{"id":3610,"date":"2013-09-30T13:50:51","date_gmt":"2013-09-30T11:50:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3610"},"modified":"2013-09-30T13:54:52","modified_gmt":"2013-09-30T11:54:52","slug":"con-un-par","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/09\/30\/con-un-par\/","title":{"rendered":"Con un par"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Luciano Pavarotti - Montreal - 1978 - Panis Angelicus (C\u00e9sar Franck)\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/o3EZoDr6kqM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>En la carrera profesional que me he trazado, el trabajo y sueldo se hallan en relaci\u00f3n inversamente proporcional, por lo cual, procuro trabajar lo menos posible, aunque ello me suponga prescindir del dinero, que ciertamente no da la felicidad, pero con cuarenta y cinco a\u00f1os he comprendido que la compra.<\/p>\n<p>Hasta este lunes 30 de septiembre, no hab\u00eda deseado nunca ser millonario; quiz\u00e1s s\u00ed, poseer una mansi\u00f3n como la de Playboy o una Escuela como la de Pit\u00e1goras, pero ambicionar riquezas materiales no ha sido mi punto flaco y menos todav\u00eda dinero que es propio de pobres. Mas, hoy leyendo la prensa tomando caf\u00e9 buscando motivo para ponerme a escribir sobre los criminales que nos gobiernan, he sido interrumpido por un se\u00f1or de unos cuarenta a\u00f1os mal llevados quien con un par de calcetines en la mano, se me ha dirigido con un \u00a1Perd\u00f3n! para vend\u00e9rmelos. Yo le he despachado con un mec\u00e1nico e irrespetuoso \u00a1No gracias! a lo que sin insistir respondi\u00f3 \u00a1Perdone! de nuevo con mayor educaci\u00f3n de la por mi ofrecida y\u00e9ndose a la mesa de otros clientes. En su tono apreci\u00e9 una profunda paz de quien hace lo que puede por salir adelante por sus propios medios, sin envidia de la suerte de los dem\u00e1s, ni rencor por c\u00f3mo le ha tratado la vida, en las perores circunstancias en que una persona puede verse, a saber: pedir para comer entre gente que como yo vive en la abundancia. Pero lo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue el uso del \u00a1Perd\u00f3n! como forma de cortes\u00eda tanto para saludar como despedirse.<\/p>\n<p>Por un instante se asociaron en mi mente el par de calcetines con el par de perdones. Aquel buen hombre, me acababa de solicitar mi perd\u00f3n dos veces. \u00bfQu\u00e9 mal hab\u00eda cometido este ciudadano para pedirme perd\u00f3n? \u00bfPertenec\u00eda al Partido Popular? No parec\u00eda\u2026\u00bfPertenec\u00eda al Partido Socialista? Me costar\u00eda creerlo. Entonces, \u00bfqu\u00e9 motivo ten\u00eda dicho individuo para pedirme perd\u00f3n?<\/p>\n<p>Todav\u00eda con la mirada perdida, en la mirada perdida de una instant\u00e1nea de Rajoy, sent\u00ed esa superioridad moral que a todos nos embarga cuando se nos pide perd\u00f3n. \u00a1Oh! \u00a1Dios! Qu\u00e9 gran placer a disposici\u00f3n de todo cat\u00f3lico, la capacidad espiritual de desatar los nudos de la vida. Y yo, de verdad, sent\u00ed unas ganas terribles de perdonar a ese desconocido suplicante, pero por coherencia interna, no pod\u00eda perdonarle sin haberlo condenado antes. \u00bfCu\u00e1l era su culpa? \u00bfCu\u00e1l era su falta?<\/p>\n<p>Meditabundo en el asunto, repar\u00e9 en un ni\u00f1o de unos cuatro a\u00f1itos edad que fuera del establecimiento se manten\u00eda agarrado a un carro de la compra del que sobresal\u00edan calcetines; y uno que es medio ciego pero muy observador, entend\u00ed que en la estampa no hab\u00eda prop\u00f3sito de utilizar al menor como t\u00e9cnica de mercader\u00eda, antes al contrario, su padre procuraba mantenerle ajeno a la verg\u00fcenza p\u00fablica de ir por los bares vendiendo calcetines y si lo llevaba con \u00e9l, seguramente ser\u00eda por no tener con quien dejarlo, ni dinero para pagar la matr\u00edcula de un colegio infantil.<\/p>\n<p>Cuando aquel ciudadano se dispon\u00eda a salir del local con el mismo par de calcetines con el que hab\u00eda entrado, le hice una se\u00f1a y le entregu\u00e9 cinco euros a cambio de la mercanc\u00eda. Y por primera vez en mi vida, he tenido ganas de ser millonario para poder comprar todos los pares de calcetines del mundo a todos los bienaventurados que nos ruegan una ayuda con su compra. Para mi sorpresa, el hombre se despidi\u00f3 con una aliteraci\u00f3n de perdones cuyos significados adoptaron esta vez el sentido de \u201cgracias\u201d.<\/p>\n<p>Perdido en mi horizonte visual, de su recuerdo s\u00f3lo me quedaba un par de calcetines rosas \u00a1A rayas! \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda hacer yo con un par as\u00ed? Bueno, poni\u00e9ndome un poco b\u00edblico podr\u00eda exclamar aquello de \u00a1Dejad que las ni\u00f1as se acerquen a mi! Pero, recordando que en ciertos pa\u00edses musulmanes los ciudadanos acostumbran a arrojar zapatos a los mandatarios en se\u00f1al de protesta, siendo nosotros un pa\u00eds cristiano consider\u00e9 m\u00e1s oportuno enviar el par de calcetines por correo a la Moncloa a quien verdaderamente merece todo nuestro perd\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la carrera profesional que me he trazado, el trabajo y sueldo se hallan en relaci\u00f3n inversamente proporcional, por lo cual, procuro trabajar lo menos posible, aunque ello me suponga prescindir del dinero, que ciertamente no da la felicidad, pero con cuarenta y cinco a\u00f1os he comprendido que la compra. 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