{"id":2942,"date":"2012-12-21T13:15:40","date_gmt":"2012-12-21T11:15:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=2942"},"modified":"2012-12-21T13:16:21","modified_gmt":"2012-12-21T11:16:21","slug":"morir-de-frio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/12\/21\/morir-de-frio\/","title":{"rendered":"Morir de fr\u00edo"},"content":{"rendered":"<p>He tenido la suerte de nacer a tiempo de presenciar estampas que ahora s\u00f3lo pueden ser contadas por los abuelos entre las que se halla haber conocido el ambiente del antiguo Hotel de Portugalete donde pas\u00e9 tardes enteras jugando al ajedrez entre la humareda azulada de los puros habanos y el aroma a chocolate con churros de las se\u00f1oras que se disputaban los cuartos a la brisca en aquella especie de casino popular, Casa de Cultura y local de encuentros furtivos que nada ten\u00eda que envidiar al caf\u00e9 de postguerra retratado por Cela en \u201cLa Colmena\u201d.<br \/>\nDe entre la distinta fauna que por all\u00ed pulul\u00e1bamos, hab\u00eda un ajedrecista entrado en canas, callado que vest\u00eda siempre abrigo, bufanda y sombrero con quien pese a la diferencia de edad, sin apenas conversaci\u00f3n hab\u00eda trabado cierta amistad sobre el tablero, hasta que cierto d\u00eda dejo de aparecer por el lugar.<br \/>\nEran los Ochenta, tiempos de reconversi\u00f3n en la Margen Izquierda donde irrumpieran con fuerza los GRAPO y los Comandos Aut\u00f3nomos Anticapitalistas. No hab\u00eda fecha en que los peri\u00f3dicos no informaran en primera p\u00e1gina de los atentados de ETA mientras en Barakaldo la juventud ca\u00eda como moscas por sobredosis los fines de semana, los obreros se suicidaban en Santurce y los ancianos mor\u00edan solos congelados en sus propios domicilios en Sestao olvidados de todos por no alcanzarles la pensi\u00f3n para la calefacci\u00f3n. Sus muertes eran despachos de agencia a los que no se les dedicaba m\u00e1s que tres o cuatro l\u00edneas en la secci\u00f3n de sucesos.<br \/>\nCierto Domingo de primavera, con el sol entrando c\u00e1lido por el ventanal sorteando el humo de la fritanga de las rabas, o\u00ed comentar que aquel personaje, hab\u00eda muerto durante el invierno. Al parecer fue uno de aquellas personas mayores que pereci\u00f3 de fr\u00edo. As\u00ed fue como tom\u00e9 conciencia de lo f\u00e1cil que es caer silenciosamente en la miseria y c\u00f3mo esta puede atraparte en la m\u00e1s absoluta invisibilidad. \u00bfPero c\u00f3mo era posible? Aquel hombre no parec\u00eda ser un vagabundo\u2026<br \/>\nNo fui el \u00fanico en sorprenderme. Nadie se explicaba lo sucedido \u00bfSe ha muerto de frio? Pero si parec\u00eda vivir bien. \u00bfNo viv\u00eda de la pensi\u00f3n? \u00bfY su familia? Seg\u00fan se suced\u00edan las preguntas sin respuesta, fuimos constatando lo poco o nada que sab\u00edamos de aquella persona entra\u00f1able que nunca daba motivo de queja y siempre parec\u00eda dispuesto a echar partidas desde primeras horas de la tarde hasta que cerraban el local a eso de las 22 horas. As\u00ed rememorando hechos como ese descubrimos los detalles que se nos hab\u00edan pasado por alto como que casi nunca tomaba nada o que iba andando a su edad desde Portugalete a Sestao por todo Carlos VII lloviera o hiciera calor \u201cpara dar un paseo\u201d como le gustaba decir. Nunca olvidar\u00e9 a aquel hombre.<br \/>\nDesde entonces, cada vez que el Tontodiario anuncia una \u201cOla de frio\u201d pienso en esos pobres desgraciados que dibujaran a la ma\u00f1ana siguiente una enga\u00f1osa sonrisa de felicidad sobrevenida por criog\u00e9nesis forzosa, y maldigo los actos de caridad de los que somos capaces de alardear p\u00fablicamente sin la menor verg\u00fcenza como esa piadosa medida de las grandes capitales de no cerrar las bocas de Metro durante las noches de duro invierno o citar a todos los indigentes a una hora en la periferia para dispensarles una bebida caliente con el colaboracionismo de las Oeneg\u00e9s locales con la Cruz Roja a la cabeza. Me arde la sangre al punto de exclamar \u00a1Tora tera tili tarra! que en swasvhali viene a decir algo as\u00ed como \u00a1Que poca verg\u00fcenza!<br \/>\nYa no queda nada del ambiente de los antiguos caf\u00e9s, amplios lugares de encuentro y recogimiento donde j\u00f3venes y mayores pod\u00edamos intercambiar impresiones generacionales. Ahora lo que se lleva son gigantescos tanatorios disfrazados de hogares del jubilado y macro-guarder\u00edas donde la juventud va a tomar el biber\u00f3n. Pero el fr\u00edo, ese fr\u00edo insistente, ese fr\u00edo que cala hasta los huesos, recuerda que el poeta ten\u00eda raz\u00f3n al advertirnos que \u201cVolver\u00e1n las oscuras golondrinas a sus nidos a anidar\u201d. Pero no volver\u00e1n solas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He tenido la suerte de nacer a tiempo de presenciar estampas que ahora s\u00f3lo pueden ser contadas por los abuelos entre las que se halla haber conocido el ambiente del antiguo Hotel de Portugalete donde pas\u00e9 tardes enteras jugando al ajedrez entre la humareda azulada de los puros habanos y el aroma a chocolate con &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2012\/12\/21\/morir-de-frio\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Morir de fr\u00edo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4359,155],"tags":[4315,540],"class_list":["post-2942","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comunicacion","category-general","tag-muerte","tag-pobreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2942"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2942\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2947,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2942\/revisions\/2947"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}