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-resistencia","tag-ciudadania","tag-silencio","tag-sumision"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2705"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2712,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2705\/revisions\/2712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}