{"id":2828,"date":"2012-11-07T12:44:28","date_gmt":"2012-11-07T10:44:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2828"},"modified":"2012-11-07T12:48:39","modified_gmt":"2012-11-07T10:48:39","slug":"hay-poco-aire-en-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/11\/07\/hay-poco-aire-en-el-mundo\/","title":{"rendered":"\u00a1Hay poco aire en el mundo!"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Pedro Marin - Aire\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/NmZ-3ZjlMck?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>\u201cHay poco aire en el mundo y mucho en las ruedas. Y tengo la intenci\u00f3n de liberarlo\u201d. Esta curiosa sentencia fue espetada por un joven de 20 a\u00f1os sin antecedentes de ning\u00fan tipo, tras ser sorprendido la semana pasada de madrugada, por un dispositivo de la Polic\u00eda Nacional montado ex profeso, a modo de justificaci\u00f3n ante la insistencia de los agentes por averiguar los motivos que le han inducido a cometer estos actos vand\u00e1licos que desde hac\u00eda tiempo se ven\u00edan investigando en la ciudad de Lugo ante las numerosas denuncias de vecinos afectados por pinchazos en las jornadas precedentes.<\/p>\n<p>S\u00f3lo con leer los titulares me he inflado de risa. Nunca se me hab\u00eda pasado por la cabeza reivindicaci\u00f3n parecida, ni activismo tan extravagante. Aunque si lo pensamos detenidamente, es posible que, adem\u00e1s de empezar a sentir como que nos falta el aire, como que nos ahogamos, comencemos a contemplar a las c\u00e1maras de los neum\u00e1ticos como aut\u00e9nticas prisiones de aire comprimido; Y de darle tantas y tantas vueltas al asunto, lejos de ocurrirle como a las palabras que pierden hasta su significado m\u00e1s evidente, la cosa cobre m\u00e1s y m\u00e1s sentido, de modo que, el aire comprimido pasa de pronto a estar oprimido y sintamos la necesidad de liberarlo como los ecologistas hacen con las ballenas o los amigos de los animales con los visones de las granjas peleteras. Puede ser una cuesti\u00f3n de sensibilidad o de obsesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Es el problema de poner en pr\u00e1ctica la demanda de \u201cPensar en global y actuar en local\u201d. Cuando un particular atiende los n\u00fameros gigantes que le ofrecen las publicaciones de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, todo su ser suele quedar abrumado por la chatarra espacial que hay girando sobre su cabeza, anonadado por los millones de chinos que nacen al a\u00f1o y dem\u00e1s, por lo cual, la mayor\u00eda de nosotros desde nuestra peque\u00f1ez optamos por olvidarlos a toda prisa dejando que los expertos se ocupen del asunto. Pero por lo que se ve, no todos. Siempre hay alguien que se siente terriblemente responsable como para actuar en bien de la humanidad, ya sea para morir por nuestros pecados, bien para organizar por su cuenta un mundo feliz, aunque para ello sea preciso acabar con todos sus semejantes.<\/p>\n<p>Desde que el \u201cEfecto Mariposa\u201d elev\u00f3 a los altares el poder de la insignificancia en las relaciones causales a gran escala, dos cosas han sucedido en el atolondramiento del sujeto no acostumbrado a pensar: de una parte, la suma aritm\u00e9tica aislada de cualquier dato le proporciona resultados de proporciones geom\u00e9tricas verbigracia, el volumen del metano expulsado por las vacas resulta que es el causante del calentamiento planetario y de otra, la creencia extendida de que uno puede cambiar las cosas por su cuenta, pues la suma de muchos pocos, hace un mucho, base epistemol\u00f3gica sobre la que descansa el reciclaje de los tontos.<\/p>\n<p>Las campa\u00f1as publicitarias de Miedo Ambiente dirigidas a quienes no tienen en su mano la capacidad de modificarlas, est\u00e1n generando en la poblaci\u00f3n un poso de temor silencioso que todas las noches crece un poquito mientras dormimos como lo hace cualquier planta que tengamos cerca gobern\u00e1ndonos los sue\u00f1os. As\u00ed, mucha pobre gente se acuesta atemorizada por el deshielo de un Iceberg en Groenlandia notando como una a una las gotas van cayendo por culpa de haberse comprado un congelador, con pavor a que el agujero de la capa de ozono crezca aprovechando la noche devor\u00e1ndole la casa dejando s\u00f3lo la hipoteca sin pagar, sufriendo por los bosques del Amazonas tras haber pulsado de m\u00e1s la fotocopiadora&#8230;y como si fuera Noche Vieja, hacen buenos prop\u00f3sitos de no ir en coche a todas partes, no ingerir m\u00e1s hamburguesas, no adquirir m\u00e1s productos envasados, con el mismo resultado que dejan de fumar, ser infieles o m\u00e1s honrados en el trabajo. Sin embargo, el miedo es libre y si a unos paraliza, a otros les lleva a envalentonarse, que puede ser el caso de este joven de Lugo. Qui\u00e9n sabe, a lo mejor se le podr\u00eda nominar para un Ig Nobel.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHay poco aire en el mundo y mucho en las ruedas. Y tengo la intenci\u00f3n de liberarlo\u201d. 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