{"id":3617,"date":"2013-10-04T10:03:05","date_gmt":"2013-10-04T08:03:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3617"},"modified":"2013-10-04T10:04:02","modified_gmt":"2013-10-04T08:04:02","slug":"gobernantes-toxicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/10\/04\/gobernantes-toxicos\/","title":{"rendered":"Gobernantes \u00b4t\u00f3xicos"},"content":{"rendered":"<p>Desde que la psic\u00f3loga Lillian Glass identificara como \u201cGente T\u00f3xica\u201d a aquellos individuos que sin ejercer una tortura reconocible como tal por los c\u00e1nones del telediario, ni ser susceptible de ser denunciada en comisar\u00eda, empero son capaces de arruinarnos la vida poco a poco socav\u00e1ndonos la autoestima en el seno familiar, someti\u00e9ndonos a chantaje emocional continuo en la pareja, alterando nuestra vida social, provoc\u00e1ndonos estr\u00e9s en el trabajo con sus comentarios, oculta realidad de la que ya diera cuenta el cine en \u201cLa influencia de los rayos gamma sobre las margaritas\u201d han aparecido por doquier profesores t\u00f3xicos que desprecian continuamente a sus alumnos, padres t\u00f3xicos que impiden la independencia de sus hijos, jefes t\u00f3xicos que anulan en la oficina a sus empleados\u2026pero curiosamente, nada se oye sobre gobernantes t\u00f3xicos, cuando tanto en su comportamiento como en sus efectos, describen perfectamente el cuadro caracter\u00edstico aportado por la citada autora.<\/p>\n<p>La tipolog\u00eda de la toxicidad personal es muy variada yendo desde el \u201csabelotodo\u201d que se cree imprescindible no dejando hacer nada a los dem\u00e1s, hasta quien no colabora en ninguna tarea interviniendo \u00fanicamente para mostrar su disconformidad con cualquier iniciativa que se emprenda, de ah\u00ed la dificultad para ponernos en guardia ante su existencia, dado que al principio parecen gente muy normal, cosa que en el loco mundo compartido, deber\u00eda ser motivo suficiente para la alarma general. En consecuencia, el Gobernante T\u00f3xico, podr\u00eda ser descrito como, aquel que primero busca ganarse a toda costa nuestra confianza por medio de apelaciones del estilo \u00a1Os necesito para sacar adelante el pa\u00eds! \u00a1Todos juntos podemos! y dem\u00e1s formulaciones plurales en las que se enfatiza los lazos emocionales con su liderazgo imprimi\u00e9ndose cierta sensaci\u00f3n de acompa\u00f1amiento y uni\u00f3n. Una vez obtenida la confianza, se trasfigura en la distancia dicha relaci\u00f3n y la cercan\u00eda de su agradable persona pasa a ser s\u00f3lo para unos pocos colaboradores, debi\u00e9ndose conformar el resto con verle a trav\u00e9s de una pantalla de plasma o saber de sus intenciones por terceros que exclusivamente est\u00e1n para trasmitirnos sus \u00f3rdenes, nunca para elevarle nuestras quejas. De esta guisa, el Gobernante T\u00f3xico pronto pasa a estar por encima del bien y del mal, sin que se le afecte en sus decisiones que pasan a ser sagradas, infalibles e irrefutables; da igual que mienta, falte a la verdad, ofenda a la inteligencia de los ciudadanos\u2026\u00e9l es el Elegido y en consecuencia tiene raz\u00f3n incluso cuando se equivoca durante cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>Un Gobernante as\u00ed, tan pronto llega al poder restringe dr\u00e1sticamente sus apariciones en p\u00fablico, deja de dar explicaciones y cuando lo hace, aparece de forma arrogante, como con desprecio, generando enorme angustia en sus interlocutores que en su mayor parte interiorizan un sentimiento de culpa muy similar a quienes han cometido una falta de infidelidad, traici\u00f3n o desobediencia. Con todo, a esta clase de Gobernantes T\u00f3xicos, les encanta ser met\u00f3dicos en el anuncio de sus estipulaciones a cuyo dise\u00f1o dedican m\u00e1s tiempo que el Marqu\u00e9s de Sade en describirnos con todo lujo de detalle las leyes que deb\u00edan regir \u201cLas 120 jornadas de Sodoma\u201d provocando en la ciudadan\u00eda enorme estr\u00e9s antes de su proclamaci\u00f3n y una gran angustia tras su comunicado, lo cual en su conjunto explica, como se acaba de comprobar en Grecia, que haya aumentado exponencialmente los muertos por ataque al coraz\u00f3n, porque como es bien sabido por la psiquiatr\u00eda, las personas que conviven con gente t\u00f3xica, son propensas a mostrar los citados s\u00edntomas de estr\u00e9s, depresi\u00f3n, angustia, miedo y aceleraci\u00f3n repentino del ritmo cardiaco.<\/p>\n<p>Rajoy, quien con el Prestige adquiriera reputada experiencia en el negacionismo de cat\u00e1strofes ambientales, ha ido al Jap\u00f3n a desmentir los infund\u00edos sobre Fukushima, quien sabe si para firmar acuerdos de intercambio de productos l\u00e1cteos de la cornisa cant\u00e1brica, hortalizas de Tudela y frutas del mediterr\u00e1neo con los de aquella lejana regi\u00f3n. Pero su mensaje no ha sido todo lo convincente que se esperaba de \u00e9l: hemos echado de menos un chapuz\u00f3n como el de Fraga en Palomares. Pero Rajoy parece estar al tanto de la diferencia entre ser un Presidente T\u00f3xico y serlo Radiactivo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde que la psic\u00f3loga Lillian Glass identificara como \u201cGente T\u00f3xica\u201d a aquellos individuos que sin ejercer una tortura reconocible como tal por los c\u00e1nones del telediario, ni ser susceptible de ser denunciada en comisar\u00eda, empero son capaces de arruinarnos la vida poco a poco socav\u00e1ndonos la autoestima en el seno familiar, someti\u00e9ndonos a chantaje emocional &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/10\/04\/gobernantes-toxicos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Gobernantes \u00b4t\u00f3xicos<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4261],"tags":[4411,4377],"class_list":["post-3617","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-politica","tag-gobierno","tag-nuclear"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3617"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3617\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3620,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3617\/revisions\/3620"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}