{"id":3404,"date":"2013-05-15T17:44:54","date_gmt":"2013-05-15T15:44:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3404"},"modified":"2013-05-15T17:46:08","modified_gmt":"2013-05-15T15:46:08","slug":"alternativa-gastronomica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/05\/15\/alternativa-gastronomica\/","title":{"rendered":"Alternativa gastron\u00f3mica"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Colecciono moscas - Golpes Bajos\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/T6-OyBxvDak?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>Germ\u00e1n Coppini, vocalista de \u201cGolpes bajos\u201d, cantaba en los Ochenta aquel curioso tema confesando su clandestina afici\u00f3n a coleccionar moscas, quej\u00e1ndose amargamente de que las grandes se com\u00edan a las peque\u00f1as engordando por momentos hasta el extremo de reventar la caja donde se hallaban. No dudaba en calificar el suceso de escena macabra, advirti\u00e9ndonos que los insectos voraces no se conformaban con nada, llegando a temer \u00e9l mismo por su vida.<br \/>\nHoy sin embargo, la FAO ha insistido en que seamos nosotros, los seres humanos, quienes participemos de tan suculento banquete, en clara indirecta a los occidentales que por tab\u00faes alimenticios que ni Marvin Harris podr\u00eda justificar, despreciamos lo que seg\u00fan los expertos de dicho organismo debe ser todo un manjar.<br \/>\nEs normal que cunda la suspicacia y la gente se pregunte frente a la jaula de moscas en sus nichos de hormig\u00f3n con ventanas a la jungla de asfalto \u00bfsi tan bueno es comer insectos, si tan nutritivos son\u2026por qu\u00e9 no se lo disputan los restaurantes de la gu\u00eda Michelin ni los vemos aparecer con precios caros en sus cartas? Porque, como dijera el genial Spinoza en su \u201cTratado Teol\u00f3gico-Pol\u00edtico\u201d, aludiendo a los bienes espirituales ofrecidos por la religi\u00f3n, resulta cuando menos extra\u00f1o escuchar hablar desde los distintos p\u00falpitos de un supuesto \u201cBien Supremo\u201d cuando lo normal es que de haberlo encontrado alguien, se lo guarde para si manteni\u00e9ndolo alejado de la mirada y alcance de los dem\u00e1s, m\u00e1xime cuando los dem\u00e1s, se cuentan por miles de desgraciados y quienes los anuncian a bombo y platillo se cuentan con los anillos que adornan sus manos.<br \/>\nPara vencer dicha resistencia a dejarse enga\u00f1ar como a chinos \u00a1nunca mejor dicho! pues es China una de las potencias engullidoras puestas como referente cultural de tan magn\u00edfica despensa que nos brinda la Madrastra Naturaleza, bastar\u00eda atender qu\u00e9 productos hoy son apreciados por paladares sibaritas y bolsillos pudientes entre quienes acostumbran a dar la raz\u00f3n a Thorstein Veble sobre el consumo conspicuo elevado a la en\u00e9sima potencia.<br \/>\nSi observamos detenidamente el aspecto de los percebes o las cocochas, si pensamos en la procedencia de las angulas o el caviar, las ancas de rana, los caracoles\u2026no tendr\u00edamos est\u00f3mago para aceptarlos sin escr\u00fapulos de igual modo que le suceder\u00eda al pobre comensal de hacer lo propio con los callos, los jibiones en su tinta, cualquier embutido que se le presente entre pan y pan, los champi\u00f1ones que es mejor no pregunten o sin ir muy lejos, todo producto de Malc Comas o Borrikin.<br \/>\nPero, como este tipo de reflexiones no convencen a nadie, vamos a intentarlo por la v\u00eda econ\u00f3mica: Hoy por hoy, los insectos y quien dice insecto habla tambi\u00e9n de par\u00e1sitos de toda especie, abundan a nuestro alrededor y en nuestras casas. Hasta ahora, nos molestaban y deseamos vernos libres de ellos porque no les sab\u00edamos dar una utilidad. M\u00e1s si hacemos caso a la FAO y vencemos nuestros remilgos, no s\u00f3lo veremos diversificada nuestra dieta, que tambi\u00e9n habremos encontrado una fuente gratuita de nutrientes hasta que al gobierno se le ocurra gravar la caza e ingesta de insectos. Por si ello fuera poco aliciente, adem\u00e1s del ahorro econ\u00f3mico, la captura e ingesta de insectos podr\u00eda convertirse en una satisfactoria actividad de ocio en familia donde los renacuajos podr\u00edan pasarse las horas muertas atrapando y comiendo hormigas, orugas o cucarachas, sin que los mayores se preocuparan de lo que se llevara a la boca, ni de tener que darles la merienda.<br \/>\nSupongo que en su af\u00e1n de pedagog\u00eda social, pronto el Telediario mostrar\u00e1 a nuestros pol\u00edticos reptilianos inclinando hacia atr\u00e1s sus cabezas mientras dirigen a sus gaznates sabrosos gusanos y escarabajos. Mas, mientras Argui\u00f1ano no aparezca friendo en la sart\u00e9n langostas b\u00edblicas, dif\u00edcil veo yo que el personal se anime. Antes parece m\u00e1s plausible adoptemos la otra sugerencia coincidente en el tiempo con la de la FAO, esta vez procedente del frente sirio, donde uno de los rebeldes nos ha presentado el \u201cCanibalismo de combate\u201d consistente en comerse al enemigo. Que en nuestro caso, ser\u00eda matar dos insectos de un bocado.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Germ\u00e1n Coppini, vocalista de \u201cGolpes bajos\u201d, cantaba en los Ochenta aquel curioso tema confesando su clandestina afici\u00f3n a coleccionar moscas, quej\u00e1ndose amargamente de que las grandes se com\u00edan a las peque\u00f1as engordando por momentos hasta el extremo de reventar la caja donde se hallaban. 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