{"id":3530,"date":"2013-08-05T12:13:32","date_gmt":"2013-08-05T10:13:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3530"},"modified":"2013-08-05T12:14:18","modified_gmt":"2013-08-05T10:14:18","slug":"ferraris-de-imitacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/08\/05\/ferraris-de-imitacion\/","title":{"rendered":"Ferraris de Imitaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Son abundantes los relatos mitol\u00f3gicos que presentan al Hombre sometido al castigo divino por pretender parecerse a los dioses, siquiera por gozar de alguno de sus privilegios; acaso por ello mismo, algo arrepentidillo, en la tradici\u00f3n judeocristiana, el Creador nos hizo a su imagen y semejanza, por entender que quiz\u00e1 copiar lo bueno, no sea tan malo como no hacerlo, aunque tampoco se abstuvo de prohibirnos lo mejor.<br \/>\nEl problema entre el original y la copia ya lo afront\u00f3 Plat\u00f3n en su Teor\u00eda del Conocimiento por medio del concepto de \u201cParticipaci\u00f3n\u201d donde los distintos bienes participan de la \u201cIdea de Bien\u201d sin que por ello la misma se reparta perdiendo su unidad en la pluralidad, ni sea suplantada. De hecho, las copias, ayudan a la extensi\u00f3n en el tiempo y en el espacio de la presencia del original que per se, no alcanza para satisfacer como tal la demanda de su asistencia constante.<br \/>\nEste es el motivo por el cual en las letras y n\u00fameros, la copia y el copista durante la antig\u00fcedad hasta la invenci\u00f3n de la imprenta, gozaron de prestigio en la transmisi\u00f3n de los conocimientos en la medida que copiaban al mil\u00edmetro sin desviarse un \u00e1pice del documento original, siguiendo los pasos de los rapsodas que les antecedieron en la transmisi\u00f3n de la tradici\u00f3n oral. Lo mismo sucede en el Arte, la Ciencia o la industria; los aprendices no innovan, \u00a1Imitan! Y no dejan de hacerlo hasta que son capaces de seguir su propio camino, no sin antes saberse de memoria el recorrido trazado una y mil veces por quienes le antecedieron. Los propios Maestros artistas o artesanos eran medidos en sus distintos artes y oficios por el grado de perfecci\u00f3n con el que eran capaces de reproducir la realidad hasta la aparici\u00f3n de la fotograf\u00eda y la producci\u00f3n en serie. Por eso los pedagogos insisten en que la mejor lecci\u00f3n se imparte con el ejemplo: los ni\u00f1os aprenden todo de sus padres y de sus profesores, m\u00e1s por imitaci\u00f3n, que por explicaci\u00f3n o estudio.<br \/>\nPese a la cr\u00edtica que Arist\u00f3teles hiciera de su Maestro presentando el \u201cProblema del Tercer hombre\u201d, no tuvo empacho en disociar conceptualmente en todo animal al \u201cindividuo\u201d de la \u201cespecie\u201d que bien mirado parece una traducci\u00f3n al mundo natural de la \u201cCopia\u201d y el \u201cModelo\u201d de la Idea apuntada por Plat\u00f3n. As\u00ed, siendo definido por el estagirita el Hombre como un \u201cser social por naturaleza\u201d, quien sabe si por no diferir en demas\u00eda el individuo de su especie, forjara los patrones culturales de conducta y las modas para frenar psicol\u00f3gicamente la divergencia f\u00edsica racial e idiom\u00e1tica que desde el paleol\u00edtico superior empezaba a destacarse dentro del sapiens.<br \/>\nHoy los t\u00e9rminos copia e imitaci\u00f3n, soportan una fuerte carga peyorativa, cuando, todo a nuestro alrededor se fundamenta precisamente en ser copia e imitaci\u00f3n de los patrones por los que se gu\u00eda la producci\u00f3n en serie de las cadenas de montaje, las patentes industriales, los genes en biolog\u00eda, las representaciones teatrales, las interpretaciones musicales, etc. Todo es copia e imitaci\u00f3n. Nada hay nuevo bajo el sol.<br \/>\nVisto est\u00e1 entonces que imitar, copiar, recrear, reproducir, etc, es el modo habitual con el que la humanidad ha contado para progresar en el proceso de hominizaci\u00f3n: primero imitamos a la naturaleza como puede observarse en las alas de los aviones o en el zoomorfismo de los propios veh\u00edculos y luego a nosotros mismos. El problema sobreviene cuando la copia y la imitaci\u00f3n desean hacerse pasar por originales; es entonces que aparecen el camuflaje, la impostura, el plagio, la estafa, para dar gato por liebre o el chocolate del loro, realidades humanas nacidas de la codicia y la ostentaci\u00f3n que tanta mala fama han contagiado a los nobles conceptos que nos ocupan.<br \/>\nEsta semana, la polic\u00eda ha desmantelado en Valencia y Madrid una red dedicada a la fabricaci\u00f3n &#8211; podr\u00eda decirse \u201cartesanal\u201d- de \u201cFerraris de imitaci\u00f3n\u201d cuya carrocer\u00eda reproduc\u00eda en todos sus extremos el lujo de los modelos originales, si bien, por dentro, el motor era el propio de un veh\u00edculo de gama media. El caso, se sit\u00faa en cabeza del consumo conspicuo aparente, cuya parrilla de salida permanente se halla en los bazares chinos, y de ah\u00ed va escalando posiciones durante las Navidades con las gulas, y el resto del a\u00f1o por la ropa de mercadillo, los bolsos, relojes de impostaci\u00f3n\u2026 No obstante, creo equivocado adjudicar el t\u00e9rmino \u201cfalso\u201d como he le\u00eddo en algunos medios de comunicaci\u00f3n a todas estas piezas, por cuanto, tanto los compradores como los vendedores, en la medida que adquir\u00edan y ofrec\u00edan las mercanc\u00edas por un precio sensiblemente inferior al del mercado \u2013 en este caso 40.000 euros &#8211; est\u00e1n muy al corriente de que la mercanc\u00eda objeto de la transacci\u00f3n es copia y no original, por lo que, el asunto no pasa de ser para los primeros un suced\u00e1neo con el que dar el pego a terceros y para los segundos un negocio a la sombra de una marca inalcanzable para la mayor\u00eda de los mortales.<br \/>\nY de nuevo los mortales son castigados por intentar ser como dioses. Pero hete aqu\u00ed que, la irrupci\u00f3n de la fotocopiadora en 3D va a corregir de s\u00fabito el asunto, de modo que o las marcas espabilan y permiten que sus objetos de deseo accesible s\u00f3lo a la vista lo est\u00e9n tambi\u00e9n de nuestro bolsillo, o de lo contrario, el lujo universal pasar\u00e1 a ser aquel practicado s\u00f3lo por la \u00e9lite social a la que pertenezco practicamos, cu\u00e1l es, la de vivir al margen de las marcas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son abundantes los relatos mitol\u00f3gicos que presentan al Hombre sometido al castigo divino por pretender parecerse a los dioses, siquiera por gozar de alguno de sus privilegios; acaso por ello mismo, algo arrepentidillo, en la tradici\u00f3n judeocristiana, el Creador nos hizo a su imagen y semejanza, por entender que quiz\u00e1 copiar lo bueno, no sea &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/08\/05\/ferraris-de-imitacion\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Ferraris de Imitaci\u00f3n<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4262,155],"tags":[16163,99688],"class_list":["post-3530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-general","tag-imitacion","tag-industria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3530"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3530\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3534,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3530\/revisions\/3534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}