{"id":3750,"date":"2013-12-16T11:50:17","date_gmt":"2013-12-16T09:50:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3750"},"modified":"2013-12-16T11:52:39","modified_gmt":"2013-12-16T09:52:39","slug":"por-amor-al-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/12\/16\/por-amor-al-arte\/","title":{"rendered":"Por Amor al Arte"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Frank T - La gran obra maestra\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/oLt2hS-VvzE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>En vista de que \u201cEl arte por el arte\u201d al cuidado de nuestros manirrotos gobernantes no le anda a la zaga a la pol\u00edtica de fichajes del Real Madrid o el Barcelona tirando de las arcas del Estado y quien dice Estado habla igualmente de las Autonom\u00edas, Diputaciones, Municipios y cualquier instituci\u00f3n capaz de no dejar desangelada la m\u00e1s m\u00ednima rotonda, plaza, estaci\u00f3n o vest\u00edbulo, la expresi\u00f3n \u201cPor amor al arte\u201d parece haberse resentido tambi\u00e9n en su significado altruista, no siendo pocos hoy cuantos nos llevamos las manos a la cabeza de enterarnos que alguien est\u00e1 haciendo algo cerca con semejante \u00e1nimo, sin nuestro consentimiento.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay m\u00e1s Amor por el Arte entre la poblaci\u00f3n, que \u201cLa parte por la parte\u201d entre los gobernantes criminales, cosa que se advierte por doquier a nada que nos fijemos en la cantidad de padres que env\u00edan a sus hijos a un taller de pintura, a un conservatorio de m\u00fasica, a una academia de ballet, a un curso de cer\u00e1mica; no siendo menos los j\u00f3venes que por su cuenta se pasan los fines de semana, puentes y fiestas enteras ensayando conciertos con los amigos, acudiendo a concursos a cientos de kil\u00f3metros, preparando exposiciones para sus obras, en un esp\u00edritu de entrega entusiasta que para si lo quisiera cualquier otro \u00e1mbito civil o militar.<\/p>\n<p>Los cl\u00e1sicos bodegones donde aparecen con artificiosa naturalidad frutas variadas, cestos, vasos y porrones ya pusieron de manifiesto desde el XVII que la mirada art\u00edstica pod\u00eda depositarse sobre cualquier objeto, m\u00e1s all\u00e1 de los motivos paisaj\u00edsticos ofrecidos por la Naturaleza o el rostro de los retratos. En la misma l\u00ednea, la Bauhaus y el Pop Art resaltaron que puede hallarse arte en objetos cotidianos como una silla o una caja de cereales. Y mal que bien, hoy es el d\u00eda en que la mirada est\u00e9tica mariposea desde una pasarela de moda hasta un taller de Ferrari, sin dejar de mencionar la publicidad, con el mismo glamur con que otrora lo hiciera entre museos, haciendo de lo est\u00e9tico algo esencial para sobrellevar la cotidianidad.<\/p>\n<p>Mas, en su discernimiento filos\u00f3fico, como sucediera con la pr\u00e1ctica desaparici\u00f3n de la figura humana de toda representaci\u00f3n pl\u00e1stica, la preocupaci\u00f3n por el Arte se desentendi\u00f3 del artista, siendo el caso que, si bien todos reconocemos arte en todas partes, todav\u00eda nos pasan desapercibidos en medio del bullicio contempor\u00e1neo, los artistas.<\/p>\n<p>Hace tiempo que conozco a Jos\u00e9 Manuel Lia\u00f1o de tertulias filos\u00f3ficas en las que coincidimos. Lo primero que trasciende de su persona para un observador con cierta sensibilidad, es un porte literario dotado de una penetrante voz que har\u00eda las delicias de cualquier narrador, impresi\u00f3n que escapa despavorida de la mente en cuanto se conoce que el sujeto cervantino se gana la vida trabajando en una Aseguradora, olvidando necia ella que, los genuinos artistas, pocas veces viven de su arte vi\u00e9ndoseles desempe\u00f1ando con frecuencia labores no tan elevadas como creemos son las de escribir, pintar, danzar o esculpir. Casi a cuentagotas, uno se va enterando de su amor por la m\u00fasica sea esta \u00f3pera o folkl\u00f3rica; de que dirige una compa\u00f1\u00eda de Teatro en un Instituto; que en torno a esta labor \u00e9l mismo dise\u00f1a el decorado, la coreograf\u00eda, los trajes y que lo hace a tenor de los bocetos y notas que me presenta como un ni\u00f1o muestra sus cromos seg\u00fan salen del bolsillo de la chaqueta o de la guantera del coche, como lo har\u00eda un dramaturgo\u2026El otro d\u00eda, con ocasi\u00f3n de un curso sobre docencia que he impartido en Santander, aprovech\u00e9 para hacerme invitar por este personaje descubriendo que es Pintor; sobrino y nieto de pintores; que pinta desde muy joven de modo autodidacta; que ha pulido su t\u00e9cnica con Maestros; que en su casa ha habilitado una estancia como taller donde pasa las horas muertas; que ha participado en exposiciones; \u00a1Hasta ha vendido cuadros!<br \/>\nMientras aguard\u00e1bamos para comer, el hombre se esforzaba en mostrarme su obra diseminada por pasillos, sala y dormitorios, aunque, la mayor\u00eda de sus lienzos \u2013 se disculpaba &#8211; andaban en manos de amigos y familiares que valoran su trabajo m\u00e1s de lo que el propio autor lo hace preocupado s\u00f3lo de sacarlo adelante siempre metido entre oleos. Y no es para menos, pues al valor sentimental, a golpe de vista se le a\u00f1ade la maestr\u00eda de la sencillez con que trabaja quien posee talento natural y ama lo que hace, retratando a conocidos, rescatando paisajes de la memoria, jugando con los colores y las formas\u2026<br \/>\nLa verdad es que a mi, ya no me hac\u00eda falta mirar m\u00e1s. Yo atend\u00eda a la persona, al Artista con quien sin querer me hab\u00eda topado reflexionando sobre los artistas cotidianos que en mitad de nuestras urbes, mientras desempe\u00f1an sus oficios anodinos, atienden a sus familias, dedican su tiempo a ense\u00f1ar cuanto saben a los m\u00e1s j\u00f3venes por el mero placer de transmitir la afici\u00f3n por la cultura, sacan tiempo para cultivarse ellos mismos en un eterno proceso autodidacta e incluso cultivan las amistades, pasan desapercibidos a los medios de comunicaci\u00f3n, a las fundaciones, al mercado, a los premios, sin subvenciones ni mecenazgos creando de modo libre por un verdadero Amor al Arte.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En vista de que \u201cEl arte por el arte\u201d al cuidado de nuestros manirrotos gobernantes no le anda a la zaga a la pol\u00edtica de fichajes del Real Madrid o el Barcelona tirando de las arcas del Estado y quien dice Estado habla igualmente de las Autonom\u00edas, Diputaciones, Municipios y cualquier instituci\u00f3n capaz de no &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/12\/16\/por-amor-al-arte\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Por Amor al Arte<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4269,155],"tags":[99678,39416],"class_list":["post-3750","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-arte","category-general","tag-arte","tag-pintura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3750","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3750"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3753,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3750\/revisions\/3753"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}