{"id":3011,"date":"2013-01-12T13:31:00","date_gmt":"2013-01-12T11:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3011"},"modified":"2013-01-12T13:35:09","modified_gmt":"2013-01-12T11:35:09","slug":"clase-caducada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/01\/12\/clase-caducada\/","title":{"rendered":"Clase Caducada"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=dOWRF67Wlxc\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=dOWRF67Wlxc<\/a>\n<p>La sana dieta mediterr\u00e1nea, consistente en un alto consumo de productos vegetales como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales y sus derivados como pan, aceite de oliva, vinagre, en una alimentaci\u00f3n variada acompa\u00f1ada de vino en cantidades moderadas, declarada recientemente por la UNESCO \u201cPatrimonio Inmaterial de la Humanidad\u201d de la que hace gala nuestra gastronom\u00eda de cinco estrellas Michel\u00edn, se halla frente a uno de sus mayores retos hist\u00f3ricos: seguir siendo sana para todos los bolsillos.<br \/>\nHasta hace bien poco, \u201cVegetariano\u201d, era sin\u00f3nimo de \u201cPobre\u201d o de estar enfermo. La carne, parec\u00eda reservada para las mesas de cuchillo y tenedor \u2013 de ah\u00ed que estuviera prohibida su captura a la plebe cuyo recuerdo pervive en los actuales cotos de caza &#8211; mientras el resto com\u00edan de cuchara y conoc\u00edan al pollo por el diccionario. Para satisfacer a las masas, se ide\u00f3 la Hamburguesa que en una etimolog\u00eda libre vendr\u00eda a significar \u201cHam\u201d (Hambre) y \u201cBurguesa\u201d (Del burgo, o sea, de la ciudad) sobrevenida necesidad de mantener el orden p\u00fablico, porque en las ciudades no crec\u00edan ni las manzanas ni las lechugas con las que poder calmar el ajetreado di\u00e1logo de las tripas vac\u00edas por muy sol\u00edcitas que a la tarea apareciera desde las Am\u00e9ricas la patata. En aquellos tiempos, s\u00f3lo eran vegetarianos quienes pod\u00edan elegir. El resto se guiaba por el dicho \u201cTodo lo que nada, corre o vuela\u2026\u00a1A la cazuela!\u201d Y tambi\u00e9n lo que se arrastrara o permaneciera quieto.<br \/>\nSea entonces, que la rica dieta mediterr\u00e1nea, durante milenios, ha sido poco menos que la opci\u00f3n forzada del grueso de la poblaci\u00f3n que se mor\u00eda de ganas de llevarse a la boca colesterol, grasa animal y cuantos manjares causaran gota, atrofiaran las arterias y provocaran ataques al coraz\u00f3n. Hasta que \u00a1de pronto! lo que era comida de pobres, ha pasado a ser \u201cBocatto di Cardinale\u201d, siendo hoy el d\u00eda, en que mantener una dieta vegetariana resulta todo un lujo y que adem\u00e1s sea sana, un aut\u00e9ntico dispendio.<br \/>\nLas mentes criminales due\u00f1os de los procesos de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, con el concurso c\u00f3mplice de nuestros gobernantes, llevan d\u00e9cadas ideando mecanismos para aumentar artificialmente los precios de los alimentos b\u00e1sicos \u2013 ya se est\u00e1n dando pasos para hacer lo mismo con el agua potable &#8211; argucia sigilosa que por dif\u00edcil que parezca est\u00e1 dando r\u00e9ditos mucho mayores que la industria armament\u00edstica, la trata de blancas o el tr\u00e1fico de drogas, que son los negocios ilegales m\u00e1s lucrativos para el Catedr\u00e1tico Velasco seg\u00fan declara en su excelente obra \u201cLa econom\u00eda de las cloacas\u201d, m\u00e1s que nada, porque millones de seres humanos necesitan comer al menos una vez al d\u00eda para no morir de hambre y ante esa realidad, todos las dem\u00e1s pulsiones se pliegan sean de \u00edndole pol\u00edtico, econ\u00f3mico, social, o sexual.<br \/>\nCualquiera que haya hecho la compra desde peque\u00f1o, como es mi caso cuando al mercado acompa\u00f1aba a mi madre los S\u00e1bados, habr\u00e1 percibido lo caro que est\u00e1 el kilo de tomates, garbanzos, arroz, naranjas, c\u00f3mo la barra de pan o el litro de aceite se han puesto por las nubes y as\u00ed con todo, siendo vox populi, que en origen, los precios de todos estos productos de la tierra est\u00e1n por los suelos. Pero no es eso s\u00f3lo.<br \/>\nAdem\u00e1s de caros, no por ello son de mejor calidad, ni m\u00e1s sanos; a lo mejor, son m\u00e1s bonitos, regulares, sin motitas\u2026pero su sabor a cartipl\u00e1s delata que son alimentos para pobres y en consecuencia, peligrosos para nuestra salud, pues seguramente son transg\u00e9nicos, cultivados a base de fertilizantes cancer\u00edgenos. En definitiva, puro veneno.<br \/>\nMas, como quiera que la voracidad de las empresas criminales que dominan el ramo de la alimentaci\u00f3n demanden de continuo acrecentar sus beneficios, siendo muy complejo, de momento, aumentar la velocidad de siembra, crecimiento, maduraci\u00f3n y recolecci\u00f3n de los frutos de la tierra, resulta que es imperioso hallar el margen de maniobra segmentando todav\u00eda m\u00e1s a los consumidores que hasta la fecha se hallaban en cuatro niveles, a saber:<br \/>\nClase Privilegiada (a la que yo pertenezco), puede ingerir lo que le apetezca, cuando le apetezca y donde le apetezca de toda la fauna y flora mundial. Tan pronto degustan un coctel de gambas con aguacates del Brasil en un hotel de Marruecos, como dan cuenta de un buen chulet\u00f3n de buey de kobe en Jap\u00f3n.<br \/>\nClase Media: puede permitirse espor\u00e1dicamente el nivel anterior, pero haciendo sacrificios laborales o reajustando su presupuesto. Tiene acceso limitado en el tiempo y en el espacio y por ello gusta de acudir a restaurantes tem\u00e1ticos como chinos, turcos o mejicanos, reserv\u00e1ndose para d\u00edas se\u00f1alados en su comunidad al objeto de que todo el mundo les vea comer angulas, centollos o beber champan.<br \/>\nClase baja: Comen de lata, embutido, tiran de charcuter\u00eda, zumos envasados, buscando en los precocinados el aroma de la cocina italiana del risotto al parmesano, siempre mirando de reojo la despensa y el sueldo, de modo que, por medio de croquetas, empanadillas y otras estratagemas hacen que los cien gramos de jam\u00f3n den para varios d\u00edas del calendario. Mal que bien, con una atenta vigilancia de los precios, a la caza y captura de la oferta, acaban permiti\u00e9ndose comer para vivir y vivir para trabajar.<br \/>\nClase prescindible: a esta clase pertenece gente que si se muriera nos har\u00edan a todos un favor. Comen muy bien en relaci\u00f3n precio-calidad en los comedores sociales de organizaciones como C\u00e1ritas donde se cocina con mucho amor cristiano, pero donde el Cordero de Dios, est\u00e1 m\u00e1s ausente que en misa. Si dieta es mon\u00f3tona y c\u00edclica, pero no solo de pan vive el hombre.<br \/>\nPues bien, a estas cuatro clases ahora se busca a\u00f1adir una quinta que me atrever\u00eda a denominar \u201cClase Caducada\u201d, aquella que abastecer\u00eda \u00fanica y exclusivamente de productos cuya fecha de consumo haya caducado pero que a decir del Ministro de Agricultura y Alimentaci\u00f3n Arias Ca\u00f1ete sientan muy bien.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sana dieta mediterr\u00e1nea, consistente en un alto consumo de productos vegetales como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales y sus derivados como pan, aceite de oliva, vinagre, en una alimentaci\u00f3n variada acompa\u00f1ada de vino en cantidades moderadas, declarada recientemente por la UNESCO \u201cPatrimonio Inmaterial de la Humanidad\u201d de la que hace gala nuestra gastronom\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/01\/12\/clase-caducada\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Clase Caducada<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,16149],"tags":[4280,99671,10680,99689],"class_list":["post-3011","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-nutricion","tag-alimentacion","tag-corrupcion","tag-especulacion","tag-nutricion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3011","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3011"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3011\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3016,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3011\/revisions\/3016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3011"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3011"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3011"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}