{"id":3568,"date":"2013-08-28T09:42:44","date_gmt":"2013-08-28T07:42:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3568"},"modified":"2013-08-28T09:43:06","modified_gmt":"2013-08-28T07:43:06","slug":"bisontes-en-el-horizonte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/08\/28\/bisontes-en-el-horizonte\/","title":{"rendered":"Bisontes en el horizonte"},"content":{"rendered":"<p>Raquel Lacalle, en su muy recomendable obra \u201cLos s\u00edmbolos de la prehistoria\u201d defiende magistralmente la inspiraci\u00f3n astral del arte paleol\u00edtico mostrando sus distintas claves interpretativas con las caracter\u00edsticas propias de quien se pronuncia desde un genuino saber, cu\u00e1les son, claridad en su exposici\u00f3n, sencillez del lenguaje empleado, profundidad intelectual de los planteamientos, hip\u00f3tesis que iluminan el conocimiento anterior, ordenada erudici\u00f3n de la casu\u00edstica\u2026donde entre una infinidad de detalles que nos ayudan a comprender mejor la aparici\u00f3n s\u00fabita de la conciencia est\u00e9tica, a caso de la magia, la religi\u00f3n y la misma ciencia, da a conocer que los animales representados en las paredes de las cuevas, respond\u00edan a un sencillo c\u00f3digo dual donde animales como el caballo o el p\u00e1jaro ten\u00edan asignado valor solar, mientras el bisonte o el mamut era de car\u00e1cter lunar. Desde esta perspectiva, la autora va explicando una a una las diversas escenas retratadas en relaci\u00f3n a distintos fen\u00f3menos celestes; as\u00ed la lucha de estos animales podr\u00eda indicar el eterno combate entre el Sol y la Luna, la Luz y la oscuridad; la superposici\u00f3n de sus figuras ilustrar\u00eda la circunstancia especial del eclipse; las distintas posiciones o la ubicaci\u00f3n del propio animal en la escena, tratar\u00eda de plasmar sus distintas fases a lo largo del d\u00eda en caso del Sol (Amanecer- Ocaso) o de la Luna (Nueva, menguante, Llena, creciente) para lo cual tambi\u00e9n se vale de la presencia o ausencia de ojos, cuernos, cabezas, etc.<br \/>\nEste c\u00f3digo careci\u00f3 de correlato y motivo con la desaparici\u00f3n de la Caza Mayor extinguida por la explotaci\u00f3n humana y el cambio clim\u00e1tico acontecido tras el advenimiento del holoceno y se trasform\u00f3 en mitolog\u00eda de la que posteriormente se nutrir\u00edan no s\u00f3lo las religiones; tambi\u00e9n las instituciones de los incipientes Estados y sus clases dirigentes que serian presentados ahora como hijos del cielo, faro de la humanidad, luz que ilumina a trav\u00e9s de la ley, frente al caos que reinaba fuera de las murallas y la oscuridad del proscrito, autoproclam\u00e1ndose garantes del orden c\u00f3smico natural, siempre en combate contra el menstruo ancestral de la noche, ahora asociado a quienes se rebelaran a su autoridad.<br \/>\nEn nuestro sistema criminal de Partidos, la Luz en principio le corresponder\u00eda a quien ocupara la posici\u00f3n de Gobierno quien pasar\u00eda a ser el antorchado de los Misterios Eleusinos, el portador de Luz, el Prometeo del Pueblo, el Gran Lucifer y la oscuridad a quien estuviera en la oposici\u00f3n. Por ilustrarlo de alg\u00fan modo podr\u00eda decirse que quien vence en las elecciones criminales en democracia ocupar\u00eda las estancias del Olimpo de los dioses, revisti\u00e9ndose de oro y p\u00farpura, mientras quienes pierden las elecciones han de conformarse con ejercer de simples mortales, si bien con vocaci\u00f3n de convertirse en h\u00e9roes capaces de arrebatar el fuego, la escritura o el conocimiento a quien celosamente lo atesora y s\u00f3lo lo muestra a su capricho, actualmente a trav\u00e9s del nuevo fuego que es la pantalla de plasma, televisi\u00f3n u ordenador.<br \/>\nLa ancestral simbolog\u00eda basada en el binomio Sol-Luna se ha conservado en su dualidad por partida doble: Gobernantes radiantes y sonrientes-gobernados apesadumbrados en la penumbra y de otra, Gobierno y Oposici\u00f3n, que se alternan como el d\u00eda y la noche, pero s\u00f3lo en su oscuridad, en su ocultaci\u00f3n, sin la menor brizna de transparencia, reptando sigilosamente entre las sombras y las sospechas enrosc\u00e1ndose al \u00c1rbol de la vida social, al tronco de la libertad individual, amenazando su supervivencia y seguridad, al tiempo que simula repartirse en tres Poderes Legislativo Ejecutivo y Judicial, cuando en verdad son las mismas tres fases de la reina de la misma noche oscura.<br \/>\nEl ciudadano, con la mirada limpia del Cro Magnon, con la inocencia del Neandertal, se asoma cada ma\u00f1ana por la agreste gruta de los medios de comunicaci\u00f3n esperando atisbar una brizan de esperanza en forma de haz de luz, acaso sonriente Arco Iris tras la tormenta de la noche, pero s\u00f3lo ve Bisontes a su izquierda y derecha en el horizonte que ya no son fuente de riqueza y prosperidad como anta\u00f1o porque arramblan con cuanto encuentran a su paso sin dejarse cazar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Raquel Lacalle, en su muy recomendable obra \u201cLos s\u00edmbolos de la prehistoria\u201d defiende magistralmente la inspiraci\u00f3n astral del arte paleol\u00edtico mostrando sus distintas claves interpretativas con las caracter\u00edsticas propias de quien se pronuncia desde un genuino saber, cu\u00e1les son, claridad en su exposici\u00f3n, sencillez del lenguaje empleado, profundidad intelectual de los planteamientos, hip\u00f3tesis que iluminan &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/08\/28\/bisontes-en-el-horizonte\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Bisontes en el horizonte<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4308],"tags":[99681,99676],"class_list":["post-3568","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-historia","tag-historia","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3568","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3568"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3568\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3571,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3568\/revisions\/3571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3568"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3568"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3568"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}